BES La Biblia en Español Sencillo 2026 1 El rey David ya era muy anciano. Aunque lo cubrían con mantas, no lograba entrar en calor. 1 COMO el rey David era viejo, y entrado en días, cubríanle de vestidos, mas no se calentaba.
2 Sus servidores le dijeron: «Busquemos una joven virgen para nuestro señor el rey. Ella lo cuidará, lo atenderá y dormirá a su lado para darle calor». 2 Dijéronle por tanto sus siervos: Busquen á mi señor el rey una moza virgen, para que esté delante del rey, y lo abrigue, y duerma á su lado, y calentará á mi señor el rey.
3 Buscaron por todo Israel a una joven hermosa y encontraron a Abisag, de Sunem. La llevaron ante el rey. 3 Y buscaron una moza hermosa por todo el término de Israel, y hallaron á Abisag Sunamita, y trajéronla al rey.
4 La joven era muy hermosa. Cuidaba al rey y lo atendía, pero el rey no tuvo relaciones sexuales con ella. 4 Y la moza era hermosa, la cual calentaba al rey, y le servía: mas el rey nunca la conoció.
5 Por entonces, Adonías, hijo de Haguit, se llenó de orgullo y dijo: «Yo seré rey». Se consiguió carros de guerra y jinetes, y cincuenta hombres que corrían delante de él. 5 Entonces Adonía hijo de Haggith se levantó, diciendo: Yo reinaré. E hízose de carros y gente de á caballo, y cincuenta hombres que corriesen delante de él.
6 Su padre nunca lo había reprendido ni le había preguntado: «¿Por qué haces eso?». Adonías era muy apuesto y había nacido después de Absalón. 6 Y su padre nunca lo entristeció en todos sus días con decirle: ¿Por qué haces así? Y también éste era de hermoso parecer; y habíalo engendrado después de Absalom.
7 Adonías habló con Joab, hijo de Sarvia, y con el sacerdote Abiatar. Ambos se pusieron de su lado y lo apoyaron. 7 Y tenía tratos con Joab hijo de Sarvia, y con Abiathar sacerdote, los cuales ayudaban á Adonía.
8 Pero el sacerdote Sadoc, Benaía hijo de Joiada, el profeta Natán, Simei, Rei y los valientes de David no apoyaron a Adonías. 8 Mas Sadoc sacerdote, y Benaía hijo de Joiada, y Nathán profeta, y Semei, y Reihi, y todos los grandes de David, no seguían á Adonía.
9 Adonías sacrificó ovejas, bueyes y animales engordados junto a la piedra de Zohelet, cerca de En-rogel. Invitó a todos sus hermanos, los hijos del rey, y a los funcionarios de Judá que servían al rey. 9 Y matando Adonía ovejas y vacas y [animales] engordados junto á la peña de Zoheleth, que está cerca de la fuente de Rogel, convidó á todos sus hermanos los hijos del rey, y á todos los varones de Judá, siervos del rey:
10 Pero no invitó al profeta Natán, ni a Benaía, ni a los valientes, ni a su hermano Salomón. 10 Mas no convidó á Nathán profeta, ni á Benaía, ni á los grandes, ni á Salomón su hermano.
11 Entonces Natán le dijo a Betsabé, madre de Salomón: «¿No te has enterado de que Adonías, hijo de Haguit, se ha hecho rey sin que nuestro señor David lo sepa? 11 Y habló Nathán á Bath-sheba madre de Salomón, diciendo: ¿No has oído que reina Adonía hijo de Haggith, sin saberlo David nuestro señor?
12 Déjame aconsejarte cómo salvar tu vida y la de tu hijo Salomón. 12 Ven pues ahora, y toma mi consejo, para que guardes tu vida, y la vida de tu hijo Salomón.
13 Ve al rey David y dile: “Mi señor el rey, ¿no me juraste a mí, tu sierva, que mi hijo Salomón reinaría después de ti y ocuparía tu trono? ¿Por qué, entonces, está reinando Adonías?”. 13 Ve, y entra al rey David, y dile: Rey señor mío, ¿no has tú jurado á tu sierva, diciendo: Salomón tu hijo reinará después de mí, y él se sentará en mi trono? ¿por qué pues reina Adonía?
14 Mientras todavía estés hablando con el rey, entraré yo y confirmaré lo que has dicho». 14 Y estando tú aún hablando con el rey, yo entraré tras ti, y acabaré tus razones.
15 Betsabé entró en la habitación del rey. David era ya muy anciano, y Abisag, de Sunem, lo atendía. 15 Entonces Bath-sheba entró al rey á la cámara: y el rey era muy viejo; y Abisag Sunamita servía al rey.
16 Betsabé se inclinó rostro en tierra ante el rey. Él le preguntó: «¿Qué deseas?». 16 Y Bath-sheba se inclinó, é hizo reverencia al rey. Y el rey dijo: ¿Qué tienes?
17 Ella respondió: «Mi señor, tú me juraste por el Señor tu Dios que mi hijo Salomón reinaría después de ti y ocuparía tu trono. 17 Y ella le respondió: Señor mío, tú juraste á tu sierva por Jehová tu Dios, [diciendo]: Salomón tu hijo reinará después de mí, y él se sentará en mi trono;
18 Pero ahora Adonías se ha hecho rey, y tú, mi señor el rey, no lo sabes. 18 Y he aquí ahora Adonía reina: y tú, mi señor rey, ahora no lo supiste.
19 Ha sacrificado muchos bueyes, animales engordados y ovejas. Invitó a todos los hijos del rey, al sacerdote Abiatar y a Joab, jefe del ejército, pero no invitó a tu servidor Salomón. 19 Ha matado bueyes, y [animales] engordados, y muchas ovejas, y ha convidado á todos los hijos del rey, y á Abiathar sacerdote, y á Joab general del ejército; mas á Salomón tu siervo no ha convidado.
20 Ahora todo Israel espera que tú, mi señor el rey, anuncies quién ocupará tu trono después de ti. 20 Entre tanto, rey señor mío, los ojos de todo Israel están sobre ti, para que les declares quién se ha de sentar en el trono de mi señor el rey después de él.
21 Si no lo haces, cuando mueras, mi hijo Salomón y yo seremos tratados como culpables». 21 De otra suerte acontecerá, cuando mi señor el rey durmiere con sus padres, que yo y mi hijo Salomón seremos tenidos por culpables.
22 Mientras Betsabé aún hablaba con el rey, llegó el profeta Natán. 22 Y estando aún hablando ella con el rey, he aquí Nathán profeta, que vino.
23 Anunciaron al rey: «Aquí está el profeta Natán». Natán entró y se inclinó rostro en tierra ante el rey. 23 Y dieron aviso al rey, diciendo: He aquí Nathán profeta: el cual como entró al rey, postróse delante del rey inclinando su rostro á tierra.
24 Le dijo: «Mi señor el rey, ¿has ordenado tú que Adonías reine después de ti y ocupe tu trono? 24 Y dijo Nathán: Rey señor mío, ¿has tú dicho: Adonía reinará después de mí, y él se sentará en mi trono?
25 Hoy ha bajado y ha sacrificado muchos bueyes, animales engordados y ovejas. Invitó a todos los hijos del rey, a los jefes del ejército y al sacerdote Abiatar. Están comiendo y bebiendo ante él y gritan: “¡Viva el rey Adonías!”. 25 Porque hoy ha descendido, y ha matado bueyes, y [animales] engordados, y muchas ovejas, y ha convidado á todos los hijos del rey, y á los capitanes del ejército, y también á Abiathar sacerdote; y he aquí, están comiendo y bebiendo delante de él, y han dicho: ¡Viva el rey Adonía!
26 Pero no nos invitó a mí, tu servidor, ni al sacerdote Sadoc, ni a Benaía hijo de Joiada, ni a tu servidor Salomón. 26 Mas ni á mí tu siervo, ni á Sadoc sacerdote, ni á Benaía hijo de Joiada, ni á Salomón tu siervo, ha convidado.
27 ¿Has dispuesto esto tú, mi señor el rey, sin informar a tus servidores quién ocupará tu trono después de ti?». 27 ¿Es este negocio ordenado por mi señor el rey, sin haber declarado á tu siervo quién se había de sentar en el trono de mi señor el rey después de él?
28 El rey David respondió: «Llamen a Betsabé». Ella entró y se presentó ante él. 28 Entonces el rey David respondió, y dijo: Llamadme á Bath-sheba. Y ella entró á la presencia del rey, y púsose delante del rey.
29 Entonces el rey juró: «Tan cierto como que vive el Señor, que me ha librado de todas mis dificultades, 29 Y el rey juró, diciendo: Vive Jehová, que ha redimido mi alma de toda angustia,
30 hoy cumpliré lo que te juré por el Señor, Dios de Israel: tu hijo Salomón reinará después de mí y ocupará mi trono». 30 Que como yo te he jurado por Jehová Dios de Israel, diciendo: Tu hijo Salomón reinará después de mí, y él se sentará en mi trono en lugar mío; que así lo haré hoy.
31 Betsabé se inclinó rostro en tierra ante el rey y dijo: «¡Que mi señor, el rey David, viva para siempre!». 31 Entonces Bath-sheba se inclinó al rey, su rostro á tierra, y haciendo reverencia al rey, dijo: Viva mi señor el rey David para siempre.
32 Luego David dijo: «Llamen al sacerdote Sadoc, al profeta Natán y a Benaía hijo de Joiada». Los tres se presentaron ante él. 32 Y el rey David dijo: Llamadme á Sadoc sacerdote, y á Nathán profeta, y á Benaía hijo de Joiada. Y ellos entraron á la presencia del rey.
33 El rey les ordenó: «Lleven con ustedes a mis servidores. Monten a mi hijo Salomón en mi propia mula y llévenlo a Gihón. 33 Y el rey les dijo: Tomad con vosotros los siervos de vuestro señor, y haced subir á Salomón mi hijo en mi mula, y llevadlo á Gihón:
34 Allí el sacerdote Sadoc y el profeta Natán lo ungirán como rey de Israel. Toquen el cuerno y griten: “¡Viva el rey Salomón!”. 34 Y allí lo ungirán Sadoc sacerdote y Nathán profeta por rey sobre Israel; y tocaréis trompeta, diciendo: ¡Viva el rey Salomón!
35 Después regresen siguiéndolo. Él entrará y se sentará en mi trono. Será rey en mi lugar, pues lo he nombrado gobernante de Israel y de Judá». 35 Después iréis vosotros detrás de él, y vendrá y se sentará en mi trono, y él reinará por mí; porque á él he ordenado para que sea príncipe sobre Israel y sobre Judá.
36 Benaía, hijo de Joiada, respondió: «¡Así sea! Que el Señor, Dios de mi señor el rey, confirme tus palabras. 36 Entonces Benaía hijo de Joiada respondió al rey, y dijo: Amén. Así [lo] diga Jehová, Dios de mi señor el rey.
37 Así como el Señor ha estado contigo, que esté con Salomón y haga su trono aún más grande que el tuyo, mi señor el rey David». 37 De la manera que Jehová ha sido con mi señor el rey, así sea con Salomón; y él haga mayor su trono que el trono de mi señor el rey David.
38 El sacerdote Sadoc, el profeta Natán, Benaía hijo de Joiada, los cereteos y los peleteos bajaron, montaron a Salomón en la mula del rey David y lo llevaron a Gihón. 38 Y descendió Sadoc sacerdote, y Nathán profeta, y Benaía hijo de Joiada, y los Ceretheos y los Peletheos, é hicieron subir á Salomón en la mula del rey David, y lleváronlo á Gihón.
39 El sacerdote Sadoc tomó del santuario el cuerno con aceite y ungió a Salomón. Tocaron el cuerno y todo el pueblo gritó: «¡Viva el rey Salomón!». 39 Y tomando Sadoc sacerdote el cuerno del aceite del tabernáculo, ungió á Salomón: y tocaron trompeta, y dijo todo el pueblo: ¡Viva el rey Salomón!
40 Todo el pueblo regresó siguiéndolo. Tocaban flautas y celebraban con tanta alegría que la tierra parecía temblar con sus gritos. 40 Después subió todo el pueblo en pos de él, y cantaba la gente con flautas, y hacían grandes alegrías, que parecía que la tierra se hundía con el clamor de ellos.
41 Adonías y sus invitados oyeron el ruido cuando terminaban de comer. Joab oyó el cuerno y preguntó: «¿Por qué hay tanto alboroto en la ciudad?». 41 Y oyólo Adonía, y todos los convidados que con él estaban, cuando ya habían acabado de comer. Y oyendo Joab el sonido de la trompeta, dijo: ¿Por qué se alborota la ciudad con estruendo?
42 Aún estaba hablando cuando llegó Jonatán, hijo del sacerdote Abiatar. Adonías le dijo: «Entra. Eres un hombre de bien; seguro que traes buenas noticias». 42 Estando aún él hablando, he aquí Jonathán hijo de Abiathar sacerdote vino, al cual dijo Adonía: Entra, porque tú eres hombre de esfuerzo, y traerás buenas nuevas.
43 Jonatán respondió: «Al contrario: nuestro señor, el rey David, ha hecho rey a Salomón. 43 Y Jonathán respondió, y dijo á Adonía: Ciertamente nuestro señor el rey David ha hecho rey á Salomón:
44 Envió con él al sacerdote Sadoc, al profeta Natán, a Benaía hijo de Joiada, a los cereteos y a los peleteos. Montaron a Salomón en la mula del rey. 44 Y el rey ha enviado con él á Sadoc sacerdote y á Nathán profeta, y á Benaía hijo de Joiada, y también á los Ceretheos y á los Peletheos, los cuales le hicieron subir en la mula del rey;
45 Sadoc y Natán lo ungieron rey en Gihón. Desde allí regresaron llenos de alegría, y toda la ciudad está alborotada. Ese es el ruido que han oído. 45 Y Sadoc sacerdote y Nathán profeta lo han ungido en Gihón por rey: y de allá han subido con alegrías, y la ciudad está llena de estruendo. Este es el alboroto que habéis oído.
46 Además, Salomón ya está sentado en el trono. 46 Y también Salomón se ha sentado en el trono del reino.
47 Los servidores del rey fueron a felicitar a nuestro señor David y le dijeron: “Que Dios haga el nombre de Salomón más grande que el tuyo, y su trono más poderoso que el tuyo”. El rey se inclinó sobre su cama para adorar a Dios. 47 Y aun los siervos del rey han venido á bendecir á nuestro señor el rey David, diciendo: Dios haga bueno el nombre de Salomón más que tu nombre, y haga mayor su trono que el tuyo. Y el rey adoró en la cama.
48 También dijo: “Bendito sea el Señor, Dios de Israel, que hoy ha puesto a uno de mis descendientes en mi trono y me ha permitido verlo con mis propios ojos”». 48 Y también el rey habló así: Bendito sea Jehová Dios de Israel, que ha dado hoy quien se siente en mi trono, viéndolo mis ojos.
49 Todos los invitados de Adonías se llenaron de miedo, se levantaron y cada uno se fue por su lado. 49 Ellos entonces se estremecieron, y levantáronse todos los convidados que estaban con Adonía, y fuése cada uno por su camino.
50 Adonías tuvo miedo de Salomón. Fue al altar y se aferró a sus cuernos. 50 Mas Adonía, temiendo de la presencia de Salomón, levantóse y fuése, y cogió los cornijales del altar.
51 Informaron a Salomón: «Adonías tiene miedo del rey Salomón y se ha aferrado a los cuernos del altar. Dice: “Que el rey Salomón me jure primero que no matará a espada a su servidor”». 51 Y fué hecho saber á Salomón, diciendo: He aquí que Adonía tiene miedo del rey Salomón: pues ha cogido los cornijales del altar, diciendo: Júreme hoy el rey Salomón que no matará á cuchillo á su siervo.
52 Salomón respondió: «Si se porta como un hombre digno de confianza, no se le tocará ni un cabello. Pero si se descubre maldad en él, morirá». 52 Y Salomón dijo: Si él fuere virtuoso, ni uno de sus cabellos caerá en tierra: mas si se hallare mal en él, morirá.
53 El rey Salomón mandó que lo hicieran bajar del altar. Adonías fue y se inclinó ante Salomón, quien le dijo: «Vete a tu casa». 53 Y envió el rey Salomón, y trajéronlo del altar; y él vino, é inclinóse al rey Salomón. Y Salomón le dijo: Vete á tu casa.