Día 227 La Biblia en un año (canon ortodoxo)
Read in EnglishJob 9–11; 1 Corintios 8
Job 9–11 RV1909
Job 9
1 Y RESPONDIÓ Job, y dijo: 2 Ciertamente yo conozco que es así: ¿y cómo se justificará el hombre con Dios? 3 Si quisiere contender con él, no le podrá responder á una [cosa] de mil. 4 El es sabio de corazón, y poderoso en fortaleza: ¿quién se endureció contra él, y quedó en paz? 5 Que arranca los montes con su furor, y no conocen quién los trastornó: 6 Que remueve la tierra de su lugar, y hace temblar sus columnas: 7 Que manda al sol, y no sale; y sella las estrellas: 8 El que extiende solo los cielos, y anda sobre las alturas de la mar: 9 El que hizo el Arcturo, y el Orión, y las Pléyadas, y los lugares secretos del mediodía: 10 El que hace cosas grandes é incomprensibles, y maravillosas, sin número. 11 He aquí que él pasará delante de mí, y yo no lo veré; y pasará, y no lo entenderé. 12 He aquí, arrebatará; ¿quién le hará restituir? ¿Quién le dirá, Qué haces? 13 Dios no tornará atrás su ira, y debajo de él se encorvan los que ayudan á los soberbios. 14 ¿Cuánto menos le responderé yo, y hablaré con él palabras estudiadas? 15 Que aunque fuese yo justo, no responderé; antes habré de rogar á mi juez. 16 Que si yo le invocase, y él me respondiese, aun no creeré que haya escuchado mi voz. 17 Porque me ha quebrado con tempestad, y ha aumentado mis heridas sin causa. 18 No me ha concedido que tome mi aliento; mas hame hartado de amarguras. 19 Si [habláremos] de [su] potencia, fuerte por cierto es; si de juicio, ¿quién me emplazará? 20 Si yo me justificare, me condenará mi boca; si [me dijere] perfecto, esto me hará inicuo. 21 [Bien que] yo [fuese] íntegro, no conozco mi alma: reprocharé mi vida. 22 Una cosa resta que yo diga: Al perfecto y al impío él los consume. 23 Si azote mata de presto, ríese de la prueba de los inocentes. 24 La tierra es entregada en manos de los impíos, y él cubre el rostro de sus jueces. Si no [es él], ¿quién [es]? ¿dónde está? 25 Mis días han sido más ligeros que un correo; huyeron, y no vieron el bien. 26 Pasaron cual navíos veloces: como el águila que se arroja á la comida. 27 Si digo: Olvidaré mi queja, dejaré mi aburrimiento, y esforzaréme: 28 Contúrbanme todos mis trabajos; sé que no me darás por libre. 29 Yo soy impío, ¿para qué trabajaré en vano? 30 Aunque me lave con aguas de nieve, y limpie mis manos con la misma limpieza, 31 Aun me hundirás en el hoyo, y mis propios vestidos me abominarán. 32 Porque no es hombre como yo, para que yo le responda, y vengamos juntamente á juicio. 33 No hay entre nosotros árbitro que ponga su mano sobre nosotros ambos. 34 Quite de sobre mí su vara, y su terror no me espante. 35 Entonces hablaré, y no le temeré: porque así no estoy en mí mismo.
Job 10
1 ESTÁ mi alma aburrida de mi vida: daré yo suelta á mi queja sobre mí, hablaré con amargura de mi alma. 2 Diré á Dios: no me condenes; hazme entender por qué pleiteas conmigo. 3 ¿Parécete bien que oprimas, que deseches la obra de tus manos, y que resplandezcas sobre el consejo de los impíos? 4 ¿Tienes tú ojos de carne? ¿ves tú como ve el hombre? 5 ¿Son tus días como los días del hombre, ó tus años como los tiempos humanos, 6 Para que inquieras mi iniquidad, y busques mi pecado, 7 Sobre saber tú que no soy impío, y que no hay quien de tu mano libre? 8 Tus manos me formaron y me compusieron todo en contorno: ¿y así me deshaces? 9 Acuérdate ahora que como á lodo me diste forma: ¿y en polvo me has de tornar? 10 ¿No me fundiste como leche, y como un queso me cuajaste? 11 Vestísteme de piel y carne, y cubrísteme de huesos y nervios. 12 Vida y misericordia me concediste, y tu visitación guardó mi espíritu. 13 Y estas cosas tienes guardadas en tu corazón; yo sé que esto está cerca de ti. 14 Si pequé, tú me has observado, y no me limpias de mi iniquidad. 15 Si fuere malo, ¡ay de mí! y si fuere justo, no levantaré mi cabeza, estando harto de deshonra, y de verme afligido. 16 Y subirá de punto, [pues] me cazas como á león, y tornas á hacer en mí maravillas. 17 Renuevas contra mí tus plagas, y aumentas conmigo tu furor, remudándose sobre mí ejércitos. 18 ¿Por qué me sacaste de la matriz? Habría yo espirado, y no me vieran ojos. 19 Fuera, como si nunca hubiera sido, llevado desde el vientre á la sepultura. 20 ¿No son mis días poca cosa? Cesa pues, y déjame, para que me conforte un poco. 21 Antes que vaya para no volver, á la tierra de tinieblas y de sombra de muerte; 22 Tierra de oscuridad, lóbrega como sombra de muerte, sin orden, y que aparece como [la] oscuridad [misma].
Job 11
1 Y RESPONDIÓ Sophar Naamathita, y dijo: 2 ¿Las muchas palabras no han de tener respuesta? ¿y el hombre parlero será justificado? 3 ¿Harán tus falacias callar á los hombres? ¿y harás escarnio, y no habrá quien te avergüence? 4 Tú dices: Mi conversar es puro, y yo soy limpio delante de tus ojos. 5 Mas ¡oh quién diera que Dios hablara, y abriera sus labios contigo, 6 Y que te declarara los arcanos de la sabiduría, que [son] de doble [valor] que la hacienda! Conocerías entonces que Dios te ha castigado menos que tu iniquidad merece. 7 ¿Alcanzarás tú el rastro de Dios? ¿llegarás tú á la perfección del Todopoderoso? 8 Es más alto que los cielos: ¿qué harás? Es más profundo que el infierno: ¿cómo lo conocerás? 9 Su dimensión es más larga que la tierra, y más ancha que la mar. 10 Si cortare, ó encerrare, ó juntare, ¿quién podrá contrarrestarle? 11 Porque él conoce á los hombres vanos: ve asimismo la iniquidad, ¿y no hará caso? 12 El hombre vano se hará entendido, aunque nazca como el pollino del asno montés. 13 Si tú apercibieres tu corazón, y extendieres á él tus manos; 14 Si alguna iniquidad hubiere en tu mano, y la echares de ti, y no consintieres que more maldad en tus habitaciones; 15 Entonces levantarás tu rostro limpio de mancha, y serás fuerte y no temerás: 16 Y olvidarás tu trabajo, ó te acordarás de él como de aguas que pasaron: 17 Y en mitad de la siesta se levantará bonanza; resplandecerás, y serás como la mañana: 18 Y confiarás, que habrá esperanza; y cavarás, y dormirás seguro: 19 Y te acostarás, y no habrá quien te espante: y muchos te rogarán. 20 Mas los ojos de los malos se consumirán, y no tendrán refugio; y su esperanza será agonía del alma.
1 Corintios 8 RV1909
1 Corintios 8
1 Y POR lo que hace á lo sacrificado á los ídolos, sabemos que todos tenemos ciencia. La ciencia hincha, mas la caridad edifica. 2 Y si alguno se imagina que sabe algo, aun no sabe nada como debe saber. 3 Mas si alguno ama á Dios, el tal es conocido de él. 4 Acerca, pues, de las viandas que son sacrificadas á los ídolos, sabemos que el ídolo nada es en el mundo, y que no hay más de un Dios. 5 Porque aunque haya algunos que se llamen dioses, ó en el cielo, ó en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), 6 Nosotros empero no tenemos más de un Dios, el Padre, del cual son todas las cosas, y nosotros en él: y un Señor Jesucristo, por el cual son todas las cosas, y nosotros por él. 7 Mas no en todos hay esta ciencia: porque algunos con conciencia del ídolo hasta aquí, comen como sacrificado á ídolos; y su conciencia, siendo flaca, es contaminada. 8 Si bien la vianda no nos hace más aceptos á Dios: porque ni que comamos, seremos más ricos; ni que no comamos, seremos más pobres. 9 Mas mirad que esta vuestra libertad no sea tropezadero á los que son flacos. 10 Porque si te ve alguno, á ti que tienes ciencia, que estás sentado á la mesa en el lugar de los ídolos, ¿la conciencia de aquel que es flaco, no será adelantada á comer de lo sacrificado á los ídolos? 11 Y por tu ciencia se perderá el hermano flaco por el cual Cristo murió. 12 De esta manera, pues, pecando contra los hermanos, é hiriendo su flaca conciencia, contra Cristo pecáis. 13 Por lo cual, si la comida es á mi hermano ocasión de caer, jamás comeré carne por no escandalizar á mi hermano.