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Luke · Free Bible Version (Spanish)

Luke 10 Free Bible Version (Spanish)

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  • Individual translator
  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text
  • Protestant (66 books)
  • Dynamic (thought for thought)
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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

VBL Free Bible Version (Spanish)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Después de esto, el Señor designó a otros setenta discípulos, y los envió de dos en dos a cada ciudad y lugar que él planeaba visitar.
1 Y DESPUÉS de estas cosas, designó el Señor aun otros setenta, los cuales envió de dos en dos delante de sí, á toda ciudad y lugar á donde él había de venir.
2 “La cosecha es grande, pero hay pocos trabajadores”, les dijo. “Oren para que el Señor de la cosecha envíe trabajadores a sus campos.
2 Y les decía: La mies á la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros á su mies.
3 Así que sigan su camino: yo los envío como ovejas en medio de lobos.
3 Andad, he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos.
4 No lleven dinero, ni bolsas, ni calzado adicional, y no gasten tiempo hablando con las personas que se encuentren.
4 No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado; y á nadie saludéis en el camino.
5 Toda casa donde entren, digan en primer lugar: ‘Que la paz esté en esta casa’.
5 En cualquiera casa donde entrareis, primeramente decid: Paz [sea] á esta casa.
6 Si hay alguna persona pacífica viviendo allí, entonces la paz de ustedes estará con ellos; si no, la paz regresará a ustedes.
6 Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá á vosotros.
7 Quédense en esa casa, coman y beban todo lo que allí les brinden, pues un trabajador merece su pago. No vayan de una casa a otra.
7 Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os dieren; porque el obrero digno es de su salario. No os paséis de casa en casa.
8 Si llegan a una ciudad y las personas de allí los reciben, entonces coman lo que esté frente a ustedes
8 Y en cualquier ciudad donde entrareis, y os recibieren, comed lo que os pusieren delante;
9 y sanen a los que estén enfermos. Díganles: ‘El reino de Dios ha venido a ustedes’.
9 Y sanad los enfermos que en ella hubiere, y decidles: Se ha llegado á vosotros el reino de Dios.
10 Pero si llegan a una ciudad y las personas no los reciben, vayan por las calles y díganles:
10 Mas en cualquier ciudad donde entrareis, y no os recibieren, saliendo por sus calles, decid:
11 ‘Sacudimos hasta el polvo de esta ciudad de nuestros pies para mostrarles nuestro descontento. Pero reconozcan esto: el reino de Dios ha llegado’.
11 Aun el polvo que se nos ha pegado de vuestra ciudad á nuestros pies, sacudimos en vosotros: esto empero sabed, que el reino de los cielos se ha llegado á vosotros.
12 “Les aseguro que en el Día del Juicio será mejor la suerte de Sodoma que la de esa ciudad.
12 Y os digo que los de Sodoma tendrán más remisión aquel día, que aquella ciudad.
13 ¡Lástima por ti, Corazín! ¡Lástima por ti, Betsaida! Porque si los milagros que ustedes vieron hubieran ocurrido en Tiro y Sidón, ya ellos se habrían arrepentido hace mucho tiempo, y estarían sentándose en cilicio y cenizas.
13 ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Bethsaida! que si en Tiro y en Sidón hubieran sido hechas las maravillas que se han hecho en vosotras, ya días ha que, sentados en cilicio y ceniza, se habrían arrepentido.
14 Es por eso que en el juicio Tiro y Sidón tendrán mejor suerte que ustedes.
14 Por tanto, Tiro y Sidón tendrán más remisión que vosotras en el juicio.
15 Y tú, Capernaúm, no serás exaltada en el cielo; tú descenderás al Hades.
15 Y tú, Capernaum, que hasta los cielos estás levantada, hasta los infiernos serás abajada.
16 “Todo el que los oye a ustedes me oye a mí, y todo el que los rechaza a ustedes me rechaza a mí. Pero cualquiera que me rechaza a mí, rechaza al que me envió”.
16 El que á vosotros oye, á mí oye; y el que á vosotros desecha, á mí desecha; y el que á mí desecha, desecha al que me envió.
17 Los setenta discípulos regresaron con gran emoción, diciendo: “¡Señor, hasta los demonios hacen lo que les decimos en tu nombre!”
17 Y volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.
18 Y Jesús respondió: “Yo vi a Satanás caer como un rayo del cielo.
18 Y les dijo: Yo veía á Satanás, como un rayo, que caía del cielo.
19 Sí, yo les he dado poder para pisar sobre serpientes y escorpiones, y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les hará daño.
19 He aquí os doy potestad de hollar sobre las serpientes y sobre los escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
20 Pero no se deleiten en que los espíritus hagan lo que ustedes les dicen, solo alégrense de que los nombres de ustedes estén escritos en el cielo”.
20 Mas no os gocéis de esto, que los espíritus se os sujetan; antes gozaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.
21 En ese momento Jesús fue lleno con el gozo del Espíritu Santo, y dijo: “¡Gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque tú ocultaste estas cosas de los sabios e inteligentes y las revelaste a tus hijos! Sí, Padre, tú te complaciste en hacerlo así.
21 En aquella misma hora Jesús se alegró en espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, que escondiste estas cosas á los sabios y entendidos, y las has revelado á los pequeños: así, Padre, porque así te agradó.
22 “Mi padre me ha entregado todo. Nadie entiende al Hijo, excepto el Padre, y nadie entiende al Padre, excepto el Hijo y aquellos a quienes el Hijo elige para relevarles al Padre”.
22 Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie sabe quién sea el Hijo sino el Padre; ni quién sea el Padre, sino el Hijo, y á quien el Hijo [lo] quisiere revelar.
23 Cuando estaban solos, Jesús se volvió hacia sus discípulos y les dijo: “¡Estos que ven lo que ustedes están viendo deberían estar muy felices!
23 Y vuelto particularmente á los discípulos, dijo: Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis:
24 Yo les digo que muchos profetas y reyes han querido ver lo que ustedes están viendo, pero ellos no vieron, y querían oír las cosas que ustedes están oyendo, pero no oyeron”.
24 Porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oir lo que oís, y no lo oyeron.
25 En cierta ocasión, un experto en leyes religiosas se levantó y quiso ponerle una trampa a Jesús: “Maestro”, preguntó, “¿Qué debo hacer para ganar la vida eterna?”
25 Y he aquí, un doctor de la ley se levantó, tentándole y diciendo: Maestro, ¿haciendo qué cosa poseeré la vida eterna?
26 “¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué has leído?” preguntó Jesús.
26 Y él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿cómo lees?
27 “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con todo tu espíritu, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y amarás a tu prójimo como a ti mismo”, respondió el hombre.
27 Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento; y á tu prójimo como á ti mismo.
28 “Estás en lo cierto”, le dijo Jesús. “Haz esto, y vivirás”.
28 Y díjole: Bien has respondido: haz esto, y vivirás.
29 Pero el hombre quería vindicarse, así que le preguntó a Jesús: “¿Y quién es mi prójimo?”
29 Mas él, queriéndose justificar á sí mismo, dijo á Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?
30 Jesús respondió, diciendo: “Un hombre descendía de Jerusalén hacia Jericó. Y fue asaltado por unos ladrones, quienes lo desnudaron y lo golpearon, dejándolo casi muerto.
30 Y respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalem á Jericó, y cayó en [manos de] ladrones, los cuales le despojaron; é hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.
31 Sucedió que un sacerdote iba por el mismo camino. Este vio al hombre, pero siguió de largo, tomando el otro lado del camino.
31 Y aconteció, que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, se pasó de un lado.
32 Luego pasó un levita. Pero cuando llegó al lugar y vio al hombre, también siguió de largo por el otro lado del camino.
32 Y asimismo un Levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, se pasó de un lado.
33 “Finalmente pasó un samaritano. Cuando pasaba por allí, vio al hombre y sintió compasión por él.
33 Mas un Samaritano que transitaba, viniendo cerca de él, y viéndole, fué movido á misericordia;
34 Se le acercó y curó sus heridas con aceite y vino, y les puso vendas. Entonces puso al hombre sobre su asno y lo llevó a una posada, y allí cuidó de él.
34 Y llegándose, vendó sus heridas, echándo[les] aceite y vino; y poniéndole sobre su cabalgadura, llevóle al mesón, y cuidó de él.
35 Al día siguiente le entregó dos denarios al propietario de la posada y le dijo: ‘Cuida de él, y si gastas más de esta cantidad, yo te pagaré cuando regrese’.
35 Y otro día al partir, sacó dos denarios, y diólos al huésped, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que de más gastares, yo cuando vuelva te [lo] pagaré.
36 ¿Cuál de estos tres hombres crees que fue el prójimo del hombre que fue atacado por los ladrones?”
36 ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fué el prójimo de aquél que cayó en [manos de] los ladrones?
37 “El que fue bondadoso”, respondió el hombre. “Ve y haz tu lo mismo”, le dijo Jesús.
37 Y él dijo: El que usó con él de misericordia. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.
38 Mientras iban de camino, Jesús llegó a una aldea, y una mujer llamada Marta lo invitó a su casa.
38 Y aconteció que yendo, entró él en una aldea: y una mujer llamada Marta, le recibió en su casa.
39 Ella tenía una hermana llamada María, quien se sentó a los pies del Señor y escuchaba su enseñanza.
39 Y ésta tenía una hermana que se llamaba María, la cual sentándose á los pies de Jesús, oía su palabra.
40 Marta estaba preocupada por todas las cosas que debían hacerse para preparar la comida, así que vino donde Jesús y le dijo: “Maestro, ¿no te preocupa que mi hermana me ha dejado haciendo todo el trabajo a mí sola? ¡Dile que venga y me ayude!”
40 Empero Marta se distraía en muchos servicios; y sobreviniendo, dice: Señor, ¿no tienes cuidado que mi hermana me deja servir sola? Dile pues, que me ayude.
41 “Marta, Marta”, respondió el Señor, “estás preocupada y alterada por esto.
41 Pero respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, cuidadosa estás, y con las muchas cosas estás turbada:
42 Pero solo una cosa es realmente necesaria. María ha elegido lo correcto, y no se le quitará”.
42 Empero una cosa es necesaria; y María escogió la buena parte, la cual no le será quitada.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

People

  • Martha

    Sister of Lazarus and Mary

    A woman of Bethany who received Jesus into her home, was distracted with serving, and whose brother Lazarus Jesus raised.

    Cited in the guide: Luke 10:38; John 11:1; John 11:5

  • Mary

    Sister of Martha and Lazarus

    Sister of Martha and Lazarus of Bethany, who sat at Jesus' feet to listen and who anointed the Lord's feet with perfume and wiped them with her hair.

    Cited in the guide: Luke 10:39; John 11:1; John 11:2

Places

  • Jericho

    Today: West Bank (Jordan Valley)

    Jericho guarded the eastern entrance to Canaan. The Old Testament city (Tell es-Sultan) fell to Joshua; Herodian Jericho nearby is where Jesus healed Bartimaeus and called Zacchaeus.

    Cited in the guide: Joshua 6:20; Luke 19:1-10; Luke 10:30

Cross references (42)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Mark 6:7–13; Luke 9:52; Matthew 10:1–4; Numbers 11:24–26; Luke 3:4–6
  2. 2 Matthew 9:36–38; John 4:35–38; 1 Corinthians 3:6–9; Mark 16:15; 1 Thessalonians 5:12
  3. 3 Matthew 10:16; Acts 20:29; Ezekiel 2:3–6; John 15:20; John 10:12
  4. 4 Luke 22:35; 2 Kings 4:29; Luke 10:4–12; Mark 6:8–11; 2 Kings 4:24
  5. 5 1 Samuel 25:6; Matthew 10:12–13; Isaiah 57:19; Ephesians 2:17; 2 Corinthians 5:18–20
  6. 6 2 Thessalonians 3:16; Isaiah 9:6; 2 Corinthians 2:15–16; Ephesians 5:6; 1 Samuel 25:17
  7. 7 1 Timothy 5:17–18; Matthew 10:10–11; 1 Corinthians 9:4–15; 2 Timothy 2:6; Galatians 6:6
  8. 8 1 Corinthians 10:27; Matthew 10:40; Luke 9:48; Luke 10:10; John 13:20
  9. 9 Matthew 3:2; John 3:5; Luke 17:20–21; Acts 28:7–10; Luke 10:11
  10. 10 Acts 18:6; Matthew 10:14; Acts 13:51; Luke 9:5
  11. 11 Luke 10:9; Acts 13:51; Acts 13:46; Deuteronomy 30:11–14; Matthew 10:14
  12. 12 Matthew 10:15; Matthew 11:24; Mark 6:11; Lamentations 4:6
  13. 13 Isaiah 23:1–18; Matthew 11:20–23; Ezekiel 26:1–28:26; Joel 3:4–8; Acts 28:25–28
  14. 14 John 15:22–25; Luke 12:47–48; Romans 2:1; Romans 2:27; Amos 3:2
  15. 15 Isaiah 14:13–15; Matthew 4:13; 2 Peter 2:4; Luke 13:28; Matthew 11:23
  16. 16 John 13:20; 1 Thessalonians 4:8; Matthew 10:40; John 12:44; John 5:22–23
  17. 17 Romans 16:20; Luke 9:1; Mark 16:17; Luke 10:1; Luke 10:9
  18. 18 Revelation 12:7–9; Isaiah 14:12; Revelation 9:1; John 16:11; John 12:31
  19. 19 Psalm 91:13; Mark 16:18; Romans 16:20; Acts 28:5; Revelation 11:5
  20. 20 Revelation 20:15; Revelation 20:12; Matthew 7:22–23; Hebrews 12:23; Revelation 21:27
  21. 21 2 Corinthians 4:3; Matthew 13:11–16; Matthew 11:25–27; 1 Peter 2:1–2; 1 Corinthians 2:6–8
  22. 22 Matthew 11:27; John 1:18; John 6:44–46; John 10:15; John 17:26
  23. 23 Matthew 13:16–17
  24. 24 John 8:56; 1 Peter 1:10–12; Hebrews 11:13; Hebrews 11:39
  25. 25 Matthew 22:34–39; Luke 18:18; Acts 16:30–31; Matthew 19:16–19; Galatians 3:18
  26. 26 Romans 10:5; Isaiah 8:20; Galatians 3:21–22; Romans 3:19; Galatians 3:12–13
  27. 27 Mark 12:30–31; Matthew 22:37–40; Deuteronomy 6:5; Romans 13:9; Leviticus 19:18
  28. 28 Ezekiel 20:11; Leviticus 18:5; Matthew 19:17; Nehemiah 9:29; Luke 7:43
  29. 29 Luke 16:15; Luke 18:9–11; Matthew 5:43–44; Leviticus 19:34; Galatians 3:11
  30. 30 Luke 18:31; Jeremiah 51:52; Ezekiel 30:24; Psalm 88:4
  31. 31 1 John 3:16–18; Psalm 69:20; Proverbs 21:13; Jeremiah 5:31; Hosea 6:9
  32. 32 Acts 18:17; Proverbs 27:10; 2 Timothy 3:2; Psalm 109:25
  33. 33 1 Kings 8:50; Luke 7:13; Jeremiah 38:7–13; Matthew 18:33; Proverbs 27:10
  34. 34 Romans 12:20; Psalm 147:3; Genesis 42:27; Luke 2:7; Mark 14:8
  35. 35 Proverbs 19:17; Luke 14:13; Romans 16:23; Matthew 20:2
  36. 36 Luke 7:42; Matthew 21:28–31; Matthew 17:25; Matthew 22:42
  37. 37 1 John 3:16–18; Micah 6:8; 1 Peter 2:21; 2 Corinthians 8:9; 1 John 4:10–11
  38. 38 John 11:19–20; John 12:1–3; John 11:1–5; Luke 8:2–3; Acts 16:15
  39. 39 Proverbs 8:34; Luke 8:35; John 12:3; Acts 22:3; Deuteronomy 33:3
  40. 40 John 6:27; Luke 12:29; Matthew 16:22; Matthew 14:15; Jonah 4:1–4
  41. 41 Philippians 4:6; Mark 4:19; Luke 21:34; Matthew 6:25–34; Luke 8:14
  42. 42 Psalm 27:4; Psalm 16:5–6; John 10:27–28; John 4:14; Psalm 73:25

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Commentary 10:2 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon LI)

    By the lesson of the Gospel which has just been read, we are reminded to search what that harvest is of which the Lord says, "The harvest truly is great, but the labourers are few.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Quotes verse 10:16 Justin Martyr, First Apology (Chapters LXII–LXV)

    And He is called Angel and Apostle; for He declares whatever we ought to know, and is sent forth to declare whatever is revealed; as our Lord Himself says, "He that heareth Me, heareth Him that sent Me." From the writings of Moses also this will be manifest; for thus it is written in them, "And the Angel of God …

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Quotes verse 10:19 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapter XIX)

    For the Lord, through means of suffering, "ascending into the lofty place, led captivity captive, gave gifts to men," and conferred on those that believe in Him the power "to tread upon serpents and scorpions, and on all the power of the enemy," that is, of the leader of apostasy.

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  4. Quotes verse 10:35 Augustine of Hippo, Our Lord's Sermon on the Mount (Book I, Chapter XVI)

    This, therefore, is the counsel of Him whom I regard as having spoken the words, "Whatsoever thou spendest more, when I come again, I will repay thee."

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  5. Quotes verse 10:20 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XXXII)

    Hearken also unto Christ, saying, "Rejoice not that the demons obey you, but that your names are written in Heaven." And again before this, "Many will say to me in that day, Have we not prophesied in Thy name, and cast out devils, and done many mighty works, and then I will profess unto them, I know you not." And …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)