Día 4 Los libros sapienciales en un mes

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Job 17–21

Job 17–21 RV1909

Job 17

1 MI ALIENTO está corrompido, acórtanse mis días, y me está aparejado el sepulcro. 2 No hay conmigo sino escarnecedores, en cuya acrimonia se detienen mis ojos. 3 Pon ahora, dame fianza para [litigar] contigo: ¿quién tocará ahora mi mano? 4 Porque [á éstos] has tú escondido su corazón de inteligencia: por tanto, no [los] ensalzarás. 5 El que denuncia lisonjas á sus prójimos, los ojos de sus hijos desfallezcan. 6 El me ha puesto por parábola de pueblos, y delante [de ellos] he sido como tamboril. 7 Y mis ojos se oscurecieron de desabrimiento, y mis pensamientos todos son como sombra. 8 Los rectos se maravillarán de esto, y el inocente se levantará contra el hipócrita. 9 No obstante, proseguirá el justo su camino, y el limpio de manos aumentará la fuerza. 10 Mas volved todos vosotros, y venid ahora, que no hallaré entre vosotros sabio. 11 Pasáronse mis días, fueron arrancados mis pensamientos, los designios de mi corazón. 12 Pusieron la noche por día, y la luz se acorta delante de las tinieblas. 13 Si yo espero, el sepulcro es mi casa: haré mi cama en las tinieblas. 14 A la huesa tengo dicho: Mi padre eres tú; á los gusanos: Mi madre y mi hermana. 15 ¿Dónde pues estará ahora mi esperanza? y mi esperanza ¿quién la verá? 16 A los rincones de la huesa descenderán, y juntamente descansarán en el polvo.

Job 18

1 Y RESPONDIÓ Bildad Suhita, y dijo: 2 ¿Cuándo pondréis fin á las palabras? Entended, y después hablemos. 3 ¿Por qué somos tenidos por bestias, y en vuestros ojos somos viles? 4 Oh tú, que despedazas tu alma con tu furor, ¿será dejada la tierra por tu causa, y serán traspasadas de su lugar las peñas? 5 Ciertamente la luz de los impíos será apagada, y no resplandecerá la centella de su fuego. 6 La luz se oscurecerá en su tienda, y apagaráse sobre él su lámpara. 7 Los pasos de su pujanza serán acortados, y precipitarálo su mismo consejo. 8 Porque red será echada en sus pies, y sobre red andará. 9 Lazo prenderá [su] calcañar: afirmaráse la trampa contra él. 10 Su cuerda está escondida en la tierra, y su torzuelo sobre la senda. 11 De todas partes lo asombrarán temores, y haránle huir desconcertado. 12 Su fuerza será hambrienta, y á su lado estará aparejado quebrantamiento. 13 El primogénito de la muerte comerá los ramos de su piel, y devorará sus miembros. 14 Su confianza será arrancada de su tienda, y harále esto llevar al rey de los espantos. 15 En su tienda morará como si no fuese suya: piedra azufre será esparcida sobre su morada. 16 Abajo se secarán sus raíces, y arriba serán cortadas sus ramas. 17 Su memoria perecerá de la tierra, y no tendrá nombre por las calles. 18 De la luz será lanzado á las tinieblas, y echado fuera del mundo. 19 No tendrá hijo ni nieto en su pueblo, ni quien [le] suceda en sus moradas. 20 Sobre su día se espantarán los por venir, como ocupó el pavor á los que fueron antes. 21 Ciertamente tales son las moradas del impío, y este será el lugar del que no conoció á Dios.

Job 19

1 Y RESPONDIÓ Job, y dijo: 2 ¿Hasta cuándo angustiaréis mi alma, y me moleréis con palabras? 3 Ya me habéis vituperado diez veces: ¿no os avergonzáis de descomediros delante de mí? 4 Sea así que realmente haya yo errado, conmigo se quedará mi yerro. 5 Mas si vosotros os engrandeciereis contra mí, y adujereis contra mí mi oprobio, 6 Sabed ahora que Dios me ha trastornado, y traído en derredor su red sobre mí. 7 He aquí yo clamaré agravio, y no seré oído: daré voces, y no habrá juicio. 8 Cercó de vallado mi camino, y no pasaré; y sobre mis veredas puso tinieblas. 9 Hame despojado de mi gloria, y quitado la corona de mi cabeza. 10 Arruinóme por todos lados, y perezco; y ha hecho pasar mi esperanza como árbol [arrancado]. 11 E hizo inflamar contra mí su furor, y contóme para sí entre sus enemigos. 12 Vinieron sus ejércitos á una, y trillaron sobre mí su camino, y asentaron campo en derredor de mi tienda. 13 Hizo alejar de mí mis hermanos, y positivamente se extrañaron de mí mis conocidos. 14 Mis parientes se detuvieron, y mis conocidos se olvidaron de mí. 15 Los moradores de mi casa y mis criadas me tuvieron por extraño: forastero fuí yo en sus ojos. 16 Llamé á mi siervo, y no respondió; de mi propia boca le suplicaba. 17 Mi aliento vino á ser extraño á mi mujer, aunque por los hijos de mis entrañas [le] rogaba. 18 Aun los muchachos me menospreciaron: en levantándome, hablaban contra mí. 19 Todos mis confidentes me aborrecieron; y los que yo amaba, se tornaron contra mí. 20 Mi cuero y mi carne se pegaron á mis huesos; y he escapado con la piel de mis dientes. 21 Oh vosotros mis amigos, tened compasión de mí, tened compasión de mí; porque la mano de Dios me ha tocado. 22 ¿Por qué me perseguís como Dios, y no os hartáis de mis carnes? 23 ¡Quién diese ahora que mis palabras fuesen escritas! ¡quién diese que se escribieran en un libro! 24 ¡Que con cincel de hierro y con plomo fuesen en piedra esculpidas para siempre! 25 Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo: 26 Y después de deshecha esta mi piel, aun he de ver en mi carne á Dios; 27 Al cual yo tengo de ver por mí, y mis ojos lo verán, y no otro, [aunque] mis riñones se consuman dentro de mí. 28 Mas debierais decir: ¿Por qué lo perseguimos? ya que la raíz del negocio en mí se halla. 29 Temed vosotros delante de la espada; porque [sobreviene] el furor de la espada [á causa] de las injusticias, para que sepáis que hay un juicio.

Job 20

1 Y RESPONDIÓ Sophar Naamathita, y dijo: 2 Por cierto mis pensamientos me hacen responder, y por tanto me apresuro. 3 La reprensión de mi censura he oído, y háceme responder el espíritu de mi inteligencia. 4 ¿No sabes esto que fué siempre, desde el tiempo que fué puesto el hombre sobre la tierra, 5 Que la alegría de los impíos es breve, y el gozo del hipócrita por un momento? 6 Si subiere su altivez hasta el cielo, y su cabeza tocare en las nubes, 7 Con su estiércol perecerá para siempre: los que le hubieren visto, dirán: ¿Qué es de él? 8 Como sueño volará, y no será hallado: y disiparáse como visión nocturna. 9 El ojo que le habrá visto, nunca más le verá; ni su lugar le echará más de ver. 10 Sus hijos pobres andarán rogando; y sus manos tornarán lo que él robó. 11 Sus huesos están llenos de sus mocedades, y con él serán sepultados en el polvo. 12 Si el mal se endulzó en su boca, si lo ocultaba debajo de su lengua; 13 Si le parecía bien, y no lo dejaba, mas antes lo detenía entre su paladar; 14 Su comida se mudará en sus entrañas, hiel de áspides será dentro de él. 15 Devoró riquezas, mas vomitarálas; de su vientre las sacará Dios. 16 Veneno de áspides chupará; matarálo lengua de víbora. 17 No verá los arroyos, los ríos, los torrentes de miel y de manteca. 18 Restituirá el trabajo conforme á la hacienda que tomó; y no tragará, ni gozará. 19 Por cuanto quebrantó y desamparó á los pobres, robó casas, y no las edificó; 20 Por tanto, no sentirá él sosiego en su vientre, ni salvará nada de lo que codiciaba. 21 No quedó nada que no comiese: por tanto su bien no será durable. 22 Cuando fuere lleno su bastimento, tendrá angustia: las manos todas de los malvados vendrán sobre él. 23 Cuando se pusiere á henchir su vientre, [Dios] enviará sobre él el furor de su ira, y harála llover sobre él y sobre su comida. 24 Huirá de las armas de hierro, y el arco de acero le atravesará. 25 Desenvainará y sacará [saeta] de su aljaba, y relumbrante pasará por su hiel: sobre él vendrán terrores. 26 Todas tinieblas están guardadas para sus secretos: fuego no soplado lo devorará; su sucesor será quebrantado en su tienda. 27 Los cielos descubrirán su iniquidad, y la tierra se levantará contra él. 28 Los renuevos de su casa serán trasportados; serán derramados en el día de su furor. 29 Esta es la parte que Dios apareja al hombre impío, y la heredad que Dios le señala por su palabra.

Job 21

1 Y RESPONDIÓ Job, y dijo: 2 Oid atentamente mi palabra, y sea esto vuestros consuelos. 3 Soportadme, y yo hablaré; y después que hubiere hablado, escarneced. 4 ¿Hablo yo á algún hombre? y ¿por qué no se ha de angustiar mi espíritu? 5 Miradme, y espantaos, y poned la mano sobre la boca. 6 Aun yo mismo, cuando me acuerdo, me asombro, y toma temblor mi carne. 7 ¿Por qué viven los impíos, y se envejecen, y aun crecen en riquezas? 8 Su simiente con ellos, compuesta delante de ellos; y sus renuevos delante de sus ojos. 9 Sus casas seguras de temor, ni hay azote de Dios sobre ellos. 10 Sus vacas conciben, no abortan; paren sus vacas, y no malogran su cría. 11 Salen sus chiquitos como manada, y sus hijos andan saltando. 12 Al son de tamboril y de cítara saltan, y se huelgan al son del órgano. 13 Gastan sus días en bien, y en un momento descienden á la sepultura. 14 Dicen pues á Dios: Apártate de nosotros, que no queremos el conocimiento de tus caminos. 15 ¿Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos? ¿y de qué nos aprovechará que oremos á él? 16 He aquí que su bien no está en manos de ellos: el consejo de los impíos lejos esté de mí. 17 ¡Oh cuántas veces la lámpara de los impíos es apagada, y viene sobre ellos su quebranto, [y Dios] en su ira les reparte dolores! 18 Serán como la paja delante del viento, y como el tamo que arrebata el torbellino. 19 Dios guardará para sus hijos su violencia; y le dará su pago, para que conozca. 20 Verán sus ojos su quebranto, y beberá de la ira del Todopoderoso. 21 Porque ¿qué deleite tendrá él de su casa después de sí, siendo cortado el número de sus meses? 22 ¿Enseñará alguien á Dios sabiduría, juzgando él á los que están elevados? 23 Este morirá en el vigor de su hermosura, todo quieto y pacífico. 24 Sus colodras están llenas de leche, y sus huesos serán regados de tuétano. 25 Y estotro morirá en amargura de ánimo, y no habiendo comido jamás con gusto. 26 Igualmente yacerán ellos en el polvo, y gusanos los cubrirán. 27 He aquí, yo conozco vuestros pensamientos, y las imaginaciones que contra mí forjáis. 28 Porque decís: ¿Qué es de la casa del príncipe, y qué de la tienda de las moradas de los impíos? 29 ¿No habéis preguntado á los que pasan por los caminos, por cuyas señas no negaréis, 30 Que el malo es reservado para el día de la destrucción? Presentados serán en el día de las iras. 31 ¿Quién le denunciará en su cara su camino? Y de lo que él hizo, ¿quién le dará el pago? 32 Porque llevado será él á los sepulcros, y en el montón permanecerá. 33 Los terrones del valle le serán dulces; y tras de él será llevado todo hombre, y antes de él [han ido] innumerables. 34 ¿Cómo pues me consoláis en vano, viniendo á parar vuestras respuestas en falacia?

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