Día 212 La Biblia en un año (canon ortodoxo)
Read in EnglishSalmos 113–116 (115–117); Romanos 14
Los capítulos se numeran como en la mayoría de las Biblias en español; en los Salmos va primero el número de la Septuaginta y entre paréntesis el hebreo.
Salmos 113–116 (115–117) RV1909
Salmo 115
1 NO á nosotros, oh Jehová, no á nosotros, sino á tu nombre da gloria; por tu misericordia, por tu verdad. 2 Por qué dirán las gentes: ¿Dónde está ahora su Dios? 3 Y nuestro Dios está en los cielos: todo lo que quiso ha hecho. 4 Sus ídolos son plata y oro, obra de manos de hombres. 5 Tienen boca, mas no hablarán; tienen ojos, mas no verán; 6 Orejas tienen, mas no oirán; tienen narices, mas no olerán; 7 Manos tienen, mas no palparán; tienen pies, mas no andarán; no hablarán con su garganta. 8 Como ellos son los que los hacen; cualquiera que en ellos confía. 9 Oh Israel, confía en Jehová: él es su ayuda y su escudo. 10 Casa de Aarón, confiad en Jehová: él es su ayuda y su escudo. 11 Los que teméis á Jehová, confiad en Jehová: él es su ayuda y su escudo. 12 Jehová se acordó de nosotros: nos bendecirá: bendecirá á la casa de Israel; bendecirá á la casa de Aarón. 13 Bendecirá á los que temen á Jehová; á chicos y á grandes. 14 Acrecentará Jehová [bendición] sobre vosotros; sobre vosotros y sobre vuestros hijos. 15 Benditos vosotros de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. 16 Los cielos son los cielos de Jehová: y ha dado la tierra á los hijos de los hombres. 17 No alabarán los muertos á JAH, ni cuantos descienden al silencio; 18 Mas nosotros bendeciremos á JAH, desde ahora para siempre. Aleluya.
Salmo 116
1 AMO á Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas. 2 Porque ha inclinado á mí su oído, invocaré[le] por tanto en todos mis días. 3 Rodeáronme los dolores de la muerte, me encontraron las angustias del sepulcro: angustia y dolor había yo hallado. 4 Entonces invoqué el nombre de Jehová, [diciendo]: Libra ahora, oh Jehová, mi alma. 5 Clemente es Jehová y justo; sí, misericordioso es nuestro Dios. 6 Jehová guarda á los sinceros: estaba yo postrado, y salvóme. 7 Vuelve, oh alma mía, á tu reposo; porque Jehová te ha hecho bien. 8 Pues tú has librado mi alma de la muerte, mis ojos de lágrimas, [y] mis pies de desbarrar. 9 Andaré delante de Jehová en la tierra de los vivientes. 10 Creí; por tanto hablé, estando afligido en gran manera. 11 Y dije en mi apresuramiento: Todo hombre es mentiroso. 12 ¿Qué pagaré á Jehová por todos sus beneficios para conmigo? 13 Tomaré la copa de la salud, é invocaré el nombre de Jehová. 14 Ahora pagaré mis votos á Jehová delante de todo su pueblo. 15 Estimada es en los ojos de Jehová la muerte de sus santos. 16 Oh Jehová, que yo soy tu siervo, yo tu siervo, hijo de tu sierva: rompiste mis prisiones. 17 Te ofreceré sacrificio de alabanza, é invocaré el nombre de Jehová. 18 A Jehová pagaré ahora mis votos delante de todo su pueblo; 19 En los atrios de la casa de Jehová, en medio de ti, oh Jerusalem. Aleluya.
Salmo 117
1 ALABAD á Jehová, naciones todas; pueblos todos, alabadle. 2 Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia; y la verdad de Jehová [es] para siempre. Aleluya.
Romanos 14 RV1909
Romanos 14
1 RECIBID al flaco en la fe, [pero] no para contiendas de disputas. 2 Porque uno cree que se ha de comer de todas cosas: otro que es débil, come legumbres. 3 El que come, no menosprecie al que no come: y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha levantado. 4 ¿Tú quién eres que juzgas al siervo ajeno? para su señor está en pie, ó cae: mas se afirmará; que poderoso es el Señor para afirmarle. 5 Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga [iguales] todos los días. Cada uno esté asegurado en su ánimo. 6 El que hace caso del día, háce[lo] para el Señor: y el que no hace caso del día, no lo hace para el Señor. El que come, come para el Señor, porque da gracias á Dios; y el que no come, no come para el Señor, y da gracias á Dios. 7 Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. 8 Que si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así que, ó que vivamos, ó que muramos, del Señor somos. 9 Porque Cristo para esto murió, y resucitó, y volvió á vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven. 10 Mas tú ¿por qué juzgas á tu hermano? ó tú también, ¿por qué menosprecias á tu hermano? porque todos hemos de estar ante el tribunal de Cristo. 11 Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que á mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará á Dios. 12 De manera que, cada uno de nosotros dará á Dios razón de sí. 13 Así que, no juzguemos más los unos de los otros: antes bien juzgad de no poner tropiezo ó escándalo al hermano. 14 Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que de suyo nada hay inmundo: mas á aquel que piensa alguna cosa ser inmunda, para él es inmunda. 15 Empero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme á la caridad. No arruines con tu comida á aquél por el cual Cristo murió. 16 No sea pues blasfemado vuestro bien: 17 Que el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo por el Espíritu Santo. 18 Porque el que en esto sirve á Cristo, agrada á Dios, y es acepto á los hombres. 19 Así que, sigamos lo que hace á la paz, y á la edificación de los unos á los otros. 20 No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas á la verdad son limpias: mas malo es al hombre que come con escándalo. 21 Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni [nada] en que tu hermano tropiece, ó se ofenda, ó sea debilitado. 22 ¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena á sí mismo con lo que aprueba. 23 Mas el que hace diferencia, si comiere, es condenado, porque no [comió] por fe: y todo lo que no es de fe, es pecado.