BES La Biblia en Español Sencillo 2026 1 Estas son las palabras que Moisés dijo a todo Israel al otro lado del Jordán, en el desierto de Arabá, frente a Suf, entre Parán, Tofel, Labán, Hazerot y Dizahab. 1 ESTAS son las palabras que habló Moisés á todo Israel de esta parte del Jordán en el desierto, en el llano delante del mar Bermejo, entre Parán, y Thopel, y Labán, y Haseroth, y Dizahab.
2 Es un viaje de once días desde Horeb, por el camino del monte Seír, hasta Cades-barnea. 2 Once jornadas hay desde Horeb, camino del monte de Seir, hasta Cades-barnea.
3 En el año cuarenta, el primer día del mes once, Moisés dio a los hijos de Israel todas las órdenes que el Señor le había dado para ellos. 3 Y fué, que á los cuarenta años, en el mes undécimo, al primero del mes, Moisés habló á los hijos de Israel conforme á todas las cosas que Jehová le había mandado acerca de ellos;
4 Esto sucedió después de vencer a Sehón, rey de los amorreos que gobernaba en Hesbón, y a Og, rey de Basán, que gobernaba en Astarot y Edrei. 4 Después que hirió á Sehón rey de los Amorrheos, que habitaba en Hesbón, y á Og rey de Basán, que habitaba en Astarot en Edrei:
5 Al otro lado del Jordán, en la tierra de Moab, Moisés comenzó a explicar esta ley, diciendo: 5 De esta parte del Jordán, en tierra de Moab, resolvió Moisés declarar esta ley, diciendo:
6 El Señor nuestro Dios nos dijo en Horeb: «Ustedes han estado suficiente tiempo en este monte. 6 Jehová nuestro Dios nos habló en Horeb, diciendo: Harto habéis estado en este monte;
7 Ahora pónganse en marcha y vayan a la región montañosa de los amorreos y a todos los lugares cercanos: el Arabá, la región montañosa, los valles, el Néguev y la costa; toda la tierra de los cananeos y el Líbano, hasta el gran río Éufrates. 7 Volveos, partíos é id al monte del Amorrheo, y á todas sus comarcas, en el llano, en el monte, y en los valles, y al mediodía, y á la costa de la mar, á la tierra del Cananeo, y el Líbano, hasta el gran río, el río Eufrates.
8 Miren, toda la tierra está delante de ustedes. Entren y tomen posesión de la tierra que el Señor juró dar a sus padres Abraham, Isaac y Jacob, y a sus descendientes después de ellos». 8 Mirad, yo he dado la tierra en vuestra presencia; entrad y poseed la tierra que Jehová juró á vuestros padres Abraham, Isaac, y Jacob, que les daría á ellos y á su simiente después de ellos.
9 En ese tiempo les dije: «No puedo encargarme de ustedes yo solo. 9 Y yo os hablé entonces, diciendo: Yo no puedo llevaros solo:
10 El Señor su Dios los ha multiplicado, y ahora son tan numerosos como las estrellas del cielo. 10 Jehová vuestro Dios os ha multiplicado, y he aquí sois hoy vosotros como las estrellas del cielo en multitud.
11 ¡Que el Señor, el Dios de sus padres, los haga mil veces más numerosos y los bendiga como ha prometido! 11 ¡Jehová Dios de vuestros padres añada sobre vosotros como sois mil veces, y os bendiga, como os ha prometido!
12 Pero ¿cómo puedo yo solo llevar el peso de todos sus problemas, sus cargas y sus discusiones? 12 ¿Cómo llevaré yo solo vuestras molestias, vuestras cargas, y vuestros pleitos?
13 Escojan de sus tribus hombres sabios, entendidos y respetados, y yo los pondré como jefes sobre ustedes». 13 Dad[me] de entre vosotros, de vuestras tribus, varones sabios y entendidos y expertos, para que yo los ponga por vuestros jefes.
14 Ustedes me respondieron: «Es bueno hacer lo que dices». 14 Y me respondisteis, y dijisteis: Bueno es hacer lo que has dicho.
15 Así que tomé a los jefes de sus tribus, hombres sabios y respetados, y los puse como jefes sobre ustedes: jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez, y otros oficiales para sus tribus. 15 Y tomé los principales de vuestras tribus, varones sabios y expertos, y púselos por jefes sobre vosotros, jefes de millares, y jefes de cientos, y jefes de cincuenta, y cabos de diez, y gobernadores á vuestras tribus.
16 En ese tiempo di órdenes a sus jueces: «Escuchen los problemas entre sus hermanos y juzguen con justicia entre un hombre y su hermano, o entre un israelita y un extranjero que viva entre ustedes. 16 Y entonces mandé á vuestros jueces, diciendo: Oid entre vuestros hermanos, y juzgad justamente entre el hombre y su hermano, y el que le es extranjero.
17 Al juzgar, no permitan que la posición de una persona influya en su decisión. Escuchen por igual al pequeño y al grande. No tengan miedo de nadie, porque el juicio pertenece a Dios. Si un caso es demasiado difícil para ustedes, tráiganmelo y yo lo escucharé». 17 No tengáis respeto de personas en el juicio: así al pequeño como al grande oiréis: no tendréis temor de ninguno, porque el juicio es de Dios: y la causa que os fuere difícil, la traeréis á mí, y yo la oiré.
18 En ese tiempo también les di todas las órdenes que debían cumplir. 18 Os mandé, pues, en aquel tiempo todo lo que habíais de hacer.
19 Luego salimos de Horeb y atravesamos aquel grande y terrible desierto que ustedes vieron, camino a la región montañosa de los amorreos, como el Señor nuestro Dios nos había ordenado. Así llegamos a Cades-barnea. 19 Y partidos de Horeb, anduvimos todo aquel grande y terrible desierto que habéis visto, por el camino del monte del Amorrheo, como Jehová nuestro Dios nos lo mandó; y llegamos hasta Cades-barnea.
20 Entonces les dije: «Han llegado a la región montañosa de los amorreos, que el Señor nuestro Dios nos está dando. 20 Entonces os dije: Llegado habéis al monte del Amorrheo, el cual Jehová nuestro Dios nos da.
21 Miren, el Señor su Dios ha puesto la tierra delante de ustedes. Suban y tomen posesión de ella, como el Señor, el Dios de sus padres, les ha dicho. No tengan miedo ni se desanimen». 21 Mira, Jehová tu Dios ha dado delante de ti la tierra: sube y posée[la], como Jehová el Dios de tus padres te ha dicho; no temas ni desmayes.
22 Entonces todos ustedes se acercaron a mí y dijeron: «Enviaremos hombres delante de nosotros para que exploren la tierra y nos digan qué camino debemos tomar y a qué ciudades llegaremos». 22 Y llegasteis á mí todos vosotros, y dijisteis: Enviemos varones delante de nosotros, que nos reconozcan la tierra y nos traigan de vuelta razón del camino por donde hemos de subir, y de las ciudades adonde hemos de llegar.
23 Lo que dijeron me pareció bien, así que tomé a doce hombres de entre ustedes, uno de cada tribu. 23 Y el dicho me pareció bien: y tomé doce varones de vosotros, un varón por tribu:
24 Ellos subieron a la región montañosa, llegaron al valle de Escol y exploraron la tierra. 24 Y se encaminaron, y subieron al monte, y llegaron hasta la arroyada de Escol, y reconocieron [la tierra].
25 Tomaron en sus manos algunos frutos de la tierra, descendieron de nuevo hasta nosotros y nos dijeron: «Es una buena tierra la que el Señor nuestro Dios nos está dando». 25 Y tomaron en sus manos del fruto del país, y nos lo trajeron, y diéronnos cuenta, y dijeron: Es buena la tierra que Jehová nuestro Dios nos da.
26 Pero ustedes no quisieron subir y se rebelaron contra la orden del Señor su Dios. 26 Empero no quisisteis subir, antes fuisteis rebeldes al dicho de Jehová vuestro Dios;
27 Se quejaron en sus tiendas y dijeron: «El Señor nos odia. Por eso nos sacó de Egipto para entregarnos en manos de los amorreos y destruirnos. 27 Y murmurasteis en vuestras tiendas, diciendo: Porque Jehová nos aborrecía, nos ha sacado de tierra de Egipto, para entregarnos en mano del Amorrheo para destruirnos.
28 ¿Adónde vamos a subir? Nuestros hermanos han llenado nuestros corazones de temor diciendo: “Esa gente es más grande y más alta que nosotros. Sus ciudades son grandes y están amuralladas hasta el cielo. Además, vimos allí a los hijos de Anac”». 28 ¿A dónde subimos? Nuestros hermanos han hecho desfallecer nuestro corazón, diciendo: Este pueblo es mayor y más alto que nosotros, las ciudades grandes y muradas hasta el cielo; y también vimos allí hijos de gigantes.
29 Entonces les dije: «No se asusten ni tengan miedo de ellos. 29 Entonces os dije: No temáis, ni tengáis miedo de ellos.
30 El Señor su Dios, que va delante de ustedes, luchará por ustedes, como lo hizo por ustedes en Egipto ante sus propios ojos. 30 Jehová vuestro Dios, el cual va delante de vosotros, él peleará por vosotros, conforme á todas las cosas que hizo por vosotros en Egipto delante de vuestros ojos;
31 También vieron lo que hizo en el desierto, donde el Señor su Dios los llevó como un hombre lleva a su hijo, durante todo el camino hasta que llegaron a este lugar. 31 Y en el desierto has visto que Jehová tu Dios te ha traído, como trae el hombre á su hijo, por todo el camino que habéis andado, hasta que habéis venido á este lugar.
32 Pero a pesar de todo esto, ustedes no confiaron en el Señor su Dios, 32 Y aun con esto no creisteis en Jehová vuestro Dios,
33 que iba delante de ustedes por el camino, buscando un lugar donde pudieran levantar sus tiendas. De noche iba en el fuego para mostrarles el camino, y de día en la nube». 33 El cual iba delante de vosotros por el camino, para reconoceros el lugar donde habíais de asentar el campo, con fuego de noche para mostraros el camino por donde anduvieseis, y con nube de día.
34 Cuando el Señor oyó sus palabras, se enojó y juró: 34 Y oyó Jehová la voz de vuestras palabras, y enojóse, y juró diciendo:
35 «Ninguno de los hombres de esta mala generación verá la buena tierra que juré dar a sus padres, 35 No verá hombre alguno de estos de esta mala generación, la buena tierra que juré había de dar á vuestros padres,
36 excepto Caleb hijo de Jefone. Él la verá, y a él y a sus hijos les daré la tierra por donde caminó, porque ha seguido al Señor con todo su corazón». 36 Excepto Caleb hijo de Jephone: él la verá, y á él le daré la tierra que pisó, y á sus hijos; porque cumplió en pos de Jehová.
37 Además, el Señor se enojó conmigo por causa de ustedes y me dijo: «Tú tampoco entrarás allí. 37 Y también contra mí se airó Jehová por vosotros, diciendo: Tampoco tú entrarás allá:
38 Josué hijo de Nun, que te sirve, entrará en la tierra. Anímalo, porque él guiará a Israel para que reciba su herencia. 38 Josué hijo de Nun, que está delante de ti, él entrará allá: anímale; porque él la hará heredar á Israel.
39 Sus pequeños, que ustedes dijeron que caerían en manos extrañas, y sus hijos, que todavía no conocen el bien ni el mal, ellos entrarán allí. A ellos les daré la tierra y ellos la recibirán como herencia. 39 Y vuestros chiquitos, de los cuales dijisteis serán por presa, y vuestros hijos que no saben hoy bueno ni malo, ellos entrarán allá, y á ellos la daré, y ellos la heredarán.
40 Pero ustedes regresen al desierto por el camino del mar Rojo». 40 Y vosotros volveos, y partíos al desierto camino del mar Bermejo.
41 Entonces me dijeron: «Hemos pecado contra el Señor. Subiremos y lucharemos, como el Señor nuestro Dios nos ha ordenado». Y cada uno tomó sus armas y se prepararon para subir a la región montañosa. 41 Entonces respondisteis y me dijisteis: Pecado hemos contra Jehová; nosotros subiremos y pelearemos, conforme á todo lo que Jehová nuestro Dios nos ha mandado. Y os armasteis cada uno de sus armas de guerra, y os apercibisteis para subir al monte.
42 Pero el Señor me dijo: «Diles: No suban ni luchen, porque yo no estoy con ustedes. Si lo hacen, serán vencidos por sus enemigos». 42 Y Jehová me dijo: Diles: No subáis, ni peleéis, pues no estoy entre vosotros; porque no seáis heridos delante de vuestros enemigos.
43 Yo se lo dije, pero ustedes no prestaron atención. Se rebelaron contra la orden del Señor y, llenos de orgullo, subieron a la región montañosa. 43 Y os hablé, y no disteis oído; antes fuisteis rebeldes al dicho de Jehová, y persistiendo con altivez, subisteis al monte.
44 Entonces los amorreos que vivían en aquella región salieron contra ustedes y los persiguieron como abejas. Los vencieron en Seír y los persiguieron hasta Hormá. 44 Y salió el Amorrheo, que habitaba en aquel monte, á vuestro encuentro, y os persiguieron, como hacen las avispas, y os derrotaron en Seir, [persiguiéndoos] hasta Horma.
45 Ustedes regresaron llorando delante del Señor, pero el Señor no prestó atención a sus gritos ni los escuchó. 45 Y volvisteis, y llorasteis delante de Jehová; pero Jehová no escuchó vuestra voz, ni os prestó oído.
46 Así permanecieron mucho tiempo en Cades. 46 Y estuvisteis en Cades por muchos días, como en los días que habéis estado.