Temas bíblicos

¿Qué dice la Escritura sobre el sábado y el Día del Señor?

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Dios bendijo el séptimo día y dio a Israel el sábado como señal de descanso y de alianza. Cristo, Señor del sábado, descansó en el sepulcro en sábado y resucitó el primer día de la semana, y desde los apóstoles la Iglesia se ha reunido ese día, el Día del Señor, para partir el pan. La Iglesia ortodoxa todavía honra el sábado en su culto, pero guarda el domingo como la Pascua semanal. Los adventistas del séptimo día y otros sostienen que el sábado del séptimo día sigue siendo obligatorio; sus textos se incluyen.

El séptimo día bendecido

El sábado recuerda tanto la creación como la liberación de Egipto, y se llama señal entre Dios y los hijos de Israel.

1 Y FUERON acabados los cielos y la tierra, y todo su ornamento. 2 Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho. 3 Y bendijo Dios al día séptimo, y santificólo, porque en él reposó de toda su obra que había Dios criado y hecho.
Génesis 2:1–3 (RV1909)
8 Acordarte has del día del reposo, para santificarlo: 9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 10 Mas el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios: no hagas [en él] obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas: 11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día: por tanto Jehová bendijo el día del reposo y lo santificó.
Éxodo 20:8–11 (RV1909)
12 Guardarás el día del reposo para santificarlo, como Jehová tu Dios te ha mandado. 13 Seis días trabajarás y harás toda tu obra: 14 Mas el séptimo es reposo á Jehová tu Dios: ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni tu peregrino que está dentro de tus puertas: porque descanse tu siervo y tu sierva como tú. 15 Y acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido: por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día del reposo.
Deuteronomio 5:12–15 (RV1909)
13 Y tú hablarás á los hijos de Israel, diciendo: Con todo eso vosotros guardaréis mis sábados: porque es señal entre mí y vosotros por vuestras edades, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico. 14 Así que guardaréis el sábado, porque santo es á vosotros: el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella alma será cortada de en medio de sus pueblos. 15 Seis días se hará obra, mas el día séptimo es sábado de reposo consagrado á Jehová; cualquiera que hiciere obra el día del sábado, morirá ciertamente. 16 Guardarán, pues, el sábado los hijos de Israel: celebrándolo por sus edades por pacto perpetuo: 17 Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó, y reposó.
Éxodo 31:13–17 (RV1909)

Señor del sábado

Jesús guardó el sábado, enseñó en la sinagoga en ese día y declaró que "el día de reposo fue hecho por causa del hombre" y que Él es su Señor. En el Grande y Santo Sábado descansó en el sepulcro.

23 Y aconteció que pasando él por los sembrados en sábado, sus discípulos andando comenzaron á arrancar espigas. 24 Entonces los Fariseos le dijeron: He aquí, ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito? 25 Y él les dijo: ¿Nunca leísteis qué hizo David cuando tuvo necesidad, y tuvo hambre, él y los que con él estaban: 26 Cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiathar sumo pontífice, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino á los sacerdotes, y aun dió á los que con él estaban? 27 También les dijo: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado. 28 Así que el Hijo del hombre es Señor aun del sábado.
Marcos 2:23–28 (RV1909)
1 EN aquel tiempo iba Jesús por los sembrados en sábado; y sus discípulos tenían hambre, y comenzaron á coger espigas, y á comer. 2 Y viéndolo los Fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en sábado. 3 Y él les dijo: ¿No habéis leído qué hizo David, teniendo él hambre y los que con él estaban: 4 Cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no le era lícito comer, ni á los que estaban con él, sino á solos los sacerdotes? 5 O ¿no habéis leído en la ley, que los sábados en el templo los sacerdotes profanan el sábado, y son sin culpa? 6 Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí. 7 Mas si supieseis qué es: Misericordia quiero y no sacrificio, no condenaríais á los inocentes: 8 Porque Señor es del sábado el Hijo del hombre. 9 Y partiéndose de allí, vino á la sinagoga de ellos. 10 Y he aquí había [allí] uno que tenía una mano seca: y le preguntaron, diciendo: ¿Es lícito curar en sábado? por acusarle. 11 Y él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si cayere ésta en una fosa en sábado, no le eche mano, y la levante? 12 Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Así que, lícito es en los sábados hacer bien. 13 Entonces dijo á aquel hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y fué restituída sana como la otra.
Mateo 12:1–13 (RV1909)
16 Y vino á Nazaret, donde había sido criado; y entró, conforme á su costumbre, el día del sábado en la sinagoga, y se levantó á leer.
Lucas 4:16 (RV1909)
54 Y era día de la víspera [de la Pascua]; y estaba para rayar el sábado. 55 Y las mujeres que con él habían venido de Galilea, siguieron también y vieron el sepulcro, y cómo fué puesto su cuerpo. 56 Y vueltas, aparejaron [drogas] aromáticas y ungüentos; y reposaron el sábado, conforme al mandamiento.
Lucas 23:54–56 (RV1909)

El primer día de la semana

La Resurrección y las apariciones del Señor resucitado suceden el primer día, y la iglesia de Troas se reúne ese día "para partir el pan". Juan lo llama "el día del Señor".

1 Y LA víspera de sábado, que amanece para el primer día de la semana, vino María Magdalena, y la otra María, á ver el sepulcro.
Mateo 28:1 (RV1909)
1 Y EL primer [día] de la semana, María Magdalena vino de mañana, siendo aún obscuro, al sepulcro; y vió la piedra quitada del sepulcro.
Juan 20:1 (RV1909)
19 Y como fué tarde aquel día, el primero de la semana, y estando las puertas cerradas donde los discípulos estaban juntos por miedo de los Judíos, vino Jesús, y púsose en medio, y díjoles: Paz á vosotros.
Juan 20:19 (RV1909)
26 Y ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Vino Jesús, las puertas cerradas, y púsose en medio, y dijo: Paz á vosotros.
Juan 20:26 (RV1909)
7 Y el día primero de la semana, juntos los discípulos á partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de partir al día siguiente: y alargó el discurso hasta la media noche.
Hechos 20:7 (RV1909)
2 Cada primer día de la semana cada uno de vosotros aparte en su casa, guardando lo que por la bondad de Dios pudiere; para que cuando yo llegare, no se hagan entonces colectas.
1 Corintios 16:2 (RV1909)
10 Yo fuí en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,
Apocalipsis 1:10 (RV1909)

Sombra de lo que ha de venir

Pablo dice a los creyentes gentiles que nadie los juzgue en cuanto a días de reposo, que son "sombra" cuya realidad es Cristo. Hebreos habla de un reposo sabático que queda para el pueblo de Dios, cumplido en Él.

16 Por tanto, nadie os juzgue en comida, ó en bebida, ó en parte de día de fiesta, ó de nueva luna, ó de sábados: 17 Lo cual es la sombra de lo por venir; mas el cuerpo es de Cristo.
Colosenses 2:16–17 (RV1909)
5 Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga [iguales] todos los días. Cada uno esté asegurado en su ánimo. 6 El que hace caso del día, háce[lo] para el Señor: y el que no hace caso del día, no lo hace para el Señor. El que come, come para el Señor, porque da gracias á Dios; y el que no come, no come para el Señor, y da gracias á Dios.
Romanos 14:5–6 (RV1909)
9 Mas ahora, habiendo conocido á Dios, ó más bien, siendo conocidos de Dios, ¿cómo os volvéis de nuevo á los flacos y pobres rudimentos, en los cuales queréis volver á servir? 10 Guardáis los días, y los meses, y los tiempos, y los años. 11 Temo de vosotros, que no haya trabajado en vano en vosotros.
Gálatas 4:9–11 (RV1909)
1 TEMAMOS, pues, que quedando aún la promesa de entrar en su reposo, parezca alguno de vosotros haberse apartado. 2 Porque también á nosotros se nos ha evangelizado como á ellos; mas no les aprovechó el oir la palabra á los que [la] oyeron sin mezclar fe. 3 Empero entramos en el reposo los que hemos creído, de la manera que dijo: Como juré en mi ira, no entrarán en mi reposo: aun acabadas las obras desde el principio del mundo. 4 Porque en un cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día. 5 Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo. 6 Así que, pues que resta que algunos han de entrar en él, y aquellos á quienes primero fué anunciado no entraron por causa de desobediencia, 7 Determina otra vez un cierto día, diciendo por David: Hoy, después de tanto tiempo; como está dicho: Si oyereis su voz hoy, no endurezcáis vuestros corazones. 8 Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. 9 Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. 10 Porque el que ha entrado en su reposo, también él ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas. 11 Procuremos pues de entrar en aquel reposo; que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.
Hebreos 4:1–11 (RV1909)

Textos citados a favor de guardar el séptimo día

Los adventistas del séptimo día señalan que Pablo iba a la sinagoga en sábado y que Isaías prevé el culto sabático en la nueva creación. Los ortodoxos responden que Pablo iba donde se reunían los judíos para predicar a Cristo, y que desde el siglo I la asamblea propia de la Iglesia era el Día del Señor; algunos protestantes reformados guardan el domingo mismo como "el sábado cristiano".

2 Y Pablo, como acostumbraba, entró á ellos, y por tres sábados disputó con ellos de las Escrituras,
Hechos 17:2 (RV1909)
4 Y disputaba en la sinagoga todos los sábados, y persuadía á Judíos y á Griegos.
Hechos 18:4 (RV1909)
6 Y á los hijos de los extranjeros que se llegaren á Jehová para ministrarle, y que amaren el nombre de Jehová para ser sus siervos: á todos los que guardaren el sábado de profanarlo, y abrazaren mi pacto, 7 Yo los llevaré al monte de mi santidad, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa, casa de oración será llamada de todos los pueblos.
Isaías 56:6–7 (RV1909)
22 Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra, que yo hago, permanecen delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra simiente y vuestro nombre. 23 Y será que de mes en mes, y de sábado en sábado, vendrá toda carne á adorar delante de mí, dijo Jehová.
Isaías 66:22–23 (RV1909)
20 Orad, pues, que vuestra huída no sea en invierno ni en sábado;
Mateo 24:20 (RV1909)

Los Padres

Artículos relacionados

Fuentes

  1. The Orthodox Faith, Vol. II: Church Year (Orthodox Church in America) — Orthodox liturgical year, including Sunday and the weekly cycle.
  2. Westminster Confession of Faith (Orthodox Presbyterian Church edition) — Reformed Protestant statements cited for fairness: 1.6 and 1.9 (Scripture), 11.2 (faith the alone instrument of justification, yet never alone), 21.7 (the Lord's day as the Christian Sabbath).

Actualizado: 2026-10-18