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Luke · Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

Luke 23 Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)

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About ONBV
  • Protestant
  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text (not verified)
  • Protestant (66 books)
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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

ONBV Biblica Open New Living Bible (Nueva Biblia Viva 2008)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 En ese momento, toda la asamblea se levantó y lo llevaron ante Pilato.
1 LEVANTÁNDOSE entonces toda la multitud de ellos, lleváronle á Pilato.
2 Comenzaron a acusarlo, diciendo: ―Encontramos a este hombre alborotando a nuestra nación. Está en contra de que se paguen impuestos al emperador y asegura que él es el Cristo, el rey.
2 Y comenzaron á acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte la nación, y que veda dar tributo á César, diciendo que él es el Cristo, el rey.
3 Pilato le preguntó a Jesús: ―¿Eres tú el rey de los judíos? Él respondió: ―Tú mismo lo dices.
3 Entonces Pilato le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los Judíos? Y respondiéndole él, dijo: Tú [lo] dices.
4 Entonces Pilato le dijo a los jefes de los sacerdotes y a la gente: ―No encuentro nada que haga culpable a este hombre.
4 Y Pilato dijo á los príncipes de los sacerdotes, y á las gentes: Ninguna culpa hallo en este hombre.
5 Pero ellos seguían insistiendo: ―Con sus enseñanzas alborota al pueblo por toda Judea. Comenzó en Galilea y ya llegó hasta aquí.
5 Mas ellos porfiaban, diciendo: Alborota al pueblo, enseñando por toda Judea, comenzando desde Galilea hasta aquí.
6 Cuando Pilato oyó esto, preguntó si el hombre era de Galilea.
6 Entonces Pilato, oyendo de Galilea, preguntó si el hombre era Galileo.
7 Al enterarse de que pertenecía a la jurisdicción de Herodes, se lo mandó a él, pues en aquellos días también Herodes estaba en Jerusalén.
7 Y como entendió que era de la jurisdicción de Herodes, le remitió á Herodes, el cual también estaba en Jerusalem en aquellos días.
8 Cuando Herodes vio a Jesús, se puso muy contento, porque ya hacía tiempo que quería verlo. Había oído hablar de él y esperaba verlo hacer algún milagro.
8 Y Herodes, viendo á Jesús, holgóse mucho, porque hacía mucho que deseaba verle; porque había oído de él muchas cosas, y tenía esperanza que le vería hacer alguna señal.
9 Le hizo muchas preguntas pero Jesús no le contestó nada.
9 Y le preguntaba con muchas palabras; mas él nada le respondió:
10 También estaban allí los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley y lo acusaban con insistencia.
10 Y estaban los príncipes de los sacerdotes y los escribas acusándole con gran porfía.
11 Entonces Herodes y sus soldados lo trataron con desprecio y, para burlarse de él, le pusieron un manto lujoso. Después lo mandaron de vuelta a Pilato.
11 Mas Herodes con su corte le menospreció, y escarneció, vistiéndole de una ropa rica; y volvióle á enviar á Pilato.
12 Herodes y Pilato antes no se llevaban bien, pero desde ese mismo día se hicieron amigos.
12 Y fueron hechos amigos entre sí Pilato y Herodes en el mismo día; porque antes eran enemigos entre sí.
13 Pilato reunió a los jefes de los sacerdotes, a los gobernantes y al pueblo,
13 Entonces Pilato, convocando los príncipes de los sacerdotes, y los magistrados, y el pueblo,
14 y les dijo: ―Ustedes me trajeron a este hombre acusado de incitar al pueblo a la rebelión. Pero ya lo he interrogado delante de ustedes y no lo encuentro culpable de lo que ustedes lo acusan.
14 Les dijo: Me habéis presentado á éste por hombre que desvía al pueblo: y he aquí, preguntando yo delante de vosotros, no he hallado culpa alguna en este hombre de aquéllas de que le acusáis.
15 Herodes tampoco lo encontró culpable, y por eso nos lo devolvió. Este hombre no ha hecho nada que merezca la muerte.
15 Y ni aun Herodes; porque os remití á él, y he aquí, ninguna cosa digna de muerte ha hecho.
16 Por lo tanto, ordenaré que lo azoten y después lo dejaré libre.
16 Le soltaré, pues, castigado.
17 Ahora bien, durante la fiesta tenía la obligación de soltarles un preso.
17 Y tenía necesidad de soltarles uno en cada fiesta.
18 Pero todos gritaban a una voz: ―¡Llévate a ese! ¡Deja libre a Barrabás!
18 Mas toda la multitud dió voces á una, diciendo: Quita á éste, y suéltanos á Barrabás:
19 Barrabás estaba preso por una rebelión ocurrida en la ciudad y por haber matado a alguien.
19 (El cual había sido echado en la cárcel por una sedición hecha en la ciudad, y una muerte.)
20 Pilato quería dejar libre a Jesús y por eso habló con el pueblo otra vez.
20 Y hablóles otra vez Pilato, queriendo soltar á Jesús.
21 Pero la gente gritaba: ―¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!
21 Pero ellos volvieron á dar voces, diciendo: Crucifícale, crucifícale.
22 Entonces él les dijo por tercera vez: ―Pero, ¿qué delito ha cometido este hombre? No lo encuentro culpable de nada que merezca la pena de muerte. Voy a ordenar que lo azoten y después lo dejaré libre.
22 Y él les dijo la tercera vez: ¿Pues qué mal ha hecho éste? Ninguna culpa de muerte he hallado en él: le castigaré, pues, y le soltaré.
23 Pero ellos siguieron insistiendo a gritos que lo crucificara, y por fin lo consiguieron.
23 Mas ellos instaban á grandes voces, pidiendo que fuese crucificado. Y las voces de ellos y de los príncipes de los sacerdotes crecían.
24 Pilato les concedió lo que pedían.
24 Entonces Pilato juzgó que se hiciese lo que ellos pedían;
25 Ordenó que dejaran libre al hombre que estaba preso por rebelde y asesino, y les entregó a Jesús para que hicieran con él lo que quisieran.
25 Y les soltó á aquél que había sido echado en la cárcel por sedición y una muerte, al cual habían pedido; y entregó á Jesús á la voluntad de ellos.
26 Cuando se lo llevaban, obligaron a un hombre de Cirene, llamado Simón, a que fuera detrás de Jesús cargando la cruz. Este hombre volvía en ese momento del campo.
26 Y llevándole, tomaron á un Simón Cireneo, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús.
27 Mucha gente del pueblo y muchas mujeres lo seguían. Ellas lloraban por él y se golpeaban el pecho.
27 Y le seguía una grande multitud de pueblo, y de mujeres, las cuales le lloraban y lamentaban.
28 Jesús se volvió hacía ellas y les dijo: ―Hijas de Jerusalén, no lloren por mí. Lloren más bien por ustedes y por sus hijos.
28 Mas Jesús, vuelto á ellas, les dice: Hijas de Jerusalem, no me lloréis á mí, mas llorad por vosotras mismas, y por vuestros hijos.
29 Porque se acerca el día en que dirán: “¡Dichosas las mujeres estériles, que nunca dieron a luz ni tuvieron que amamantar hijos!”.
29 Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no engendraron, y los pechos que no criaron.
30 Entonces comenzarán a decir a las montañas: “¡Caigan sobre nosotros!”, y a las colinas: “¡Cúbrannos!”,
30 Entonces comenzarán á decir á los montes: Caed sobre nosotros: y á los collados: Cubridnos.
31 pues si cuando el árbol está verde hacen esto, ¿qué no harán cuando esté seco?
31 Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué se hará?
32 Llevaban también con él, para matarlos, a otros dos que eran criminales.
32 Y llevaban también con él otros dos, malhechores, á ser muertos.
33 Cuando llegaron al lugar llamado la Calavera, lo crucificaron. También a los criminales, uno a la derecha de él y otro a su izquierda.
33 Y como vinieron al lugar que se llama de la Calavera, le crucificaron allí, y á los malhechores, uno á la derecha, y otro á la izquierda.
34 Jesús dijo: ―Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen. Mientras, echaban suertes para ver quién se quedaba con la ropa de Jesús.
34 Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y partiendo sus vestidos, echaron suertes.
35 La gente se quedó allí para mirar; y por su parte, los gobernantes se burlaban de él. Decían: ―Si es el Cristo de Dios, el Escogido, que se salve a sí mismo como salvó a otros.
35 Y el pueblo estaba mirando; y se burlaban de él los príncipes con ellos, diciendo: A otros hizo salvos: sálvese á sí, si éste es el Mesías, el escogido de Dios.
36 Los soldados también se burlaban de él. Se acercaron para ofrecerle vinagre,
36 Escarnecían de él también los soldados, llegándose y presentándole vinagre,
37 y le dijeron: —Si eres el rey de los judíos, sálvate a ti mismo.
37 Y diciendo: Si tú eres el Rey de los Judíos, sálvate á ti mismo.
38 Sobre él había un letrero que decía: «este es el rey de los judíos».
38 Y había también sobre él un título escrito con letras griegas, y latinas, y hebraicas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDIOS.
39 Uno de los criminales que estaban allí colgados también empezó a insultarlo: ―¿Acaso, no eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y sálvanos a nosotros también!
39 Y uno de los malhechores que estaban colgados, le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate á ti mismo y á nosotros.
40 Pero el otro criminal lo reprendió: ―¿Ni siquiera tienes temor de Dios aunque estés sufriendo el mismo castigo?
40 Y respondiendo el otro, reprendióle, diciendo: ¿Ni aun tú temes á Dios, estando en la misma condenación?
41 Nosotros merecemos este castigo y sufrimos a causa de nuestros delitos; pero este no ha hecho nada malo.
41 Y nosotros, á la verdad, justamente [padecemos]; porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos: mas éste ningún mal hizo.
42 Luego le dijo: ―Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.
42 Y dijo á Jesús: Acuérdate de mí cuando vinieres á tu reino.
43 Jesús le contestó: ―Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso.
43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso.
44 Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde, toda la tierra quedó a oscuras,
44 Y cuando era como la hora de sexta, fueron hechas tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora de nona.
45 pues el sol se ocultó. Y la cortina del templo se partió en dos.
45 Y el sol se obscureció: y el velo del templo se rompió por medio.
46 Entonces Jesús gritó con fuerza: ―¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu! Y después de decir esto, murió.
46 Entonces Jesús, clamando á gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, espiró.
47 El capitán romano, al ver lo que había sucedido, alabó a Dios y dijo: ―En verdad, este hombre era justo.
47 Y como el centurión vió lo que había acontecido, dió gloria á Dios, diciendo: Verdaderamente este hombre era justo.
48 Los que estaban allí reunidos para presenciar ese espectáculo, al ver lo que pasaba, se fueron de allí golpeándose el pecho.
48 Y toda la multitud de los que estaban presentes á este espectáculo, viendo lo que había acontecido, se volvían hiriendo sus pechos.
49 Pero todos los conocidos de Jesús y las mujeres que lo habían seguido desde Galilea, se quedaron mirando desde lejos.
49 Mas todos sus conocidos, y las mujeres que le habían seguido desde Galilea, estaban lejos mirando estas cosas.
50 Había un hombre llamado José que era bueno y justo. Era miembro del Consejo,
50 Y he aquí un varón llamado José, el cual era senador, varón bueno y justo,
51 pero no había estado de acuerdo con la decisión y la conducta de los demás. Procedía del pueblo de Arimatea, en la región de Judea, y esperaba el reino de Dios.
51 (El cual no había consentido en el consejo ni en los hechos de ellos), de Arimatea, ciudad de la Judea, el cual también esperaba el reino de Dios;
52 Este fue ante Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús.
52 Este llegó á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.
53 Después de bajarlo, lo envolvió en una sábana de lino y lo puso en un sepulcro cavado en una roca. Ese sepulcro nunca antes lo habían usado.
53 Y quitado, lo envolvió en una sábana, y le puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual ninguno había aún sido puesto.
54 Era el día en que se preparaban para el descanso del sábado, que ya estaba a punto de comenzar.
54 Y era día de la víspera [de la Pascua]; y estaba para rayar el sábado.
55 Las mujeres que habían seguido a Jesús desde Galilea acompañaron a José hasta el sepulcro y vieron cómo colocaba el cuerpo.
55 Y las mujeres que con él habían venido de Galilea, siguieron también y vieron el sepulcro, y cómo fué puesto su cuerpo.
56 Luego regresaron a su casa y prepararon especias aromáticas y perfumes. Después descansaron el sábado, como lo manda la ley.
56 Y vueltas, aparejaron [drogas] aromáticas y ungüentos; y reposaron el sábado, conforme al mandamiento.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

People

  • Joseph of Arimathea

    Disciple who buried Jesus

    A rich man and member of the council from the Judean town of Arimathea, a disciple of Jesus (secretly, for fear of the Jews), who asked Pilate for the body and laid it in a new…

    Cited in the guide: Matthew 27:57; Mark 15:43; Luke 23:50

  • Simon of Cyrene

    Carried the cross of Jesus

    A man from Cyrene coming in from the country whom the soldiers forced to carry the cross of Jesus; Mark calls him the father of Alexander and Rufus.

    Cited in the guide: Matthew 27:32; Mark 15:21; Luke 23:26

Cross references (53)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Matthew 27:1–2; Mark 15:1–5; Matthew 27:11–14; Luke 22:66; John 18:28–38
  2. 2 Acts 17:6–7; Luke 23:14; John 19:12; Mark 14:61–62; Luke 22:69–70
  3. 3 John 1:49; 1 Timothy 6:13; Luke 1:32–33; Mark 15:2; Luke 22:70
  4. 4 John 18:38; 1 Peter 1:19; 1 Peter 2:22; Hebrews 7:26; Mark 15:14
  5. 5 John 1:43; John 2:11; Mark 1:14; Matthew 4:23; John 19:15
  6. 6 Acts 5:37; Luke 13:1
  7. 7 Luke 3:1; Luke 13:31; Matthew 14:1
  8. 8 Luke 9:7–9; Mark 6:14; Matthew 14:1; 2 Kings 5:11; Acts 8:19
  9. 9 Matthew 27:14; 1 Peter 2:23; Luke 13:32; Isaiah 53:7; Psalm 39:9
  10. 10 Luke 23:14–15; Luke 11:53; Luke 23:5; Luke 23:2; Acts 24:5
  11. 11 Mark 15:16–20; Matthew 27:27–30; Isaiah 53:3; Psalm 69:19–20; John 19:5
  12. 12 Acts 4:27; Revelation 17:13–14; Matthew 16:1; Psalm 83:4–6
  13. 13 John 18:38; Matthew 27:21–23; Mark 15:14; John 19:4
  14. 14 Daniel 6:4; Hebrews 7:26; Luke 23:4–5; Acts 13:28; Matthew 27:19
  15. 16 Matthew 27:26; Luke 23:22; Mark 15:15; Isaiah 53:5; Acts 5:40–41
  16. 18 Acts 21:36; Acts 3:14; Acts 22:22; John 18:39–40; Mark 15:6–15
  17. 19 Acts 3:14; Luke 23:5; Luke 23:2
  18. 20 Mark 15:15; Matthew 14:8–9; John 19:12; Matthew 27:19
  19. 21 Matthew 27:22–25; Luke 23:23; Mark 15:13; John 19:15
  20. 22 Luke 23:14; Luke 23:20; 1 Peter 3:18; Luke 23:16; 1 Peter 1:19
  21. 23 Zechariah 11:8; Psalm 57:4; Psalm 22:12–13; Luke 23:5
  22. 24 Matthew 27:26; Proverbs 17:15; Exodus 23:2; Mark 15:15; John 19:1
  23. 25 Acts 3:14; Mark 15:15; Mark 15:6–7; Matthew 27:26; Luke 23:5
  24. 26 Matthew 27:32–44; Mark 15:21–32; Luke 9:23; Acts 2:10; Luke 14:27
  25. 27 Luke 8:52; Luke 8:2; Mark 15:40; Luke 23:55; Matthew 27:55
  26. 28 Song of Songs 8:4; Song of Songs 2:7; Song of Songs 1:5; Song of Songs 3:10; Song of Songs 5:8
  27. 29 Matthew 24:19; Luke 21:23–24; Mark 13:17–19; Hosea 9:12–16; Hosea 13:16
  28. 30 Revelation 6:16; Hosea 10:8; Isaiah 2:19; Revelation 9:6
  29. 31 1 Peter 4:17–18; Proverbs 11:31; John 15:6; Ezekiel 20:47–48; Ezekiel 15:2–7
  30. 32 Mark 15:27; Isaiah 53:12; Matthew 27:38; John 19:18; Hebrews 12:2
  31. 33 Mark 15:22–23; John 19:17–18; Zechariah 12:10; Matthew 27:33–34; Deuteronomy 21:23
  32. 34 Matthew 5:44; Acts 7:60; 1 Peter 3:9; 1 Peter 2:20–23; Luke 6:27–28
  33. 35 Psalm 22:17; Isaiah 42:1; 1 Peter 2:4; Mark 15:29–32; Matthew 12:18
  34. 36 Psalm 69:21; Matthew 27:48; Matthew 27:34; Mark 15:36; Mark 15:19–20
  35. 38 Matthew 27:37; Mark 15:26; John 19:19–22; Luke 23:3; Mark 15:32
  36. 39 Matthew 27:44; Mark 15:32; Luke 23:35; Luke 23:37; Luke 17:34–35
  37. 40 Luke 12:5; Revelation 15:4; Ephesians 5:11; Psalm 36:1; Jeremiah 5:3
  38. 41 Leviticus 26:40–41; Ezra 9:13; Matthew 27:4; 1 Peter 1:19; Matthew 27:24
  39. 42 Romans 10:9–14; Acts 16:31; 1 John 5:11–13; 1 Corinthians 6:10–11; Luke 12:8
  40. 43 Revelation 2:7; Psalm 50:15; 1 Timothy 1:15–16; Luke 19:10; Psalm 32:5
  41. 44 Matthew 27:45; Mark 15:33–34; Amos 8:9; Acts 2:20; John 19:14
  42. 45 Hebrews 10:19–22; Matthew 27:51; Hebrews 9:3–8; Mark 15:38; Ephesians 2:14–18
  43. 46 Psalm 31:5; Acts 7:59; John 19:30; 1 Peter 2:23; Mark 15:34–41
  44. 47 Matthew 27:54; Mark 15:39; Luke 23:41; Matthew 9:8
  45. 48 Luke 18:13; Acts 2:37; Jeremiah 31:19
  46. 49 Luke 8:2; Psalm 38:11; Luke 23:55; Matthew 27:55–56; Mark 15:40–41
  47. 50 John 19:38–42; Acts 11:24; Acts 10:22; Acts 10:2; Mark 15:42–47
  48. 51 Luke 2:25; Luke 2:38; Isaiah 8:12; Genesis 37:21–22; Genesis 42:21–22
  49. 52 John 19:38–42
  50. 53 Matthew 27:59–60; Mark 15:46; Isaiah 53:9
  51. 54 Matthew 27:62; John 19:31; Mark 15:42; John 19:14; John 19:42
  52. 55 Luke 23:49; Luke 8:2; Matthew 27:61; Mark 15:47
  53. 56 Luke 24:1; Mark 16:1; Deuteronomy 5:14; Exodus 20:8–10; Jeremiah 17:24–25

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 23:34 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book III, Chapter XVII)

    And from this fact, that He exclaimed upon the cross, "Father, forgive them, for they know not what they do," the long-suffering, patience, compassion, and goodness of Christ are exhibited, since He both suffered, and did Himself exculpate those who had maltreated Him.

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Quotes verse 23:34 Augustine of Hippo, The City of God (Book XVIII, Chapters 30–32)

    … be mindful of mercy." What is this but that He puts Himself for the Jews, of whose nation He was, who were troubled with great anger and crucified Christ, when He, mindful of mercy, said, "Father, forgive them, for they know not what they do? "God shall come from Teman, and the Holy One from the shady and close mountain." …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  3. Quotes verse 23:40 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XXIII)

    … judge others, when one is chargeable with the same things." And why marvel at His establishing this law, when even the very thief knew it upon the cross, saying to the other thief, "Dost not thou fear God, seeing we are in the same condemnation;" expressing the same sentiments with Christ?

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Quotes verse 23:41 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture XIII)

    There is yet another witness of the sinlessness of Jesus,--the robber, the first man admitted into Paradise; who rebuked his fellow, and said, "We receive the due reward of our deeds; but this man hath done nothing amiss; for we were present, both thou and I, at His judgment."

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  5. Quotes verse 23:34 Augustine of Hippo, Our Lord's Sermon on the Mount (Book I, Chapters XXI–XXII)

    And on this account our Lord also on the cross says, "Father, forgive them; for they know not what they do:" for, not yet having become partakers of the grace of the Holy Spirit, they had not yet entered the fellowship of the holy brotherhood.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)