Día 8 · Catisma 8 El Salterio por catismas
Read in EnglishSalmos 55–57 (56–58); Salmos 58–60 (59–61); Salmos 61–63 (62–64)
Los salmos se numeran según la Septuaginta, como en los libros litúrgicos ortodoxos; entre paréntesis va la numeración hebrea que usan la mayoría de las Biblias en español.
Estasis 1: Salmos 55–57 (56–58) RV1909
Salmo 56
1 Al Músico principal: sobre La paloma silenciosa en paraje muy distante. Michtam de David, cuando los Filisteos le prendieron en Gath. TEN misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre: me oprime combatiéndome cada día. 2 Apúranme mis enemigos cada día; porque muchos son los que pelean contra mí, oh Altísimo. 3 En el día que temo, yo en ti confío. 4 En Dios alabaré su palabra: en Dios he confiado, no temeré lo que la carne me hiciere. 5 Todos los días me contristan mis negocios; contra mí son todos sus pensamientos para mal. 6 Reúnense, escóndense, miran ellos atentamente mis pasos, esperando mi vida. 7 ¿Escaparán ellos por la iniquidad? Oh Dios, derriba en tu furor los pueblos. 8 Mis huídas has tú contado: pon mis lágrimas en tu redoma: ¿no están ellas en tu libro? 9 Serán luego vueltos atrás mis enemigos el día que yo clamare: en esto conozco que Dios es por mí. 10 En Dios alabaré [su] palabra; en Jehová alabaré [su] palabra. 11 En Dios he confiado: no temeré lo que me hará el hombre. 12 Sobre mí, oh Dios, están tus votos: te tributaré alabanzas. 13 Porque has librado mi vida de la muerte, y mis pies de caída, para que ande delante de Dios en la luz de los que viven.
Salmo 57
1 Al Músico principal: sobre No destruyas: Michtam de David, cuando huyó de delante de Saúl á la cueva. TEN misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; porque en ti ha confiado mi alma, y en la sombra de tus alas me ampararé, hasta que pasen los quebrantos. 2 Clamaré al Dios Altísimo, al Dios que me favorece. 3 El enviará desde los cielos, y me salvará de la infamia del que me apura (Selah); Dios enviará su misericordia y su verdad. 4 Mi vida está entre leones; estoy echado entre hijos de hombres encendidos: sus dientes son lanzas y saetas, y su lengua cuchillo agudo. 5 Ensálzate sobre los cielos, oh Dios; sobre toda la tierra tu gloria. 6 Red han armado á mis pasos; hase abatido mi alma: hoyo han cavado delante de mí; en medio de él han caído. (Selah.) 7 Pronto está mi corazón, oh Dios, mi corazón está dispuesto: cantaré, y trovaré salmos. 8 Despierta, oh gloria mía; despierta, salterio y arpa: levantaréme de mañana. 9 Alabarte he en los pueblos, oh Señor; cantaré de ti en las naciones. 10 Porque grande es hasta los cielos tu misericordia, y hasta las nubes tu verdad. 11 Ensálzate sobre los cielos, oh Dios; sobre toda la tierra tu gloria.
Salmo 58
1 Al Músico principal: sobre No destruyas: Michtam de David. OH congregación, ¿pronunciáis en verdad justicia? ¿juzgáis rectamente, hijos de los hombres? 2 Antes con el corazón obráis iniquidades: hacéis pesar la violencia de vuestras manos en la tierra. 3 Enajenáronse los impíos desde la matriz; descarriáronse desde el vientre, hablando mentira. 4 Veneno tienen semejante al veneno de la serpiente: [son] como áspide sordo que cierra su oído; 5 Que no oye la voz de los que encantan, por más hábil que el encantador sea. 6 Oh Dios, quiebra sus dientes en sus bocas: quiebra, oh Jehová, las muelas de los leoncillos. 7 Córranse como aguas que se van de suyo: en entesando sus saetas, luego sean hechas pedazos. 8 Pasen ellos como el caracol que se deslíe: [como] el abortivo de mujer, no vean el sol. 9 Antes que vuestras ollas sientan las espinas, así vivos, así airados, los arrebatará él con tempestad. 10 Alegraráse el justo cuando viere la venganza: sus pies lavará en la sangre del impío. 11 Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay fruto para el justo; ciertamente hay Dios que juzga en la tierra.
Estasis 2: Salmos 58–60 (59–61) RV1909
Salmo 59
1 Al Músico principal: sobre No destruyas: Michtam de David, cuando envió Saúl, y guardaron la casa para matarlo. LÍBRAME de mis enemigos, oh Dios mío: ponme en salvo de los que contra mí se levantan. 2 Líbrame de los que obran iniquidad, y sálvame de hombres sanguinarios. 3 Porque he aquí están acechando mi vida: hanse juntado contra mí fuertes, no por falta mía, ni pecado mío, oh Jehová. 4 Sin delito [mío] corren y se aperciben: despierta para venir á mi encuentro, y mira. 5 Y tú, Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel, despierta para visitar todas las gentes: no hayas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad. (Selah.) 6 Volveránse á la tarde, ladrarán como perros, y rodearán la ciudad. 7 He aquí proferirán con su boca; cuchillos [están] en sus labios, porque [dicen]: ¿Quién oye? 8 Mas tú, Jehová, te reirás de ellos, te burlarás de todas las gentes. 9 De su fuerza esperaré yo en ti: porque Dios es mi defensa. 10 El Dios de mi misericordia me prevendrá: Dios me hará ver en mis enemigos [mi deseo]. 11 No los matarás, porque mi pueblo no se olvide: hazlos vagar con tu fortaleza; y abátelos, oh Jehová, escudo nuestro, 12 [Por] el pecado de su boca, [por] la palabra de sus labios; y sean presos por su soberbia, y por la maldición y mentira que profieren. 13 Acábalos con furor, acábalos, y no sean: y sepan que Dios domina en Jacob hasta los fines de la tierra. (Selah.) 14 Vuelvan pues á la tarde, y ladren como perros, y rodeen la ciudad. 15 Anden ellos errantes para [hallar qué] comer: y si no se saciaren, murmuren. 16 Yo empero cantaré tu fortaleza, y loaré de mañana tu misericordia: porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia. 17 Fortaleza mía, á ti cantaré; porque eres Dios de mi amparo, Dios de mi misericordia.
Salmo 60
1 Al Músico principal: sobre Susan-Heduth: Michtam de David, para enseñar, cuando tuvo guerra contra Aram-Naharaim y contra Aram de Soba, y volvió Joab, é hirió de Edom en el valle de las Salinas doce mil. OH Dios, tú nos has desechado, nos disipaste; te has airado: vuélvete á nosotros. 2 Hiciste temblar la tierra, abrístela: sana sus quiebras, porque titubea. 3 Has hecho ver á tu pueblo duras cosas: hicístenos beber el vino de agitación. 4 Has dado á los que te temen bandera que alcen por la verdad. (Selah.) 5 Para que se libren tus amados, salva con tu diestra, y óyeme. 6 Dios pronunció por su santuario; yo me alegraré; partiré á Sichêm, y mediré el valle de Succoth. 7 Mío es Galaad, y mío es Manasés; y Ephraim es la fortaleza de mi cabeza; Judá, mi legislador; 8 Moab, la vasija de mi lavatorio; sobre Edom echaré mi zapato: haz júbilo sobre mí, oh Palestina. 9 ¿Quién me llevará á la ciudad fortalecida? ¿quién me llevará hasta Idumea? 10 Ciertamente, tú, oh Dios, [que] nos habías desechado; y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos. 11 Danos socorro contra el enemigo, que vana es la salud de los hombres. 12 En Dios haremos proezas; y él hollará nuestros enemigos.
Salmo 61
1 Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David. OYE, oh Dios, mi clamor; á mi oración atiende. 2 Desde el cabo de la tierra clamaré á ti, cuando mi corazón desmayare: á la peña más alta que yo me conduzcas. 3 Porque tú has sido mi refugio, [y] torre de fortaleza delante del enemigo. 4 Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre: estaré seguro bajo la cubierta de tus alas. 5 Porque tú, oh Dios, has oído mis votos, has dado heredad á los que temen tu nombre. 6 Días sobre días añadirás al rey: sus años serán como generación y generación. 7 Estará para siempre delante de Dios: misericordia y verdad prepara que lo conserven. 8 Así cantaré tu nombre para siempre, pagando mis votos cada día.
Estasis 3: Salmos 61–63 (62–64) RV1909
Salmo 62
1 Al Músico principal: á Jeduthún: Salmo de David. EN Dios solamente está acallada mi alma: de él [viene] mi salud. 2 El solamente es mi fuerte, y mi salud; [es] mi refugio, no resbalaré mucho. 3 ¿Hasta cuándo maquinaréis contra un hombre? Pereceréis todos vosotros, [caeréis] como pared acostada, como cerca ruinosa. 4 Solamente consultan de arrojarle de su grandeza; aman la mentira, con su boca bendicen, pero maldicen en sus entrañas. (Selah.) 5 Alma mía, en Dios solamente reposa; porque de él es mi esperanza. 6 El solamente es mi fuerte y mí salud: [es] mi refugio, no resbalaré. 7 En Dios está mi salvación y mi gloria: en Dios está la roca de mi fortaleza, y mi refugio. 8 Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón: Dios es nuestro amparo. (Selah.) 9 Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón: pesándolos á todos igualmente en la balanza, serán menos que la vanidad. 10 No confiéis en la violencia, ni en la rapiña; no os envanezcáis: si se aumentare la hacienda, no pongáis el corazón [en ella]. 11 Una vez habló Dios; dos veces he oído esto: Que de Dios es la fortaleza. 12 Y de ti, oh Señor, es la misericordia: porque tú pagas á cada uno conforme á su obra.
Salmo 63
1 Salmo de David, estando en el desierto de Judá. DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, en tierra de sequedad y transida sin aguas; 2 Para ver tu fortaleza y tu gloria, así como te he mirado en el santuario. 3 Porque mejor es tu misericordia que la vida: mis labios te alabarán. 4 Así te bendeciré en mi vida: en tu nombre alzaré mis manos. 5 Como de meollo y de grosura será saciada mi alma; y con labios de júbilo te alabará mi boca, 6 Cuando me acordaré de ti en mi lecho, [cuando] meditaré de ti en las velas de la noche. 7 Porque has sido mi socorro; y [así] en la sombra de tus alas me regocijaré. 8 Está mi alma apegada á ti: tu diestra me ha sostenido. 9 Mas los que para destrucción buscaron mi alma, caerán en los sitios bajos de la tierra. 10 Destruiránlos á filo de espada; serán porción de las zorras. 11 Empero el rey se alegrará en Dios; será alabado cualquiera que por él jura: porque la boca de los que hablan mentira, será cerrada.
Salmo 64
1 Al Músico principal: Salmo de David. ESCUCHA, oh Dios, mi voz en mi oración: guarda mi vida del miedo del enemigo. 2 Escóndeme del secreto consejo de los malignos; de la conspiración de los que obran iniquidad: 3 Que amolaron su lengua como cuchillo, [y] armaron [por] su saeta palabra amarga; 4 Para asaetear á escondidas al íntegro: de improviso lo asaetean, y no temen. 5 Obstinados en su inicuo designio, tratan de esconder los lazos, [y] dicen: ¿Quién los ha de ver? 6 Inquieren iniquidades, hacen una investigación exacta; y el íntimo pensamiento de cada uno [de ellos], así como el corazón, [es] profundo. 7 Mas Dios los herirá con saeta; de repente serán sus plagas. 8 Y harán caer sobre sí sus mismas lenguas: se espantarán todos los que los vieren. 9 Y temerán todos los hombres, y anunciarán la obra de Dios, y entenderán su hecho. 10 Alegraráse el justo en Jehová, y confiaráse en él; y se gloriarán todos los rectos de corazón.