Día 1 · Catisma 1 El Salterio por catismas
Read in EnglishSalmos 1–3; Salmos 4–6; Salmos 7–8
Los salmos se numeran según la Septuaginta, como en los libros litúrgicos ortodoxos; entre paréntesis va la numeración hebrea que usan la mayoría de las Biblias en español.
Estasis 1: Salmos 1–3 RV1909
Salmo 1
1 BIENAVENTURADO el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; 2 Antes en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. 3 Y será como el árbol plantado junto á arroyos de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará. 4 No así los malos: sino como el tamo que arrebata el viento. 5 Por tanto no se levantarán los malos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos. 6 Porque Jehová conoce el camino de los justos; mas la senda de los malos perecerá.
Salmo 2
1 ¿POR qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan vanidad? 2 Estarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra Jehová, y contra su ungido, [diciendo]: 3 Rompamos sus coyundas, y echemos de nosotros sus cuerdas. 4 El que mora en los cielos se reirá; el Señor se burlará de ellos. 5 Entonces hablará á ellos en su furor, y turbarálos con su ira. 6 Yo empero he puesto mi rey sobre Sión, monte de mi santidad. 7 Yo publicaré el decreto: Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; yo te engendré hoy. 8 Pídeme, y te daré por heredad las gentes, y por posesión tuya los términos de la tierra. 9 Quebrantarlos has con vara de hierro: como vaso de alfarero los desmenuzarás. 10 Y ahora, reyes, entended: admitid corrección, jueces de la tierra. 11 Servid á Jehová con temor, y alegraos con temblor. 12 Besad al Hijo, porque no se enoje, y perezcáis en el camino, cuando se encendiere un poco su furor. Bienaventurados todos los que en él confían.
Salmo 3
1 Salmo de David, cuando huía de delante de Absalom su hijo. ¡OH Jehová, cuánto se han multiplicado mis enemigos! muchos se levantan contra mí. 2 Muchos dicen de mi vida: No hay para él salud en Dios. (Selah.) 3 Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: mi gloria, y el que ensalza mi cabeza. 4 Con mi voz clamé á Jehová, y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.) 5 Yo me acosté, y dormí, y desperté; porque Jehová me sostuvo. 6 No temeré de diez millares de pueblos, que pusieren cerco contra mí. 7 Levántate, Jehová; sálvame, Dios mío: porque tú heriste á todos mis enemigos en la quijada; los dientes de los malos quebrantaste. 8 De Jehová es la salud: sobre tu pueblo será tu bendición. (Selah.)
Estasis 2: Salmos 4–6 RV1909
Salmo 4
1 Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David. RESPÓNDEME cuando clamo, oh Dios de mi justicia: [estando] en angustia, tú me hiciste ensanchar: ten misericordia de mí, y oye mi oración. 2 Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? (Selah.) 3 Sabed pues, que Jehová hizo apartar al pío para sí: Jehová oirá cuando yo á él clamare. 4 Temblad, y no pequéis: conversad en vuestro corazón sobre vuestra cama, y desistid. (Selah.) 5 Ofreced sacrificios de justicia, y confiad en Jehová. 6 Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro. 7 Tú diste alegría en mi corazón, más que [tienen ellos] en el tiempo que se multiplicó su grano y su mosto. 8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado.
Salmo 5
1 Al Músico principal: sobre Nehiloth: Salmo de David. ESCUCHA, oh Jehová, mis palabras; considera la meditación mía. 2 Está atento á la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque á ti oraré. 3 Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana [me] presentaré á ti, y esperaré. 4 Porque tú no eres un Dios que ame la maldad: el malo no habitará junto á ti. 5 No estarán los insensatos delante de tus ojos: aborreces á todos los que obran iniquidad. 6 Destruirás á los que hablan mentira: al hombre de sangres y de engaño abominará Jehová. 7 Y yo en la multitud de tu misericordia entraré en tu casa: adoraré hacia el templo de tu santidad en tu temor. 8 Guíame, Jehová, en tu justicia á causa de mis enemigos; endereza delante de mí tu camino. 9 Porque no hay en su boca rectitud: sus entrañas son pravedades; sepulcro abierto su garganta: con su lengua lisonjearán. 10 Desbarátalos, oh Dios; caigan de sus consejos: por la multitud de sus rebeliones échalos, porque se rebelaron contra ti. 11 Y alegrarse han todos los que en ti confían; para siempre darán voces de júbilo, porque tú los defiendes: y en ti se regocijarán los que aman tu nombre. 12 Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; lo cercarás de benevolencia como [con] un escudo.
Salmo 6
1 Al Músico principal: en Neginoth sobre Seminith: Salmo de David. JEHOVÁ, no me reprendas en tu furor, ni me castigues con tu ira. 2 Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque yo estoy debilitado: sáname, oh Jehová, porque mis huesos están conmovidos. 3 Mi alma asimismo está muy conturbada: y tú, Jehová, ¿hasta cuándo? 4 Vuelve, oh Jehová, libra mi alma; sálvame por tu misericordia. 5 Porque en la muerte no hay memoria de ti: ¿quién te loará en el sepulcro? 6 Heme consumido á fuerza de gemir: todas las noches inundo mi lecho, riego mi estrado con mis lágrimas. 7 Mis ojos están carcomidos de descontento; hanse envejecido á causa de todos mis angustiadores. 8 Apartaos de mí, todos los obradores de iniquidad; porque Jehová ha oído la voz de mi lloro. 9 Jehová ha oído mi ruego; ha recibido Jehová mi oración. 10 Se avergonzarán, y turbaránse mucho todos mis enemigos; volveránse y serán avergonzados subitáneamente.
Estasis 3: Salmos 7–8 RV1909
Salmo 7
1 Sigaión de David, que cantó á Jehová sobre las palabras de Cus, hijo de Benjamín. JEHOVÁ Dios mío, en ti he confiado: sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame; 2 No sea que arrebate mi alma, cual león que despedaza, sin que haya quien libre. 3 Jehová Dios mío, si yo he hecho esto, si hay en mis manos iniquidad; 4 Si dí mal pago al pacífico conmigo, (hasta he libertado al que sin causa era mi enemigo;) 5 Persiga el enemigo mi alma, y alcánce[la]; y pise en tierra mi vida, y mi honra ponga en el polvo. (Selah.) 6 Levántate, oh Jehová, con tu furor; álzate á causa de las iras de mis angustiadores, y despierta en favor mío el juicio [que] mandaste. 7 Y te rodeará concurso de pueblo; por cuyo amor vuélvete luego [á levantar] en alto. 8 Jehová juzgará los pueblos: júzgame, oh Jehová, conforme á mi justicia y conforme á mi integridad. 9 Consúmase ahora la malicia de los inicuos, y establece al justo; pues el Dios justo prueba los corazones y los riñones. 10 Mi escudo está en Dios, que salva á los rectos de corazón. 11 Dios es el que juzga al justo: y Dios está airado todos los días [contra el impío]. 12 Si no se convirtiere, él afilará su espada: armado tiene ya su arco, y lo ha preparado. 13 Asimismo ha aparejado para él armas de muerte; ha labrado sus saetas para los que persiguen. 14 He aquí ha tenido parto de iniquidad: concibió trabajo, y parió mentira. 15 Pozo ha cavado, y ahondádolo; y en la fosa que hizo caerá. 16 Su trabajo se tornará sobre su cabeza, y su agravio descenderá sobre su mollera. 17 Alabaré yo á Jehová conforme á su justicia, y cantaré al nombre de Jehová el Altísimo.
Salmo 8
1 Al Músico principal: sobre Gittith: Salmo de David. OH Jehová, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra, que has puesto tu gloria sobre los cielos! 2 De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza, á causa de tus enemigos, para hacer cesar al enemigo, y al que se venga. 3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste: 4 [Digo]: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, que lo visites? 5 Pues le has hecho poco menor que los ángeles, y coronástelo de gloria y de lustre. 6 Hicístelo enseñorear de las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies: 7 Ovejas, y bueyes, todo ello; y asimismo las bestias del campo; 8 Las aves de los cielos, y los peces de la mar; todo cuanto pasa por los senderos de la mar. 9 Oh Jehová, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra!