2 Crónicas · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
2 Crónicas 9 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones
1 Cuando la reina de Sabá oyó hablar de la legendaria sabiduría de Salomón, vino a Jerusalén para someterlo a prueba con preguntas difíciles. La acompañaba un séquito numeroso de ayudantes y sirvientes, y camellos cargados de especias, oro y piedras preciosas.
1 Y OYENDO la reina de Seba la fama de Salomón, vino á Jerusalem con un muy grande séquito, con camellos cargados de aroma, y oro en abundancia, y piedras preciosas, para tentar á Salomón con preguntas difíciles. Y luego que vino á Salomón, habló con él todo lo que en su corazón tenía.
2 Salomón respondió a todas sus preguntas; no hubo nada que no conociera y que no pudiera explicar.
2 Pero Salomón le declaró todas sus palabras: ninguna cosa quedó que Salomón no le declarase.
3 Al darse cuenta de la sabiduría del rey Salomón, de la belleza del palacio que edificó
3 Y viendo la reina de Seba la sabiduría de Salomón, y la casa que había edificado,
4 y de lo maravilloso de la comida en sus mesas, y de la cantidad de ayudantes y sirvientes que tenía, y de sus uniformes espectaculares y de los oficiales vestidos con sus mejores galas, y vio el porte de los hombres de la guardia de turno, se quedó asombrada.
4 Y las viandas de su mesa, y el asiento de sus siervos, y el estado de sus criados, y los vestidos de ellos, sus maestresalas y sus vestidos, y su subida por donde subía á la casa de Jehová, no quedó más espíritu en ella.
5 Y exclamó delante del rey: «¡Todo cuanto oí decir de ti en mi país es verdad!
5 Y dijo al rey: Verdad es lo que había oído en mi tierra de tus cosas y de tu sabiduría;
6 Pero no lo creí, sino hasta que vine y lo vi con mis propios ojos. Tu sabiduría es mucho mayor de lo que pude imaginar. ¡Lo que me contaron no es ni la mitad de lo que en realidad es!
6 Mas yo no creía las palabras de ellos, hasta que he venido, y mis ojos han visto: y he aquí que ni aun la mitad de la grandeza de tu sabiduría me había sido dicha; porque tú sobrepujas la fama que yo había oído.
7 ¡Qué gran privilegio tienen estos hombres de trabajar aquí y oírte hablar!
7 Bienaventurados tus hombres, y dichosos estos tus siervos, que están siempre delante de ti, y oyen tu sabiduría.
8 ¡Bendito sea el Señor tu Dios! ¡Cuánto amor sentirá Dios por Israel, que le ha dado un rey justo como tú! Él quiere que su pueblo sea una nación grande y fuerte para siempre».
8 Jehová tu Dios sea bendito, el cual se ha agradado en ti para ponerte sobre su trono por rey de Jehová tu Dios: por cuanto tu Dios amó á Israel para afirmarlo perpetuamente, por eso te ha puesto por rey sobre ellos, para que hagas juicio y justicia.
9 La reina de Sabá entregó al rey un obsequio de tres mil novecientos sesenta kilos de oro, y grandes cantidades de especias de incomparable calidad, e incontables joyas.
9 Y dió al rey ciento y veinte talentos de oro, y gran copia de aromas, y piedras preciosas: nunca hubo tales aromas como los que dió la reina de Seba al rey Salomón.
10 Las cuadrillas de trabajadores del rey Hiram y del rey Salomón traían oro de Ofir, madera de sándalo y piedras preciosas.
10 También los siervos de Hiram y los siervos de Salomón, que habían traído el oro de Ophir, trajeron madera de Algummim, y piedras preciosas.
11 El rey utilizó la madera de sándalo en la construcción de gradas para el templo del Señor y el palacio real, y para fabricar arpas y liras destinadas al coro. Nunca antes hubo tan magníficos instrumentos en toda la tierra de Judá.
11 E hizo el rey de la madera de Algummim gradas en la casa de Jehová, y en las casas reales, y arpas y salterios para los cantores: nunca en tierra de Judá se había visto [madera] semejante.
12 El rey Salomón hizo entrega a la reina de Sabá de obsequios equivalentes al valor de los que ella le había traído, y todo lo que ella pidió le fue concedido. Luego ella y su comitiva regresaron a su tierra.
12 Y el rey Salomón dió á la reina de Seba todo lo que ella quiso y le pidió, más de lo que había traído al rey. Después se volvió y fuése á su tierra con sus siervos.
13 Salomón recibía unos veintidós mil kilos de oro cada año,
13 Y el peso de oro que venía á Salomón cada un año, era seiscientos sesenta y seis talentos de oro,
14 sin contar los impuestos que le pagaban los comerciantes, y el oro y la plata que le llevaban los reyes de Arabia y los gobernantes del país.
14 Sin lo que traían los mercaderes y negociantes; y también todos los reyes de Arabia y los príncipes de la tierra traían oro y plata á Salomón.
15 Una parte del oro la usó en la confección de doscientos escudos grandes, de seis kilos y medio de oro cada uno,
15 Hizo también el rey Salomón doscientos paveses de oro de martillo, cada uno de los cuales tenía seiscientos [siclos] de oro labrado:
16 y trescientos escudos pequeños, de tres kilos de oro cada uno. El rey colocó este material en el palacio conocido como «Bosque del Líbano».
16 Asimismo trescientos escudos de oro batido, teniendo cada escudo trescientos [siclos] de oro: y púsolos el rey en la casa del bosque del Líbano.
17 Se hizo también un gran trono de marfil, revestido de oro puro.
17 Hizo además el rey un gran trono de marfil, y cubriólo de oro puro.
18 Tenía seis gradas, un estrado de oro y dos brazos. A cada lado de los brazos del asiento había un león de pie,
18 Y había seis gradas al trono, con un estrado de oro al mismo, y brazos de la una parte y de la otra al lugar del asiento, y dos leones que estaban junto á los brazos.
19 y en cada grada había doce leones, uno a cada lado. ¡Ningún otro trono en todo el mundo podía compararse con este!
19 Había también allí doce leones sobre las seis gradas de la una parte y de la otra. Jamás fué hecho otro semejante en reino alguno.
20 Las tazas y toda la vajilla del rey Salomón eran de oro sólido, como asimismo todo el mobiliario del palacio «Bosque del Líbano». En cuanto a la plata, esta no era de mucha estima en aquellos días.
20 Toda la vajilla del rey Salomón era de oro, y toda la vajilla de la casa del bosque del Líbano, de oro puro. En los días de Salomón la plata no era de estima.
21 Cada tres años el rey enviaba sus barcos a Tarsis, usando como tripulación a marineros proporcionados por el rey Hiram, para traer oro, plata, marfil, monos y pavos reales.
21 Porque la flota del rey iba á Tharsis con los siervos de Hiram, y cada tres años solían venir las naves de Tharsis, y traían oro, plata, marfil, simios, y pavos.
22 El rey Salomón era más rico y más sabio que cualquier otro rey en toda la tierra.
22 Y excedió el rey Salomón á todos los reyes de la tierra en riqueza y en sabiduría.
23 De todos los reyes de la tierra venían a visitarlo, para oír la sabiduría que Dios había puesto en su corazón.
23 Y todos los reyes de la tierra procuraban [ver] el rostro de Salomón, por oir su sabiduría, que Dios había puesto en su corazón:
24 Cada uno de ellos le traía todos los años, como obsequio, tazones de plata y tazones de oro, vestidos, armas, especias aromáticas, caballos y mulas.
24 Y de éstos, cada uno traía su presente, vasos de plata, vasos de oro, vestidos, armas, aromas, caballos y acémilas, todos los años.
25 Además, tenía Salomón cuatro mil caballerizas para sus caballos y carros de combate, y doce mil jinetes que vivían en las ciudades donde estaban los carros, y en Jerusalén.
25 Tuvo también Salomón cuatro mil caballerizas para los caballos y carros, y doce mil jinetes, los cuales puso en las ciudades de los carros, y con el rey en Jerusalem.
26 Dominaba a todos los reyes y reinos, desde el río Éufrates hasta la tierra de los filisteos y la frontera con Egipto.
26 Y tuvo señorío sobre todos los reyes desde el río hasta la tierra de los Filisteos, y hasta el término de Egipto.
27 Logró hacer que la plata fuera tan abundante en Jerusalén como las piedras del camino. Y el cedro se utilizaba como si fuera sicómoro ordinario.
27 Y puso el rey plata en Jerusalem como piedras, y cedros como los cabrahigos que nacen por las campiñas en abundancia.
28 Y le traían caballos desde Egipto y otros países.
28 Sacaban también caballos para Salomón, de Egipto y de todas las provincias.
29 El resto de la biografía de Salomón está escrito en la historia del profeta Natán, en la profecía de Ahías el silonita, y en las visiones del vidente Idó con respecto a Jeroboán hijo de Nabat.
29 Lo demás de los hechos de Salomón, primeros y postreros, ¿no está todo escrito en los libros de Nathán profeta, y en la profecía de Ahías Silonita, y en las profecías del vidente Iddo contra Jeroboam hijo de Nabat?
30 Salomón reinó, pues, sobre todo el pueblo de Israel durante cuarenta años.
30 Y reinó Salomón en Jerusalem sobre todo Israel cuarenta años.
31 Luego falleció y fue sepultado en Jerusalén, en la ciudad de David, junto a su padre; y su hijo Roboán pasó a ser el nuevo rey.
31 Y durmió Salomón con sus padres, y sepultáronlo en la ciudad de David su padre: y reinó en su lugar Roboam su hijo.
Personas y lugares de este capítulo
Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.
Personas
Iddo
Seer whose visions concerning Jeroboam and whose records and treatise are cited for Solomon, Rehoboam and Abijah.
Citado en la guía: 2 Chronicles 9:29; 2 Chronicles 12:15; 2 Chronicles 13:22
Referencias cruzadas (31)
Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.
- 1 Mateo 12:42; Lucas 11:31; 1 Reyes 10:1–13; 2 Crónicas 9:9; Isaías 60:6
- 2 Marcos 4:34; Colosenses 2:3; Hebreos 4:12; Proverbios 13:20; 1 Reyes 3:12
- 3 2 Crónicas 3:1–4; 1 Reyes 6:1–7; 1 Reyes 10:3; Hechos 11:23
- 4 1 Crónicas 9:18; Lucas 12:37; Daniel 10:17; 2 Crónicas 23:13; 1 Reyes 4:22–23
- 5 1 Reyes 10:6
- 6 1 Reyes 4:34; Zacarías 9:17; 2 Crónicas 9:5; 1 Reyes 10:7; Cantar de los Cantares 5:9–16
- 7 Lucas 10:39–42; Proverbios 3:14; Deuteronomio 33:9; Proverbios 8:34; Salmo 27:4
- 8 2 Crónicas 2:11; 1 Crónicas 29:23; Isaías 32:1–2; Hebreos 1:8–9; Deuteronomio 7:8
- 9 Génesis 43:11; 2 Crónicas 9:1; 2 Crónicas 9:24; 1 Reyes 9:14; Salmo 72:10
- 10 2 Crónicas 8:18; 1 Reyes 10:11; 1 Reyes 9:27–28; 1 Reyes 10:22
- 11 1 Reyes 10:12; 1 Crónicas 25:1; Salmo 92:1–3; Apocalipsis 5:8; Salmo 150:3–5
- 12 1 Reyes 10:13; Efesios 3:20; Salmo 20:4
- 13 Salmo 72:10; Salmo 68:29; Salmo 72:15; 1 Reyes 10:14–28
- 14 Salmo 68:29; Salmo 72:10
- 15 2 Crónicas 12:9–10; 1 Reyes 10:16–17
- 16 1 Reyes 7:2
- 17 1 Reyes 10:18–20; Salmo 45:8; Apocalipsis 20:11
- 18 Números 24:9; Génesis 49:9–10; Apocalipsis 5:5; Números 23:24
- 19 Mateo 19:28; Apocalipsis 21:12
- 20 1 Reyes 10:21; 2 Crónicas 9:27; Daniel 5:2–3; Ester 1:7; Jeremías 31:5
- 21 1 Reyes 10:22; 2 Crónicas 20:36–37; Job 39:13; 1 Reyes 22:48
- 22 2 Crónicas 1:12; 1 Reyes 4:30–31; 1 Reyes 3:12–13; Salmo 89:27; 1 Reyes 10:23–24
- 23 Santiago 3:17; Santiago 1:5; Proverbios 2:6; 1 Reyes 4:34; Efesios 1:17
- 24 2 Crónicas 9:9; 1 Reyes 10:10; 1 Reyes 10:25; Salmo 72:10; 1 Reyes 9:14
- 25 1 Reyes 4:26; 2 Crónicas 1:14; 1 Reyes 10:26; Deuteronomio 17:16
- 26 Génesis 15:18; 1 Reyes 4:21; Éxodo 23:31; 1 Reyes 4:24; Daniel 7:14
- 27 2 Crónicas 1:15–17; 2 Crónicas 9:20; Job 22:24–25; 1 Crónicas 27:28; Isaías 9:10
- 28 2 Crónicas 1:16; 1 Reyes 10:28; 2 Crónicas 9:25; Isaías 31:1; Isaías 2:7–8
- 29 1 Crónicas 29:29; 1 Reyes 11:29; 1 Reyes 11:41–43; 2 Samuel 12:1; 2 Crónicas 13:22
- 30 1 Reyes 11:42–43
- 31 1 Reyes 2:10; 2 Samuel 7:12; 1 Reyes 1:21
Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias