Día 254 La Biblia en un año (canon ortodoxo)

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Cantar de los Cantares 4–6

Cantar de los Cantares 4–6 RV1909

Cantar de los Cantares 4

1 HE aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he aquí que tú eres hermosa; tus ojos entre tus guedejas [como] de paloma; tus cabellos como manada de cabras, que se muestran desde el monte de Galaad. 2 Tus dientes, como manadas de trasquiladas [ovejas], que suben del lavadero, todas con crías mellizas, y ninguna entre ellas estéril. 3 Tus labios, como un hilo de grana, y tu habla hermosa; tus sienes, como cachos de granada á la parte adentro de tus guedejas. 4 Tu cuello, como la torre de David, edificada para muestra; mil escudos están colgados de ella, todos escudos de valientes. 5 Tus dos pechos, como dos cabritos mellizos de gama, que son apacentados entre azucenas. 6 Hasta que apunte el día y huyan las sombras, iréme al monte de la mirra, y al collado del incienso. 7 Toda tú eres hermosa, amiga mía, y en ti no hay mancha. 8 Conmigo del Líbano, oh esposa, conmigo ven del Líbano: mira desde la cumbre de Amana, desde la cumbre de Senir y de Hermón, desde las guaridas de los leones, desde los montes de los tigres. 9 Prendiste mi corazón, hermana, esposa [mía]; has preso mi corazón con uno de tus ojos, con una gargantilla de tu cuello. 10 ¡Cuán hermosos son tus amores, hermana, esposa [mía]! ¡cuánto mejores que el vino tus amores, y el olor de tus ungüentos que todas las especias aromáticas! 11 [Como] panal de miel destilan tus labios, oh esposa; miel y leche hay debajo de tu lengua; y el olor de tus vestidos como el olor del Líbano. 12 Huerto cerrado [eres], mi hermana, esposa [mía]; fuente cerrada, fuente sellada. 13 Tus renuevos paraíso de granados, con frutos suaves, de cámphoras y nardos, 14 Nardo y azafrán, caña aromática y canela, con todos los árboles de incienso; mirra y áloes, con todas las principales especias. 15 Fuente de huertos, pozo de aguas vivas, que corren del Líbano. 16 Levántate, Aquilón, y ven, Austro: sopla mi huerto, despréndanse sus aromas. Venga mi amado á su huerto, y coma de su dulce fruta.

Cantar de los Cantares 5

1 YO vine á mi huerto, oh hermana, esposa [mía]: cogido he mi mirra y mis aromas; he comido mi panal y mi miel, mi vino y mi leche he bebido. Comed, amigos; bebed, amados, y embriagaos. 2 Yo dormía, pero mi corazón velaba: la voz de mi amado que llamaba: Abreme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, perfecta mía; porque mi cabeza está llena de rocío, mis cabellos de las gotas de la noche. 3 Heme desnudado mi ropa; ¿cómo la tengo de vestir? He lavado mis pies; ¿cómo los tengo de ensuciar? 4 Mi amado metió su mano por el agujero, y mis entrañas se conmovieron dentro de mí. 5 Yo me levanté para abrir á mi amado, y mis manos gotearon mirra, y mis dedos mirra que corría sobre las aldabas del candado. 6 Abrí yo á mi amado; mas mi amado se había ido, había ya pasado: y tras su hablar salió mi alma: busquélo, y no lo hallé; llamélo, y no me respondió. 7 Halláronme los guardas que rondan la ciudad: hiriéronme, llagáronme, quitáronme mi manto de encima los guardas de los muros. 8 Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalem, si hallareis á mi amado, que le hagáis saber como de amor estoy enferma. 9 ¿Qué es tu amado más que [otro] amado, oh la más hermosa de todas las mujeres? ¿qué es tu amado más que [otro] amado, que así nos conjuras? 10 Mi amado es blanco y rubio, señalado entre diez mil. 11 Su cabeza, [como] oro finísimo; sus cabellos crespos, negros como el cuervo. 12 Sus ojos, como palomas junto á los arroyos de las aguas, que se lavan con leche, [y] á la perfección colocados. 13 Sus mejillas, como una era de especias aromáticas, [como] fragantes flores: sus labios, [como] lirios que destilan mirra que trasciende. 14 Sus manos, [como] anillos de oro engastados de jacintos: su vientre, [como] claro marfil cubierto de zafiros. 15 Sus piernas, [como] columnas de mármol fundadas sobre basas de fino oro: su aspecto como el Líbano, escogido como los cedros. 16 Su paladar, dulcísimo: y todo él codiciable. Tal es mi amado, tal es mi amigo, oh doncellas de Jerusalem.

Cantar de los Cantares 6

1 ¿DÓNDE se ha ido tu amado, oh la más hermosa de todas las mujeres? ¿Adónde se apartó tu amado, y le buscaremos contigo? 2 Mi amado descendió á su huerto, á las eras de los aromas, para apacentar en los huertos, y para coger los lirios. 3 Yo soy de mi amado, y mi amado es mío: él apacienta entre los lirios. 4 Hermosa eres tú, oh amiga mía, como Tirsa; de desear, como Jerusalem; imponente como ejércitos en orden. 5 Aparta tus ojos de delante de mí, porque ellos me vencieron. Tu cabello es como manada de cabras, que se muestran en Galaad. 6 Tus dientes, como manada de ovejas que suben del lavadero, todas con crías mellizas, y estéril no hay entre ellas. 7 Como cachos de granada son tus sienes entre tus guedejas. 8 Sesenta son las reinas, y ochenta las concubinas, y las doncellas sin cuento: 9 [Mas] una es la paloma mía, la perfecta mía; única es á su madre, escogida á la que la engendró. Viéronla las doncellas, y llamáronla bienaventurada; las reinas y las concubinas, y la alabaron. 10 ¿Quién es ésta que se muestra como el alba, hermosa como la luna, esclarecida como el sol, imponente como ejércitos en orden? 11 Al huerto de los nogales descendí á ver los frutos del valle, [y] para ver si brotaban las vides, si florecían los granados. 12 No lo supe: hame mi alma hecho [como] los carros de Amminadab. 13 Tórnate, tórnate, oh Sulamita; tórnate, tórnate, y te miraremos. ¿Qué veréis en la Sulamita? Como la reunión de dos campamentos.

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