Saltar al texto

Daniel · Palabra de Dios para ti (Biblia Latinoamericana Textual)

Daniel 3 Palabra de Dios para ti (Biblia Latinoamericana Textual)

Read in English
Sobre PDT
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo)
  • NT: Texto crítico
  • Protestante (66 libros)
  • Formal (palabra por palabra)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

1 El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro de 27 metros de altura y 2,7 metros de anchura. La levantó en la llanura de Dura en la provincia de Babilonia. 2 El rey Nabucodonosor ordenó que se reunieran los sátrapas, prefectos, gobernadores, jueces, tesoreros, consejeros, magistrados y todos los altos funcionarios de las provincias para que fueran a la consagración de la estatua que el rey Nabucodonosor levantó. 3 Los sátrapas, prefectos, gobernadores, jueces, tesoreros, consejeros, magistrados y todos los altos funcionarios de las provincias fueron reunidos para la consagración de la estatua que el rey Nabucodonosor hizo. Se presentaron ante la estatua que el rey Nabucodonosor levantó. 4 Entonces el heraldo pregonó a gran voz: Pueblos, naciones y lenguas: 5 ¡Se ordena que al oír el son de la corneta, el silbato, el tamboril, el arpa, el salterio, la zampoña y todo instrumento de música, se postren y adoren la estatua de oro que el rey Nabucodonosor levantó! 6 ¡El que no se postre en adoración será echado dentro de un horno de fuego ardiente en la misma hora! 7 Por lo cual, al momento cuando los diversos pueblos oyeron el son de la corneta, el silbato, el tamboril, el arpa, el salterio, la zampoña y todo instrumento de música, los pueblos de toda nación y lengua se postraron y adoraron la estatua de oro que el rey Nabucodonosor levantó. 8 Con tal motivo, algunos varones caldeos llegaron en aquel momento y acusaron maliciosamente a los judíos. 9 Pidieron la palabra y dijeron al rey Nabucodonosor: ¡Oh rey, vive para siempre! 10 Tú, oh rey, decretaste que todo hombre que oiga el son de la corneta, el silbato, el tamboril, el arpa, el salterio, la zampoña y todo instrumento de música, se postre y adore la estatua de oro, 11 y el que no se postre en adoración sea echado dentro del horno de fuego ardiente. 12 Pero hay ciertos varones judíos a quienes encomendaste la administración de la provincia de Babilonia: Sadrac, Mesac y Abed-nego. Estos hombres, oh rey, no te prestan atención, ni adoran a tus ʼelahs, ni adoran la estatua de oro que tú levantaste. 13 Entonces Nabucodonosor, con cólera y furor, mandó traer a Sadrac, Mesac y Abed-nego, los cuales fueron llevados de inmediato ante el rey. 14 Nabucodonosor tomó la palabra y les dijo: Sadrac, Mesac y Abed-nego: ¿Es verdad que ustedes no rinden culto a mis ʼelahs, ni adoran la estatua de oro que levanté? 15 Ahora pues, si al oír el son de la corneta, el silbato, el tamboril, el arpa, el salterio, la zampoña y todo instrumento de música, están dispuestos a postrarse en adoración ante la estatua que hice, les irá bien. Pero si no la adoran serán echados en medio del horno de fuego ardiente en la misma hora. ¿Y cuál ʼelah los podrá librar de mis manos? 16 Entonces Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor: No necesitamos responderte con respecto a este asunto. 17 ¡Si es así, nuestro ʼElah a Quien servimos, puede librarnos! Él tiene poder, oh rey, para librarnos del horno de fuego ardiente y nos librará de tu mano. 18 Y aunque no lo haga, oh rey, entiende que tampoco rendiremos culto a tus ʼelahs, ni nos postraremos ante la estatua de oro que levantaste. 19 Entonces Nabucodonosor, con el rostro alterado y lleno de furia contra Sadrac, Mesac y Abed-nego, ordenó que el horno fuera calentado siete veces más de lo acostumbrado. 20 Mandó a algunos valientes guerreros de su ejército que ataran a Sadrac, Mesac y Abed-nego, y los echaran al horno de fuego ardiente. 21 Entonces estos hombres fueron atados con sus calzones, sus túnicas, sus turbantes y sus mantos, y fueron echados en medio del horno de fuego ardiente. 22 Como la orden del rey era apremiante, y el horno estaba demasiado caliente, las llamas quemaron a los hombres que lanzaron a Sadrac, Mesac y Abed-nego 23 mientras los tres varones, Sadrac, Mesac y Abed-nego, caían atados dentro del horno de fuego ardiente. 24 Entonces el rey Nabucodonosor, estupefacto, se levantó de repente y preguntó a sus altos oficiales: ¿No fueron tres los varones que cayeron atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Ciertamente, oh rey. 25 Pero él respondió: ¡Miren! Veo a cuatro varones sueltos que se pasean en medio del fuego sin sufrir algún daño, y el aspecto del cuarto es semejante a un hijo de los ʼelahs. 26 Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego ardiente y gritó: ¡Sadrac, Mesac y Abed-nego, esclavos del ʼElah Altísimo, salgan y vengan! Y Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron de en medio del fuego. 27 Los sátrapas, prefectos, gobernadores y altos oficiales del rey se reunieron alrededor y vieron que el fuego no hizo daño a aquellos varones. Ni siquiera los cabellos de sus cabezas estaban chamuscados, sus ropas estaban intactas y no tenían olor de fuego. 28 Entonces Nabucodonosor exclamó: ¡Bendito sea el ʼElah de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su Ángel y libró a sus esclavos que confiaron en Él, y no cumplieron el edicto del rey! ¡Prefirieron entregar sus cuerpos que servir y adorar a otro ʼelah que no era su ʼElah! 29 Decreto, pues, que todo pueblo, nación o lengua que pronuncie blasfemia contra el ʼElah de Sadrac, Mesac y Abed-nego, sea descuartizado y su casa convertida en muladar, por cuanto no hay ʼelah como Éste que pueda librar. 30 El rey engrandeció a Sadrac, Mesac y Abed-nego en la provincia de Babilonia.

Referencias cruzadas (28)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Jeremías 16:20; Habacuc 2:19; Isaías 46:6; Oseas 8:4; Hechos 19:26
  2. 2 Daniel 3:27; Proverbios 29:12; Daniel 6:1–4; Éxodo 32:4–6; Daniel 6:6–7
  3. 3 Apocalipsis 17:17; Apocalipsis 17:13; Apocalipsis 13:13–16; Romanos 1:21–28; Romanos 3:11
  4. 4 Daniel 6:25; Daniel 4:1; Miqueas 6:16; Daniel 4:14; Oseas 5:11
  5. 5 Daniel 3:15; Daniel 3:10; Daniel 3:7
  6. 6 Mateo 13:50; Mateo 13:42; Jeremías 29:22; Daniel 3:15; Daniel 3:11
  7. 7 1 Juan 5:19; Apocalipsis 12:9; Apocalipsis 13:8; Apocalipsis 13:3; Apocalipsis 17:8
  8. 8 Esdras 4:12–16; Daniel 6:12–13; Ester 3:8–9; Daniel 2:10; Hechos 16:20–22
  9. 9 Daniel 5:10; Daniel 6:6; Daniel 6:21; Daniel 2:4; Daniel 3:4–5
  10. 10 Daniel 3:4–7; Ester 3:12–14; Daniel 6:12; Salmo 94:20; Éxodo 1:22
  11. 12 Daniel 6:13; Daniel 2:49; Hechos 17:7; Proverbios 27:4; 1 Samuel 18:7–11
  12. 13 Daniel 3:19; Daniel 2:12; Ester 3:5–6; 1 Samuel 20:30–33; Proverbios 17:12
  13. 14 Jeremías 50:2; Daniel 3:1; Isaías 46:1; Daniel 4:8; Éxodo 21:13–14
  14. 15 Hechos 5:29; 2 Crónicas 32:15–17; Daniel 3:17; Éxodo 5:2; 2 Reyes 18:35
  15. 16 Daniel 1:7; Daniel 3:12
  16. 17 Romanos 8:31; Lucas 1:37; Hebreos 7:25; Salmo 27:1–2; Isaías 26:3–4
  17. 18 Hechos 5:29–32; Mateo 10:39; Apocalipsis 2:10–11; Mateo 10:32–33; Lucas 12:3–9
  18. 19 Daniel 3:13; Levítico 26:24; Levítico 26:28; Proverbios 21:24; Hechos 5:33
  19. 20 Hechos 16:25; Daniel 3:15; Hechos 16:23; Hechos 12:4–5
  20. 22 Proverbios 11:8; Proverbios 21:18; Hechos 12:19; Mateo 27:5; Daniel 6:24
  21. 23 Jeremías 38:6; Daniel 6:16–17; Salmo 34:19; Salmo 124:1–5; Salmo 66:11–12
  22. 24 Daniel 6:22; Daniel 6:7; Hechos 26:13; Daniel 3:17; Daniel 3:9–10
  23. 25 Isaías 43:2; Hechos 28:5; Marcos 16:18; Salmo 91:3–9; Job 1:6
  24. 26 Daniel 3:17; Daniel 4:2; Apocalipsis 19:5; Isaías 52:12; Génesis 14:18
  25. 27 Isaías 43:2; Hebreos 11:34; Isaías 26:11; Salmo 83:18; Mateo 10:30
  26. 28 Romanos 14:7–8; Salmo 34:7–8; Salmo 84:11–12; Éxodo 20:5; Apocalipsis 12:11
  27. 29 Daniel 2:5; Daniel 6:26–27; Salmo 76:10; Deuteronomio 32:31; Esdras 6:11
  28. 30 1 Samuel 2:30; Daniel 2:49; Daniel 3:12; Salmo 91:14; Juan 12:26

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 3:26 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book IV, Chapter XVIII)

    … seen with those who were around Ananias, Azarias, Mishael, as present with them in the furnace of fire, in the burning, and preserving them from [the effects of] fire: "And the appearance of the fourth," it is said, "was like to the Son of God." At another time [He is represented as] "a stone cut out of the mountain without …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Cita 3:16–18 Augustine of Hippo, Tractates on the Gospel of John (Chapter VIII — 48-59)

    Let us fear that death which the three men feared when they said to the king, "God is able to deliver us even from that flame; and if not," etc. There was there the fear of that death which the Lord now threatens, when they said, But also if He be not willing openly to deliver us, He can crown …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)

  3. Cita 3:18 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily IV)

    … willing even to permit them to be burnt; lest, if this should come to pass, they might seem to be speaking falsehoods; they add this also and say, "If this happen not, be it known unto thee, O king, that we serve not thy gods." For had they said, "Sins are the cause of His not delivering us, should He …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Cita 3:19–25 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book V, Preface)

    and, lo, I do see four walking in the midst of the fire, and the fourth is like the Son of God." Neither the nature of any created thing, therefore, nor the weakness of the flesh, can prevail against the will of God.

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  5. Cita 3:23–27 Augustine of Hippo, Tractates on the Gospel of John (Chapter XV — 24, 25)

    And who else save the three men Ananias, Azariah, and Mishael, ever walked about unharmed in flames that blazed and did not burn?

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)