BES Bible in Simple Spanish (2026) 1 Toda la comunidad de los hijos de Israel salió de Elim y llegó al desierto de Sin, que está entre Elim y Sinaí. Era el día quince del segundo mes después de su salida de Egipto. 1 Y PARTIENDO de Elim toda la congregación de los hijos de Israel, vino al desierto de Sin, que está entre Elim y Sinaí, á los quince días del segundo mes después que salieron de la tierra de Egipto.
2 Allí, en el desierto, toda la comunidad de Israel se quejó contra Moisés y Aarón. 2 Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto;
3 Los hijos de Israel les dijeron: «¡Ojalá el Señor nos hubiera hecho morir en Egipto! Allí nos sentábamos junto a las ollas de carne y comíamos todo el pan que queríamos. Pero ustedes nos han traído a este desierto para matar de hambre a toda esta gente». 3 Y decíanles los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos á las ollas de las carnes, cuando comíamos pan en hartura; pues nos habéis sacado á este desierto, para matar de hambre á toda esta multitud.
4 Entonces el Señor dijo a Moisés: «Haré llover pan del cielo para ustedes. Cada día el pueblo saldrá y recogerá lo necesario para ese día. Así los pondré a prueba para ver si obedecen mis instrucciones. 4 Y Jehová dijo á Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y cogerá para cada un día, para que yo le pruebe si anda en mi ley, ó no.
5 El sexto día recogerán y prepararán el doble de lo que recogen cada día». 5 Mas al sexto día aparejarán lo que han de encerrar, que será el doble de lo que solían coger cada día.
6 Moisés y Aarón dijeron a todos los hijos de Israel: «Esta tarde sabrán que fue el Señor quien los sacó de Egipto, 6 Entonces dijo Moisés y Aarón á todos los hijos de Israel: A la tarde sabréis que Jehová os ha sacado de la tierra de Egipto:
7 y por la mañana verán la gloria del Señor. Él ha oído sus quejas contra él. Nosotros no somos nadie para que ustedes se quejen contra nosotros». 7 Y á la mañana veréis la gloria de Jehová; porque él ha oído vuestras murmuraciones contra Jehová; que nosotros, ¿qué somos, para que vosotros murmuréis contra nosotros?
8 Moisés añadió: «El Señor les dará carne para comer por la tarde y todo el pan que necesiten por la mañana, porque ha oído sus quejas contra él. ¿Quiénes somos nosotros? Sus quejas no son contra nosotros, sino contra el Señor». 8 Y dijo Moisés: Jehová os dará á la tarde carne para comer, y á la mañana pan en hartura; por cuanto Jehová ha oído vuestras murmuraciones con que habéis murmurado contra él: que nosotros, ¿qué somos? vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová.
9 Entonces Moisés dijo a Aarón: «Di a toda la comunidad de Israel: “Acérquense delante del Señor, porque él ha oído sus quejas”». 9 Y dijo Moisés á Aarón: Di á toda la congregación de los hijos de Israel: Acercaos á la presencia de Jehová; que él ha oído vuestras murmuraciones.
10 Mientras Aarón hablaba a toda la comunidad de Israel, ellos miraron hacia el desierto y vieron la gloria del Señor que aparecía en la nube. 10 Y hablando Aarón á toda la congregación de los hijos de Israel, miraron hacia el desierto, y he aquí la gloria de Jehová, que apareció en la nube.
11 El Señor dijo a Moisés: 11 Y Jehová habló á Moisés, diciendo:
12 «He oído las quejas de los hijos de Israel. Diles: “Al caer la tarde comerán carne, y por la mañana tendrán todo el pan que necesiten. Entonces sabrán que yo soy el Señor su Dios”». 12 Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel; háblales, diciendo: Entre las dos tardes comeréis carne, y por la mañana os hartaréis de pan, y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios.
13 Al caer la tarde llegaron codornices y cubrieron el campamento. Por la mañana había rocío alrededor del campamento. 13 Y venida la tarde subieron codornices que cubrieron el real; y á la mañana descendió rocío en derredor del real.
14 Cuando el rocío desapareció, sobre la superficie del desierto quedó algo pequeño y redondo, parecido a pequeñas gotas de hielo. 14 Y como el rocío cesó de descender, he aquí sobre la haz del desierto una cosa menuda, redonda, menuda como una helada sobre la tierra.
15 Cuando los hijos de Israel lo vieron, se preguntaron unos a otros: «¿Qué es esto?», porque no sabían qué era. Moisés les dijo: «Este es el pan que el Señor les ha dado como alimento. 15 Y viéndolo los hijos de Israel, se dijeron unos á otros: ¿Qué es esto? porque no sabían qué era. Entonces Moisés les dijo: Es el pan que Jehová os da para comer.
16 Esto es lo que el Señor ha ordenado: Cada uno recoja lo que necesite para comer. Recojan un ómer por persona, según el número de personas que haya en cada familia». 16 Esto es lo que Jehová ha mandado: cogeréis de él cada uno según pudiere comer; un gomer por cabeza, conforme al número de vuestras personas, tomaréis cada uno para los que están en su tienda.
17 Los hijos de Israel lo hicieron. Unos recogieron más y otros menos. 17 Y los hijos de Israel lo hicieron así: y recogieron unos más, otros menos:
18 Pero cuando lo midieron por ómer, al que había recogido mucho no le sobró, y al que había recogido poco no le faltó. Cada uno había recogido lo que necesitaba para comer. 18 Y medíanlo por gomer, y no sobraba al que había recogido mucho, ni faltaba al que había recogido poco: cada uno recogió conforme á lo que había de comer.
19 Moisés les dijo: «Que nadie guarde nada para la mañana». 19 Y díjoles Moisés: Ninguno deje nada de ello para mañana.
20 Pero algunos no hicieron caso a Moisés y guardaron parte hasta la mañana. Entonces se llenó de gusanos y olía mal. Moisés se enojó con ellos. 20 Mas ellos no obedecieron á Moisés, sino que algunos dejaron de ello para otro día, y crió gusanos, y pudrióse; y enojóse contra ellos Moisés.
21 Cada mañana recogían lo que necesitaban. Cuando el sol calentaba, lo que quedaba se derretía. 21 Y recogíanlo cada mañana, cada uno según lo que había de comer: y luego que el sol calentaba, derretíase.
22 El sexto día recogieron el doble, dos ómeres por persona. Todos los jefes de la comunidad fueron a informar a Moisés. 22 En el sexto día recogieron doblada comida, dos gomeres para cada uno: y todos los príncipes de la congregación vinieron á Moisés, y se lo hicieron saber.
23 Él les dijo: «Esto es lo que ha dicho el Señor: Mañana será un día de descanso, un sábado santo dedicado al Señor. Cocinen hoy lo que tengan que cocinar y hiervan lo que tengan que hervir. Guarden para mañana todo lo que sobre». 23 Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: Mañana es el santo sábado, el reposo de Jehová: lo que hubiereis de cocer, cocedlo hoy, y lo que hubiereis de cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobrare, guardadlo para mañana.
24 Ellos lo guardaron hasta la mañana, como Moisés había ordenado. No olía mal ni tenía gusanos. 24 Y ellos lo guardaron hasta la mañana, según que Moisés había mandado, y no se pudrió, ni hubo en él gusano.
25 Entonces Moisés dijo: «Cómanlo hoy, porque hoy es sábado dedicado al Señor. Hoy no encontrarán nada en el campo. 25 Y dijo Moisés: Comedlo hoy, porque hoy es sábado de Jehová: hoy no hallaréis en el campo.
26 Durante seis días podrán recogerlo, pero el séptimo día, que es sábado, no habrá nada». 26 En los seis días lo recogeréis; mas el séptimo día es sábado, en el cual no se hallará.
27 Sin embargo, el séptimo día algunos del pueblo salieron a recoger, pero no encontraron nada. 27 Y aconteció que algunos del pueblo salieron en el séptimo día á recoger, y no hallaron.
28 Entonces el Señor dijo a Moisés: «¿Hasta cuándo se negarán a obedecer mis mandamientos y mis instrucciones? 28 Y Jehová dijo á Moisés: ¿Hasta cuándo no querréis guardar mis mandamientos y mis leyes?
29 Recuerden que el Señor les ha dado el sábado. Por eso el sexto día les da alimento para dos días. El séptimo día cada uno debe quedarse donde está y no salir a recoger alimento». 29 Mirad que Jehová os dió el sábado, y por eso os da en el sexto día pan para dos días. Estése, pues, cada uno en su estancia, y nadie salga de su lugar en el séptimo día.
30 Así que el pueblo descansó el séptimo día. 30 Así el pueblo reposó el séptimo día.
31 Los israelitas llamaron maná a aquel alimento. Era blanco, parecido a una semilla pequeña, y sabía como tortas hechas con miel. 31 Y la casa de Israel lo llamó Maná; y era como simiente de culantro, blanco, y su sabor como de hojuelas con miel.
32 Moisés dijo: «Esto es lo que el Señor ha ordenado: Guarden un ómer de maná para las generaciones futuras, para que puedan ver el pan que les di para comer en el desierto cuando los saqué de Egipto». 32 Y dijo Moisés: Esto es lo que Jehová ha mandado: Henchirás un gomer de él para que se guarde para vuestros descendientes, á fin de que vean el pan que yo os dí á comer en el desierto, cuando yo os saqué de la tierra de Egipto.
33 Moisés dijo a Aarón: «Toma una vasija, pon en ella un ómer de maná y colócala delante del Señor para guardarla para las generaciones futuras». 33 Y dijo Moisés á Aarón: Toma un vaso, y pon en él un gomer lleno de maná, y ponlo delante de Jehová, para que sea guardado para vuestros descendientes.
34 Aarón la puso delante del arca del testimonio para conservarla, tal como el Señor había ordenado a Moisés. 34 Y Aarón lo puso delante del Testimonio para guardarlo, como Jehová lo mandó á Moisés.
35 Los hijos de Israel comieron maná durante cuarenta años, hasta que llegaron a una tierra habitada. Comieron maná hasta llegar a la frontera de Canaán. 35 Así comieron los hijos de Israel maná cuarenta años, hasta que entraron en la tierra habitada: maná comieron hasta que llegaron al término de la tierra de Canaán.
36 Un ómer es la décima parte de un efa. 36 Y un gomer es la décima parte del epha.