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Luke · Free Bible Version (Spanish)

Luke 7 Free Bible Version (Spanish)

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About VBL
  • Individual translator
  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text
  • Protestant (66 books)
  • Dynamic (thought for thought)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

1 Cuando terminó de hablarle a la gente, Jesús se fue hacia Capernaúm. 2 Allí vivía un centurión que tenía un siervo a quien apreciaba mucho y estaba enfermo, a punto de morir. 3 Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, envió a unos ancianos judíos donde Jesús estaba, pidiéndole que viniera a sanar a su siervo. 4 Cuando los ancianos llegaron donde estaba Jesús, le suplicaron de corazón, diciendo: “Por favor, ven y haz lo que él te pide. Él merece tu ayuda, 5 porque ama a nuestro pueblo y construyó una sinagoga para nosotros”. 6 Jesús fue con ellos, y cuando se aproximaba a la casa, el centurión envió a unos amigos donde Jesús para que le dijeran: “Señor, no te molestes en venir a mi casa, porque no soy digno de ello. 7 Ni siquiera creo que yo sea digno de ir a verte. Solo da la orden, y mi siervo será sanado. 8 Porque yo mismo estoy bajo autoridad de mis superiores, y tengo soldados bajo mi autoridad también. Yo ordeno a uno que vaya, y él va, a otro le ordeno que venga, y él viene. Yo ordeno a mi siervo que haga algo, y él lo hace”. 9 Cuando Jesús oyó esto, se quedó estupefacto. Se dio vuelta hacia la multitud que lo seguía y dijo: “Les digo que no he encontrado una fe como esta ni siquiera en Israel”. 10 Entonces los amigos del centurión regresaron a la casa y encontraron al siervo con buena salud. 11 Poco después de esto, Jesús fue a una ciudad llamada Naín, acompañado de sus discípulos y una gran multitud. 12 Cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, venía en camino una procesión fúnebre. El hombre que había muerto era el único hijo de una viuda, y una enorme multitud de la ciudad la acompañaba. 13 Cuando el Señor la vio se llenó de compasión por ella. “No llores”, le dijo. 14 Jesús se dirigió hacia el ataúd, y los portadores del féretro se detuvieron. Jesús dijo: “Joven, a ti te digo, levántate”. 15 El hombre que estaba muerto se incorporó y comenzó a hablar, y Jesús lo entregó de regreso a su madre. 16 Todos los que estaban allí quedaron impresionados y alababan a Dios, diciendo: “Se ha levantado entre nosotros un gran profeta”, y “Dios ha visitado a su pueblo”. 17 Y la noticia acerca de Jesús se difundió por toda Judea y sus alrededores. 18 Los discípulos de Juan le contaron todo esto a él. 19 Entonces él llamó a dos de sus discípulos y les dijo que fueran a ver a Jesús, y le preguntaran: “¿Eres tú el que hemos estado esperando, o debemos esperar a otro?” 20 Y cuando ellos llegaron donde Jesús, le dijeron: “Juan el Bautista nos envió donde ti, para preguntarte: ‘¿Eres tú el que hemos estado esperando o deberíamos esperar a otro?’” 21 Justo en ese momento Jesús sanó a muchas personas de sus enfermedades, de espíritus malignos e hizo ver a muchos ciegos. 22 Entonces Jesús le respondió a los discípulos de Juan: “Vayan y díganle a Juan lo que han visto y oído. Los ciegos ven, los cojos caminan, los leprosos son curados, los sordos oyen, los muertos han vuelto a vivir, y los pobres tienen la buena noticia. 23 Cuán bueno es para los que no se ofenden por mi causa”. 24 Después que los mensajeros de Juan se fueron, Jesús comenzó a decir a la multitud: “Respecto a Juan: ¿Qué esperaban ver ustedes cuando salían a verlo en el desierto? ¿Una caña movida por el viento? 25 ¿Esperaban encontrar a un hombre vestido con ropas finas? No, los que usan ropas elegantes y viven con lujos se encuentran en los palacios. 26 ¿Buscaban a un profeta? Sí, él es un profeta, y les aseguro que él es más que un profeta. 27 “De él se escribió en la Escritura: ‘Mira, yo envío a mi mensajero para que vaya delante de ti y prepare tu camino’. 28 “¡Yo les digo a ustedes, ningún hombre nacido de mujer es más grande que Juan, pero incluso es menos importante en el reino de Dios es más grande que él!” 29 Cuando oyeron esto, todos—incluyendo los cobradores de impuestos—siguieron lo que Dios dijo que era lo correcto, pues habían sido bautizados por Juan. 30 Pero los fariseos y los maestros religiosos rechazaban lo que Dios quería que hicieran, porque se habían negado a ser bautizados por Juan. 31 “¿Con qué compararé a este pueblo?” preguntó Jesús. “¿A qué son semejantes? 32 Son como niños sentados en la plaza del mercado, diciéndose unos a otros: ‘Tocamos la flauta para ustedes y ustedes no bailaron; cantamos canciones pero ustedes no lloraron’. 33 Cuando Juan el Bautista vino, él no comía pan ni bebía vino, pero ustedes decían: está poseído por el demonio. 34 Ahora está aquí el Hijo del hombre, y él come y bebe con las personas, pero ustedes dicen: ‘Miren, pasa el tiempo comiendo mucha comida y bebiendo mucho vino. Además es amigo de los recaudadores de impuestos y de los pecadores’. 35 ¡Sin embargo, los caminos sabios de Dios son demostrados por todos aquellos que lo siguen!” 36 Uno de los fariseos invitó a Jesús a comer con él. Y Jesús fue a la casa del Fariseo y se sentó a comer. 37 Pero una mujer, que era una pecadora en esa ciudad, supo que Jesús estaba comiendo en la casa del Fariseo. Se dirigió allí, llevando un frasco con perfume de alabastro. 38 Se arrodilló junto a Jesús y con sus lágrimas mojó sus pies, luego las secó con su cabello. Ella besó sus pies, y luego derramó el perfume sobre ellos. 39 Cuando el Fariseo que había invitado a Jesús vio esto, pensó: “Si este hombre realmente fuera un profeta, sabría quién es esta mujer que lo está tocando, y qué clase de persona fue. ¡Sabría que ella es una pecadora!” 40 Jesús alzó la voz y dijo: “Simón, tengo algo que decirte”. “Dime, maestro”, respondió él. 41 “En cierta ocasión, dos personas le debían a un prestamista. Una persona debía quinientos denarios, la otra persona debía solo cincuenta. 42 Ninguna de las dos personas podía devolverle el dinero, así que el prestamista les perdonó las deudas. ¿Cuál de las dos personas lo amará más?” 43 “Aquella a la que le perdonó más, diría yo”, respondió Simón. “Estás completamente en lo correcto”, dijo Jesús. 44 Y dándose vuelta hacia la mujer, le dijo a Simón: “¿Ves a esta mujer? Cuando vine a tu casa, no me ofreciste agua para lavar mis pies. Pero ella ha lavado mis pies con sus lágrimas, y los ha secado con su cabello. 45 Tú no me diste un beso, pero desde que llegué ella no ha parado de besar mis pies. 46 Tú no ungiste mi cabeza con aceite, pero ella derramó perfume sobre mis pies. 47 Así que yo te digo: sus muchos pecados han sido perdonados, por eso ella ama tanto. Pero al que se le perdona poco, solo ama un poco”. 48 Entonces Jesús le dijo a la mujer: “Tus pecados han sido perdonados”. 49 Y los que estaban sentados comiendo allí comenzaron a hablar entre ellos, diciendo: “¿Quién es este que incluso perdona pecados?” 50 Pero Jesús le dijo a la mujer: “Tu fe te ha salvado, vete en paz”.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

People

  • Simon

    Pharisee who hosted Jesus

    A Pharisee who invited Jesus to eat and whom Jesus addressed as Simon when a sinful woman anointed His feet.

    Cited in the guide: Luke 7:40

Cross references (49)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Matthew 8:5–13; Luke 7:1–10; Matthew 7:28–29
  2. 2 Genesis 24:27; John 4:46–47; 2 Kings 5:2–3; Job 31:5; Genesis 39:4–6
  3. 3 Matthew 8:5; John 4:47; Luke 9:38; Philemon 10; Luke 8:41
  4. 4 Luke 7:6–7; Matthew 10:37–38; Matthew 10:11; Revelation 3:4; Matthew 10:13
  5. 5 2 Chronicles 2:11–12; 1 Chronicles 29:3–9; 1 Kings 5:1; 1 John 5:1–3; 1 John 3:18–19
  6. 6 Mark 5:24; Luke 8:49; James 4:6; Matthew 3:11; Genesis 32:10
  7. 7 Psalm 107:20; Psalm 33:9; Luke 4:36; Mark 1:27; Luke 5:13
  8. 8 Acts 22:25–26; Acts 23:17; Colossians 3:22; Acts 10:7–8; 1 Timothy 6:1–2
  9. 9 Matthew 15:28; Romans 3:1–3; Matthew 8:10; Matthew 9:33; Romans 9:4–5
  10. 10 Matthew 8:13; John 4:50–53; Matthew 15:28; Mark 9:23
  11. 12 Luke 8:42; Luke 8:52; 2 Samuel 14:7; Genesis 22:12; Acts 9:39
  12. 13 Psalm 103:13; Isaiah 63:9; Lamentations 3:32–33; Hebrews 4:15; Psalm 86:15
  13. 14 John 5:25; John 11:43–44; Acts 9:40–41; John 11:25; Luke 8:54–55
  14. 15 2 Kings 13:21; 2 Kings 4:32–37; 1 Kings 17:23–24
  15. 16 Matthew 9:8; Jeremiah 33:9; Luke 1:68; Luke 7:39; Luke 2:20
  16. 17 Luke 7:14; Matthew 9:31; Matthew 9:26; Mark 1:28; Matthew 4:24
  17. 18 John 3:26; Matthew 11:2–19
  18. 19 Isaiah 9:6–7; John 4:25; Isaiah 11:1; Malachi 4:2; Genesis 3:15
  19. 20 Luke 7:19
  20. 21 Mark 3:10; 1 Kings 8:37; Mark 5:29; Psalm 90:7–9; Matthew 4:23
  21. 22 Isaiah 35:5–6; Isaiah 61:1–3; Luke 4:18; Isaiah 29:18–19; James 2:5
  22. 23 1 Peter 2:7–8; Matthew 11:6; Isaiah 8:14–15; Romans 9:32–33; Matthew 13:57–58
  23. 24 Ephesians 4:14; Luke 1:80; John 1:23; Luke 3:2; 2 Peter 3:17
  24. 25 2 Kings 1:8; Esther 1:11; Isaiah 59:17; Matthew 6:29; Esther 1:3
  25. 26 Luke 1:76; Luke 20:6; John 5:35; Matthew 11:9–14; Luke 16:16
  26. 27 Malachi 3:1; Luke 1:76; Mark 1:2; Matthew 11:10; Malachi 4:5–6
  27. 28 Hebrews 11:39–40; Matthew 11:11; Matthew 13:16–17; Colossians 1:25–27; Ephesians 3:8–9
  28. 29 Luke 3:12; Luke 7:35; Psalm 51:4; Matthew 21:31–32; Revelation 16:5
  29. 30 Luke 13:34; Matthew 22:35; 2 Corinthians 6:1; Jeremiah 8:8; Acts 20:27
  30. 31 Matthew 11:16–19; Lamentations 2:13; Mark 4:30
  31. 32 Matthew 11:16–19; Proverbs 17:16; Jeremiah 5:3–5; Isaiah 28:9–13; Zechariah 8:5
  32. 33 Luke 1:15; Mark 1:6; Matthew 3:4; John 8:52; Acts 2:13
  33. 34 Luke 15:2; Luke 7:36; Luke 19:7; Matthew 9:11; Luke 14:1
  34. 35 Proverbs 8:32–36; Matthew 11:19; 1 Corinthians 2:14–15; Hosea 14:9; Proverbs 17:16
  35. 36 Mark 14:3–9; Matthew 26:5–6; Luke 14:1; John 11:2–16; Luke 11:37
  36. 37 Mark 14:3–9; Matthew 26:6–13; Matthew 21:31; Luke 7:37–39; Luke 5:30
  37. 38 Psalm 126:5–6; Psalm 51:17; Genesis 18:4; Luke 7:44–46; Ecclesiastes 9:8
  38. 39 Luke 7:16; Luke 15:2; Isaiah 65:5; Proverbs 23:7; Mark 7:21
  39. 40 John 13:13; John 3:2; Luke 5:22; Matthew 7:22; Luke 18:18
  40. 41 Luke 7:47; Matthew 18:28; Matthew 6:12; Romans 5:20; Romans 3:23
  41. 42 Ephesians 1:7; Micah 7:18–20; Matthew 18:25–26; Ephesians 4:32; Romans 5:6
  42. 43 Psalm 116:16–18; Luke 10:38; 1 Corinthians 15:9–10; Mark 12:34; 1 Timothy 1:13–16
  43. 44 1 Timothy 5:10; Genesis 18:4; Judges 19:21; Genesis 19:2; Genesis 43:24
  44. 45 Romans 16:16; 2 Samuel 15:5; 1 Thessalonians 5:26; 2 Samuel 19:39; Genesis 33:4
  45. 46 Psalm 23:5; Ecclesiastes 9:8; Matthew 6:17; Ruth 3:3; 2 Samuel 14:2
  46. 47 1 John 4:19; 1 John 3:18; Romans 5:20; Galatians 5:6; Isaiah 1:18
  47. 48 Matthew 9:2; Mark 2:5; Luke 5:20
  48. 49 Luke 5:20–21; Mark 2:7; Matthew 9:3
  49. 50 Mark 5:34; Luke 8:48; Luke 18:42; Matthew 9:22; Mark 10:52

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Commentary 7:2 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XLVIII)

    The miracles of our Lord and Saviour Jesus Christ make indeed an impression on all who hear of, and believe them; but on different men in different ways.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Quotes verse 7:8 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapter VI)

    They maintain that he is the centurion mentioned in the Gospel, who addressed the Saviour in these words: "For I also am one having soldiers and servants under my authority; and whatsoever I command they do." They further hold that he will continue administering the affairs of the world as long as that is fitting and needful, and specially that …

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Quotes verse 7:36 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XII)

    For this Master of humility both by word and example, sat down even in the house of a certain proud Pharisee, by name Simon; and though He sat down in his house, there was no place in this heart, "where the Son of Man could lay His Head."

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  4. Quotes verse 7:2 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XXVI)

    But see by another thing also how Luke hath proclaimed his faith, saying that his servant "was ready to die." Nevertheless, not even this cast him into despondency, neither did it cause him to give up: but even so he trusted that he should prevail.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Quotes verse 7:35 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapter VIII)

    Her name, too, was indicated by the Saviour, when He said, "Yet wisdom is justified by her children." This, too, was done by Paul in these words, "But we speak wisdom among them that are perfect." They declare also that Paul has referred to the conjunctions within the Pleroma, showing them forth by means of one; for, when writing of …

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)