¿Qué dice la Escritura sobre la fe y las obras?
Read in EnglishPablo escribe que el hombre es justificado por la fe sin las obras de la ley; Santiago escribe que el hombre es justificado por las obras y no solamente por la fe. La Iglesia ortodoxa los lee juntos: la salvación es don gratuito de Dios, recibido por una fe viva que obra por el amor, y las buenas obras son fruto de la gracia, no un salario que se nos debe. La expresión "solo la fe" la usan las iglesias de la Reforma, que también insisten en que la fe que salva nunca está sola; aquí se muestran ambas lecturas con justicia.
Por gracia, por medio de la fe, no por obras
Nadie puede ganarse el favor de Dios. El blanco principal de Pablo son "las obras de la ley" como motivo de jactancia, y Efesios añade enseguida que somos creados en Cristo "para buenas obras".
8 Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, [pues es] don de Dios: 9 No por obras, para que nadie se gloríe. 10 Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.21 Mas ahora, sin la ley, la justicia de Dios se ha manifestado, testificada por la ley y por los profetas: 22 La justicia de Dios por la fe de Jesucristo, para todos los que creen en él; porque no hay diferencia; 23 Por cuanto todos pecaron, y están destituídos de la gloria de Dios; 24 Siendo justificados gratuitamente por su gracia, por la redención que es en Cristo Jesús; 25 Al cual Dios ha propuesto en propiciación por la fe en su sangre, para manifestación de su justicia, atento á haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, 26 Con la mira de manifestar su justicia en este tiempo: para que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús. 27 ¿Dónde pues está la jactancia? Es excluída. ¿Por cuál ley? ¿de las obras? No; mas por la ley de la fe. 28 Así que, concluímos ser el hombre justificado por fe sin las obras de la ley.1 ¿QUÉ, pues, diremos que halló Abraham nuestro padre según la carne? 2 Que si Abraham fué justificado por la obras, tiene de qué gloriarse; mas no para con Dios. 3 Porque ¿qué dice la Escritura? Y creyó Abraham á Dios, y le fué atribuído á justicia. 4 Empero al que obra, no se le cuenta el salario por merced, sino por deuda. 5 Mas al que no obra, pero cree en aquél que justifica al impío, la fe le es contada por justicia. 6 Como también David dice ser bienaventurado el hombre al cual Dios atribuye justicia sin obras, 7 [Diciendo]: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos. 8 Bienaventurado el varón al cual el Señor no imputó pecado.16 Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para que fuésemos justificados por la fe de Cristo, y no por las obras de la ley; por cuanto por las obras de la ley ninguna carne será justificada.4 Mas cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, 5 No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo; 6 El cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, 7 Para que, justificados por su gracia, seamos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna.La fe sin obras está muerta
Santiago pregunta de qué sirve una fe que no hace nada, y Pablo dice que lo que vale es "la fe que obra por el amor". Los dos apóstoles se oponen a errores distintos: la jactancia en la ley y una fe muerta.
14 Hermanos míos, ¿qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? 15 Y si el hermano ó la hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, 16 Y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y hartaos; pero no les diereis las cosas que son necesarias para el cuerpo: ¿qué aprovechará? 17 Así también la fe, si no tuviere obras, es muerta en sí misma. 18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras: muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. 19 Tú crees que Dios es uno; bien haces: también los demonios creen, y tiemblan. 20 ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? 21 ¿No fué justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció á su hijo Isaac sobre el altar? 22 ¿No ves que la fe obró con sus obras, y que la fe fué perfecta por las obras? 23 Y fué cumplida la Escritura que dice: Abraham creyó á Dios, y le fué imputado á justicia, y fué llamado amigo de Dios. 24 Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. 25 Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fué justificada por obras, cuando recibió los mensajeros, y los echó fuera por otro camino? 26 Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta.6 Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión; sino la fe que obra por la caridad.16 En esto hemos conocido el amor, porque él puso su vida por nosotros: también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. 17 Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere á su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo está el amor de Dios en él? 18 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de obra y en verdad.21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23 Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad. 24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña; 25 Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa; y no cayó: porque estaba fundada sobre la peña. 26 Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé á un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; 27 Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, é hicieron ímpetu en aquella casa; y cayó, y fué grande su ruina.Juzgados según las obras
La propia imagen que Cristo da del Juicio Final gira en torno a la misericordia mostrada a sus hermanos más pequeños. La Escritura dice constantemente que Dios pagará a cada uno conforme a sus obras.
31 Y cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria. 32 Y serán reunidas delante de él todas las gentes: y los apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. 33 Y pondrá las ovejas á su derecha, y los cabritos á la izquierda. 34 Entonces el Rey dirá á los que [estarán] á su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo: 35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fuí huésped, y me recogisteis; 36 Desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis á mí. 37 Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos? ¿ó sediento, y te dimos de beber? 38 ¿Y cuándo te vimos huésped, y te recogimos? ¿ó desnudo, y te cubrimos? 39 ¿O cuándo te vimos enfermo, ó en la cárcel, y vinimos á ti? 40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo [que] en cuanto lo hicisteis á uno de estos mis hermanos pequeñitos, á mí lo hicisteis. 41 Entonces dirá también á los que [estarán] á la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y para sus ángeles: 42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43 Fuí huésped, y no me recogisteis; desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. 44 Entonces también ellos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, ó sediento, ó huésped, ó desnudo, ó enfermo, ó en la cárcel, y no te servimos? 45 Entonces les responderá, diciendo: De cierto os digo [que] en cuanto no lo hicisteis á uno de estos pequeñitos, ni á mí lo hicisteis. 46 E irán éstos al tormento eterno, y los justos á la vida eterna.6 El cual pagará á cada uno conforme á sus obras: 7 A los que perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra é inmortalidad, la vida eterna. 8 Mas á los que son contenciosos, y no obedecen á la verdad, antes obedecen á la injusticia, enojo é ira; 9 Tribulación y angustia sobre toda persona humana que obra lo malo, el Judío primeramente, y también el Griego: 10 Mas gloria y honra y paz á cualquiera que obra el bien, al Judío primeramente, y también al Griego. 11 Porque no hay acepción de personas para con Dios.10 Porque es menester que todos nosotros parezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que hubiere hecho por medio del cuerpo, ora [sea] bueno ó malo.12 Y vi los muertos, grandes y pequeños, que estaban delante de Dios; y los libros fueron abiertos: y otro libro fué abierto, el cual es de la vida: y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. 13 Y el mar dió los muertos que estaban en él; y la muerte y el infierno dieron los muertos que estaban en ellos; y fué hecho juicio de cada uno según sus obras.La gracia obrando en nosotros
"Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer." Las buenas obras son fruto del Espíritu en nosotros, y sin Cristo nada podemos hacer.
12 Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor; 13 Porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad.10 Empero por la gracia de Dios soy lo que soy: y su gracia no ha sido en vano para conmigo; antes he trabajado más que todos ellos: pero no yo, sino la gracia de Dios que fué conmigo.5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer.22 Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, 23 Mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley. 24 Porque los que son de Cristo, han crucificado la carne con los afectos y concupiscencias. 25 Si vivimos en el Espíritu, andemos también en el Espíritu.Los Padres
- Clement of Rome, First Epistle to the Corinthians (1 Clement), 1 Clement 32
And we, too, being called by His will in Christ Jesus, are not justified by ourselves, nor by our own wisdom, or understanding, or godliness, or works which we have wrought in holiness of heart; but by that faith
- Clement of Rome, First Epistle to the Corinthians (1 Clement), 1 Clement 33
What shall we do, then, brethren? Shall we become slothful in well-doing, and cease from the practice of love? God forbid that any such course should be followed by us!
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Fuentes
- The Orthodox Faith, Vol. I: Faith (Orthodox Church in America) — Orthodox understanding of faith.
- Westminster Confession of Faith (Orthodox Presbyterian Church edition) — Reformed Protestant statements cited for fairness: 1.6 and 1.9 (Scripture), 11.2 (faith the alone instrument of justification, yet never alone), 21.7 (the Lord's day as the Christian Sabbath).
Actualizado: 2026-10-18