Día 3 · Catisma 3 El Salterio por catismas

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Salmo 17 (18); Salmos 18–20 (19–21); Salmos 21–23 (22–24)

Los salmos se numeran según la Septuaginta, como en los libros litúrgicos ortodoxos; entre paréntesis va la numeración hebrea que usan la mayoría de las Biblias en español.

Estasis 1: Salmo 17 (18) RV1909

Salmo 18

1 Al Músico principal: Salmo de David, siervo de Jehová, el cual profirió á Jehová las palabras de este cántico el día que le libró Jehová de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. Entonces dijo: AMARTE he, oh Jehová, fortaleza mía. 2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio. 3 Invocaré á Jehová, digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos. 4 Cercáronme dolores de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron. 5 Dolores del sepulcro me rodearon, previniéronme lazos de muerte. 6 En mi angustia invoqué á Jehová, y clamé á mi Dios: él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos. 7 Y la tierra fué conmovida y tembló; y moviéronse los fundamentos de los montes, y se estremecieron, porque se indignó él. 8 Humo subió de su nariz, y de su boca consumidor fuego; carbones fueron por él encendidos. 9 Y bajó los cielos, y descendió; y oscuridad debajo de sus pies. 10 Y cabalgó sobre un querubín, y voló: voló sobre las alas del viento. 11 Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; oscuridad de aguas, nubes de los cielos. 12 Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; granizo y carbones ardientes. 13 Y tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dió su voz; granizo y carbones de fuego. 14 Y envió sus saetas, y desbaratólos; y echó relámpagos, y los destruyó. 15 Y aparecieron las honduras de las aguas, y descubriéronse los cimientos del mundo, á tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del viento de tu nariz. 16 Envió desde lo alto; tomóme, sacóme de las muchas aguas. 17 Libróme de mi poderoso enemigo, y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo. 18 Asaltáronme en el día de mi quebranto: mas Jehová fué mi apoyo. 19 Y sacóme á anchura: libróme, porque se agradó de mí. 20 Hame pagado Jehová conforme á mi justicia: conforme á la limpieza de mis manos me ha vuelto. 21 Porque yo he guardado los caminos de Jehová, y no me aparté impíamente de mi Dios. 22 Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, y no eché de mí sus estatutos. 23 Y fuí íntegro para con él, y cauteléme de mi maldad. 24 Pagóme pues Jehová conforme á mi justicia; conforme á la limpieza de mis manos delante de sus ojos. 25 Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro. 26 Limpio te mostrarás para con el limpio, y severo serás para con el perverso. 27 Y tú salvarás al pueblo humilde, y humillarás los ojos altivos. 28 Tú pues alumbrarás mi lámpara: Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas. 29 Porque contigo desharé ejércitos; y con mi Dios asaltaré muros. 30 Dios, perfecto su camino: es acendrada la palabra de Jehová: escudo es á todos los que en él esperan. 31 Porque ¿qué Dios hay fuera de Jehová? ¿y qué fuerte fuera de nuestro Dios? 32 Dios es el que me ciñe de fuerza, é hizo perfecto mi camino; 33 Quien pone mis pies como [pies] de ciervas, é hízome estar sobre mis alturas; 34 Quien enseña mis manos para la batalla, y será quebrado con mis brazos el arco de acero. 35 Dísteme asimismo el escudo de tu salud: y tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha acrecentado. 36 Ensanchaste mis pasos debajo de mí, y no titubearon mis rodillas. 37 Perseguido he mis enemigos, y alcancélos, y no volví hasta acabarlos. 38 Helos herido, y no podrán levantarse: cayeron debajo de mis pies. 39 Pues me ceñiste de fortaleza para la pelea; has agobiado mis enemigos debajo de mí. 40 Y dísteme la cerviz de mis enemigos, y destruí á los que me aborrecían. 41 Clamaron, y no hubo quien salvase: [aun] á Jehová, mas no los oyó. 42 Y molílos como polvo delante del viento; esparcílos como lodo de las calles. 43 Librásteme de contiendas de pueblo: pusísteme por cabecera de gentes: pueblo que yo no conocía, me sirvió. 44 Así que hubo oído, me obedeció; los hijos de extraños me mintieron; 45 Los extraños flaquearon, y tuvieron miedo desde sus encerramientos. 46 Viva Jehová, y sea bendita mi roca; y ensalzado sea el Dios de mi salud: 47 El Dios que me da las venganzas, y sujetó pueblos á mí. 48 Mi libertador de mis enemigos: hicísteme también superior de mis adversarios; librásteme de varón violento. 49 Por tanto yo te confesaré entre las gentes, oh Jehová, y cantaré á tu nombre. 50 El cual engrandece las saludes de su rey, y hace misericordia á su ungido, á David y á su simiente, para siempre.

Estasis 2: Salmos 18–20 (19–21) RV1909

Salmo 19

1 Al Músico principal: Salmo de David. LOS cielos cuentan la gloria de Dios, y la expansión denuncia la obra de sus manos. 2 El un día emite palabra al [otro] día, y la [una] noche á la [otra] noche declara sabiduría. 3 No hay dicho, ni palabras, ni es oída su voz. 4 Por toda la tierra salió su hilo, y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol. 5 Y él, como un novio que sale de su tálamo, alégrase cual gigante para correr el camino. 6 Del un cabo de los cielos es su salida, y su giro hasta la extremidad de ellos: y no hay quien se esconda de su calor. 7 La ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma: el testimonio de Jehová, fiel, que hace sabio al pequeño. 8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón: el precepto de Jehová, puro, que alumbra los ojos. 9 El temor de Jehová, limpio, que permanece para siempre; los juicios de Jehová son verdad, todos justos. 10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la que destila del panal. 11 Tu siervo es además amonestado con ellos: en guardarlos hay grande galardón. 12 Los errores, ¿quién los entenderá? Líbrame de los que [me] son ocultos. 13 Detén asimismo á tu siervo de las soberbias; que no se enseñoreen de mí: entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión. 14 Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

Salmo 20

1 Al Músico principal: Salmo de David. OIGATE Jehová en el día de conflicto; defiéndate el nombre del Dios de Jacob. 2 Envíete ayuda desde el santuario, y desde Sión te sostenga. 3 Haga memoria de todos tus presentes, y reduzca á ceniza tu holocausto. (Selah.) 4 Déte conforme á tu corazón, y cumpla todo tu consejo. 5 Nosotros nos alegraremos por tu salud, y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios: cumpla Jehová todas tus peticiones. 6 Ahora echo de ver que Jehová guarda á su ungido: oirálo desde los cielos de su santidad, con la fuerza de la salvación de su diestra. 7 Estos [confían] en carros, y aquéllos en caballos: mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria. 8 Ellos arrodillaron, y cayeron; mas nosotros nos levantamos, y nos enhestamos. 9 Salva, Jehová: que el Rey nos oiga el día que lo invocáremos.

Salmo 21

1 Al Músico principal: Salmo de David. ALEGRARÁSE el rey en tu fortaleza, oh Jehová; y en tu salud se gozará mucho. 2 El deseo de su corazón le diste, y no le negaste lo que sus labios pronunciaron. (Selah.) 3 Pues le has salido al encuentro con bendiciones de bien: corona de oro fino has puesto sobre su cabeza. 4 Vida te demandó, [y] dístele largura de días por siglos y siglos. 5 Grande es su gloria en tu salud: honra y majestad has puesto sobre él. 6 Porque lo has bendecido para siempre; llenástelo de alegría con tu rostro. 7 Por cuanto el rey confía en Jehová, y en la misericordia del Altísimo, no será conmovido. 8 Alcanzará tu mano á todos tus enemigos; tu diestra alcanzará á los que te aborrecen. 9 Ponerlos has como horno de fuego en el tiempo de tu ira: Jehová los deshará en su furor, y fuego los consumirá. 10 Su fruto destruirás de la tierra, y su simiente de entre los hijos de los hombres. 11 Porque trazaron el mal contra ti: fraguaron maquinaciones, [mas] no prevalecerán. 12 Pues tú los pondrás en fuga, [cuando] aparejares en tus cuerdas [las saetas] contra sus rostros. 13 Ensálzate, oh Jehová, con tu fortaleza: cantaremos y alabaremos tu poderío.

Estasis 3: Salmos 21–23 (22–24) RV1909

Salmo 22

1 Al Músico principal, sobre Ajeleth-sahar: Salmo de David. DIOS mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿[por qué] estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor? 2 Dios mío, clamo de día, y no oyes; y de noche, y no hay para mí silencio. 3 Tú empero eres santo, tú que habitas [entre] las alabanzas de Israel. 4 En ti esperaron nuestros padres: esperaron, y tú los libraste. 5 Clamaron á ti, y fueron librados: esperaron en ti, y no se avergonzaron. 6 Mas yo soy gusano, y no hombre; oprobio de los hombres, y desecho del pueblo. 7 Todos los que me ven, escarnecen de mí; estiran los labios, menean la cabeza, [diciendo]: 8 Remítese á Jehová, líbrelo; sálvele, puesto que en él se complacía. 9 Empero tú eres el que me sacó del vientre, el que me haces esperar [desde que estaba] á los pechos de mi madre. 10 Sobre ti fuí echado desde la matriz: desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios. 11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; porque no hay quien ayude. 12 Hanme rodeado muchos toros; fuertes toros de Basán me han cercado. 13 Abrieron sobre mí su boca, [como] león rapante y rugiente. 14 Heme escurrido como aguas, y todos mis huesos se descoyuntaron: mi corazón fué como cera, desliéndose en medio de mis entrañas. 15 Secóse como un tiesto mi vigor, y mi lengua se pegó á mi paladar; y me has puesto en el polvo de la muerte. 16 Porque perros me han rodeado, hame cercado cuadrilla de malignos: horadaron mis manos y mis pies. 17 Contar puedo todos mis huesos; ellos miran, considéranme. 18 Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes. 19 Mas tú, Jehová, no te alejes; fortaleza mía, apresúrate para mi ayuda. 20 Libra de la espada mi alma; del poder del perro mi única. 21 Sálvame de la boca del león, y óyeme [librándome] de los cuernos de los unicornios. 22 Anunciaré tu nombre á mis hermanos: en medio de la congregación te alabaré. 23 Los que teméis á Jehová, alabadle; glorificadle, simiente toda de Jacob; y temed de él, vosotros, simiente toda de Israel. 24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre, ni de él escondió su rostro; sino que cuando clamó á él, oyóle. 25 De ti será mi alabanza en la grande congregación; mis votos pagaré delante de los que le temen. 26 Comerán los pobres, y serán saciados: alabarán á Jehová los que le buscan: vivirá vuestro corazón para siempre. 27 Acordarse han, y volveránse á Jehová todos los términos de la tierra; y se humillarán delante de ti todas las familias de las gentes. 28 Porque de Jehová es el reino; y él se enseñoreará de las gentes. 29 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra: postraránse delante de él todos los que descienden al polvo, si bien ninguno puede conservar la vida á su propia alma. 30 La posteridad le servirá; será ella contada por una generación de Jehová. 31 Vendrán, y anunciarán al pueblo que naciere, su justicia que él hizo.

Salmo 23

1 Salmo de David. JEHOVÁ es mi pastor; nada me faltará. 2 En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto á aguas de reposo me pastoreará. 3 Confortará mi alma; guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre. 4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento. 5 Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando. 6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: y en la casa de Jehová moraré por largos días.

Salmo 24

1 Salmo de David. DE Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan. 2 Porque él la fundó sobre los mares, y afirmóla sobre los ríos. 3 ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿y quién estará en el lugar de su santidad? 4 El limpio de manos, y puro de corazón: el que no ha elevado su alma á la vanidad, ni jurado con engaño. 5 El recibirá bendición de Jehová, y justicia del Dios de salud. 6 Tal es la generación de los que le buscan, de los que buscan tu rostro, oh [Dios de] Jacob. (Selah.) 7 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria. 8 ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla. 9 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria. 10 ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová de los ejércitos, él es el Rey de la gloria. (Selah.)

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