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Daniel · Reina-Valera 1909

Daniel 4 Reina-Valera 1909

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About RV1909
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  • OT: Masoretic Hebrew
  • NT: Textus Receptus
  • Protestant (66 books)
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  • Public domain

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

Notes on this text (1)

1 NABUCODONOSOR rey, á todos los pueblos, naciones, y lenguas, que moran en toda la tierra: Paz os sea multiplicada: 2 Las señales y milagros que el alto Dios ha hecho conmigo, conviene que yo las publique. 3 ¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potentes sus maravillas! Su reino, reino sempiterno, y su señorío hasta generación y generación. 4 Yo Nabucodonosor estaba quieto en mi casa, y floreciente en mi palacio. 5 Vi un sueño que me espantó, y las imaginaciones y visiones de mi cabeza me turbaron en mi cama. 6 Por lo cual yo puse mandamiento para hacer venir delante de mí todos los sabios de Babilonia, que me mostrasen la declaración del sueño. 7 Y vinieron magos, astrólogos, Caldeos, y adivinos: y dije el sueño delante de ellos, mas nunca me mostraron su declaración; 8 Hasta tanto que entró delante de mí Daniel, cuyo nombre es Beltsasar, como el nombre de mi dios, y en el cual hay espíritu de los dioses santos, y dije el sueño delante de él, [diciendo]: 9 Beltsasar, príncipe de los magos, ya que he entendido que hay en ti espíritu de los dioses santos, y que ningún misterio se te esconde, exprésame las visiones de mi sueño que he visto, y su declaración. 10 [Aquestas] las visiones de mi cabeza en mi cama: Parecíame que veía un árbol en medio de la tierra, cuya altura era grande. 11 Crecía este árbol, y hacíase fuerte, y su altura llegaba hasta el cielo, y su vista hasta el cabo de toda la tierra. 12 Su copa era hermosa, y su fruto en abundancia, y para todos había en él mantenimiento. Debajo de él se ponían á la sombra las bestias del campo, y en sus ramas hacían morada las aves del cielo, y manteníase de él toda carne. 13 Veía en las visiones de mi cabeza en mi cama, y he aquí que un vigilante y santo descendía del cielo. 14 Y clamaba fuertemente y decía así: Cortad el árbol, y desmochad sus ramas, derribad su copa, y derramad su fruto: váyanse las bestias que están debajo de él, y las aves de sus ramas. 15 Mas la cepa de sus raíces dejaréis en la tierra, y con atadura de hierro y de metal entre la hierba del campo; y sea mojado con el rocío del cielo, y su parte con las bestias en la hierba de la tierra. 16 Su corazón sea mudado de corazón de hombre, y séale dado corazón de bestia, y pasen sobre él siete tiempos. 17 La sentencia es por decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la demanda: para que conozcan los vivientes que el Altísimo se enseñorea del reino de los hombres, y que á quien él quiere lo da, y constituye sobre él al más bajo de los hombres. 18 Yo el rey Nabucodonosor he visto este sueño. Tú pues, Beltsasar, dirás la declaración de él, porque todos los sabios de mi reino nunca pudieron mostrarme su interpretación: mas tú puedes, porque hay en ti espíritu de los dioses santos. 19 Entonces Daniel, cuyo nombre era Beltsasar, estuvo callando casi una hora, y sus pensamientos lo espantaban: El rey habló, y dijo: Beltsasar, el sueño ni su declaración no te espante. Respondió Beltsasar, y dijo: Señor mío, el sueño sea para tus enemigos, y su declaración para los que mal te quieren. 20 El árbol que viste, que crecía y se hacía fuerte, y que su altura llegaba hasta el cielo, y su vista por toda la tierra; 21 Y cuya copa era hermosa, y su fruto en abundancia, y que para todos había mantenimiento en él; debajo del cual moraban las bestias del campo, y en sus ramas habitaban las aves del cielo, 22 Tú mismo eres, oh rey, que creciste, y te hiciste fuerte, pues creció tu grandeza, y ha llegado hasta el cielo, y tu señorío hasta el cabo de la tierra. 23 Y cuanto á lo que vió el rey, un vigilante y santo que descendía del cielo, y decía: Cortad el árbol y destruidlo: mas la cepa de sus raíces dejaréis en la tierra, y con atadura de hierro y de metal en la hierba del campo; y sea mojado con el rocío del cielo, y su parte sea con las bestias del campo, hasta que pasen sobre él siete tiempos: 24 Esta es la declaración, oh rey, y la sentencia del Altísimo, que ha venido sobre el rey mi señor: 25 Que te echarán de entre los hombres, y con las bestias del campo será tu morada, y con hierba del campo te apacentarán como á los bueyes, y con rocío del cielo serás bañado; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que entiendas que el Altísimo se enseñorea en el reino de los hombres, y que á quien él quisiere lo dará. 26 Y lo que dijeron, que dejasen en la tierra la cepa de las raíces del mismo árbol, [significa que] tu reino se te quedará firme, luego que entiendas que el señorío es en los cielos. 27 Por tanto, oh rey, aprueba mi consejo, y redime tus pecados con justicia, y tus iniquidades con misericordias para con los pobres; que tal vez será eso una prolongación de tu tranquilidad. 28 Todo aquesto vino sobre el rey Nabucodonosor. 29 A cabo de doce meses, andándose paseando sobre el palacio del reino de Babilonia, 30 Habló el rey, y dijo: ¿No es ésta la gran Babilonia, que yo edifiqué para casa del reino, con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi grandeza? 31 Aun estaba la palabra en la boca del rey, cuando cae una voz del cielo: A ti dicen, rey Nabucodonosor; el reino es traspasado de ti: 32 Y de entre los hombres te echan, y con las bestias del campo será tu morada, y como á los bueyes te apacentarán: y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que conozcas que el Altísimo se enseñorea en el reino de los hombres, y á quien él quisiere lo da. 33 En la misma hora se cumplió la palabra sobre Nabucodonosor, y fué echado de entre los hombres; y comía hierba como los bueyes, y su cuerpo se bañaba con el rocío del cielo, hasta que su pelo creció como de águila, y sus uñas como de aves. 34 Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi sentido me fué vuelto; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre; porque su señorío es sempiterno, y su reino por todas las edades. 35 Y todos los moradores de la tierra por nada son contados: y en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, hace según su voluntad: ni hay quien estorbe su mano, y le diga: ¿Qué haces? 36 En el mismo tiempo mi sentido me fué vuelto, y la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron á mí, y mis gobernadores y mis grandes me buscaron; y fuí restituído á mi reino, y mayor grandeza me fué añadida. 37 Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdad, y sus caminos juicio; y humillar puede á los que andan con soberbia.

Cross references (36)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Daniel 6:25; 1 Peter 1:2; Daniel 3:4; 1 Chronicles 12:18; Ephesians 1:2
  2. 2 Daniel 3:26; Psalm 66:16; Acts 22:3–16; Psalm 51:14; Joshua 7:19
  3. 3 Psalm 145:13; Isaiah 25:1; Daniel 2:44; Daniel 7:14; Revelation 11:15
  4. 4 Isaiah 47:7–8; Ezekiel 29:3; 1 Thessalonians 5:2–3; Psalm 30:6–7; Isaiah 56:12
  5. 5 Daniel 2:1; Daniel 7:28; Job 7:13–14; Daniel 5:5–6; Daniel 2:28–29
  6. 6 Daniel 2:2; Genesis 41:7–8; Isaiah 47:12–14; Isaiah 8:19
  7. 7 Isaiah 44:25; Daniel 2:7; Daniel 2:27; Genesis 41:8; 2 Timothy 3:8–9
  8. 8 Daniel 1:7; Daniel 5:14; Daniel 4:18; Daniel 2:11; Daniel 4:9
  9. 9 Daniel 5:11; Daniel 2:48; Daniel 4:8; Genesis 41:38; Ezekiel 28:3
  10. 10 Daniel 4:5; Jeremiah 12:2; Isaiah 10:33–34; Psalm 37:35–36; Ezekiel 31:3–18
  11. 11 Daniel 4:21–22; Matthew 11:23; Deuteronomy 9:1; Genesis 11:4
  12. 12 Luke 13:19; Lamentations 4:20; Ezekiel 17:23; Ezekiel 31:6–7; Mark 13:32
  13. 13 Deuteronomy 33:2; Daniel 7:1; Daniel 8:13; Zechariah 14:5; Daniel 4:23
  14. 14 Matthew 3:10; Ezekiel 31:12–13; Daniel 4:23; Daniel 4:12; Luke 3:9
  15. 15 Job 14:7–9; Daniel 4:25–27; Ezekiel 29:14–15
  16. 16 Daniel 4:23; Revelation 12:14; Isaiah 6:10; Daniel 4:25; Hebrews 1:11
  17. 17 Daniel 2:21; Daniel 4:25; 1 Samuel 2:8; Psalm 75:6–7; Jeremiah 27:5–7
  18. 18 Genesis 41:8; Daniel 5:15; Genesis 41:15; Daniel 5:8; Daniel 4:7–9
  19. 19 Daniel 8:27; Daniel 7:28; 1 Samuel 3:17; Daniel 4:24; Daniel 10:16–17
  20. 20 Ezekiel 31:3; Daniel 4:10–12; Ezekiel 31:16
  21. 22 2 Samuel 12:7; Daniel 2:37–38; Jeremiah 27:6–8; Daniel 5:18–23; Psalm 108:4
  22. 23 Daniel 5:21; Daniel 4:13–16
  23. 24 Psalm 107:40; Isaiah 46:10–11; Job 40:11–12; Job 1:12–19; Psalm 2:7
  24. 25 Daniel 4:17; Jeremiah 27:5; Psalm 83:18; Daniel 2:21; Psalm 106:20
  25. 26 Daniel 4:15; Matthew 21:20; Daniel 2:37; Matthew 5:34; Luke 15:21
  26. 27 Isaiah 55:6–7; Jonah 3:9; Acts 8:22; Ezekiel 18:27–32; James 4:8–10
  27. 28 Numbers 23:19; Zechariah 1:6; Proverbs 10:24; Matthew 24:35
  28. 29 Revelation 2:21; Genesis 6:3; 1 Peter 3:20; 2 Peter 3:15; Ecclesiastes 8:11
  29. 30 Proverbs 16:18; Revelation 17:5; Ezekiel 29:3; Isaiah 10:8–15; Revelation 18:10
  30. 31 Acts 9:3–5; Revelation 16:7; Luke 12:20; Daniel 4:24; Daniel 5:28
  31. 32 Daniel 5:21; Jeremiah 27:5; Proverbs 8:15–16; Job 12:18–21; Exodus 9:29
  32. 33 Daniel 4:25; Daniel 4:32; Daniel 5:21; Isaiah 30:14; Job 20:5
  33. 34 Revelation 4:10; Daniel 12:7; Psalm 145:13; Daniel 2:44; Jeremiah 10:10
  34. 35 Job 42:2; Psalm 135:6; Psalm 115:3; Romans 11:33–36; Isaiah 40:15–17
  35. 36 Proverbs 22:4; Daniel 4:34; Daniel 4:32; Daniel 4:15–16; Matthew 6:33
  36. 37 James 4:6–7; Psalm 33:4–5; 1 Peter 5:5–6; 1 Samuel 2:3; Deuteronomy 32:4

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 4:24 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon X)

    … quencheth fire, so alms quencheth sin." Again it is written, "Shut up alms in the heart of a poor man, and it shall make supplication for thee before the Lord." Again it is written, "Hear, O king, my counsel, and redeem thy sins by alms." And many other testimonies of the Divine oracles are there, whereby it is shown that …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Quotes verse 4:34 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture II)

    After this, saith he, I, Nabuchodonosor, lifted up mine eyes unto heaven, and I blessed the Most High, and to Him that liveth for ever I gave praise and glory.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  3. Quotes verse 4:8 Basil of Caesarea, On the Holy Spirit (Chapters XXV–XXVI)

    … think also that I have the Spirit of God," and again, "that good thing which was committed to thee keep by the Holy Ghost which dwelleth in us." And of Daniel it is fitting to say that "the Holy Spirit of God is in him," and similarly of men who are like these in virtue.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 8 (1895)

  4. Quotes verse 4:8 John Chrysostom, Homilies on Hebrews (Homily XXVI)

    And what [of this], that he called him "Belteshazzar, the name of" his own "god"? Thus [it seems] they accounted their gods to be nothing wonderful, when he called even the captive thus; he who commands all men to worship the image, manifold and of various colors, and who adores the dragon.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 14 (1889)

  5. Quotes verse 4:34 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture VIII)

    They are kings of men, who reign upon earth, but not without the power from above: and this Nebuchadnezzar once learned by experience, when he said; For His kingdom is an everlasting kingdom, and His power from generation to generation.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)