BES La Biblia en Español Sencillo 2026 1 Entonces toda la comunidad comenzó a gritar y lloró durante toda la noche. 1 ENTONCES toda la congregación alzaron [grita], y dieron voces: y el pueblo lloró aquella noche.
2 Todos los israelitas se quejaron contra Moisés y Aarón. Toda la comunidad les dijo: «¡Ojalá hubiéramos muerto en Egipto o en este desierto! 2 Y quejáronse contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y díjoles toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; ó en este desierto ojalá muriéramos!
3 ¿Por qué nos trae el Señor a esta tierra para morir a espada? Nuestras esposas y nuestros hijos serán llevados como prisioneros. ¿No sería mejor regresar a Egipto?» 3 ¿Y por qué nos trae Jehová á esta tierra para caer á cuchillo, y que nuestras mujeres y nuestros chiquitos sean por presa? ¿no nos sería mejor volvernos á Egipto?
4 Y se decían unos a otros: «Escojamos un jefe y regresemos a Egipto». 4 Y decían el uno al otro: Hagamos un capitán, y volvámonos á Egipto.
5 Entonces Moisés y Aarón se postraron rostro en tierra delante de toda la comunidad de Israel. 5 Entonces Moisés y Aarón cayeron sobre sus rostros delante de toda la multitud de la congregación de los hijos de Israel.
6 Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que habían explorado la tierra, rasgaron sus ropas 6 Y Josué hijo de Nun, y Caleb hijo de Jephone, que eran de los que habían reconocido la tierra, rompieron sus vestidos;
7 y dijeron a toda la comunidad de Israel: «La tierra que recorrimos y exploramos es muy buena. 7 Y hablaron á toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena.
8 Si el Señor se agrada de nosotros, nos llevará a esa tierra y nos la dará. Es una tierra donde abundan la leche y la miel. 8 Si Jehová se agradare de nosotros, [él] nos meterá en esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel.
9 Pero no se rebelen contra el Señor ni tengan miedo del pueblo de esa tierra. Los venceremos fácilmente. Ellos han quedado sin protección, y el Señor está con nosotros. No les tengan miedo». 9 Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueblo de aquesta tierra, porque nuestro pan son: su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová: no los temáis.
10 Toda la comunidad habló de apedrearlos. Entonces la gloria del Señor apareció en la Tienda de reunión ante todos los israelitas. 10 Entonces toda la multitud habló de apedrearlos con piedras. Mas la gloria de Jehová se mostró en el tabernáculo del testimonio á todos los hijos de Israel.
11 El Señor dijo a Moisés: «¿Hasta cuándo me despreciará este pueblo? ¿Hasta cuándo se negará a confiar en mí, a pesar de todas las señales que he hecho entre ellos? 11 Y Jehová dijo á Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿hasta cuándo no me ha de creer con todas las señales que he hecho en medio de ellos?
12 Los heriré con una plaga y los destruiré. Luego haré de ti una nación más grande y más fuerte que ellos». 12 Yo le heriré de mortandad, y lo destruiré, y á ti te pondré sobre gente grande y más fuerte que ellos.
13 Pero Moisés dijo al Señor: «Los egipcios se enterarán de esto, porque con tu poder sacaste a este pueblo de entre ellos. 13 Y Moisés respondió á Jehová: Oiránlo luego los Egipcios, porque de en medio de ellos sacaste á este pueblo con tu fortaleza:
14 Y se lo dirán a los habitantes de esta tierra. Ellos ya han oído que tú, Señor, estás en medio de este pueblo, que te muestras a ellos cara a cara, que tu nube está sobre ellos y que vas delante de ellos en una columna de nube durante el día y en una columna de fuego durante la noche. 14 Y lo dirán á los habitadores de esta tierra; [los cuales] han oído que tú, oh Jehová, estabas en medio de este pueblo, que ojo á ojo aparecías tú, oh Jehová, y que tu nube estaba sobre ellos, y que de día ibas delante de ellos en columna de nube, y de noche en columna de fuego:
15 Si ahora matas a todo este pueblo de una sola vez, las naciones que han oído hablar de ti dirán: 15 Y que has hecho morir á este pueblo como á un hombre: y las gentes que hubieren oído tu fama hablarán, diciendo:
16 “El Señor no pudo llevar a este pueblo a la tierra que les había prometido bajo juramento, y por eso los mató en el desierto”. 16 Porque no pudo Jehová meter este pueblo en la tierra de la cual les había jurado, los mató en el desierto.
17 Ahora, Señor, muestra la grandeza de tu poder, tal como dijiste: 17 Ahora, pues, yo te ruego que sea magnificada la fortaleza del Señor, como lo hablaste, diciendo:
18 “El Señor es lento para la ira y grande en misericordia. Perdona la maldad y el pecado, pero no deja sin castigo al culpable. Hace que las consecuencias del pecado de los padres alcancen a los hijos hasta la tercera y la cuarta generación”. 18 Jehová, tardo de ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión, y absolviendo no absolverá al [culpado]; que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos.
19 Por tu gran misericordia, te ruego que perdones el pecado de este pueblo, así como lo has perdonado desde Egipto hasta ahora». 19 Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, y como has perdonado á este pueblo desde Egipto hasta aquí.
20 El Señor respondió: «Los he perdonado, como me lo has pedido. 20 Entonces Jehová dijo: yo lo he perdonado conforme á tu dicho:
21 Pero tan cierto como que yo vivo y que la gloria del Señor llena toda la tierra, 21 Mas, ciertamente vivo yo y mi gloria hinche toda la tierra,
22 ninguno de los hombres que vieron mi gloria y las señales que hice en Egipto y en el desierto, pero me pusieron a prueba estas diez veces y no escucharon mi voz, 22 Que todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han oído mi voz,
23 verá la tierra que prometí bajo juramento a sus antepasados. Ninguno de los que me despreciaron la verá. 23 No verán la tierra de la cual juré á sus padres: no, ninguno de los que me han irritado la verá.
24 Pero mi siervo Caleb tiene un espíritu diferente y me ha seguido de todo corazón. Yo lo llevaré a la tierra que exploró, y sus descendientes la poseerán. 24 Empero mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y cumplió de ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entró, y su simiente la recibirá en heredad.
25 Como los amalecitas y los cananeos viven en el valle, mañana den la vuelta y regresen al desierto por el camino del mar Rojo». 25 Ahora bien, el Amalecita y el Cananeo habitan en el valle; volveos mañana, y partíos al desierto, camino del mar Bermejo.
26 El Señor dijo a Moisés y a Aarón: 26 Y Jehová habló á Moisés y á Aarón, diciendo:
27 «¿Hasta cuándo soportaré a esta comunidad malvada que se queja contra mí? He oído las quejas de los israelitas. 27 ¿Hasta cuándo oiré esta depravada multitud que murmura contra mí, las querellas de los hijos de Israel, que de mí se quejan?
28 Diles: “Tan cierto como que yo vivo —declara el Señor—, haré con ustedes exactamente lo que les he oído decir. 28 Diles: Vivo yo, dice Jehová, que según habéis hablado á mis oídos, así haré yo con vosotros:
29 Sus cuerpos caerán en este desierto. Todos los que fueron contados en el censo, de veinte años o más, que se han quejado contra mí, 29 En este desierto caerán vuestros cuerpos; todos vuestros contados según toda vuestra cuenta, de veinte años arriba, los cuales habéis murmurado contra mí;
30 no entrarán en la tierra donde juré establecerlos, excepto Caleb hijo de Jefone y Josué hijo de Nun. 30 Vosotros á la verdad no entraréis en la tierra, por la cual alcé mi mano de haceros habitar en ella; exceptuando á Caleb hijo de Jephone, y á Josué hijo de Nun.
31 Pero llevaré a ella a sus hijos, de quienes ustedes dijeron que serían llevados como prisioneros. Ellos conocerán la tierra que ustedes rechazaron. 31 Mas vuestros chiquitos, de los cuales dijisteis que serían por presa, yo los introduciré, y ellos conocerán la tierra que vosotros despreciasteis.
32 En cuanto a ustedes, sus cuerpos caerán en este desierto. 32 Y en cuanto á vosotros, vuestros cuerpos caerán en este desierto.
33 Sus hijos andarán como pastores por el desierto durante cuarenta años y sufrirán por la infidelidad de ustedes, hasta que el último de sus cuerpos quede en el desierto. 33 Y vuestros hijos andarán pastoreando en el desierto cuarenta años, y ellos llevarán vuestras fornicaciones, hasta que vuestros cuerpos sean consumidos en el desierto.
34 Por cada uno de los cuarenta días que exploraron la tierra, sufrirán un año: cuarenta años. Así sabrán lo que significa tenerme en contra”. 34 Conforme al número de los días, [de los] cuarenta días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día; y conoceréis mi castigo.
35 Yo, el Señor, he hablado. Ciertamente haré esto a toda esta comunidad malvada que se ha unido contra mí. En este desierto encontrarán su fin y aquí morirán». 35 Yo Jehová he hablado; así haré á toda esta multitud perversa que se ha juntado contra mí; en este desierto serán consumidos, y ahí morirán.
36 Los hombres que Moisés había enviado a explorar la tierra y que al regresar hicieron que toda la comunidad se quejara contra él dando un mal informe, 36 Y los varones que Moisés envió á reconocer la tierra, y vueltos habían hecho murmurar contra él á toda la congregación, desacreditando aquel país,
37 esos hombres que dieron el mal informe de la tierra murieron por una plaga delante del Señor. 37 Aquellos varones que habían hablado mal de la tierra, murieron de plaga delante de Jehová.
38 De los hombres que fueron a explorar la tierra, solamente Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone quedaron con vida. 38 Mas Josué hijo de Nun, y Caleb hijo de Jephone, quedaron con vida de entre aquellos hombres que habían ido á reconocer la tierra.
39 Cuando Moisés comunicó estas palabras a todos los israelitas, el pueblo se puso de luto. 39 Y Moisés dijo estas cosas á todos los hijos de Israel, y el pueblo se enlutó mucho.
40 A la mañana siguiente se levantaron temprano y subieron hacia la parte alta de la región montañosa. Dijeron: «Hemos pecado. Ahora subiremos al lugar que el Señor prometió». 40 Y levantáronse por la mañana, y subieron á la cumbre del monte, diciendo: Henos aquí para subir al lugar del cual ha hablado Jehová; porque hemos pecado.
41 Pero Moisés dijo: «¿Por qué vuelven a desobedecer la orden del Señor? Esto no tendrá éxito. 41 Y dijo Moisés: ¿Por qué quebrantáis el dicho de Jehová? Esto tampoco os sucederá bien.
42 No suban, porque el Señor no está con ustedes. Sus enemigos los derrotarán. 42 No subáis, porque Jehová no está en medio de vosotros, no seáis heridos delante de vuestros enemigos.
43 Allí delante de ustedes están los amalecitas y los cananeos, y ustedes caerán a espada. Como se apartaron del Señor, el Señor no estará con ustedes». 43 Porque el Amalecita y el Cananeo están allí delante de vosotros, y caeréis á cuchillo: pues por cuanto os habéis retraído de seguir á Jehová, por eso no será Jehová con vosotros.
44 Sin embargo, se atrevieron a subir hacia la parte alta de la región montañosa, aunque ni el arca del pacto del Señor ni Moisés salieron del campamento. 44 Sin embargo, se obstinaron en subir á la cima del monte: mas el arca de la alianza de Jehová, y Moisés, no se apartaron de en medio del campo.
45 Entonces los amalecitas y los cananeos que vivían en aquella región montañosa bajaron, los atacaron y los persiguieron hasta Hormá. 45 Y descendieron el Amalecita y el Cananeo, que habitaban en aquel monte, é hiriéronlos y derrotáronlos, [persiguiéndolos] hasta Horma.