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John · Bible in Simple Spanish (2026)

John 4 Bible in Simple Spanish (2026)

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  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text (not verified)
  • Protestant (66 books)
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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

BES Bible in Simple Spanish (2026)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Cuando el Señor supo que los fariseos habían oído que Jesús hacía y bautizaba más discípulos que Juan,
1 DE manera que como Jesús entendió que los Fariseos habían oído que Jesús hacía y bautizaba más discípulos que Juan,
2 aunque Jesús mismo no bautizaba, sino sus discípulos,
2 (Aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos),
3 salió de Judea y volvió otra vez a Galilea.
3 Dejó á Judea, y fuése otra vez á Galilea.
4 Y le era necesario pasar por Samaria.
4 Y era menester que pasase por Samaria.
5 Llegó, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, cerca del terreno que Jacob dio a su hijo José.
5 Vino, pues, á una ciudad de Samaria que se llamaba Sichâr, junto á la heredad que Jacob dió á José su hijo.
6 Allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, cansado del camino, se sentó junto al pozo. Era como la hora sexta.
6 Y estaba allí la fuente de Jacob. Pues Jesús, cansado del camino, así se sentó á la fuente. Era como la hora de sexta.
7 Vino una mujer de Samaria a sacar agua. Jesús le dijo: Dame de beber.
7 Vino una mujer de Samaria á sacar agua: [y] Jesús le dice: Dame de beber.
8 Porque sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar comida.
8 (Porque sus discípulos habían ido á la ciudad á comprar de comer.)
9 Entonces la mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy mujer samaritana? Porque los judíos no se tratan con los samaritanos.
9 Y la mujer Samaritana le dice: ¿Cómo tú, siendo Judío, me pides á mí de beber, que soy mujer Samaritana? porque los Judíos no se tratan con los Samaritanos.
10 Jesús le respondió: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva.
10 Respondió Jesús y díjole: Si conocieses el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber: tú pedirías de él, y él te daría agua viva.
11 La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva?
11 La mujer le dice: Señor, no tienes con qué sacar[la], y el pozo es hondo: ¿de dónde, pues, tienes el agua viva?
12 ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y su ganado?
12 ¿Eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dió este pozo, del cual él bebió, y sus hijos, y sus ganados?
13 Jesús le respondió: Todo el que bebe de esta agua volverá a tener sed.
13 Respondió Jesús y díjole: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá á tener sed;
14 Pero el que beba del agua que yo le daré no tendrá sed jamás. El agua que yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna.
14 Mas el que bebiere del agua que yo le daré, para siempre no tendrá sed: mas el agua que yo le daré, será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
15 La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga sed ni venga hasta aquí a sacarla.
15 La mujer le dice: Señor, dame esta agua, para que no tenga sed, ni venga acá á sacar[la].
16 Jesús le dijo: Ve, llama a tu esposo y ven acá.
16 Jesús le dice: Ve, llama á tu marido, y ven acá.
17 La mujer respondió: No tengo esposo. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo esposo,
17 Respondió la mujer, y dijo: No tengo marido. Dícele Jesús: Bien has dicho, No tengo marido;
18 porque cinco esposos has tenido, y el que ahora tienes no es tu esposo. Esto has dicho con verdad.
18 Porque cinco maridos has tenido: y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.
19 La mujer le dijo: Señor, veo que eres profeta.
19 Dícele la mujer: Señor, paréceme que tú eres profeta.
20 Nuestros padres adoraron en este monte, pero ustedes dicen que en Jerusalén está el lugar donde se debe adorar.
20 Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalem es el lugar donde es necesario adorar.
21 Jesús le dijo: Mujer, créeme: viene la hora cuando ni en este monte ni en Jerusalén adorarán al Padre.
21 Dícele Jesús: Mujer, créeme, que la hora viene, cuando ni en este monte, ni en Jerusalem adoraréis al Padre.
22 Ustedes adoran lo que no conocen. Nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos.
22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos: porque la salud viene de los Judíos.
23 Pero viene la hora, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque el Padre busca que así lo adoren.
23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.
24 Dios es Espíritu, y los que lo adoran deben adorarlo en espíritu y en verdad.
24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.
25 La mujer le dijo: Sé que viene el Mesías, que es llamado Cristo. Cuando él venga, nos explicará todas las cosas.
25 Dícele la mujer: Sé que el Mesías ha de venir, el cual se dice el Cristo: cuando él viniere nos declarará todas las cosas.
26 Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.
26 Dícele Jesús: Yo soy, que hablo contigo.
27 En esto llegaron sus discípulos, y se asombraron de que hablara con una mujer. Sin embargo, nadie dijo: ¿Qué buscas?, o: ¿Por qué hablas con ella?
27 Y en esto vinieron sus discípulos, y maravilláronse de que hablaba con mujer; mas ninguno dijo: ¿Qué preguntas? ó, ¿Qué hablas con ella?
28 Entonces la mujer dejó su cántaro, fue a la ciudad y dijo a la gente:
28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y fué á la ciudad, y dijo á aquellos hombres:
29 Vengan a ver a un hombre que me dijo todo lo que he hecho. ¿No será este el Cristo?
29 Venid, ved un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho: ¿si quizás es éste el Cristo?
30 Entonces salieron de la ciudad y vinieron a él.
30 Entonces salieron de la ciudad, y vinieron á él.
31 Mientras tanto, los discípulos le rogaban: Rabí, come.
31 Entre tanto los discípulos le rogaban, diciendo: Rabbí, come.
32 Pero él les dijo: Yo tengo una comida que ustedes no conocen.
32 Y él les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis.
33 Entonces los discípulos se decían unos a otros: ¿Alguien le habrá traído de comer?
33 Entonces los discípulos decían el uno al otro: ¿Si le habrá traído alguien de comer?
34 Jesús les dijo: Mi comida es hacer la voluntad del que me envió, y terminar su obra.
34 Díceles Jesús: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.
35 ¿No dicen ustedes: Todavía faltan cuatro meses para la cosecha? Pues yo les digo: Alcen sus ojos y miren los campos, porque ya están blancos para la cosecha.
35 ¿No decís vosotros: Aun hay cuatro meses hasta que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos, y mirad las regiones, porque ya están blancas para la siega.
36 El que cosecha recibe salario y recoge fruto para vida eterna, para que se alegren juntos el que siembra y el que cosecha.
36 Y el que siega, recibe salario, y allega fruto para vida eterna; para que el que siembra también goce, y el que siega.
37 Porque en esto es verdadero el dicho: Uno siembra y otro cosecha.
37 Porque en esto es el dicho verdadero: Que uno es el que siembra, y otro es el que siega.
38 Yo los envié a cosechar aquello por lo que ustedes no trabajaron. Otros trabajaron, y ustedes han entrado en su trabajo.
38 Yo os he enviado á segar lo que vosotros no labrasteis: otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores.
39 Muchos samaritanos de aquella ciudad creyeron en Jesús por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho.
39 Y muchos de los Samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio, [diciendo]: Que me dijo todo lo que he hecho.
40 Entonces, cuando los samaritanos vinieron a él, le rogaron que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días.
40 Viniendo pues los Samaritanos á él, rogáronle que se quedase allí: y se quedó allí dos días.
41 Muchos más creyeron por la palabra de Jesús.
41 Y creyeron muchos más por la palabra de él.
42 Y decían a la mujer: Ya no creemos solo por lo que tú dijiste, porque nosotros mismos lo hemos oído, y sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo.
42 Y decían á la mujer: Ya no creemos por tu dicho; porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.
43 Después de dos días, Jesús salió de allí y fue a Galilea.
43 Y dos días después, salió de allí, y fuése á Galilea.
44 Porque Jesús mismo dio testimonio de que un profeta no recibe honra en su propia tierra.
44 Porque el mismo Jesús dió testimonio de que el profeta en su tierra no tiene honra.
45 Cuando llegó a Galilea, los galileos lo recibieron, porque habían visto todo lo que hizo en Jerusalén durante la fiesta; pues ellos también habían ido a la fiesta.
45 Y como vino á Galilea, los Galileos le recibieron, vistas todas las cosas que había hecho en Jerusalem en el día de la fiesta: porque también ellos habían ido á la fiesta.
46 Jesús vino otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había en Capernaúm un funcionario del rey, cuyo hijo estaba enfermo.
46 Vino pues Jesús otra vez á Caná de Galilea, donde había hecho el vino del agua. Y había en Capernaum uno del rey, cuyo hijo estaba enfermo.
47 Cuando oyó que Jesús había venido de Judea a Galilea, fue a él y le rogó que bajara y sanara a su hijo, porque estaba a punto de morir.
47 Este, como oyó que Jesús venía de Judea á Galilea, fué á él, y rogábale que descendiese, y sanase á su hijo, porque se comenzaba á morir.
48 Entonces Jesús le dijo: Si ustedes no ven señales y maravillas, no creerán.
48 Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y milagros no creeréis.
49 El funcionario le dijo: Señor, baja antes de que mi hijo muera.
49 El del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera.
50 Jesús le dijo: Vete; tu hijo vive. El hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue.
50 Dícele Jesús: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó á la palabra que Jesús le dijo, y se fué.
51 Mientras bajaba, sus siervos salieron a recibirlo y le dieron la noticia: Tu hijo vive.
51 Y cuando ya él descendía, los siervos le salieron á recibir, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive.
52 Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a mejorar. Le dijeron: Ayer, a la hora séptima, se le quitó la fiebre.
52 Entonces él les preguntó á qué hora comenzó á estar mejor. Y dijéronle: Ayer á las siete le dejó la fiebre.
53 El padre entendió que esa era la misma hora en que Jesús le había dicho: Tu hijo vive. Y creyó él, con toda su casa.
53 El padre entonces entendió, que aquella hora era cuando Jesús le dijo: Tu hijo vive; y creyó él y toda su casa.
54 Esta fue la segunda señal que hizo Jesús, después de venir de Judea a Galilea.
54 Esta segunda señal volvió Jesús á hacer, cuando vino de Judea á Galilea.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

Places

  • Cana

    Today: Northern Israel (Galilee)

    Cana's exact site is debated — Kafr Kanna and Khirbet Qana near Nazareth are the leading candidates (approximate location). It is remembered as the place of Jesus' first miracle.

    Cited in the guide: John 2:1-11; John 4:46

  • Shechem

    Today: West Bank (near Nablus)

    Shechem lay between Mount Gerizim and Mount Ebal. Abram built an altar here, Joshua gathered Israel for covenant renewal, and Jacob's well stands nearby.

    Cited in the guide: Genesis 12:6; Joshua 24:1; John 4:5

Cross references (52)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 John 3:26; John 3:22; 2 Corinthians 4:5; Luke 1:76; 1 Corinthians 15:47
  2. 2 1 Corinthians 1:13–17; Acts 10:48
  3. 3 Matthew 10:23; John 11:54; John 3:22; John 10:40; John 2:11
  4. 4 Luke 17:11; Luke 9:51–52; Matthew 10:5–6; Luke 2:49
  5. 5 Joshua 24:32; Genesis 33:19; Genesis 48:22; John 4:12
  6. 6 Hebrews 4:15; Hebrews 2:17; Matthew 8:24; Matthew 4:2; Matthew 27:45
  7. 7 Matthew 10:42; 1 Kings 17:10; John 19:28; Genesis 24:43; 2 Samuel 23:15–17
  8. 8 John 6:5–7; Luke 9:13; John 4:39; John 4:5
  9. 9 Acts 10:28; 2 Kings 17:24–41; Matthew 10:5; John 8:48; Luke 17:16–19
  10. 10 John 4:14; Revelation 7:17; John 7:37–39; Isaiah 44:3; Revelation 21:6
  11. 11 1 Corinthians 2:14; John 3:4
  12. 12 John 8:53; Matthew 12:42; Hebrews 3:3; Isaiah 53:2–3; John 4:6
  13. 13 John 6:27; Isaiah 65:13–14; Luke 16:24
  14. 14 John 7:38–39; John 6:35; Isaiah 49:10; Revelation 7:16; Ephesians 1:13–14
  15. 15 John 6:34; Romans 8:5; Psalm 4:6; James 4:3; John 6:26
  16. 16 Hebrews 4:13; Revelation 2:23; John 21:17; John 2:24–25; John 4:18
  17. 18 Jeremiah 3:20; Romans 7:3; 1 Corinthians 7:10–11; Mark 10:12; Genesis 34:7–8
  18. 19 John 6:14; Luke 7:39; John 9:17; Luke 7:16; John 7:40
  19. 20 Deuteronomy 12:5–11; Genesis 33:18–20; 2 Chronicles 7:12; Genesis 12:6–7; Deuteronomy 11:29
  20. 21 1 Timothy 2:8; Ephesians 2:18; Malachi 1:11; Matthew 18:20; John 4:23
  21. 22 Acts 17:23; Romans 9:4–5; Isaiah 2:3; Luke 24:47; Acts 17:30
  22. 23 Philippians 3:3; Matthew 15:7–9; John 5:25; Galatians 4:6; Romans 8:26
  23. 24 2 Corinthians 3:17; Matthew 15:8–9; Philippians 3:3; Psalm 51:17; Isaiah 57:15
  24. 25 John 1:49; Daniel 9:24–26; John 4:29; John 4:42; Matthew 1:16
  25. 26 John 8:24; Mark 14:61–62; John 9:35–37; Romans 10:20–21; Matthew 26:63–64
  26. 27 Luke 7:39; John 4:8–9
  27. 28 John 4:7; Luke 24:33; Matthew 28:8; Luke 24:9; Mark 16:8–10
  28. 29 Revelation 22:17; 1 Corinthians 14:24–25; John 1:41–49; John 4:25; John 4:17–18
  29. 30 Acts 10:33; Acts 13:42; Matthew 11:20–24; Matthew 2:1–3; Luke 17:16–18
  30. 31 John 1:38; Genesis 24:33
  31. 32 Job 23:12; Psalm 119:103; John 4:34; Proverbs 18:20; Jeremiah 15:16
  32. 33 Luke 9:45; Matthew 16:6–11
  33. 34 John 6:38; John 5:30; Job 23:12; John 17:4; John 19:30
  34. 35 Luke 10:2–3; Matthew 9:37–38
  35. 36 James 5:19–20; 1 Corinthians 3:5–9; Romans 1:13; Proverbs 11:30; 2 Timothy 4:7–8
  36. 37 Micah 6:15; Job 31:8; Judges 6:3; Luke 19:21
  37. 38 John 1:7; Acts 10:42–43; 2 Chronicles 36:15; 1 Peter 1:11–12; Acts 8:14–17
  38. 39 John 4:29; John 4:5; John 10:41–42; John 11:45; John 4:42
  39. 40 Revelation 3:20; Luke 24:29; 2 Corinthians 6:1–2; Acts 16:15; Luke 8:38
  40. 41 Acts 1:8; 1 Corinthians 2:4–5; Acts 8:25; Acts 8:12; Matthew 7:28–29
  41. 42 1 John 4:14; John 1:29; 1 Timothy 4:10; 1 John 5:20; 2 Corinthians 5:19
  42. 43 Mark 7:27–28; Matthew 15:21–24; Matthew 4:13; John 4:40; Romans 15:8
  43. 44 Matthew 13:57; Luke 4:24; Mark 6:4
  44. 45 John 2:23; John 2:13–16; Deuteronomy 16:16; Luke 9:53; John 3:2
  45. 46 John 2:1–11; Psalm 50:15; Hosea 5:15; Matthew 9:18; Luke 8:42
  46. 47 Acts 9:38; John 11:32; Luke 7:6–8; Mark 10:47; Luke 8:41
  47. 48 John 20:29; 1 Corinthians 1:22; Hebrews 2:4; Daniel 4:2; John 12:37
  48. 49 Mark 5:23; Mark 5:35–36; Psalm 88:10–12; Psalm 40:17
  49. 50 Matthew 8:13; Romans 4:20–21; Mark 7:29–30; Luke 17:14; Acts 14:9–10
  50. 51 1 Kings 17:23
  51. 53 Psalm 107:20; Luke 19:9; Psalm 33:9; Acts 16:34; Acts 11:14
  52. 54 John 2:1–11; John 4:45

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Commentary 4:1 Augustine of Hippo, Tractates on the Gospel of John (Chapter IV — 1-42)

    It is nothing new to your ears, beloved, that the Evangelist John, like an eagle, takes a loftier flight, and soars above the dark mist of earth, to gaze with steadier eyes upon the light of truth.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)

  2. Commentary 4:13 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of John (Homily XXXII)

    Scripture calls the grace of the Spirit sometimes "Fire," sometimes "Water," showing that these names are not descriptive of its essence, but of its operation; for the Spirit, being Invisible and Simple, cannot be made up of different substances. Now the one John declares, speaking thus, "He shall baptize you with the Holy Ghost, and with Fire" ( Matt. iii.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 14 (1889)

  3. Quotes verse 4:50 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapter XXI)

    Then, again, withdrawing Himself [from Judæa], He is found in Samaria; on which occasion, too, He conversed with the Samaritan woman, and while at a distance, cured the son of the centurion by a word, saying, "Go thy way, thy son liveth." Afterwards He went up, the second time, to observe the festival day of the passover in Jerusalem; on …

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  4. Quotes verse 4:14 Augustine of Hippo, Confessions (Book VI)

    … out more frequent prayers and tears, that Thou wouldest hasten Thy aid, and enlighten my darkness; and she hurried all the more assiduously to the church, and hung upon the words of Ambrose, praying for the fountain of water that springeth up into everlasting life. For she loved that man as an angel of God, because she knew that it …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  5. Quotes verse 4:49 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XXVI)

    He, for example, who is set down in John, is for dragging Him unto his house, and saith, "Come down, for my child is ready to die." But not so this man; rather he is far superior both to him, and to those who let down the bed through the roof.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)