La teología de los santos de los últimos días rechaza el cuadro cristiano familiar de solo cielo e infierno. Doctrina y Convenios 76 describe múltiples grados de gloria posteriores a la resurrección, que suelen resumirse como celestial, terrestre y telestial.
Los maestros de los santos de los últimos días suelen conectar este sistema con las palabras de San Pablo en 1 Corintios 15:40–42 sobre los cuerpos celestiales y terrestres y las distintas glorias del sol, la luna y las estrellas.
A primera vista, la conexión suena bíblica. Pero ¿enseña realmente San Pablo tres reinos?
Lo que enseña Doctrina y Convenios 76
Doctrina y Convenios 76 surgió de una visión que José Smith y Sidney Rigdon refirieron en 1832.
Presenta un mapa detallado de los destinos finales. La gloria más alta, la celestial, pertenece a quienes reciben el testimonio de Jesús, hacen convenio con fidelidad y son perfeccionados por medio de Cristo. La gloria terrestre incluye otras categorías de personas honorables o menos valientes. La gloria telestial es todavía inferior e incluye a personas culpables de pecados graves que, después del juicio, reciben finalmente un grado de gloria.
Las tinieblas de afuera son distintas de nuevo.
Esto es mucho más elaborado que la breve analogía de San Pablo sobre la resurrección.
1 Corintios 15 en contexto
El tema de San Pablo en 1 Corintios 15 es la resurrección de los muertos.
Al parecer, algunos corintios negaban la resurrección corporal. San Pablo defiende la resurrección de Cristo y luego explica que resurrección no significa que el cadáver vuelva sin más a su condición mortal presente.
El cuerpo se transforma.
Compara la semilla y la planta, distintas clases de carne, cuerpos celestiales y terrestres, el sol, la luna y las estrellas, la corrupción y la incorrupción, la deshonra y la gloria, la debilidad y el poder.
El punto rector es la transformación de la resurrección.
«Celestial» y «terrestre»
Las traducciones inglesas más antiguas usan las palabras celestial y terrestrial. Eso suena cercano al vocabulario de los santos de los últimos días porque las revelaciones de José Smith emplean los mismos términos.
Pero San Pablo usa palabras griegas que significan más o menos celestial (epourania) y terrenal (epigeia). No son nombres técnicos de dos reinos de después de la muerte.
San Pablo contrasta clases de cuerpos dentro de una analogía.
Las decisiones de traducción pueden hacer que la conexión con la doctrina de los santos de los últimos días suene más específica de lo que exige el griego mismo.
¿De dónde viene «telestial»?
Aquí la cuestión textual se vuelve decisiva.
No hay ninguna palabra griega «telestial» en 1 Corintios 15.
El término aparece en las revelaciones de José Smith. Su revisión inspirada de la Biblia modifica 1 Corintios 15:40 añadiendo una tercera categoría que corresponde a lo telestial.
Esa adición crea un puente verbal entre San Pablo y Doctrina y Convenios 76.
Pero el puente no está presente en la tradición manuscrita griega conocida.
Los estudios de los santos de los últimos días reconocen la cuestión
Un estudio del Centro de Estudios Religiosos de BYU sobre la traducción que hizo José Smith de 1 Corintios 15 trata esto directamente.
El estudio señala que el texto griego tiene términos para lo celestial y lo terrenal, que ningún problema textual conocido exige una tercera palabra perdida, que «telestial» es en la práctica un término nuevo asociado con las revelaciones de José Smith, y que las palabras griegas mismas no codifican la jerarquía de sol, luna y estrellas de José.
Esto evita que ambas partes hablen sin escucharse.
Un cristiano no debe fingir que los santos de los últimos días están simplemente confundidos por un adjetivo inglés. El sistema de los santos de los últimos días depende en último término de la revelación por medio de José Smith.
¿Podría la Traducción de José Smith restaurar una lectura original perdida?
En principio, esa es una opción de los santos de los últimos días.
Quizá San Pablo escribió originalmente un tercer término y los copistas lo perdieron.
El problema histórico es la evidencia manuscrita. La tradición manuscrita griega de 1 Corintios no contiene ningún testimonio textual antiguo con la categoría «telestial» de José Smith en el versículo 40.
Eso no hace lógicamente imposible una restauración sobrenatural.
Significa que la afirmación no puede establecerse mediante la crítica textual. Primero hay que confiar en la autoridad profética de José Smith.
Otra opción de los santos de los últimos días: la expansión revelatoria
Una postura más defendible entre los santos de los últimos días es decir que José no estaba restaurando en absoluto una palabra griega perdida.
Dios pudo haber usado el texto de San Pablo como ocasión para una nueva revelación. Según este modelo, la Traducción de José Smith puede funcionar como una expansión inspirada o un comentario, y no como una reconstrucción manuscrita.
Eso evita una afirmación histórica falsa sobre un término griego perdido.
Pero también concede el punto cristiano central: la doctrina de los tres reinos no es algo que la exégesis ordinaria pueda recuperar de 1 Corintios 15.
Llega por medio de José Smith.
¿Qué significan el sol, la luna y las estrellas?
San Pablo dice que una es la gloria del sol, otra la de la luna, y que las estrellas difieren unas de otras en gloria. Luego dice: «Así también es la resurrección de los muertos».
La interpretación de los santos de los últimos días hace corresponder el sol con lo celestial, la luna con lo terrestre y las estrellas con lo telestial.
La analogía es elegante. Pero San Pablo mismo nunca asigna esos astros como nombres de tres sociedades eternas.
Su aplicación explícita se refiere a la resurrección.
Incluso la afirmación de que una estrella difiere de otra en gloria subraya la variación, más que un cuadro rígido de tres niveles.
La imagen es ilustrativa, no un diagrama revelado de D. y C. 76.
¿Enseña San Pablo recompensas distintas?
La respuesta cristiana puede seguir siendo afirmativa.
El Nuevo Testamento habla del juicio según las obras, del tesoro en el cielo, de distintas mayordomías, de la recompensa y de la rendición de cuentas.
Rechazar los tres reinos de los santos de los últimos días no exige decir que la Escritura no permita distinciones de ninguna clase en la gloria o la recompensa.
La pregunta más estrecha es si 1 Corintios 15 revela el sistema celestial-terrestre-telestial de D. y C. 76.
La evidencia textual dice que no.
El «tercer cielo» es otro concepto
En otro lugar, San Pablo habla de haber sido arrebatado al tercer cielo en 2 Corintios 12.
Eso refleja formas antiguas de hablar de los reinos celestiales.
No es evidencia de que San Pablo reconociera los tres grados de gloria de los santos de los últimos días. La tradición del «tercer cielo» y los reinos con nombre de D. y C. 76 son sistemas conceptuales distintos.
La Iglesia primitiva
Los primeros cristianos debatieron la resurrección, el juicio, los estados intermedios, el cielo, el infierno y los grados de recompensa.
No conservaron una doctrina apostólica de reinos celestial, terrestre y telestial en el sentido de los santos de los últimos días.
Esa ausencia importa porque el mormonismo presenta el sistema como verdad restaurada.
Si San Pablo lo enseñó abiertamente en 1 Corintios 15, esperaríamos alguna huella histórica de esa lectura antes de José Smith.
La alternativa cristiana
El cristianismo histórico centra la salvación final en la comunión con el Dios Trino por medio de Cristo. Los muertos son resucitados. Cristo juzga. Los justos entran en la vida eterna. Los perdidos afrontan el juicio.
Dentro de ese marco, los cristianos han debatido los estados intermedios, la purificación, las recompensas y el significado del infierno.
Pero la estructura rectora proviene del propio testimonio apostólico.
La estructura de los santos de los últimos días depende de una revelación del siglo XIX.
Veredicto final
La Biblia no enseña el sistema celestial-terrestre-telestial de los santos de los últimos días en el texto de 1 Corintios 15.
San Pablo usa un lenguaje griego ordinario para los cuerpos celestiales y terrenales y compara glorias distintas con el sol, la luna y las estrellas mientras explica la transformación de la resurrección.
No hay en el pasaje ningún término griego antiguo que corresponda a telestial.
La revisión de la Biblia de José Smith añade la categoría, y Doctrina y Convenios 76 aporta el sistema completo de tres grados.
Un santo de los últimos días puede creer que José recibió una nueva revelación que aclaraba a San Pablo. Pero histórica y textualmente, ese es el punto: la doctrina depende de aceptar a José Smith como profeta. No es una enseñanza apostólica perdida y recuperada mediante el estudio ordinario del texto griego de San Pablo.
Fuentes clave
- 1 Corintios 15:35–49.
- Doctrina y Convenios 76: https://www.churchofjesuschrist.org/study/scriptures/dc-testament/dc/76?lang=eng
- Traducción de José Smith, 1 Corintios 15:40: https://www.churchofjesuschrist.org/study/scriptures/jst/jst-1-cor/15?id=p40&lang=eng
- Material del seminario de los santos de los últimos días sobre 1 Corintios 15:40–42: https://www.churchofjesuschrist.org/study/manual/new-testament-seminary-student-manual-2023/doctrinal-mastery-1-corinthians-15-40-42?lang=eng
- Centro de Estudios Religiosos de BYU, «An Analysis of the Joseph Smith Translation of 1 Corinthians 15:40»: https://rsc.byu.edu/vol-19-no-2-2018/analysis-joseph-smith-translation-1-corinthians-1540