Día 13 Los libros sapienciales en un mes
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Proverbios 24–28 RV1909
Proverbios 24
1 NO tengas envidia de los hombres malos, ni desees estar con ellos: 2 Porque su corazón piensa en robar, é iniquidad hablan sus labios. 3 Con sabiduría se edificará la casa, y con prudencia se afirmará: 4 Y con ciencia se henchirán las cámaras de todo bien preciado y agradable. 5 El hombre sabio es fuerte; y de pujante vigor el hombre docto. 6 Porque con ingenio harás la guerra: y la salud está en la multitud de consejeros. 7 Alta está para el insensato la sabiduría: en la puerta no abrirá él su boca. 8 Al que piensa mal hacer le llamarán hombre de malos pensamientos. 9 El pensamiento del necio es pecado: y abominación á los hombres el escarnecedor. 10 Si fueres flojo en el día de trabajo, tu fuerza será reducida. 11 Si dejares de librar los que son tomados para la muerte, y los que son llevados al degolladero; 12 Si dijeres: Ciertamente no lo supimos; ¿no lo entenderá el que pesa los corazones? El que mira por tu alma, él lo conocerá, y dará al hombre según sus obras. 13 Come, hijo mío, de la miel, porque es buena, y del panal dulce á tu paladar: 14 Tal será el conocimiento de la sabiduría á tu alma: si la hallares tendrá recompensa, y al fin tu esperanza no será cortada. 15 Oh impío, no aceches la tienda del justo, no saquees su cámara; 16 Porque siete veces cae el justo, y se torna á levantar; mas los impíos caerán en el mal. 17 Cuando cayere tu enemigo, no te huelgues; y cuando tropezare, no se alegre tu corazón: 18 Porque Jehová no lo mire, y le desagrade, y aparte de sobre él su enojo. 19 No te entrometas con los malignos, ni tengas envidia de los impíos; 20 Porque para el malo no habrá [buen] fin, y la candela de los impíos será apagada. 21 Teme á Jehová, hijo mío, y al rey; no te entrometas con los veleidosos: 22 Porque su quebrantamiento se levantará de repente; y el quebrantamiento de ambos, ¿quién lo comprende? 23 También estas cosas [pertenecen] á los sabios. Tener respeto á personas en el juicio no es bueno. 24 El que dijere al malo, Justo eres, los pueblos lo maldecirán, y le detestarán las naciones: 25 Mas los que [lo] reprenden, serán agradables, y sobre ellos vendrá bendición de bien. 26 Besados serán los labios del que responde palabras rectas. 27 Apresta tu obra de afuera, y disponla en tu heredad; y después edificarás tu casa. 28 No seas sin causa testigo contra tu prójimo; y no lisonjees con tus labios. 29 No digas: Como me hizo, así le haré; daré el pago al hombre según su obra. 30 Pasé junto á la heredad del hombre perezoso, y junto á la viña del hombre falto de entendimiento; 31 Y he aquí que por toda ella habían ya crecido espinas, ortigas habían ya cubierto su haz, y su cerca de piedra estaba ya destruída. 32 Y yo miré, y púse[lo] en mi corazón: vi[lo], y tomé consejo. 33 Un poco de sueño, cabeceando otro poco, poniendo mano sobre mano otro poco para dormir; 34 Así vendrá como caminante tu necesidad, y tu pobreza como hombre de escudo.
Proverbios 25
1 TAMBIÉN estos son proverbios de Salomón, los cuales copiaron los varones de Ezechîas, rey de Judá. 2 Gloria de Dios es encubrir la palabra; mas honra del rey es escudriñar la palabra. 3 Para la altura de los cielos, y para la profundidad de la tierra, y para el corazón de los reyes, no hay investigación. 4 Quita las escorias de la plata, y saldrá vaso al fundidor. 5 Aparta al impío de la presencia del rey, y su trono se afirmará en justicia. 6 No te alabes delante del rey, ni estés en el lugar de los grandes: 7 Porque mejor es que se te diga, Sube acá, que no que seas humillado delante del príncipe que miraron tus ojos. 8 No salgas á pleito presto, no sea que no sepas qué hacer al fin, después que tu prójimo te haya dejado confuso. 9 Trata tu causa con tu compañero y no descubras el secreto á otro. 10 No sea que te deshonre el que lo oyere, y tu infamia no pueda repararse. 11 Manzana de oro con figuras de plata es la palabra dicha como conviene. 12 [Como] zarcillo de oro y joyel de oro fino, es el que reprende al sabio que tiene oído dócil. 13 Como frío de nieve en tiempo de la siega, [así es] el mensajero fiel á los que lo envían: pues al alma de su señor da refrigerio. 14 [Como] nubes y vientos sin lluvia, [así es] el hombre que se jacta de vana liberalidad. 15 Con larga paciencia se aplaca el príncipe; y la lengua blanda quebranta los huesos. 16 ¿Hallaste la miel? come lo que te basta; no sea que te hartes de ella, y la vomites. 17 Detén tu pie de la casa de tu vecino, porque harto de ti no te aborrezca. 18 Martillo y cuchillo y saeta aguda, es el hombre que habla contra su prójimo falso testimonio. 19 Diente quebrado y pie resbalador, es la confianza en el prevaricador en tiempo de angustia. 20 El que canta canciones al corazón afligido, [es como] el que quita la ropa en tiempo de frío, ó el que sobre el jabón [echa] vinagre. 21 Si el que te aborrece tuviere hambre, dale de comer pan; y si tuviere sed, dale de beber agua: 22 Porque ascuas allegas sobre su cabeza, y Jehová te lo pagará. 23 El viento del norte ahuyenta la lluvia, y el rostro airado la lengua detractora. 24 Mejor es estar en un rincón de casa, que con la mujer rencillosa en espaciosa casa. 25 [Como] el agua fría al alma sedienta, así son las buenas nuevas de lejanas tierras. 26 [Como] fuente turbia y manantial corrompido, [es] el justo que cae delante del impío. 27 Comer mucha miel no es bueno: ni el buscar la propia gloria es gloria. 28 [Como] ciudad derribada y sin muro, es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda.
Proverbios 26
1 COMO la nieve en el verano, y la lluvia en la siega, así conviene al necio la honra. 2 Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición sin causa nunca vendrá. 3 El látigo para el caballo, y el cabestro para el asno, y la vara para la espalda del necio. 4 Nunca respondas al necio en conformidad á su necedad, para que no seas tú también como él. 5 Responde al necio según su necedad, porque no se estime sabio en su opinión. 6 Como el que se corta los pies y bebe su daño, así es el que envía algo por mano de un necio. 7 Alzar las piernas del cojo, así es el proverbio en la boca del necio. 8 Como quien liga la piedra en la honda, así [hace] el que al necio da honra. 9 Espinas hincadas en mano del embriagado, tal es el proverbio en la boca de los necios. 10 El grande cría todas las cosas; y da la paga al insensato, y la da á los transgresores. 11 Como perro que vuelve á su vómito, así el necio que repite su necedad. 12 ¿Has visto hombre sabio en su opinión? más esperanza hay del necio que de él. 13 Dice el perezoso: El león está en el camino; el león está en las calles. 14 Las puertas se revuelven en sus quicios: así el perezoso en su cama. 15 Esconde el perezoso su mano en el seno; cánsase de tornarla á su boca. 16 A su ver es el perezoso más sabio que siete que [le] den consejo. 17 El que pasando se deja llevar de la ira en pleito ajeno, es [como] el que toma al perro por las orejas. 18 Como el que enloquece, y echa llamas y saetas y muerte, 19 Tal es el hombre que daña á su amigo, y dice: Ciertamente me chanceaba. 20 Sin leña se apaga el fuego: y donde no hay chismoso, cesa la contienda. 21 El carbón para brasas, y la leña para el fuego: y el hombre rencilloso para encender contienda. 22 Las palabras del chismoso parecen blandas; mas ellas entran hasta lo secreto del vientre. 23 [Como] escoria de plata echada sobre el tiesto, son los labios enardecidos y el corazón malo. 24 Otro parece en los labios el que aborrece; mas en su interior pone engaño. 25 Cuando hablare amigablemente, no le creas; porque siete abominaciones hay en su corazón. 26 Encúbrese el odio con disimulo; mas su malicia será descubierta en la congregación. 27 El que cavare sima, caerá en ella: y el que revuelva la piedra, á él volverá. 28 La falsa lengua atormenta al que aborrece: y la boca lisonjera hace resbaladero.
Proverbios 27
1 NO te jactes del día de mañana; porque no sabes qué dará de sí el día. 2 Alábete el extraño, y no tu boca; el ajeno, y no tus labios. 3 Pesada es la piedra, y la arena pesa; mas la ira del necio es más pesada que ambas cosas. 4 Cruel es la ira, é impetuoso el furor; mas ¿quién parará delante de la envidia? 5 Mejor es reprensión manifiesta que amor oculto. 6 Fieles son las heridas del que ama; pero importunos los besos del que aborrece. 7 El alma harta huella el panal de miel; mas al alma hambrienta todo lo amargo es dulce. 8 Cual ave que se va de su nido, tal es el hombre que se va de su lugar. 9 El ungüento y el perfume alegran el corazón: y el amigo al hombre con el cordial consejo. 10 No dejes á tu amigo, ni al amigo de tu padre; ni entres en casa de tu hermano el día de tu aflicción: mejor es el vecino cerca que el hermano lejano. 11 Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón, y tendré qué responder al que me deshonrare. 12 El avisado ve el mal, [y] escóndese; [mas] los simples pasan, [y] llevan el daño. 13 Quítale su ropa al que fió al extraño; y [al que fió] á la extraña, tómale prenda. 14 El que bendice á su amigo en alta voz, madrugando de mañana, por maldición se le contará. 15 Gotera continua en tiempo de lluvia, y la mujer rencillosa, son semejantes: 16 El que pretende contenerla, arresta el viento: ó el aceite en su mano derecha. 17 Hierro con hierro se aguza; y el hombre aguza el rostro de su amigo. 18 El que guarda la higuera, comerá su fruto; y el que guarda á su señor, será honrado. 19 Como un agua se parece á otra, así el corazón del hombre al otro. 20 El sepulcro y la perdición nunca se hartan: así los ojos del hombre nunca están satisfechos. 21 El crisol [prueba] la plata, y la hornaza el oro: y al hombre la boca del que lo alaba. 22 Aunque majes al necio en un mortero entre granos de trigo á pisón majados, no se quitará de él su necedad. 23 Considera atentamente el aspecto de tus ovejas; pon tu corazón á tus rebaños: 24 Porque las riquezas no son para siempre; ¿y [será] la corona para perpetuas generaciones? 25 Saldrá la grama, aparecerá la hierba, y segaránse las hierbas de los montes. 26 Los corderos para tus vestidos, y los cabritos para el precio del campo: 27 Y abundancia de leche de las cabras para tu mantenimiento, y para mantenimiento de tu casa, y para sustento de tus criadas.
Proverbios 28
1 HUYE el impío sin que nadie lo persiga: mas el justo está confiado como un leoncillo. 2 Por la rebelión de la tierra sus príncipes son muchos: mas por el hombre entendido y sabio permanecerá sin mutación. 3 El hombre pobre y robador de los pobres, es lluvia de avenida y sin pan. 4 Los que dejan la ley, alaban á los impíos: mas los que la guardan, contenderán con ellos. 5 Los hombres malos no entienden el juicio: mas los que buscan á Jehová, entienden todas las cosas. 6 Mejor es el pobre que camina en su integridad, que el de perversos caminos, y rico. 7 El que guarda la ley es hijo prudente: mas el que es compañero de glotones, avergüenza á su padre. 8 El que aumenta sus riquezas con usura y crecido interés, para que se dé á los pobres lo allega. 9 El que aparta su oído para no oir la ley, su oración también es abominable. 10 El que hace errar á los rectos por el mal camino, él caerá en su misma sima: mas los perfectos heredarán el bien. 11 El hombre rico es sabio en su opinión: mas el pobre entendido lo examinará. 12 Cuando los justos se alegran, grande es la gloria; mas cuando los impíos son levantados, es buscado el hombre. 13 El que encubre sus pecados, no prosperará: mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia. 14 Bienaventurado el hombre que siempre está temeroso: mas el que endurece su corazón, caerá en mal. 15 León rugiente y oso hambriento, [es] el príncipe impío sobre el pueblo pobre. 16 El príncipe falto de entendimiento multiplicará los agravios: [mas] el que aborrece la avaricia, prolongará sus días. 17 El hombre que hace violencia con sangre de persona, huirá hasta el sepulcro, y nadie le detendrá. 18 El que en integridad camina, será salvo; mas el de perversos caminos caerá en alguno. 19 El que labra su tierra, se hartará de pan: mas el que sigue los ociosos, se hartará de pobreza. 20 El hombre de verdad tendrá muchas bendiciones: mas el que se apresura á enriquecer, no será sin culpa. 21 Tener acepción de personas, no es bueno: hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre. 22 Apresúrase á ser rico el hombre de mal ojo; y no conoce que le ha de venir pobreza. 23 El que reprende al hombre, hallará después mayor gracia que el que lisonjea con la lengua. 24 El que roba á su padre ó á su madre, y dice que no es maldad, compañero es del hombre destruidor. 25 El altivo de ánimo suscita contiendas: mas el que en Jehová confía, medrará. 26 El que confía en su corazón es necio; mas el que camina en sabiduría, será salvo. 27 El que da al pobre, no tendrá pobreza: mas el que aparta sus ojos, tendrá muchas maldiciones. 28 Cuando los impíos son levantados, esconderáse el hombre: mas cuando perecen, los justos se multiplican.