BES La Biblia en Español Sencillo 2026 1 En aquellos días los filisteos reunieron sus fuerzas para hacer guerra contra Israel. Aquis dijo a David: Tú y tus hombres irán conmigo a la batalla. 1 Y ACONTECIÓ que en aquellos días los Filisteos juntaron sus campos para pelear contra Israel. Y dijo Achîs á David: Sabe de cierto que has de salir conmigo á campaña, tú y los tuyos.
2 David respondió a Aquis: Entonces verás lo que puede hacer tu siervo. Aquis le dijo: Por eso te haré jefe de mi guardia personal para siempre. 2 Y David respondió á Achîs: Sabrás pues lo que hará tu siervo. Y Achîs dijo á David: Por tanto te haré guarda de mi cabeza todos los días.
3 Samuel ya había muerto. Todo Israel había llorado por él y lo había enterrado en Ramá, su ciudad. Saúl había expulsado del país a los que se comunicaban con los espíritus y a los que practicaban artes ocultas. 3 Ya Samuel era muerto, y todo Israel lo había lamentado, y habíanle sepultado en Rama, en su ciudad. Y Saúl había echado de la tierra los encantadores y adivinos.
4 Los filisteos se reunieron y acamparon en Sunem. Saúl reunió a todo Israel y acamparon en Gilboa. 4 Pues como los Filisteos se juntaron, vinieron y asentaron campo en Sunam: y Saúl juntó á todo Israel, y asentaron campo en Gilboa.
5 Cuando Saúl vio el ejército filisteo, tuvo miedo y su corazón se llenó de terror. 5 Y cuando vió Saúl el campo de los Filisteos, temió, y turbóse su corazón en gran manera.
6 Saúl consultó al Señor, pero el Señor no le respondió, ni por sueños, ni por el Urim, ni por los profetas. 6 Y consultó Saúl á Jehová; pero Jehová no le respondió, ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas.
7 Entonces Saúl dijo a sus servidores: Busquen una mujer que se comunique con los espíritus. Iré a consultarla. Sus servidores respondieron: Hay una mujer así en En-dor. 7 Entonces Saúl dijo á sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de pythón, para que yo vaya á ella, y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una mujer en Endor que tiene espíritu de pythón.
8 Saúl se disfrazó poniéndose otra ropa. Luego fue de noche con dos hombres a ver a la mujer. Le dijo: Consulta al espíritu por mí y haz subir a la persona que yo te indique. 8 Y disfrazóse Saúl, y púsose otros vestidos, y fuése con dos hombres, y vinieron á aquella mujer de noche; y él dijo: Yo te ruego que me adivines por el espíritu de pythón, y me hagas subir á quien yo te dijere.
9 La mujer respondió: Tú sabes lo que hizo Saúl. Expulsó del país a los que se comunican con los espíritus y a los que practican artes ocultas. ¿Por qué me tiendes una trampa para hacer que me maten? 9 Y la mujer le dijo: He aquí tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha separado de la tierra los pythones y los adivinos: ¿por qué pues pones tropiezo á mi vida, para hacerme matar?
10 Saúl le juró por el Señor: Tan cierto como que vive el Señor, no recibirás castigo por esto. 10 Entoces Saúl le juró por Jehová, diciendo: Vive Jehová, que ningún mal te vendrá por esto.
11 La mujer preguntó: ¿A quién quieres que haga subir? Saúl respondió: Haz subir a Samuel. 11 La mujer entonces dijo: ¿A quién te haré venir? Y él respondió: Hazme venir á Samuel.
12 Cuando la mujer vio a Samuel, gritó con fuerza y dijo a Saúl: ¿Por qué me engañaste? ¡Tú eres Saúl! 12 Y viendo la mujer á Samuel, clamó en alta voz, y habló aquella mujer á Saúl, diciendo:
13 El rey le dijo: No tengas miedo. ¿Qué ves? La mujer respondió: Veo un ser divino que sube de la tierra. 13 ¿Por qué me has engañado? que tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas: ¿qué has visto? Y la mujer respondió á Saúl: He visto dioses que suben de la tierra.
14 Saúl preguntó: ¿Qué aspecto tiene? Ella respondió: Es un anciano que sube cubierto con un manto. Entonces Saúl comprendió que era Samuel y se inclinó rostro en tierra. 14 Y él le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro á tierra, hizo gran reverencia.
15 Samuel dijo a Saúl: ¿Por qué me has hecho subir y has perturbado mi descanso? Saúl respondió: Estoy en gran peligro. Los filisteos hacen guerra contra mí, y Dios se ha apartado de mí. Ya no me responde ni por profetas ni por sueños. Por eso te hice llamar, para que me digas qué debo hacer. 15 Y Samuel dijo á Saúl: ¿Por qué me has inquietado haciéndome venir? Y Saúl respondió: Estoy muy congojado; pues los Filisteos pelean contra mí, y Dios se ha apartado de mí, y no me responde más, ni por mano de profetas, ni por sueños: por esto te he llamado, para que me declares qué tengo de hacer.
16 Samuel respondió: ¿Por qué me preguntas a mí, si el Señor se ha apartado de ti y está contra ti? 16 Entonces Samuel dijo: ¿Y para qué me preguntas á mí, habiéndose apartado de ti Jehová, y es tu enemigo?
17 El Señor ha hecho lo que dijo por medio de mí: ha arrancado el reino de tus manos y se lo ha dado a otro, a David. 17 Jehová pues ha hecho como habló por medio de mí; pues ha cortado Jehová el reino de tu mano, y lo ha dado á tu compañero David.
18 Como no obedeciste al Señor ni llevaste a cabo su gran ira contra Amalec, hoy el Señor te ha hecho esto. 18 Como tú no obedeciste á la voz de Jehová, ni cumpliste el furor de su ira sobre Amalec, por eso Jehová te ha hecho esto hoy.
19 Además, el Señor entregará a Israel y a ti en manos de los filisteos. Mañana tú y tus hijos estarán conmigo, y el Señor entregará también al ejército de Israel en manos de los filisteos. 19 Y Jehová entregará á Israel también contigo en manos de los Filisteos: y mañana seréis conmigo, tú y tus hijos: y aun el campo de Israel entregará Jehová en manos de los Filisteos.
20 Inmediatamente Saúl cayó por completo al suelo, lleno de miedo por las palabras de Samuel. No tenía fuerzas porque no había comido nada en todo el día ni en toda la noche. 20 En aquel punto cayó Saúl en tierra cuan grande era, y tuvo gran temor por las palabras de Samuel; que no quedó en él esfuerzo ninguno, porque en todo aquel día y aquella noche no había comido pan.
21 La mujer se acercó a Saúl y vio que estaba muy angustiado. Le dijo: Tu sierva te obedeció y puso su vida en peligro para hacer lo que pediste. 21 Entonces la mujer vino á Saúl, y viéndole en grande manera turbado, díjole: He aquí que tu criada ha obedecido á tu voz, y he puesto mi vida en mi mano, y he oído las palabras que tú me has dicho.
22 Ahora escucha también a tu sierva. Déjame darte un poco de comida. Come para recuperar fuerzas antes de seguir tu camino. 22 Ruégote pues, que tú también oigas la voz de tu sierva: pondré yo delante de ti un bocado de pan que comas, para que te corrobores, y vayas tu camino.
23 Saúl se negó y dijo: No comeré. Pero sus servidores y la mujer insistieron hasta que aceptó. Entonces se levantó del suelo y se sentó en la cama. 23 Y él lo rehusó, diciendo: No comeré. Mas sus criados juntamente con la mujer le constriñeron, y él los obedeció. Levantóse pues del suelo, y sentóse sobre una cama.
24 La mujer tenía en la casa un ternero engordado. Lo mató rápidamente, tomó harina, la amasó e hizo pan sin levadura. 24 Y aquella mujer tenía en su casa un ternero grueso, el cual mató luego; y tomó harina y amasóla, y coció de ella panes sin levadura.
25 Puso la comida delante de Saúl y sus servidores, y ellos comieron. Después se levantaron y se fueron aquella misma noche. 25 Y lo trajo delante de Saúl y de sus criados; y luego que hubieron comido, se levantaron, y partieron aquella noche.