Día 12 Los libros sapienciales en un mes

Read in English

Proverbios 18–23

Proverbios 18–23 RV1909

Proverbios 18

1 SEGÚN [su] antojo busca el que se desvía, y se entremete en todo negocio. 2 No toma placer el necio en la inteligencia, sino en lo que su corazón se descubre. 3 Cuando viene el impío, viene también el menosprecio, y con el deshonrador la afrenta. 4 Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre; y arroyo revertiente, la fuente de la sabiduría. 5 Tener respeto á la persona del impío, para hacer caer al justo de [su] derecho, no es bueno. 6 Los labios del necio vienen con pleito; y su boca á cuestiones llama. 7 La boca del necio es quebrantamiento para sí, y sus labios son lazos para su alma. 8 Las palabras del chismoso parecen blandas, y descienden hasta lo íntimo del vientre. 9 También el que es negligente en su obra es hermano del hombre disipador. 10 Torre fuerte es el nombre de Jehová: á él correrá el justo, y será levantado. 11 Las riquezas del rico son la ciudad de su fortaleza, y como un muro alto en su imaginación. 12 Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre, y antes de la honra es el abatimiento. 13 El que responde palabra antes de oir, le es fatuidad y oprobio. 14 El ánimo del hombre soportará su enfermedad: mas ¿quién soportará al ánimo angustiado? 15 El corazón del entendido adquiere sabiduría; y el oído de los sabios busca la ciencia. 16 El presente del hombre le ensancha [el camino], y le lleva delante de los grandes. 17 El primero en su propia causa [parece] justo; y su adversario viene, y le sondea. 18 La suerte pone fin á los pleitos, y desparte los fuertes. 19 El hermano ofendido [es más tenaz] que una ciudad fuerte: y las contiendas [de los hermanos] son como cerrojos de alcázar. 20 Del fruto de la boca del hombre se hartará su vientre; hartaráse del producto de sus labios. 21 La muerte y la vida están en poder de la lengua; y el que la ama comerá de sus frutos. 22 El que halló esposa halló el bien, y alcanzó la benevolencia de Jehová. 23 El pobre habla con ruegos; mas el rico responde durezas. 24 El hombre [que tiene] amigos, ha de mostrarse amigo: y amigo hay más conjunto que el hermano.

Proverbios 19

1 MEJOR es el pobre que camina en su sencillez, que el de perversos labios y fatuo. 2 El alma sin ciencia no es buena; y el presuroso de pies peca. 3 La insensatez del hombre tuerce su camino; y contra Jehová se aira su corazón. 4 Las riquezas allegan muchos amigos: mas el pobre, de su amigo es apartado. 5 El testigo falso no quedará sin castigo; y el que habla mentiras no escapará. 6 Muchos rogarán al príncipe: mas cada uno es amigo del hombre que da. 7 Todos los hermanos del pobre le aborrecen: ¡cuánto más sus amigos se alejarán de él! buscará la palabra y no la hallará. 8 El que posee entendimiento, ama su alma: el que guarda la inteligencia, hallará el bien. 9 El testigo falso no quedará sin castigo; y el que habla mentiras, perecerá. 10 No conviene al necio el deleite: ¡cuánto menos al siervo ser señor de los príncipes! 11 La cordura del hombre detiene su furor; y su honra es disimular la ofensa. 12 Como el bramido del cachorro de león es la ira del rey; y su favor como el rocío sobre la hierba. 13 Dolor es para su padre el hijo necio; y gotera continua las contiendas de la mujer. 14 La casa y las riquezas herencia son de los padres: mas de Jehová la mujer prudente. 15 La pereza hace caer en sueño; y el alma negligente hambreará. 16 El que guarda el mandamiento, guarda su alma: mas el que menospreciare sus caminos, morirá. 17 A Jehová empresta el que da al pobre, y él le dará su paga. 18 Castiga á tu hijo en tanto que hay esperanza; mas no se excite tu alma para destruirlo. 19 El de grande ira llevará la pena: y si usa de violencias, añadirá [nuevos males]. 20 Escucha el consejo, y recibe la corrección, para que seas sabio en tu vejez. 21 Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; mas el consejo de Jehová permanecerá. 22 Contentamiento es á los hombres hacer misericordia: pero mejor es el pobre que el mentiroso. 23 El temor de Jehová [es] para vida; y [con él] vivirá el [hombre], lleno de reposo; no será visitado de mal. 24 El perezoso esconde su mano en el seno: aun á su boca no la llevará. 25 Hiere al escarnecedor, y el simple se hará avisado; y corrigiendo al entendido, entenderá ciencia. 26 El que roba á su padre y ahuyenta á su madre, hijo es avergonzador y deshonrador. 27 Cesa, hijo mío, de oir la enseñanza [que induce] á divagar de las razones de sabiduría. 28 El testigo perverso se burlará del juicio; y la boca de los impíos encubrirá la iniquidad. 29 Aparejados están juicios para los escarnecedores, y azotes para los cuerpos de los insensatos.

Proverbios 20

1 EL vino es escarnecedor, la cerveza alborotadora; y cualquiera que por ello errare, no será sabio. 2 Como bramido de cachorro de león es el terror del rey: el que lo hace enfurecerse, peca [contra] su alma. 3 Honra es del hombre dejarse de contienda: mas todo insensato se envolverá [en ella]. 4 El perezoso no ara á causa del invierno; pedirá pues en la siega, y no [hallará]. 5 [Como] aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre: mas el hombre entendido lo alcanzará. 6 Muchos hombres publican cada uno su liberalidad: mas hombre de verdad, ¿quién lo hallará? 7 El justo que camina en su integridad, bienaventurados serán sus hijos después de él. 8 El rey que se sienta en el trono de juicio, con su mirar disipa todo mal. 9 ¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, limpio estoy de mi pecado? 10 Doble pesa y doble medida, abominación son á Jehová ambas cosas. 11 Aun el muchacho es conocido por sus hechos, si su obra fuere limpia y recta. 12 El oído que oye, y el ojo que ve, ambas cosas ha igualmente hecho Jehová. 13 No ames el sueño, porque no te empobrezcas; abre tus ojos, [y] te hartarás de pan. 14 El que compra dice: malo es, malo es: mas en apartándose, se alaba. 15 Hay oro y multitud de piedras preciosas: mas los labios sabios son vaso precioso. 16 Quítale su ropa al que salió por fiador del extraño; y tómale prenda [al que fía] la extraña. 17 Sabroso es al hombre el pan de mentira; mas después su boca será llena de cascajo. 18 Los pensamientos con el consejo se ordenan: y con industria se hace la guerra. 19 El que descubre el secreto, en chismes anda: no te entrometas, pues, con el que lisonjea con sus labios. 20 El que maldice á su padre ó á su madre, su lámpara será apagada en oscuridad tenebrosa. 21 La herencia adquirida de priesa al principio, aun su postrimería no será bendita. 22 No digas, yo me vengaré; espera á Jehová, y él te salvará. 23 Abominación son á Jehová las pesas dobles; y el peso falso no es bueno. 24 De Jehová son los pasos del hombre: ¿cómo pues entenderá el hombre su camino? 25 Lazo es al hombre el devorar lo santo, y andar pesquisando después de los votos. 26 El rey sabio esparce los impíos, y sobre ellos hace tornar la rueda. 27 Candela de Jehová es el alma del hombre, que escudriña lo secreto del vientre. 28 Misericordia y verdad guardan al rey; y con clemencia sustenta su trono. 29 La gloria de los jóvenes es su fortaleza, y la hermosura de los viejos la vejez. 30 Las señales de las heridas son medicina para lo malo: y las llagas [llegan] á lo más secreto del vientre.

Proverbios 21

1 COMO los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová: á todo lo que quiere lo inclina. 2 Todo camino del hombre es recto en su opinión: mas Jehová pesa los corazones. 3 Hacer justicia y juicio es á Jehová más agradable que sacrificio. 4 Altivez de ojos, y orgullo de corazón, y el brillo de los impíos, son pecado. 5 Los pensamientos del solícito ciertamente [van] á abundancia; mas todo presuroso, indefectiblemente á pobreza. 6 Allegar tesoros con lengua de mentira, es vanidad desatentada de aquellos que buscan la muerte. 7 La rapiña de los impíos los destruirá; por cuanto no quisieron hacer juicio. 8 El camino del hombre perverso es torcido y extraño: mas la obra del limpio es recta. 9 Mejor es vivir en un rincón de zaquizamí, que con la mujer rencillosa en espaciosa casa. 10 El alma del impío desea mal: su prójimo no le parece bien. 11 Cuando el escarnecedor es castigado, el simple se hace sabio; y cuando se amonestare al sabio, aprenderá ciencia. 12 Considera el justo la casa del impío: [cómo] los impíos son trastornados por el mal. 13 El que cierra su oído al clamor del pobre, también él clamará, y no será oído. 14 El presente en secreto amansa el furor, y el don en el seno, la fuerte ira. 15 Alegría es al justo hacer juicio; mas quebrantamiento á los que hacen iniquidad. 16 El hombre que se extravía del camino de la sabiduría, vendrá á parar en la compañía de los muertos. 17 Hombre necesitado será el que ama el deleite: y el que ama el vino y ungüentos no enriquecerá. 18 El rescate del justo es el impío, y por los rectos el prevaricador. 19 Mejor es morar en tierra del desierto, que con la mujer rencillosa é iracunda. 20 Tesoro codiciable y pingüe hay en la casa del sabio; mas el hombre insensato lo disipará. 21 El que sigue la justicia y la misericordia, hallará la vida, la justicia, y la honra. 22 La ciudad de los fuertes tomó el sabio, y derribó la fuerza en que ella confiaba. 23 El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias. 24 Soberbio y presuntuoso escarnecedor es el nombre del que obra con orgullosa saña. 25 El deseo del perezoso le mata, porque sus manos no quieren trabajar. 26 Hay quien todo el día codicia: mas el justo da, y no desperdicia. 27 El sacrificio de los impíos es abominación: ¡cuánto más ofreciéndolo con maldad! 28 El testigo mentiroso perecerá: mas el hombre que oye, permanecerá en su dicho. 29 El hombre impío afirma su rostro: mas el recto ordena sus caminos. 30 No hay sabiduría, ni inteligencia, ni consejo, contra Jehová. 31 El caballo se apareja para el día de la batalla: mas de Jehová es el salvar.

Proverbios 22

1 DE más estima es la buena fama que las muchas riquezas; y la buena gracia más que la plata y el oro. 2 El rico y el pobre se encontraron: á todos ellos hizo Jehová. 3 El avisado ve el mal, y escóndese: mas los simples pasan, y reciben el daño. 4 Riquezas, y honra, y vida, [son] la remuneración de la humildad [y] del temor de Jehová. 5 Espinas [y] lazos hay en el camino del perverso: el que guarda su alma se alejará de ellos. 6 Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella. 7 El rico se enseñoreará de los pobres; y el que toma prestado, siervo es del que empresta. 8 El que sembrare iniquidad, iniquidad segará: y consumiráse la vara de su ira. 9 El ojo misericordioso será bendito, porque dió de su pan al indigente. 10 Echa fuera al escarnecedor, y saldrá la contienda, y cesará el pleito y la afrenta. 11 El que ama la limpieza de corazón, [por] la gracia de sus labios su amigo será el rey. 12 Los ojos de Jehová miran por la ciencia; mas él trastorna las cosas de los prevaricadores. 13 Dice el perezoso: El león está fuera; en mitad de las calles seré muerto. 14 Sima profunda es la boca de las extrañas: aquel contra el cual estuviere Jehová airado, caerá en ella. 15 La necedad está ligada en el corazón del muchacho; [mas] la vara de la corrección la hará alejar de él. 16 El que oprime al pobre para aumentarse él, y que da al rico, ciertamente [será] pobre. 17 Inclina tu oído, y oye las palabras de los sabios, y pon tu corazón á mi sabiduría: 18 Porque es cosa deleitable, si las guardares en tus entrañas; y que juntamente sean ordenadas en tus labios. 19 Para que tu confianza sea en Jehová, te [las] he hecho saber hoy á ti también. 20 ¿No te he escrito tres veces en consejos y ciencia, 21 Para hacerte saber la certidumbre de las razones verdaderas, para que puedas responder razones de verdad á los que á ti enviaren? 22 No robes al pobre, porque es pobre, ni quebrantes en la puerta al afligido: 23 Porque Jehová juzgará la causa de ellos, y despojará el alma de aquellos que los despojaren. 24 No te entrometas con el iracundo, ni te acompañes con el hombre de enojos; 25 Porque no aprendas sus maneras, y tomes lazo para tu alma. 26 No estés entre los que tocan la mano, entre los que fían por deudas. 27 Si no tuvieres para pagar, ¿por qué han de quitar tu cama de debajo de ti? 28 No traspases el término antiguo que pusieron tus padres. 29 ¿Has visto hombre solícito en su obra? delante de los reyes estará; no estará delante de los de baja suerte.

Proverbios 23

1 CUANDO te sentares á comer con algún señor, considera bien lo que estuviere delante de ti; 2 Y pon cuchillo á tu garganta, si tienes gran apetito. 3 No codicies sus manjares delicados, porque es pan engañoso. 4 No trabajes por ser rico; pon coto á tu prudencia. 5 ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? porque hacerse han alas, como alas de águila, y volarán al cielo. 6 No comas pan de [hombre de] mal ojo, ni codicies sus manjares: 7 Porque cual es su pensamiento en su alma, tal es él. Come y bebe, te dirá; mas su corazón no está contigo. 8 Vomitarás la parte que tú comiste, y perderás tus suaves palabras. 9 No hables á oídos del necio; porque menospreciará la prudencia de tus razones. 10 No traspases el término antiguo, ni entres en la heredad de los huérfanos: 11 Porque el defensor de ellos es el Fuerte, el cual juzgará la causa de ellos contra ti. 12 Aplica tu corazón á la enseñanza, y tus oídos á las palabras de sabiduría. 13 No rehuses la corrección del muchacho: [porque] si lo hirieres con vara, no morirá. 14 Tú lo herirás con vara, y librarás su alma del infierno. 15 Hijo mío, si tu corazón fuere sabio, también á mí se me alegrará el corazón; 16 Mis entrañas también se alegrarán, cuando tus labios hablaren cosas rectas. 17 No tenga tu corazón envidia de los pecadores, antes [persevera] en el temor de Jehová todo tiempo: 18 Porque ciertamente hay fin, y tu esperanza no será cortada. 19 Oye tú, hijo mío, y sé sabio, y endereza tu corazón al camino. 20 No estés con los bebedores de vino, ni con los comedores de carne: 21 Porque el bebedor y el comilón empobrecerán: y el sueño hará vestir vestidos rotos. 22 Oye á tu padre, á aquel que te engendró; y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies. 23 Compra la verdad, y no la vendas; la sabiduría, la enseñanza, y la inteligencia. 24 Mucho se alegrará el padre del justo: y el que engendró sabio se gozará con él. 25 Alégrense tu padre y tu madre, y gócese la que te engendró. 26 Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos. 27 Porque sima profunda es la ramera, y pozo angosto la extraña. 28 También ella, como robador, acecha, y multiplica entre los hombres los prevaricadores. 29 ¿Para quién será el ay? ¿para quién el ay? ¿para quién las rencillas? ¿para quién las quejas? ¿para quién las heridas en balde? ¿para quién lo amoratado de los ojos? 30 Para los que se detienen mucho en el vino, para los que van buscando la mistura. 31 No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en el vaso: éntrase suavemente; 32 [Mas] al fin como serpiente morderá, y como basilisco dará dolor: 33 Tus ojos mirarán las extrañas, y tu corazón hablará perversidades. 34 Y serás como el que yace en medio de la mar, ó como el que está en la punta de un mastelero. 35 [Y dirás]: Hiriéronme, mas no me dolió; azotáronme, mas no lo sentí; cuando despertare, aun lo tornaré á buscar.

Volver al plan