BES Bible in Simple Spanish (2026) 1 Entonces el rey Darío ordenó que se investigara en los archivos donde se guardaban los tesoros en Babilonia. 1 ENTONCES el rey Darío dió mandamiento, y buscaron en la casa de los libros, donde guardaban los tesoros allí en Babilonia.
2 En Ecbatana, la fortaleza real de la provincia de Media, se encontró un rollo que contenía este registro: 2 Y fué hallado en Achmetta, en el palacio que está en la provincia de Media, un libro, dentro del cual estaba escrito así: Memoria:
3 «En el primer año del rey Ciro, el rey Ciro dio esta orden acerca del templo de Dios en Jerusalén: Que se reconstruya el templo, el lugar donde se ofrecen sacrificios, y que tenga cimientos sólidos. Tendrá sesenta codos de alto y sesenta codos de ancho, 3 En el año primero del rey Ciro, el [mismo] rey Ciro dió mandamiento acerca de la casa de Dios que estaba en Jerusalem, que fuese la casa edificada para lugar en que sacrifiquen sacrificios, y que sus paredes fuesen cubiertas; su altura de sesenta codos, y de sesenta codos su anchura;
4 con tres hileras de grandes piedras y una hilera de madera nueva. Los gastos se pagarán del tesoro real. 4 Los órdenes, tres de piedra de mármol, y un orden de madera nueva: y que el gasto sea dado de la casa del rey.
5 Además, los objetos de oro y plata del templo de Dios que Nabucodonosor llevó del templo de Jerusalén a Babilonia deben ser devueltos. Que cada objeto vuelva a su lugar en el templo de Jerusalén y sea colocado en el templo de Dios». 5 Y también los vasos de oro y de plata de la casa de Dios, que Nabucodonosor sacó del templo que estaba en Jerusalem y los pasó á Babilonia, sean devueltos y vayan al templo que está en Jerusalem, á su lugar, y sean puestos en la casa de Dios.
6 Entonces Darío ordenó: «Tatenai, gobernador de la región al oeste del Éufrates, Setar-boznai y sus compañeros afarsaqueos de esa región, manténganse alejados de ese lugar. 6 Ahora pues, Tatnai, jefe del lado allá del río, Sethar-boznai, y sus compañeros los Apharsachêos que estáis á la otra parte del río, apartaos de ahí.
7 No interfieran en la obra de este templo de Dios. Dejen que el gobernador de los judíos y sus jefes reconstruyan el templo de Dios en su mismo lugar. 7 Dejad la obra de la casa de este Dios al principal de los Judíos, y á sus ancianos, para que edifiquen la casa de este Dios en su lugar.
8 También ordeno lo que deben hacer por los jefes de los judíos para la reconstrucción de este templo de Dios: paguen sin demora todos los gastos con los ingresos del rey, tomados de los impuestos de la región al oeste del Éufrates, para que la obra no se detenga. 8 Y por mí es dado mandamiento de lo que habéis de hacer con los ancianos de estos Judíos, para edificar la casa de este Dios: que de la hacienda del rey, que tiene del tributo de la parte allá del río, los gastos sean dados luego á aquellos varones, para que no cesen.
9 Den cada día, sin falta, todo lo que los sacerdotes de Jerusalén pidan: toros jóvenes, carneros y corderos para los holocaustos al Dios del cielo, además de trigo, sal, vino y aceite. 9 Y lo que fuere necesario, becerros y carneros y corderos, para holocaustos al Dios del cielo, trigo, sal, vino y aceite, conforme á lo que dijeren los sacerdotes que están en Jerusalem, déseles cada un día sin obstáculo alguno;
10 Así podrán ofrecer sacrificios de aroma agradable al Dios del cielo y orar por la vida del rey y de sus hijos. 10 Para que ofrezcan olores de holganza al Dios del cielo, y oren por la vida del rey y por sus hijos.
11 También ordeno que, si alguien cambia este decreto, se saque una viga de su casa, se lo levante y se lo clave en ella, y su casa quede convertida en un montón de ruinas. 11 También es dado por mí mandamiento, que cualquiera que mudare este decreto, sea derribado un madero de su casa, y enhiesto, sea colgado en él: y su casa sea hecha muladar por esto.
12 Que el Dios que ha hecho habitar allí su nombre destruya a cualquier rey o pueblo que intente cambiar esta orden o dañar el templo de Dios en Jerusalén. Yo, Darío, he dado esta orden. Que se cumpla con todo cuidado». 12 Y el Dios que hizo habitar allí su nombre, destruya todo rey y pueblo que pusiere su mano para mudar ó destruir esta casa de Dios, la cual está en Jerusalem. Yo Darío puse el decreto: sea hecho prestamente.
13 Entonces Tatenai, gobernador de la región al oeste del Éufrates, Setar-boznai y sus compañeros cumplieron cuidadosamente la orden del rey Darío. 13 Entonces Tatnai, gobernador del otro lado del río, y Sethar-boznai, y sus compañeros, hicieron prestamente según el rey Darío había enviado.
14 Los jefes de los judíos continuaron la construcción y prosperaron gracias a la predicación del profeta Ageo y de Zacarías hijo de Iddo. Terminaron el templo conforme a la orden del Dios de Israel y a los decretos de Ciro, Darío y Artajerjes, reyes de Persia. 14 Y los ancianos de los Judíos edificaban y prosperaban, conforme á la profecía de Haggeo profeta, y de Zacarías hijo de Iddo. Edificaron pues, y acabaron, por el mandamiento del Dios de Israel, y por el mandamiento de Ciro, y de Darío, y de Artajerjes rey de Persia.
15 El templo quedó terminado el tercer día del mes de Adar, en el sexto año del reinado del rey Darío. 15 Y esta casa fué acabada al tercer día del mes de Adar, que era el sexto año del reinado del rey Darío.
16 Entonces los israelitas, los sacerdotes, los levitas y los demás que habían regresado del destierro celebraron con alegría la dedicación del templo de Dios. 16 Y los hijos de Israel, los sacerdotes y los Levitas, y los demás que habían venido de la trasportación, hicieron la dedicación de esta casa de Dios con gozo.
17 Para la dedicación ofrecieron cien toros, doscientos carneros y cuatrocientos corderos. También ofrecieron doce machos cabríos como ofrenda por el pecado de todo Israel, uno por cada tribu de Israel. 17 Y ofrecieron en la dedicación de esta casa de Dios cien becerros, doscientos carneros, cuatrocientos corderos; y machos de cabrío en expiación por todo Israel, doce, conforme al número de las tribus de Israel.
18 Después organizaron a los sacerdotes por sus grupos y a los levitas por sus turnos para el servicio de Dios en Jerusalén, como está escrito en el libro de Moisés. 18 Y pusieron á los sacerdotes en sus clases, y á los Levitas en sus divisiones, sobre la obra de Dios que está en Jerusalem, conforme á lo escrito en el libro de Moisés.
19 Los que habían regresado del destierro celebraron la Pascua el día catorce del primer mes. 19 Y los de la transmigración hicieron la pascua á los catorce del mes primero.
20 Los sacerdotes y los levitas se habían purificado juntos y todos estaban puros. Sacrificaron el cordero de la Pascua por todos los que habían regresado del destierro, por sus hermanos los sacerdotes y por ellos mismos. 20 Porque los sacerdotes y los Levitas se habían purificado á una; todos fueron limpios: y sacrificaron la pascua por todos los de la transmigración, y por sus hermanos los sacerdotes, y por sí mismos.
21 Los israelitas que habían regresado del destierro comieron la Pascua junto con todos los que se habían unido a ellos y se habían apartado de las prácticas impuras de los pueblos de la región para buscar al Señor, Dios de Israel. 21 Y comieron los hijos de Israel que habían vuelto de la transmigración, y todos los que se habían apartado á ellos de la inmundicia de las gentes de la tierra, para buscar á Jehová Dios de Israel.
22 Durante siete días celebraron con alegría la Fiesta del Pan sin Levadura, porque el Señor los había llenado de alegría y había puesto a su favor el corazón del rey de Asiria, quien los ayudó en la obra del templo de Dios, el Dios de Israel. 22 Y celebraron la solemnidad de los panes ázimos siete días con regocijo, por cuanto Jehová los había alegrado, y convertido el corazón del rey de Asiria á ellos, para esforzar sus manos en la obra de la casa de Dios, del Dios de Israel.