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Jeremías · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Jeremías 23 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

1 ¡Son unos desgraciados los pastores que dejan que sus ovejas se pierdan o las dejan abandonadas ante el peligro!, dice el Señor 2 En vez de llevar mi rebaño a lugar seguro, lo han abandonado y lo han arriado hacia la destrucción. Ahora sobre ustedes descargaré mi gran cólera por el mal que les han causado. Voy a pasar revista de nuevo a sus malas obras para darles el castigo que se merecen. 3 Y recogeré el resto de mi rebaño de todas partes donde anden desperdigados y los traeré a su propio aprisco, y nuevamente tendrán pasto abundante y se multiplicarán. 4 Y los pondré al cuidado de pastores responsables, y nunca más tendrán por qué vivir atemorizadas. Ni una sola se perderá, dice el Señor. 5 Porque llegará un día, dice el Señor, en que pondré como rey en el trono del rey David una Rama justa. Será un Rey que gobierne con sabiduría y rectitud, que hará que la justicia sea la norma de todas las personas en la tierra. 6 Se le conocerá como Señor Justicia Nuestra. En aquel tiempo Judá e Israel habitarán en paz y con seguridad. 7 En aquel tiempo, al prestar juramento ya no se dirá: «¡Por el Señor que rescató de Egipto al pueblo de Israel!», 8 sino que se dirá: «Por el Señor que desde los países del norte donde los había desterrado trajo a los israelitas de regreso a su patria Israel». 9 Tengo el corazón lleno de dolor, me siento debilitado y confundido como un borracho que es tardo en reaccionar por causa del espantoso destino que les espera a los falsos profetas, porque el Señor ha pronunciado contra ellos palabras terribles de castigo. 10 El país está lleno de adulterio y la tierra hasta parece maldita, completamente reseca. Las personas sólo piensan en cometer maldades, siempre actuando tramposamente. 11 Tanto profetas como sacerdotes son hombres malvados y mentirosos, ¡y hasta cuando están en el templo!, dice el Señor. 12 Por lo tanto, tendrán que pasar experiencias horribles; los perseguirán cuesta abajo por despeñaderos oscuros y traicioneros, y caerán. Cuando llegue el tiempo que he decidido recibirán el castigo que les corresponde por todos sus pecados. 13 Yo sabía que los profetas de Samaria eran increíblemente perversos, porque profetizaban mediante Baal e inducían a mi pueblo a actuar perversamente. 14 ¡Pero peores aún son los profetas de Jerusalén! Las cosas que hacen son horribles; cometen adulterio y se deleitan en sus malas acciones. Animan y aplauden a los malhechores en vez de advertirles de las consecuencias de sus malas acciones. Esos profetas son totalmente depravados, como lo eran los hombres de Sodoma y Gomorra. 15 Por tanto, el Señor de los ejércitos dice respecto a estos falsos profetas: Les daré a comer amargura y veneno a beber, pues por causa de ellos la maldad se ha propagado por todas partes. 16 Esta es mi advertencia a mi pueblo, dice el Señor de los ejércitos: No escuchen a esos falsos profetas cuando les profeticen, llenándolos de falsas esperanzas. Son unos embaucadores, inventan todo cuanto dicen, no son portavoces míos. 17 Continuamente dicen a estos rebeldes que me desprecian: «No tengan ningún cuidado, todo va bien», y a quienes viven como ellos quieren les dicen: «El Señor ha dicho que tendrán paz». 18 Pero, ¿pueden nombrar siquiera a uno de estos profetas que tenga tanta intimidad con el Señor que oiga lo que dice? ¿Se ha preocupado siquiera uno de ellos en escuchar? 19 Miren, el Señor envía un gran torbellino que arrastrará a esos locos. 20 La terrible cólera del Señor no se aplacará hasta que haya ejecutado todo el castigo planeado. Más adelante comprenderán mejor lo que les estoy diciendo. 21 Yo no he enviado a estos profetas, pero ellos se apresuraron a hablar en mi nombre; no les he dado mensaje alguno, pero ellos dicen que sus mensajes son de mi parte. 22 Si fueran míos, tratarían de apartar a mi pueblo de sus malos caminos. 23 ¿Soy yo acaso un Dios que esté solamente en un sitio y no pueda ver lo que están haciendo? 24 ¿Podrá alguien ocultarse de mí? ¿No estoy yo acaso en todas partes, en el cielo y en la tierra? 25 «Escuchen el sueño que anoche me envió Dios», dicen. Y se ponen a inventar mentiras en nombre mío. 26 ¿Hasta cuándo durará esto? Si son «profetas», lo son de engaño, inventores de cuanto dicen. 27 Al narrar estos falsos sueños pretenden que mi pueblo me olvide así como me olvidaron sus antepasados, quienes se volvieron a los ídolos de Baal. 28 Cuenten estos falsos profetas sus sueños, y que mis genuinos mensajeros proclamen fielmente cada palabra mía. ¡Ustedes se darán cuenta entonces que hay mucha diferencia entre la paja y el trigo! 29 ¿No quema mi palabra como si fuera fuego?, pregunta el Señor. ¿No es como un poderoso mazo que despedaza la roca? 30 Por eso estoy contra estos «profetas» que reciben sus mensajes unos de otros, 31 estos profetas que endulzan sus mensajes con mentiras y dicen: «Este mensaje procede de Dios». 32 Sus sueños inventados son descaradas mentiras que inducen a mi pueblo a cometer maldades. Yo no los envié y no tienen mensaje alguno para mi pueblo, dice el Señor. 33 Cuando alguien del pueblo o uno de sus «profetas» o sacerdotes te pregunten: «Anda Jeremías, ¿qué tristes noticias del Señor tienes hoy?», les responderás: «¿Qué tristes noticias? ¡Ustedes son las tristes noticias, porque el Señor los ha reprobado!». 34 Y en lo tocante a los falsos profetas, sacerdotes y común del pueblo que hacen chistes respecto a «las tristes noticias del Señor», los castigaré a ellos y a sus familias por esas palabras. 35 Pueden preguntarse unos a otros: «¿Cuál es el mensaje de Dios? ¿Qué dice?». 36 Pero no usen el mote de «tristes noticias de Dios», porque lo que hay de triste son ustedes y sus mentiras. Están tergiversando mis palabras, que soy un Dios que ama la vida, y andan inventando «mensajes de Dios» que yo no he dado, dice el Señor. 37 Respetuosamente pueden preguntarle a Jeremías: «¿Cuál es el mensaje del Señor? ¿Qué te ha dicho?». 38 Pero si le preguntan por «las tristes noticias de Dios» habiendo advertido yo contra tales burlas, entonces yo, el Señor Dios, me libraré de la carga que me son ustedes. Los arrojaré de mi presencia, junto con esta ciudad que di a ustedes y a sus antepasados, 40 y sentirán mucha vergüenza por todo lo que les pasará y se ganarán una reputación de infames para siempre.

Esta traducción no tiene el versículo 39; los siguientes conservan su numeración habitual.

Referencias cruzadas (38)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Jeremías 10:21; Zacarías 11:15–17; Ezequiel 34:2–10; Ezequiel 13:3; Mateo 9:36
  2. 2 Jeremías 21:12; Miqueas 7:4; Éxodo 32:34; Jeremías 23:34; Jeremías 5:29
  3. 3 Amós 9:14–15; Jeremías 32:37; Isaías 43:5–6; Jeremías 29:14; Jeremías 30:3
  4. 4 Jeremías 3:14–15; 1 Pedro 1:5; Hechos 20:28–29; Juan 10:27–30; Jeremías 46:27–28
  5. 5 Lucas 1:32–33; Isaías 4:2; Isaías 52:13; Isaías 9:7; Zacarías 6:12–13
  6. 6 1 Corintios 1:30; Filipenses 3:9; Jeremías 33:16; Mateo 1:21–23; Isaías 7:14
  7. 7 Jeremías 16:14–15; Jeremías 23:3; Isaías 43:18–19; Jeremías 31:31–34
  8. 8 Amós 9:14–15; Isaías 43:5–6; Ezequiel 34:13; Ezequiel 39:28; Sofonías 3:20
  9. 9 Habacuc 3:16; Lamentaciones 3:15; Isaías 51:21; Daniel 8:27; Salmo 60:3
  10. 10 Salmo 107:34; Oseas 4:2–3; Jeremías 5:7–8; Jeremías 9:2; Jeremías 9:10
  11. 11 Jeremías 6:13; Sofonías 3:4; Mateo 21:12–13; Jeremías 32:34; Ezequiel 23:39
  12. 12 Jeremías 13:16; Salmo 35:6; Jeremías 11:23; Proverbios 4:19; Juan 12:35
  13. 13 Jeremías 2:8; Isaías 9:16; Oseas 9:7–8; 1 Reyes 18:18–21; 2 Crónicas 33:9
  14. 14 Jeremías 29:23; Isaías 1:9–10; Ezequiel 22:25; Génesis 18:20; Jeremías 14:14
  15. 15 Jeremías 8:14; Jeremías 9:15; Lamentaciones 3:15; Salmo 69:21; Lamentaciones 3:5
  16. 16 Jeremías 14:14; Ezequiel 13:6; 2 Corintios 11:13–15; Gálatas 1:8–9; Jeremías 27:9–10
  17. 17 Miqueas 3:11; Jeremías 13:10; Amós 9:10; Deuteronomio 29:19; Jeremías 5:12
  18. 18 Jeremías 23:22; Salmo 25:14; 1 Corintios 2:16; Amós 3:7; Juan 15:15
  19. 19 Jeremías 30:23; Jeremías 25:32; Amós 1:14; Isaías 21:1; Proverbios 10:25
  20. 20 Jeremías 30:24; Isaías 55:11; Génesis 49:1; Proverbios 21:30; Zacarías 1:6
  21. 21 Jeremías 14:14; Jeremías 27:15; Jeremías 23:32; Jeremías 29:31; Jeremías 28:15
  22. 22 Zacarías 1:4; Jeremías 23:18; Jeremías 25:5; Ezequiel 13:22; Jeremías 35:15
  23. 23 Salmo 139:1–10; Jonás 1:3–4; Ezequiel 20:32–35; Salmo 113:5; 1 Reyes 20:23
  24. 24 Proverbios 15:3; Salmo 139:7; Salmo 90:8; Isaías 29:15; Amós 9:2–3
  25. 25 Jeremías 23:32; Joel 2:28; Jeremías 29:8; Jeremías 23:28; Números 12:6
  26. 26 1 Timoteo 4:1–2; Jeremías 14:14; 2 Pedro 2:13–16; 2 Timoteo 4:3; 2 Tesalonicenses 2:9–11
  27. 27 Jueces 8:33–34; Jueces 3:7; Hechos 13:8; Jueces 10:6; 2 Reyes 21:3
  28. 28 1 Timoteo 1:12; 2 Corintios 2:17; Lucas 12:42; Proverbios 14:5; Mateo 24:45
  29. 29 Hebreos 4:12; Jeremías 5:14; Lucas 24:32; Jeremías 20:9; 2 Corintios 10:4–5
  30. 30 Deuteronomio 18:20; Ezequiel 13:8; Jeremías 14:14–15; Salmo 34:16; Ezequiel 13:20
  31. 31 Jeremías 23:17; 2 Crónicas 18:10–12; Isaías 30:10; 2 Crónicas 18:5; 2 Crónicas 18:19–21
  32. 32 Sofonías 3:4; Ezequiel 13:7–18; Lamentaciones 2:14; Jeremías 29:31; Jeremías 7:8
  33. 33 Malaquías 1:1; Jeremías 12:7; Nahúm 1:1; Oseas 9:12; Deuteronomio 32:19–20
  34. 34 Zacarías 13:3; Lamentaciones 2:14
  35. 35 Jeremías 31:34; Jeremías 33:3; Jeremías 42:4; Hebreos 8:11
  36. 36 Isaías 3:8; 2 Pedro 3:16; Jeremías 10:10; Salmo 64:8; Salmo 120:3
  37. 38 2 Crónicas 11:13–14
  38. 40 Jeremías 20:11; Ezequiel 5:14–15; Jeremías 42:18; Deuteronomio 28:37; Jeremías 24:9

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 23:24 Augustine of Hippo, Confessions (Book I)

    For where outside heaven and earth can I go that from thence my God may come into me who has said, I fill heaven and earth"? Chapter III — Everywhere God Wholly Filleth All Things, But Neither Heaven Nor Earth…

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  2. Cita 23:24 Gregory of Nazianzus, Theological Orations (The Second Theological Oration)

    And how shall we preserve the truth that God pervades all things and fills all, as it is written "Do not I fill heaven and earth? saith the Lord," and "The Spirit of the Lord filleth the world," if God partly contains and partly is contained?

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  3. Cita 23:24 John of Damascus, An Exact Exposition of the Orthodox Faith (Book I, Chapters IV–VI)

    as the Scriptures say, Do not I fill heaven and earth, saith the Lord?

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 9 (1899)

  4. Cita 23:24 Augustine of Hippo, Confessions (Book IV, Chapters VIII–XII)

    And who is this but our God, the God that created heaven and earth, and filleth them, because by filling them He created them?

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  5. Cita 23:24 Augustine of Hippo, The City of God (Book XII, Chapters 21–25)

    … gave their roundness to the eye and to the apple; and the other natural objects which we anywhere see, received also their form, not from without, but from the secret and profound might of the Creator, who said, "Do not I fill heaven and earth?" and whose wisdom it is that "reacheth from one end to another mightily; and sweetly …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)