Día 4 · Catisma 4 El Salterio por catismas
Read in EnglishSalmos 24–26 (25–27); Salmos 27–29 (28–30); Salmos 30–31 (31–32)
Los salmos se numeran según la Septuaginta, como en los libros litúrgicos ortodoxos; entre paréntesis va la numeración hebrea que usan la mayoría de las Biblias en español.
Estasis 1: Salmos 24–26 (25–27) RV1909
Salmo 25
1 Salmo de David. A TI, oh Jehová, levantaré mi alma. 2 Dios mío, en ti confío; no sea yo avergonzado, no se alegren de mí mis enemigos. 3 Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan será confundido: serán avergonzados los que se rebelan sin causa. 4 Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas. 5 Encamíname en tu verdad, y enséñame; porque tú eres el Dios de mi salud: en ti he esperado todo el día. 6 Acuérdate, oh Jehová, de tus conmiseraciones y de tus misericordias, que son perpetuas. 7 De los pecados de mi mocedad, y de mis rebeliones, no te acuerdes; conforme á tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, oh Jehová. 8 Bueno y recto es Jehová: por tanto él enseñará á los pecadores el camino. 9 Encaminará á los humildes por el juicio, y enseñará á los mansos su carrera. 10 Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, para los que guardan su pacto y sus testimonios. 11 Por amor de tu nombre, oh Jehová, perdonarás también mi pecado; porque es grande. 12 ¿Quién es el hombre que teme á Jehová? El le enseñará el camino que ha de escoger. 13 Su alma reposará en el bien, y su simiente heredará la tierra. 14 El secreto de Jehová es para los que le temen; y á ellos hará conocer su alianza. 15 Mis ojos están siempre hacia Jehová; porque él sacará mis pies de la red. 16 Mírame, y ten misericordia de mí; porque estoy solo y afligido. 17 Las angustias de mi corazón se han aumentado: sácame de mis congojas. 18 Mira mi aflicción y mi trabajo: y perdona todos mis pecados. 19 Mira mis enemigos, que se han multiplicado, y con odio violento me aborrecen. 20 Guarda mi alma, y líbrame: no sea yo avergonzado, porque en ti confié. 21 Integridad y rectitud me guarden; porque en ti he esperado. 22 Redime, oh Dios, á Israel de todas sus angustias.
Salmo 26
1 Salmo de David. JÚZGAME, oh Jehová, porque yo en mi integridad he andado: confiado he asimismo en Jehová, no vacilaré. 2 Pruébame, oh Jehová, y sondéame: examina mis riñones y mi corazón. 3 Porque tu misericordia está delante de mis ojos, y en tu verdad ando. 4 No me he sentado con hombres de falsedad; ni entré con los [que andan] encubiertamente. 5 Aborrecí la reunión de los malignos, y con los impíos nunca me senté. 6 Lavaré en inocencia mis manos, y andaré alrededor de tu altar, oh Jehová: 7 Para exclamar con voz de acción de gracias, y para contar todas tus maravillas. 8 Jehová, la habitación de tu casa he amado, y el lugar del tabernáculo de tu gloria. 9 No juntes con los pecadores mi alma, ni con los hombres de sangres mi vida: 10 En cuyas manos está el mal, y su diestra está llena de sobornos. 11 Yo empero andaré en mi integridad: redímeme, y ten misericordia de mí. 12 Mi pie ha estado en rectitud: en las congregaciones bendeciré á Jehová.
Salmo 27
1 Salmo de David. JEHOVÁ es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme? 2 Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. 3 Aunque se asiente campo contra mí, no temerá mi corazón: aunque contra mí se levante guerra, yo en esto confío. 4 Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo. 5 Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; ocultaráme en lo reservado de su pabellón; pondráme en alto sobre una roca. 6 Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor de mí: y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo: cantaré y salmearé á Jehová. 7 Oye, oh Jehová, mi voz [con que á ti] clamo; y ten misericordia de mí, respóndeme. 8 Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová. 9 No escondas tu rostro de mí, no apartes con ira á tu siervo: mi ayuda has sido; no me dejes y no me desampares, Dios de mi salud. 10 Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá. 11 Enséñame, oh Jehová, tu camino, y guíame por senda de rectitud, á causa de mis enemigos. 12 No me entregues á la voluntad de mis enemigos; porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad. 13 [Hubiera yo desmayado], si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes. 14 Aguarda á Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón: sí, espera á Jehová.
Estasis 2: Salmos 27–29 (28–30) RV1909
Salmo 28
1 Salmo de David. A TI clamaré, oh Jehová, fortaleza mía: no te desentiendas de mí; porque no sea yo, dejándome tú, semejante á los que descienden al sepulcro. 2 Oye la voz de mis ruegos cuando clamo á ti, cuando alzo mis manos hacia el templo de tu santidad. 3 No me arrebates á una con los malos, y con los que hacen iniquidad: los cuales hablan paz con sus prójimos, y la maldad está en su corazón. 4 Dales conforme á su obra, y conforme á la malicia de sus hechos: dales conforme á la obra de sus manos, dales su paga. 5 Porque no atendieron á las obras de Jehová, ni al hecho de sus manos, derribarálos, y no los edificará. 6 Bendito Jehová, que oyó la voz de mis ruegos. 7 Jehová es mi fortaleza y mi escudo: en él esperó mi corazón, y fuí ayudado; por lo que se gozó mi corazón, y con mi canción le alabaré. 8 Jehová es su fuerza, y la fortaleza de las saludes de su ungido. 9 Salva á tu pueblo, y bendice á tu heredad; y pastoréalos y ensálzalos para siempre.
Salmo 29
1 Salmo de David. DAD á Jehová, oh hijos de fuertes, dad á Jehová la gloria y la fortaleza. 2 Dad á Jehová la gloria debida á su nombre: humillaos á Jehová en el glorioso santuario. 3 Voz de Jehová sobre las aguas: hizo tronar el Dios de gloria: Jehová sobre las muchas aguas. 4 Voz de Jehová con potencia; voz de Jehová con gloria. 5 Voz de Jehová que quebranta los cedros; y quebrantó Jehová los cedros del Líbano. 6 E hízolos saltar como becerros; al Líbano y al Sirión como hijos de unicornios. 7 Voz de Jehová que derrama llamas de fuego. 8 Voz de Jehová que hará temblar el desierto; hará temblar Jehová el desierto de Cades. 9 Voz de Jehová que hará estar de parto á las ciervas, y desnudará las breñas: y en su templo todos los suyos [le] dicen gloria. 10 Jehová preside en el diluvio, y asentóse Jehová por rey para siempre. 11 Jehová dará fortaleza á su pueblo: Jehová bendecirá á su pueblo en paz.
Salmo 30
1 Salmo cantado en la dedicación de la Casa: [Salmo] de David. GLORIFICARTE he, oh Jehová; porque me has ensalzado, y no hiciste á mis enemigos alegrarse de mí. 2 Jehová Dios mío, á ti clamé, y me sanaste. 3 Oh Jehová, hiciste subir mi alma del sepulcro, dísteme vida, para que no descendiese á la sepultura. 4 Cantad á Jehová, vosotros sus santos, y celebrad la memoria de su santidad. 5 Porque un momento será su furor; [mas] en su voluntad está [la] vida: por la tarde durará el lloro, y á la mañana [vendrá] la alegría. 6 Y dije yo en mi prosperidad: no seré jamás conmovido; 7 Porque tú, Jehová, por tu benevolencia has asentado mi monte con fortaleza. Escondiste tu rostro, fuí conturbado. 8 A ti, oh Jehová, clamaré; y al Señor suplicaré. 9 ¿Qué provecho hay en mi muerte, cuando yo descienda al hoyo? ¿Te alabará el polvo? ¿anunciará tu verdad? 10 Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí: Jehová, sé tú mi ayudador. 11 Has tornado mi endecha en baile; desataste mi saco, y ceñísteme de alegría. 12 Por tanto á ti cantaré, gloria [mía], y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.
Estasis 3: Salmos 30–31 (31–32) RV1909
Salmo 31
1 Al Músico principal: Salmo de David. EN ti, oh Jehová, he esperado; no sea yo confundido para siempre: líbrame en tu justicia. 2 Inclina á mí tu oído, líbrame presto; séme por roca de fortaleza, por casa fuerte para salvarme. 3 Porque tú eres mi roca y mi castillo; y por tu nombre me guiarás, y me encaminarás. 4 Me sacarás de la red que han escondido para mí; porque tú eres mi fortaleza. 5 En tu mano encomiendo mi espíritu: tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad. 6 Aborrecí á los que esperan en vanidades ilusorias; mas yo en Jehová he esperado. 7 Me gozaré y alegraré en tu misericordia; porque has visto mi aflicción; has conocido mi alma en las angustias. 8 Y no me encerraste en mano del enemigo; hiciste estar mis pies en anchura. 9 Ten misericordia de mí, oh Jehová, que estoy en angustia: hanse consumido de pesar mis ojos, mi alma, y mis entrañas. 10 Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar: hase enflaquecido mi fuerza á causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido. 11 De todos mis enemigos he sido oprobio, y de mis vecinos en gran manera, y horror á mis conocidos: los que me veían fuera, huían de mí. 12 He sido olvidado de [su] corazón como un muerto: he venido á ser como un vaso perdido. 13 Porque he oído afrenta de muchos; miedo por todas partes, cuando consultaban juntos contra mí, é ideaban quitarme la vida. 14 Mas yo en ti confié, oh Jehová: yo dije: Dios mío eres tú. 15 En tu mano están mis tiempos: líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores. 16 Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo: sálvame por tu misericordia. 17 No sea yo confundido, oh Jehová, ya que te he invocado; sean corridos los impíos, estén mudos en el profundo. 18 Enmudezcan los labios mentirosos, que hablan contra el justo cosas duras, con soberbia y menosprecio. 19 ¡Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te temen, que has obrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres! 20 Los esconderás en el secreto de tu rostro de las arrogancias del hombre: los pondrás en un tabernáculo á cubierto de contención de lenguas. 21 Bendito Jehová, porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fuerte. 22 Y decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos: tú empero oíste la voz de mis ruegos, cuando á ti clamaba. 23 Amad á Jehová todos vosotros sus santos: á los fieles guarda Jehová, y paga abundantemente al que obra con soberbia. 24 Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, y tome vuestro corazón aliento.
Salmo 32
1 Salmo de David: Masquil. BIENAVENTURADO aquel cuyas iniquidades son perdonadas, [y] borrados sus pecados. 2 Bienaventurado el hombre á quien no imputa Jehová la iniquidad, y en cuyo espíritu no hay superchería. 3 Mientras callé, envejeciéronse mis huesos en mi gemir todo el día. 4 Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; volvióse mi verdor en sequedades de estío. (Selah.) 5 Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones á Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.) 6 Por esto orará á ti todo santo en el tiempo de poder hallarte: ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas á él. 7 Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia; con cánticos de liberación me rodearás. (Selah.) 8 Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: sobre ti fijaré mis ojos. 9 No seáis como el caballo, ó como el mulo, sin entendimiento: con cabestro y con freno su boca ha de ser reprimida, para que no lleguen á ti. 10 Muchos dolores para el impío; mas el que espera en Jehová, lo cercará misericordia. 11 Alegraos en Jehová, y gozaos, justos: y cantad todos vosotros los rectos de corazón.