BES La Biblia en Español Sencillo 2026 1 En el año dieciocho del reinado de Jeroboam, Abías comenzó a reinar en Judá. 1 A LOS dieciocho años del rey Jeroboam, reinó Abías sobre Judá.
2 Reinó tres años en Jerusalén. Su madre se llamaba Maaca y era hija de Uriel de Guibeá. Hubo guerra entre Abías y Jeroboam. 2 Y reinó tres años en Jerusalem. El nombre de su madre fué Michâía hija de Uriel de Gabaa. Y hubo guerra entre Abías y Jeroboam.
3 Abías salió a la batalla con cuatrocientos mil de sus mejores soldados. Jeroboam formó contra él un ejército de ochocientos mil de sus mejores soldados. 3 Entonces ordenó Abías batalla con un ejército de cuatrocientos mil hombres de guerra valerosos y escogidos: y Jeroboam ordenó batalla contra él con ochocientos mil hombres escogidos, fuertes y valerosos.
4 Abías se puso en el monte Zemaraim, en la región montañosa de Efraín, y dijo: «¡Escúchenme, Jeroboam y todo Israel! 4 Y levantóse Abías sobre el monte de Semaraim, que es en los montes de Ephraim, y dijo: Oidme, Jeroboam y todo Israel.
5 ¿No saben que el Señor, Dios de Israel, dio a David y a sus descendientes el reino de Israel para siempre, mediante un pacto de sal? 5 ¿No sabéis vosotros, que Jehová Dios de Israel dió el reino á David sobre Israel para siempre, á él y á sus hijos en alianza de sal?
6 Pero Jeroboam, hijo de Nabat, servidor de Salomón, hijo de David, se rebeló contra su señor. 6 Pero Jeroboam hijo de Nabat, siervo de Salomón hijo de David, se levantó y rebeló contra su señor.
7 Se le unieron hombres insensatos y sin valor, que se impusieron a Roboam, hijo de Salomón, cuando era joven e inexperto y no podía hacerles frente. 7 Y se allegaron á él hombres vanos, hijos de iniquidad, y pudieron más que Roboam hijo de Salomón, porque Roboam era mozo y tierno de corazón, y no se defendió de ellos.
8 Ahora ustedes pretenden enfrentarse al reino que el Señor confió a los descendientes de David. Son muy numerosos y tienen con ustedes los bueyes de oro que Jeroboam hizo para que fueran sus dioses. 8 Y ahora vosotros tratáis de fortificaros contra el reino de Jehová en mano de los hijos de David, porque sois muchos, y tenéis con vosotros los becerros de oro que Jeroboam os hizo por dioses.
9 Expulsaron a los sacerdotes del Señor, descendientes de Aarón, y a los levitas. ¿No nombraron sus propios sacerdotes, como hacen las otras naciones? Cualquiera que venga a consagrarse con un buey o siete ovejas puede ser sacerdote de esos que no son dioses. 9 ¿No echasteis vosotros á los sacerdotes de Jehová, á los hijos de Aarón, y á los Levitas, y os habéis hecho sacerdotes á la manera de los pueblos de [otras] tierras, para que cualquiera venga á consagrarse con un becerro y siete carneros, y así sea sacerdote de los que no son dioses?
10 En cambio, el Señor es nuestro Dios y no lo hemos abandonado. Los descendientes de Aarón sirven como sacerdotes del Señor, y los levitas cumplen sus tareas. 10 Mas en cuanto á nosotros, Jehová [es] nuestro Dios, y no le hemos dejado: y los sacerdotes que ministran á Jehová [son] los hijos de Aarón, y los Levitas en la obra;
11 Cada mañana y cada tarde ofrecen holocaustos y queman incienso ante el Señor. Colocan el pan santo en su mesa y encienden cada tarde las lámparas del candelabro de oro. Nosotros cumplimos las órdenes del Señor nuestro Dios, pero ustedes lo han abandonado. 11 Los cuales queman á Jehová los holocaustos cada mañana y cada tarde, y los perfumes aromáticos; y ponen los panes sobre la mesa limpia, y el candelero de oro con sus candilejas para que ardan cada tarde: porque nosotros guardamos la ordenanza de Jehová nuestro Dios; mas vosotros le habéis dejado.
12 Dios está con nosotros y nos dirige. Sus sacerdotes tocarán las trompetas contra ustedes. Israelitas, no luchen contra el Señor, Dios de sus antepasados, porque no les irá bien». 12 Y he aquí Dios está con nosotros por cabeza, y sus sacerdotes con las trompetas del júbilo para que suenen contra vosotros. Oh hijos de Israel, no peleéis contra Jehová el Dios de vuestros padres, porque no os sucederá bien.
13 Jeroboam había enviado soldados para atacar por sorpresa desde atrás. Así, una parte de su ejército estaba frente a Judá y otra parte estaba escondida detrás. 13 Pero Jeroboam hizo girar una emboscada para venir á ellos por la espalda: y [estando] así delante de ellos, la emboscada estaba á espaldas de Judá.
14 Cuando los de Judá se volvieron, vieron que los atacaban por delante y por detrás. Clamaron al Señor por ayuda, mientras los sacerdotes tocaban las trompetas. 14 Y como miró Judá, he aquí que tenía batalla delante y á las espaldas; por lo que clamaron á Jehová, y los sacerdotes tocaron las trompetas.
15 Los hombres de Judá lanzaron el grito de guerra. Al oírse el grito, Dios llenó de temor a Jeroboam y a todo Israel ante Abías y Judá. 15 Entonces los de Judá alzaron grita; y así que ellos alzaron grita, Dios desbarató á Jeroboam y á todo Israel delante de Abías y de Judá:
16 Los israelitas huyeron ante Judá, y Dios los entregó en sus manos. 16 Y huyeron los hijos de Israel delante de Judá, y Dios los entregó en sus manos.
17 Abías y su ejército les causaron una gran derrota: mataron a espada a quinientos mil de los mejores soldados de Israel. 17 Y Abías y su gente hacían en ellos gran mortandad; y cayeron heridos de Israel quinientos mil hombres escogidos.
18 Así los israelitas fueron vencidos, y los de Judá triunfaron porque confiaron en el Señor, Dios de sus antepasados. 18 Así fueron humillados los hijos de Israel en aquel tiempo: mas los hijos de Judá se fortificaron, porque se apoyaban en Jehová el Dios de sus padres.
19 Abías persiguió a Jeroboam y conquistó algunas de sus ciudades: Betel, Jesana y Efrón, con sus pueblos vecinos. 19 Y siguió Abías á Jeroboam, y tomóle [algunas] ciudades, á Beth-el con sus aldeas, á Jesana con sus aldeas, y á Ephraim con sus aldeas.
20 Jeroboam no recuperó su poder mientras vivió Abías. El Señor le dio muerte. 20 Y nunca más tuvo Jeroboam poderío en los días de Abías: é hirióle Jehová, y murió.
21 Abías se hizo poderoso. Tuvo catorce esposas, veintidós hijos y dieciséis hijas. 21 Empero se fortificó Abías; y tomó catorce mujeres, y engendró veintidós hijos, y dieciséis hijas.
22 Los demás hechos de Abías, su conducta y sus palabras están escritos en el relato del profeta Iddo. 22 Lo demás de los hechos de Abías, sus caminos y sus negocios, está escrito en la historia de Iddo profeta.