Día 211 La Biblia en un año (canon ortodoxo)

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Salmos 111–113 (112–114); Romanos 13

Los capítulos se numeran como en la mayoría de las Biblias en español; en los Salmos va primero el número de la Septuaginta y entre paréntesis el hebreo.

Salmos 111–113 (112–114) RV1909

Salmo 112

1 Aleluya. BIENAVENTURADO el hombre que teme á Jehová, [y] en sus mandamientos se deleita en gran manera. 2 Su simiente será poderosa en la tierra: la generación de los rectos será bendita. 3 Hacienda y riquezas hay en su casa; y su justicia permanece para siempre. 4 Resplandeció en las tinieblas luz á los rectos: [es] clemente, y misericordioso, y justo. 5 El hombre de bien tiene misericordia y presta; gobierna sus cosas con juicio. 6 Por lo cual no resbalará para siempre: en memoria eterna será el justo. 7 De mala fama no tendrá temor: su corazón está apercibido, confiado en Jehová. 8 Asentado está su corazón, no temerá, hasta que vea en sus enemigos [su deseo]. 9 Esparce, da á los pobres: su justicia permanece para siempre; su cuerno será ensalzado en gloria. 10 Verálo el impío, y se despechará; crujirá los dientes, y se repudrirá: perecerá el deseo de los impíos.

Salmo 113

1 Aleluya. ALABAD, siervos de Jehová, alabad el nombre de Jehová. 2 Sea el nombre de Jehová bendito, desde ahora y para siempre. 3 Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, sea alabado el nombre de Jehová. 4 Alto sobre todas las naciones es Jehová; sobre los cielos su gloria. 5 ¿Quién como Jehová nuestro Dios, que ha enaltecido su habitación, 6 Que se humilla á mirar en el cielo y en la tierra? 7 El levanta del polvo al pobre, y al menesteroso alza del estiércol, 8 Para hacerlos sentar con los príncipes, con los príncipes de su pueblo. 9 El hace habitar en familia á la estéril, gozosa [en ser] madre de hijos. Aleluya.

Salmo 114

1 CUANDO salió Israel de Egipto, la casa de Jacob del pueblo bárbaro, 2 Judá fué su consagrada heredad, Israel su señorío. 3 La mar vió, y huyó; el Jordán se volvió atrás. 4 Los montes saltaron como carneros: los collados como corderitos. 5 ¿Qué tuviste, oh mar, que huiste? ¿y tú, oh Jordán, que te volviste atrás? 6 Oh montes, ¿por qué saltasteis como carneros, [y] vosotros, collados, como corderitos? 7 A la presencia del Señor tiembla la tierra, á la presencia del Dios de Jacob; 8 El cual tornó la peña en estanque de aguas, y en fuente de aguas la roca.

Romanos 13 RV1909

Romanos 13

1 TODA alma se someta á las potestades superiores; porque no hay potestad sino de Dios; y las que son, de Dios son ordenadas. 2 Así que, el que se opone á la potestad, á la ordenación de Dios resiste: y los que resisten, ellos mismos ganan condenación para sí. 3 Porque los magistrados no son para temor al que bien hace, sino al malo. ¿Quieres pues no temer la potestad? haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; 4 Porque es ministro de Dios para tu bien. Mas si hicieres lo malo, teme: porque no en vano lleva el cuchillo; porque es ministro de Dios, vengador para castigo al que hace lo malo. 5 Por lo cual es necesario que [le] estéis sujetos, no solamente por la ira, mas aun por la conciencia. 6 Porque por esto pagáis también los tributos; porque son ministros de Dios que sirven á esto mismo. 7 Pagad á todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que pecho, pecho; al que temor, temor; al que honra, honra. 8 No debáis á nadie nada, sino amaros unos á otros; porque el que ama al prójimo, cumplió la ley. 9 Porque: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; no codiciarás; y si hay algún otro mandamiento, en esta sentencia se comprende sumariamente: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. 10 La caridad no hace mal al prójimo: así que, el cumplimento de la ley es la caridad. 11 Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora nos está más cerca nuestra salud que cuando creímos. 12 La noche ha pasado, y ha llegado el día: echemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de luz. 13 Andemos como de día, honestamente: no en glotonerías y borracheras, no en lechos y disoluciones, no en pedencias y envidia: 14 Mas vestíos del Señor Jesucristo, y no hagáis caso de la carne en [sus] deseos.

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