BES La Biblia en Español Sencillo 2026 1 Un día Jonatán, hijo de Saúl, dijo a su escudero: Ven, crucemos hasta la fuerza filistea que está al otro lado. Pero no se lo dijo a su padre. 1 Y UN día aconteció, que Jonathán hijo de Saúl dijo á su criado que le traía las armas: Ven, y pasemos á la guarnición de los Filisteos, que está á aquel lado. Y no [lo] hizo saber á su padre.
2 Saúl estaba en las afueras de Geba, debajo de un granado en Migrón. Había unos seiscientos hombres con él. 2 Y Saúl estaba en el término de Gabaa, debajo de un granado que hay en Migrón, y el pueblo que estaba con él era como seiscientos hombres.
3 Entre ellos estaba Ahías, que llevaba el efod. Era hijo de Ahitob, hermano de Icabod, hijo de Finees, hijo de Elí, sacerdote del Señor en Silo. El pueblo no sabía que Jonatán se había ido. 3 Y Achîas hijo de Achîtob, hermano de Ichâbod, hijo de Phinees, hijo de Eli, sacerdote de Jehová en Silo, llevaba el ephod; y no sabía el pueblo que Jonathán se hubiese ido.
4 Para llegar a la fuerza filistea, Jonatán tenía que pasar entre dos grandes rocas. Una se llamaba Boses y la otra Sene. 4 Y entre los pasos por donde Jonathán procuraba pasar á la guarnición de los Filisteos, había un peñasco agudo de la una parte, y otro de la otra parte; el uno se llamaba Boses y el otro Sene:
5 Una roca se levantaba al norte frente a Micmas, y la otra al sur frente a Geba. 5 El un peñasco situado al norte hacia Michmas, y el otro al mediodía hacia Gabaa.
6 Jonatán dijo a su escudero: Ven, crucemos hacia esos incircuncisos. Tal vez el Señor actúe a nuestro favor, porque nada impide al Señor salvar con muchos o con pocos. 6 Dijo pues Jonathán á su criado que le traía las armas: Ven, pasemos á la guarnición de estos incircuncisos: quizá hará Jehová por nosotros; que no es difícil á Jehová salvar con multitud ó con poco número.
7 Su escudero respondió: Haz todo lo que tienes en tu corazón. Estoy contigo en lo que decidas. 7 Y su paje de armas le respondió: Haz todo lo que tienes en tu corazón: ve, que aquí estoy contigo á tu voluntad.
8 Jonatán dijo: Vamos a cruzar hacia esos hombres y dejaremos que nos vean. 8 Y Jonathán dijo: He aquí, nosotros pasaremos á los hombres, y nos mostraremos á ellos.
9 Si nos dicen: Quédense ahí hasta que vayamos a ustedes, nos quedaremos donde estamos y no subiremos. 9 Si nos dijeren así: Esperad hasta que lleguemos á vosotros; entonces nos estaremos en nuestro lugar, y no subiremos á ellos.
10 Pero si nos dicen: Suban hasta nosotros, entonces subiremos, porque esa será la señal de que el Señor los ha entregado en nuestras manos. 10 Mas si nos dijeren así: Subid á nosotros: entonces subiremos, porque Jehová los ha entregado en nuestras manos: y esto nos será por señal.
11 Los dos se dejaron ver por la fuerza filistea. Los filisteos dijeron: Miren, los hebreos están saliendo de los agujeros donde se habían escondido. 11 Mostráronse pues ambos á la guarnición de los Filisteos, y los Filisteos dijeron: He aquí los Hebreos, que salen de las cavernas en que se habían escondido.
12 Los hombres de la fuerza filistea dijeron a Jonatán y a su escudero: Suban hasta nosotros, y les enseñaremos algo. Jonatán dijo a su escudero: Sube detrás de mí, porque el Señor los ha entregado en manos de Israel. 12 Y los hombres de la guarnición respondieron á Jonathán y á su paje de armas, y dijeron: Subid á nosotros, y os haremos saber una cosa. Entonces Jonathán dijo á su paje de armas: Sube tras mí, que Jehová los ha entregado en la mano de Israel.
13 Jonatán subió usando las manos y los pies, y su escudero iba detrás de él. Los filisteos caían delante de Jonatán, y su escudero los mataba detrás de él. 13 Y subió Jonathán [trepando] con sus manos y sus pies, y tras él su paje de armas; y los que caían delante de Jonathán, su paje de armas [que iba] tras él, los mataba.
14 En ese primer ataque, Jonatán y su escudero mataron a unos veinte hombres en un terreno de aproximadamente medio acre. 14 Esta fué la primera rota, en la cual Jonathán con su paje de armas, mataron como unos veinte hombres en el espacio de una media yugada.
15 Entonces un gran terror se apoderó del campamento y del campo, de toda la fuerza y de los grupos de ataque. La tierra tembló, y fue un terror enviado por Dios. 15 Y hubo temblor en el real y por el campo, y entre toda la gente de la guarnición; y los que habían ido á hacer correrías, también ellos temblaron, y alborotóse la tierra: hubo pues gran consternación.
16 Los centinelas de Saúl en Geba de Benjamín vieron que el ejército filisteo se dispersaba y corría de un lado a otro. 16 Y las centinelas de Saúl vieron desde Gabaa de Benjamín cómo la multitud estaba turbada, é iba [de una] parte [á otra], y era deshecha.
17 Saúl dijo a los hombres que estaban con él: Cuéntenlos y veamos quién se ha ido. Al contarlos, descubrieron que faltaban Jonatán y su escudero. 17 Entonces Saúl dijo al pueblo que tenía consigo: Reconoced luego, y mirad quién haya ido de los nuestros. Y reconocido que hubieron, hallaron que faltaban Jonathán y su paje de armas.
18 Entonces Saúl dijo a Ahías: Trae el efod. En aquel tiempo él llevaba el efod delante de Israel. 18 Y Saúl dijo á Achîas: Trae el arca de Dios. Porque el arca de Dios estaba entonces con los hijos de Israel.
19 Mientras Saúl hablaba con el sacerdote, el ruido en el campamento filisteo aumentaba cada vez más. Entonces Saúl dijo al sacerdote: Retira tu mano. 19 Y aconteció que estando aún hablando Saúl con el sacerdote, el alboroto que había en el campo de los Filisteos se aumentaba, é iba creciendo en gran manera. Entonces dijo Saúl al sacerdote: Detén tu mano.
20 Saúl y todos los hombres que estaban con él se reunieron y fueron a la batalla. Allí encontraron a los filisteos atacándose unos a otros con sus propias espadas, en medio de una gran confusión. 20 Y juntando Saúl todo el pueblo que con él estaba, vinieron hasta [el lugar de] la batalla: y he aquí que la espada de cada uno era [vuelta] contra su compañero, y la mortandad [era] grande.
21 Los hebreos que antes habían estado con los filisteos y habían subido con ellos al campamento cambiaron de lado y se unieron a los israelitas que estaban con Saúl y Jonatán. 21 Y los Hebreos que habían estado con los Filisteos de tiempo antes, y habían venido con ellos de los alrededores al campo, también éstos [se volvieron] para ser con los Israelitas que estaban con Saúl y con Jonathán.
22 También todos los israelitas que se habían escondido en la región montañosa de Efraín oyeron que los filisteos huían y se unieron a la persecución. 22 Asimismo todos los Israelitas que se habían escondido en el monte de Ephraim, oyendo que los Filisteos huían, ellos también los persiguieron en aquella batalla.
23 Así el Señor salvó a Israel aquel día, y la batalla se extendió hasta Bet-avén. 23 Así salvó Jehová á Israel aquel día. Y llegó el alcance hasta Beth-aven.
24 Había con Saúl unos veinte mil hombres, y la lucha se había extendido por toda la región montañosa de Efraín. Pero Saúl cometió un grave error aquel día al poner al pueblo bajo juramento: Maldito sea el hombre que coma algo antes de la tarde, antes de que yo me haya vengado de mis enemigos. Por eso nadie había probado alimento. 24 Pero los hombres de Israel fueron puestos en apuro aquel día; porque Saúl había conjurado al pueblo, diciendo: Cualquiera que comiere pan hasta la tarde, hasta que haya tomado venganza de mis enemigos, sea maldito. Y todo el pueblo no había gustado pan.
25 Cuando todo el pueblo llegó a una zona donde había miel sobre el suelo, 25 Y todo el [pueblo del] país llegó á un bosque donde había miel en la superficie del campo.
26 vieron la miel, pero nadie llevó la mano a la boca porque tenían miedo del juramento. 26 Entró pues el pueblo en el bosque, y he aquí que la miel corría; mas ninguno hubo que llegase la mano á su boca: porque el pueblo temía el juramento.
27 Jonatán no sabía que su padre había hecho jurar al pueblo. Extendió la vara que llevaba, metió la punta en un panal de miel y comió. Entonces recuperó las fuerzas. 27 Empero Jonathán no había oído cuando su padre conjuró al pueblo, y alargó la punta de una vara que traía en su mano, y mojóla en un panal de miel, y llegó su mano á su boca; y sus ojos fueron aclarados.
28 Uno del pueblo le dijo: Tu padre hizo jurar al pueblo diciendo: Maldito sea el hombre que coma algo hoy. Y por eso el pueblo está agotado. 28 Entonces habló uno del pueblo, diciendo: Tu padre ha conjurado expresamente al pueblo, diciendo: Maldito sea el hombre que comiere hoy manjar. Y el pueblo desfallecía.
29 Jonatán respondió: Mi padre ha traído problemas sobre la tierra. Miren cómo he recuperado las fuerzas por probar un poco de esta miel. 29 Y respondió Jonathán: Mi padre ha turbado el país. Ved ahora cómo han sido aclarados mis ojos, por haber gustado un poco de esta miel:
30 ¡Cuánto mejor habría sido si hoy el pueblo hubiera comido libremente de lo que tomó a sus enemigos! La derrota de los filisteos habría sido mucho mayor. 30 ¿Cuánto más si el pueblo hubiera hoy comido del despojo de sus enemigos que halló? ¿no se habría hecho ahora mayor estrago en los Filisteos?
31 Aquel día derrotaron a los filisteos desde Micmas hasta Ajalón, y el pueblo quedó completamente agotado. 31 E hirieron aquel día á los Filisteos desde Michmas hasta Ajalón: mas el pueblo se cansó mucho.
32 Entonces se lanzaron sobre lo que habían tomado en la batalla. Tomaron ovejas, bueyes y terneros, los mataron en el suelo y comieron la carne con la sangre. 32 Tornóse por tanto el pueblo al despojo, y tomaron ovejas y vacas y becerros, y matáronlos en tierra, y el pueblo comió con sangre.
33 Alguien informó a Saúl: Mira, el pueblo está pecando contra el Señor al comer carne con sangre. Saúl respondió: Han actuado mal. Hagan rodar hasta aquí una gran piedra. 33 Y dándole de ello aviso á Saúl, dijéronle: El pueblo peca contra Jehová comiendo con sangre. Y él dijo: Vosotros habéis prevaricado; rodadme ahora acá una grande piedra.
34 Luego Saúl dijo: Vayan por todo el pueblo y díganles: Cada uno traiga aquí su buey o su oveja. Mátenlos aquí y cómanlos. No pequen contra el Señor comiendo carne con sangre. Aquella noche cada uno llevó su animal y lo mató allí. 34 Y Saúl tornó á decir: Esparcíos por el pueblo, y decidles que me traigan cada uno su vaca, y cada cual su oveja, y degolladlos aquí, y comed; y no pecaréis contra Jehová comiendo con sangre. Y trajo todo el pueblo cada cual por su mano su vaca aquella noche, y degollaron allí.
35 Saúl construyó un altar al Señor. Fue el primer altar que construyó para el Señor. 35 Y edificó Saúl altar á Jehová, el cual altar fué el primero que edificó á Jehová.
36 Después Saúl dijo: Bajemos de noche tras los filisteos y ataquémoslos hasta la mañana. No dejemos vivo a ninguno. Ellos respondieron: Haz lo que te parezca bien. Pero el sacerdote dijo: Acerquémonos primero a Dios. 36 Y dijo Saúl: Descendamos de noche contra los Filisteos, y los saquearemos hasta la mañana, y no dejaremos de ellos ninguno. Y ellos dijeron: Haz lo que bien te pareciere. Dijo luego el sacerdote: Lleguémonos aquí á Dios.
37 Saúl consultó a Dios: ¿Debo bajar tras los filisteos? ¿Los entregarás en manos de Israel? Pero Dios no le respondió aquel día. 37 Y Saúl consultó á Dios: ¿Descenderé tras los Filisteos? ¿los entregarás en mano de Israel? Mas Jehová no le dió respuesta aquel día.
38 Entonces Saúl dijo: Acérquense todos los jefes del pueblo. Averigüemos qué pecado se ha cometido hoy. 38 Entonces dijo Saúl: Llegaos acá todos los principales del pueblo; y sabed y mirad por quién ha sido hoy este pecado;
39 Tan cierto como que vive el Señor, el que salva a Israel, aunque el culpable sea mi hijo Jonatán, tendrá que morir. Pero nadie del pueblo le respondió. 39 Porque vive Jehová, que salva á Israel, que si fuere en mi hijo Jonathán, el morirá de cierto. Y no hubo en todo el pueblo quien le respondiese.
40 Saúl dijo a todo Israel: Ustedes pónganse a un lado, y yo y mi hijo Jonatán estaremos al otro. El pueblo respondió: Haz lo que te parezca bien. 40 Dijo luego á todo Israel: Vosotros estaréis á un lado, y yo y Jonathán mi hijo estaremos á otro lado. Y el pueblo respondió á Saúl: Haz lo que bien te pareciere.
41 Entonces Saúl oró al Señor, Dios de Israel: ¿Por qué no has respondido hoy a tu siervo? Si la culpa está en mí o en mi hijo Jonatán, da Urim; pero si está en tu pueblo Israel, da Tumim. La decisión señaló a Saúl y a Jonatán, y el pueblo quedó libre. 41 Entonces dijo Saúl á Jehová Dios de Israel: Da perfección. Y fueron tomados Jonathán y Saúl, y el pueblo salió [libre].
42 Saúl dijo: Decidan ahora entre mi hijo Jonatán y yo. Y Jonatán fue señalado. 42 Y Saúl dijo: Echad [suerte] entre mí y Jonathán mi hijo. Y fué tomado Jonathán.
43 Saúl dijo a Jonatán: Dime qué has hecho. Jonatán respondió: Solo probé un poco de miel con la punta de mi vara. ¿Y ahora debo morir? 43 Entonces Saúl dijo á Jonathán: Declárame qué has hecho. Y Jonathán se lo declaró, y dijo: Cierto que gusté con la punta de la vara que traía en mi mano, un poco de miel: ¿y he aquí he de morir?
44 Saúl dijo: Que Dios me castigue severamente si no mueres, Jonatán. 44 Y Saúl respondió: Así me haga Dios y así me añada, que sin duda morirás, Jonathán.
45 Pero el pueblo dijo a Saúl: ¿Debe morir Jonatán, quien ha logrado esta gran salvación para Israel? ¡De ninguna manera! Tan cierto como que vive el Señor, ni un cabello de su cabeza caerá al suelo, porque hoy ha actuado con la ayuda de Dios. Así el pueblo libró a Jonatán de la muerte. 45 Mas el pueblo dijo á Saúl: ¿Ha pues de morir Jonathán, el que ha hecho esta salud grande en Israel? No será así. Vive Jehová, que no ha de caer un cabello de su cabeza en tierra, pues que ha obrado hoy con Dios. Así libró el pueblo á Jonathán, para que no muriese.
46 Entonces Saúl dejó de perseguir a los filisteos, y ellos regresaron a su territorio. 46 Y Saúl dejó de seguir á los Filisteos; y los Filisteos se fueron á su lugar.
47 Después de tomar el reino de Israel, Saúl luchó contra todos sus enemigos alrededor: Moab, los amonitas, Edom, los reyes de Soba y los filisteos. Dondequiera que iba, los derrotaba. 47 Y ocupando Saúl el reino sobre Israel, hizo guerra á todos sus enemigos alrededor: contra Moab, contra los hijos de Ammón, contra Edom, contra los reyes de Soba, y contra los Filisteos: y á donde quiera que se tornaba era vencedor.
48 Luchó con valor, derrotó a los amalecitas y libró a Israel de los que lo saqueaban. 48 Y reunió un ejército, é hirió á Amalec, y libró á Israel de mano de los que le robaban.
49 Los hijos de Saúl fueron Jonatán, Isví y Malquisúa. Sus hijas se llamaban Merab, la mayor, y Mical, la menor. 49 Y los hijos de Saúl fueron Jonathán, Isui, y Melchi-sua. Y los nombres de sus dos hijas eran, el nombre de la mayor, Merab, y el de la menor, Michâl.
50 La esposa de Saúl se llamaba Ahinoam, hija de Ahimaas. El jefe de su ejército era Abner, hijo de Ner, tío de Saúl. 50 Y el nombre de la mujer de Saúl era Ahinoam, hija de Aimaas. Y el nombre del general de su ejército era Abner, hijo de Ner tío de Saúl.
51 Cis, padre de Saúl, y Ner, padre de Abner, eran hijos de Abiel. 51 Porque Cis padre de Saúl, y Ner padre de Abner, fueron hijos de Abiel.
52 Durante toda la vida de Saúl hubo una dura guerra contra los filisteos. Cada vez que Saúl veía a un hombre fuerte o buen guerrero, lo tomaba a su servicio. 52 Y la guerra fué fuerte contra los Filisteos todo el tiempo de Saúl; y á cualquiera que Saúl veía hombre valiente y hombre de esfuerzo, juntábale consigo.