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Hebrews · Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

Hebrews 12 Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

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  • Protestant
  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text (not verified)
  • Protestant (66 books)
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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

ONBV Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Por eso, también nosotros, que estamos rodeados de tantos testigos, dejemos a un lado lo que nos estorba, en especial el pecado que nos molesta, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.
1 POR tanto nosotros también, teniendo en derredor nuestro una tan grande nube de testigos, dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta,
2 Mantengamos fija la mirada en Jesús, pues de él viene nuestra fe y él es quien la perfecciona. Él, por el gozo que le esperaba, soportó la cruz y no le dio importancia a la vergüenza que eso significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.
2 Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, [en] Jesús; el cual, habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y sentóse á la diestra del trono de Dios.
3 Por eso, piensen en el ejemplo que él nos dejó, pues siguió adelante a pesar de tanta oposición por parte de los pecadores. Por tanto, no se cansen ni pierdan el ánimo,
3 Reducid pues á vuestro pensamiento á aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, porque no os fatiguéis en vuestros ánimos desmayando.
4 ya que en la lucha que ustedes tienen contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su sangre.
4 Que aun no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado:
5 Acaso han olvidado ya las palabras de aliento que como a hijos se les dirige: «Hijo mío, no tomes como algo sin importancia la disciplina del Señor ni te desalientes cuando te reprenda,
5 Y estáis ya olvidados de la exhortación que como con hijos habla con vosotros, [diciendo]: Hijo mío, no menosprecies el castigo del Señor, ni desmayes cuando eres de él reprendido.
6 porque el Señor disciplina a los que ama, y azota a todo aquel a quien recibe como hijo».
6 Porque el Señor al que ama castiga, y azota á cualquiera que recibe por hijo.
7 Lo que ustedes están sufriendo es para disciplinarlos, pues Dios los está tratando como a hijos.
7 Si sufrís el castigo, Dios se os presenta como á hijos; porque ¿qué hijo es [aquel] á quien el padre no castiga?
8 Si a ustedes no los disciplinan como se disciplina a todo hijo, entonces ustedes no son verdaderamente hijos.
8 Mas si estáis fuera del castigo, del cual todos han sido hechos participantes, luego sois bastardos, y no hijos.
9 Por otra parte, nuestros padres humanos nos disciplinaban y los respetábamos. ¡Con cuánta mayor razón debemos someternos al Padre de los espíritus, para que tengamos vida!
9 Por otra parte, tuvimos por castigadores á los padres de nuestra carne, y los reverenciábamos, ¿por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?
10 Nuestros padres nos disciplinaban por breve tiempo, de acuerdo con lo que a ellos les parecía mejor; pero Dios lo hace para nuestro bien, para que seamos santos como él.
10 Y aquéllos, á la verdad, por pocos días nos castigaban como á ellos les parecía, mas éste para lo que [nos] es provechoso, para que recibamos su santificación.
11 Por supuesto que ninguna disciplina parece agradable al momento de recibirla; más bien duele. Sin embargo, si aprendemos la lección, los que hemos sido disciplinados tendremos justicia y paz.
11 Es verdad que ningún castigo al presente parece ser [causa] de gozo, sino de tristeza; mas después da fruto apacible de justicia á los que en él son ejercitados.
12 En fin, renueven las fuerzas de sus manos cansadas y de sus rodillas debilitadas.
12 Por lo cual alzad las manos caídas y las rodillas paralizadas;
13 «Hagan caminos rectos para sus pies», para que la pierna coja no se tuerza, sino que sane.
13 Y haced derechos pasos á vuestros pies, porque lo que es cojo no salga fuera de camino, antes sea sanado.
14 Busquen la paz con todos y lleven una vida santa, pues sin santidad nadie verá al Señor.
14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor:
15 Asegúrense de que a nadie le falte el amor de Dios; de que ninguna raíz amarga brote y cause problemas y envenene a muchos.
15 Mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios, que ninguna raíz de amargura brotando [os] impida, y por ella muchos sean contaminados;
16 Que nadie ande en pecados sexuales ni desprecie a Dios como lo hizo Esaú. Pues él, por un solo plato de comida, vendió sus derechos de hijo mayor.
16 Que ninguno sea fornicario, ó profano, como Esaú, que por una vianda vendió su primogenitura.
17 Y después, como ustedes ya saben, quiso heredar esa bendición, ¡pero fue rechazado!; y, aunque con lágrimas buscó la bendición, no se le dio oportunidad de arrepentirse.
17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fué reprobado (que no halló lugar de arrepentimiento), aunque la procuró con lágrimas.
18 Ustedes no se acercaron a una montaña que se podía tocar y que ardía en fuego, donde había oscuridad, tinieblas y tormenta;
18 Porque no os habéis llegado al monte que se podía tocar, y al fuego encendido, y al turbión, y á la oscuridad, y á la tempestad,
19 ni oyeron el sonido de trompeta ni la voz que, cuando hablaba, los que la oyeron rogaron que no les hablara más,
19 Y al sonido de la trompeta, y á la voz de las palabras, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más;
20 porque no podían soportar la orden que decía: «Deben apedrear o matar con lanzas a todo aquel que toque la montaña, aunque sea un animal».
20 Porque no podían tolerar lo que se mandaba: Si bestia tocare al monte, será apedreada, ó pasada con dardo.
21 Tan terrible era lo que vieron, que Moisés dijo: «Estoy temblando de miedo».
21 Y tan terrible cosa era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy asombrado y temblando.
22 Ustedes, por el contrario, se han acercado al monte Sion, a la Jerusalén celestial, la ciudad del Dios viviente. Se han acercado a la reunión de millares de ángeles,
22 Mas os habéis llegado al monte de Sión, y á la ciudad del Dios vivo, Jerusalem la celestial, y á la compañía de muchos millares de ángeles,
23 a la iglesia de los primogénitos inscritos en el cielo. Se han acercado a Dios, el Juez de todos; a los espíritus de los justos que han llegado a la perfección.
23 Y á la congregación de los primogénitos que están alistados en los cielos, y á Dios el Juez de todos, y á los espíritus de los justos hechos perfectos,
24 Se han acercado a Jesús, el mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada, que habla con más fuerza que la sangre de Abel.
24 Y á Jesús el Mediador del nuevo testamento, y á la sangre del esparcimiento que habla mejor que la de Abel.
25 Tengan cuidado de no rechazar al que habla, pues si no escaparon aquellos que rechazaron al que les llamaba la atención en la tierra, mucho menos escaparemos nosotros si le damos la espalda al que nos llama la atención desde el cielo.
25 Mirad que no desechéis al que habla. Porque si aquellos no escaparon que desecharon al que hablaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháramos al que habla de los cielos.
26 En aquella ocasión, su voz hizo temblar la tierra. Pero ahora ha prometido: «Una vez más haré que tiemble no sólo la tierra sino también el cielo».
26 La voz del cual entonces conmovió la tierra; mas ahora ha denunciado, diciendo: Aun una vez, y yo conmoveré no solamente la tierra, mas aun el cielo.
27 Cuando dice: «una vez más» se entiende que quitará las cosas creadas, las que se pueden mover, para que permanezca lo que no se puede alterar.
27 Y esta [palabra], Aun una vez, declara la mudanza de las cosas movibles, como de cosas hechas, para que queden las cosas que son firmes.
28 Así que nosotros, que estamos recibiendo un reino que no se puede alterar, seamos agradecidos. Y porque estamos agradecidos, adoremos a Dios como a él le gusta, con honra y reverencia.
28 Así que, tomando el reino inmóvil, retengamos la gracia por la cual sirvamos á Dios agradándole con temor y reverencia;
29 Porque nuestro Dios es fuego consumidor.
29 Porque nuestro Dios es fuego consumidor.
Cross references (29)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 2 Timothy 4:7; 1 Corinthians 9:24–27; Philippians 2:16; Luke 21:34; Hebrews 10:35–39
  2. 2 Micah 7:7; 1 Peter 3:18; 1 Peter 2:23–24; Hebrews 1:3; Philippians 1:6
  3. 3 Galatians 6:9; 2 Corinthians 4:16; Revelation 2:3; 1 Corinthians 15:58; Hebrews 12:2
  4. 4 1 Corinthians 10:13; Revelation 2:13; Hebrews 10:32–34; Hebrews 12:2; Matthew 24:9
  5. 5 Proverbs 3:11–12; Job 5:17–18; Revelation 3:19; 1 Corinthians 11:32; Psalm 94:12
  6. 6 Revelation 3:19; Proverbs 3:12; Psalm 119:75; Proverbs 13:24; Psalm 94:12
  7. 7 Proverbs 19:18; Deuteronomy 8:5; Proverbs 13:24; Proverbs 29:15; Proverbs 29:17
  8. 8 Hebrews 12:6; 1 Peter 5:9–10; Psalm 73:1; Psalm 73:14–15
  9. 9 Numbers 16:22; Numbers 27:16; Isaiah 42:5; John 3:6; Job 12:10
  10. 10 2 Peter 1:4; Leviticus 11:44–45; Titus 2:14; Ephesians 5:26–27; Ezekiel 36:25–27
  11. 11 Romans 5:3–5; 2 Corinthians 4:17; Hebrews 12:5–6; 1 Peter 1:6; Hebrews 12:10
  12. 12 Isaiah 35:3; Hebrews 12:3; Job 4:3–4; 1 Thessalonians 5:14; Ezekiel 21:7
  13. 13 Proverbs 4:26–27; Galatians 6:1; Isaiah 35:3; Isaiah 35:6; Isaiah 40:3–4
  14. 14 2 Corinthians 7:1; 1 Peter 1:15–16; 1 Thessalonians 4:7; Matthew 5:8–9; 1 Peter 3:11
  15. 15 Hebrews 3:12; Deuteronomy 29:18; Galatians 5:4; 2 Corinthians 6:1; 2 John 8
  16. 16 Genesis 25:31–34; 1 Corinthians 6:15–20; Hebrews 13:4; Mark 7:21; Revelation 22:15
  17. 17 Proverbs 1:24–31; Matthew 25:11–12; Matthew 7:23; Hebrews 6:8; Hebrews 10:26–29
  18. 18 Deuteronomy 4:11; Exodus 24:17; Deuteronomy 5:22–26; Exodus 20:18; Romans 6:14
  19. 19 Deuteronomy 18:16; 1 Corinthians 15:52; Deuteronomy 4:12; Exodus 20:1–19; Deuteronomy 5:3–22
  20. 20 Exodus 19:12–13; Deuteronomy 33:2; Galatians 3:10; Galatians 2:19; Exodus 19:16
  21. 21 Exodus 19:16; Deuteronomy 9:19; Isaiah 6:3–5; Exodus 19:19; Psalm 119:120
  22. 22 Philippians 3:20; Galatians 4:26; Psalm 48:2; Revelation 14:1; Isaiah 51:11
  23. 23 James 1:18; Hebrews 11:40; Luke 10:20; Revelation 14:4; Exodus 4:22
  24. 24 Hebrews 9:15; Hebrews 11:28; Hebrews 8:6; Hebrews 11:4; Genesis 4:10
  25. 25 Hebrews 8:5; Hebrews 2:1–3; Deuteronomy 30:17; Zechariah 7:11; Proverbs 13:18
  26. 26 Haggai 2:6–7; Isaiah 13:13; Exodus 19:18; Isaiah 2:19; Joel 3:16
  27. 27 Matthew 24:35; 1 Corinthians 7:31; Revelation 21:1; 2 Peter 3:10–11; Revelation 11:15
  28. 28 Romans 12:1–2; Psalm 2:11; Hebrews 13:15; Daniel 2:44; Hebrews 4:16
  29. 29 Deuteronomy 4:24; Deuteronomy 9:3; Isaiah 66:15; 2 Thessalonians 1:8; Hebrews 10:27

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Commentary 12:4 John Chrysostom, Homilies on Hebrews (Homily XXIX)

    There are two kinds of consolation, apparently opposed to one another, but yet contributing great strength each to the other; both of which he has here put forward.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 14 (1889)

  2. Quotes verse 12:6 Clement of Rome, First Epistle to the Corinthians (Chapters LIII–LVIII)

    For thus saith the holy Word: "The Lord hath severely chastened me, yet hath not given me over to death." "For whom the Lord loveth He chasteneth, and scourgeth every son whom He receiveth." "The righteous," saith it, "shall chasten me in mercy, and reprove me; but let not the oil of sinners make fat my head." And again he …

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Quotes verse 12:14 Augustine of Hippo, The City of God (Book XV, Chapters 3–5)

    … between thee and him alone." So too of sins which may create scandal the apostle says, "Them that sin rebuke before all, that others also may fear." For this purpose, and that we may keep that peace without which no man can see the Lord, many precepts are given which carefully inculcate mutual forgiveness; among which we may number that …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  4. Quotes verse 12:18 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily II)

    Since, if the Jews, when they were to approach "a mountain that burned, and fire, and blackness, and darkness, and tempest;" --or rather when they were not so much as to approach, but both to see and to hear these things from afar;--were commanded for three days before to abstain from their wives, and to wash their garments, and were …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Quotes verse 12:16 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture IV)

    For you, brethren, a great crown is laid up: barter not away a great dignity for a petty pleasure: listen to the Apostle speaking: Lest there be any fornicator or profane person, as Esau, who for one mess of meat sold his own birthright.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)