BES Bible in Simple Spanish (2026) 1 En el séptimo año, Joiada cobró valor e hizo un pacto con los jefes de cien soldados: Azarías, hijo de Jeroham; Ismael, hijo de Johanán; Azarías, hijo de Obed; Maasías, hijo de Adaía; y Elisafat, hijo de Zicri. 1 MAS el séptimo año se animó Joiada, y tomó consigo en alianza á los centuriones, Azarías hijo de Jeroam, y á Ismael hijo de Johanán, y á Azarías hijo de Obed, y á Maasías hijo de Adaías, y á Elisaphat hijo de Zichri;
2 Recorrieron Judá y reunieron a los levitas de todas sus ciudades y a los jefes de las familias de Israel. Todos fueron a Jerusalén. 2 Los cuales rodeando por Judá, juntaron los Levitas de todas las ciudades de Judá, y á los príncipes de las familias de Israel, y vinieron á Jerusalem.
3 Todo el pueblo hizo un pacto con el rey en el templo de Dios. Joiada les dijo: «El hijo del rey debe reinar, como el Señor prometió acerca de los descendientes de David. 3 Y toda la multitud hizo alianza con el rey en la casa de Dios. Y él les dijo: He aquí el hijo del rey, el cual reinará, como Jehová lo tiene dicho de los hijos de David.
4 Hagan lo siguiente: Un tercio de ustedes, los sacerdotes y levitas que comienzan su turno el sábado, vigilará las puertas. 4 Lo que habéis de hacer es: la tercera parte de vosotros, los que entran de semana, estarán de porteros con los sacerdotes y los Levitas;
5 Otro tercio estará en el palacio real y otro en la puerta de los caballos. Todo el pueblo se quedará en los atrios del templo del Señor. 5 Y la tercera parte, á la casa del rey; y la tercera parte, á la puerta del fundamento: y todo el pueblo estará en los patios de la casa de Jehová.
6 Que nadie entre en el templo del Señor, excepto los sacerdotes y los levitas que deban servir allí. Ellos pueden entrar porque están consagrados. Todo el pueblo deberá cumplir las órdenes del Señor. 6 Y ninguno entre en la casa de Jehová, sino los sacerdotes y Levitas que sirven: éstos entrarán, porque están consagrados; y todo el pueblo hará la guardia de Jehová.
7 Los levitas rodearán al rey, cada uno con sus armas en la mano. Maten a cualquiera que entre en el templo. Acompañen al rey cuando entre y cuando salga». 7 Y los Levitas rodearán al rey por todas partes, y cada uno tendrá sus armas en la mano; y cualquiera que entrare en la casa, muera: y estaréis con el rey cuando entrare, y cuando saliere.
8 Los levitas y todo Judá cumplieron lo que había ordenado el sacerdote Joiada. Cada jefe reunió a sus hombres, tanto a los que comenzaban su turno el sábado como a los que lo terminaban, porque Joiada no había despedido a ninguna división. 8 Y los Levitas y todo Judá lo hicieron todo como lo había mandado el sacerdote Joiada: y tomó cada uno los suyos, los que entraban de semana, y los que salían el sábado: porque el sacerdote Joiada no dió licencia á las compañías.
9 El sacerdote Joiada entregó a los jefes de cien soldados las lanzas y los escudos del rey David que se guardaban en el templo de Dios. 9 Dió también el sacerdote Joiada á los centuriones las lanzas, paveses y escudos que habían sido del rey David, que estaban en la casa de Dios;
10 Colocó a todos los hombres con sus armas en la mano, desde el lado derecho hasta el lado izquierdo del templo, junto al altar y al templo, alrededor del rey. 10 Y puso en orden á todo el pueblo, teniendo cada uno su espada en la mano, desde el rincón derecho del templo hasta el izquierdo, hacia el altar y la casa, en derredor del rey por todas partes.
11 Sacaron al hijo del rey, le pusieron la corona y le entregaron el testimonio. Lo hicieron rey, y Joiada y sus hijos lo ungieron y gritaron: «¡Viva el rey!». 11 Entonces sacaron al hijo del rey, y pusiéronle la corona y el testimonio, é hiciéronle rey; y Joiada y sus hijos le ungieron, diciendo luego: ¡Viva el rey!
12 Atalía oyó el ruido del pueblo que corría y aclamaba al rey, y fue al templo del Señor, donde estaba la gente. 12 Y como Athalía oyó el estruendo de la gente que corría, y de los que bendecían al rey, vino al pueblo á la casa de Jehová;
13 Vio al rey de pie junto a la columna de la entrada, con los jefes y los que tocaban las trompetas a su lado. Todo el pueblo se alegraba y tocaba las trompetas. Los músicos tocaban sus instrumentos y dirigían la alabanza. Atalía se rasgó la ropa y gritó: «¡Traición! ¡Traición!». 13 Y mirando, vió al rey que estaba junto á su columna á la entrada, y los príncipes y los trompetas junto al rey, y que todo el pueblo de la tierra hacía alegrías, y sonaban bocinas, y cantaban con instrumentos de música los que sabían alabar. Entonces Athalía rasgó sus vestidos, y dijo: ¡Conjuración, conjuración!
14 El sacerdote Joiada ordenó a los jefes de cien soldados que dirigían el ejército: «Sáquenla de entre las filas. Maten a espada a quien la siga». El sacerdote había dicho que no la mataran en el templo del Señor. 14 Y sacando el pontífice Joiada los centuriones y capitanes del ejército, díjoles: Sacadla fuera del recinto; y el que la siguiere, muera á cuchillo: porque el sacerdote había mandado que no la matasen en la casa de Jehová.
15 La apresaron y la llevaron al palacio real por la puerta de los caballos del rey. Allí la mataron. 15 Ellos pues le echaron mano, y luego que hubo ella pasado la entrada de la puerta de los caballos de la casa del rey, allí la mataron.
16 Joiada hizo un pacto entre el Señor, el pueblo y el rey, para que fueran el pueblo del Señor. 16 Y Joiada hizo pacto entre sí y todo el pueblo y el rey, que serían pueblo de Jehová.
17 Todo el pueblo fue al templo de Baal y lo derribó. Rompieron sus altares y sus imágenes, y mataron a Matán, sacerdote de Baal, delante de los altares. 17 Después de esto entró todo el pueblo en el templo de Baal, y derribáronlo, y también sus altares; é hicieron pedazos sus imágenes, y mataron delante de los altares á Mathán, sacerdote de Baal.
18 Joiada confió el servicio y el cuidado del templo del Señor a los sacerdotes y levitas que David había organizado en divisiones. Debían ofrecer holocaustos al Señor, según la ley de Moisés, con alegría y cantos, como David había ordenado. 18 Luego ordenó Joiada los oficios en la casa de Jehová bajo la mano de los sacerdotes y Levitas, según David los había distribuído en la casa de Jehová, para ofrecer á Jehová los holocaustos, como está escrito en la ley de Moisés, con gozo y cantares, conforme á la ordenación de David.
19 Puso porteros en las puertas del templo del Señor para impedir que entrara cualquier persona impura. 19 Puso también porteros á las puertas de la casa de Jehová, para que por ninguna vía entrase ningún inmundo.
20 Reunió a los jefes de cien soldados, a los nobles, a los gobernantes del pueblo y a todos los habitantes del país. Bajaron con el rey desde el templo del Señor y entraron en el palacio real por la puerta superior. Allí sentaron al rey en el trono. 20 Tomó después los centuriones, y los principales, y los que gobernaban el pueblo; y á todo el pueblo de la tierra, y llevó al rey de la casa de Jehová; y viniendo hasta el medio de la puerta mayor de la casa del rey, sentaron al rey sobre el trono del reino.
21 Todo el pueblo se alegró y la ciudad quedó en paz, porque habían matado a Atalía a espada. 21 Y todo el pueblo del país hizo alegrías: y la ciudad estuvo quieta, muerto que hubieron á Athalía á cuchillo.