BES La Biblia en Español Sencillo 2026 1 Esto ha dicho el Señor: Haré que un viento destructor se levante contra Babilonia y contra los que viven en Caldea. 1 ASÍ ha dicho Jehová: He aquí que yo levanto sobre Babilonia, y sobre sus moradores que se levantan contra mí, un viento destruidor.
2 Enviaré hombres a Babilonia para limpiarla y vaciar su tierra. En el día de la desgracia acamparán contra ella por todos lados. 2 Y enviaré á Babilonia aventadores que la avienten, y vaciarán su tierra; porque serán contra ella de todas partes en el día del mal.
3 El arquero tensa su arco contra ella y se pone su coraza. No tengan misericordia de sus jóvenes; destruyan por completo todo su ejército. 3 [Diré] al flechero que entesa su arco, y al que se pone orgulloso con su loriga: No perdonéis á sus mancebos, destruid todo su ejército.
4 Los muertos quedarán tendidos en la tierra de los caldeos y los heridos en sus calles. 4 Y caerán muertos en la tierra de los Caldeos, y alanceados en sus calles.
5 Israel y Judá no han sido abandonados por su Dios, el Señor de los ejércitos, pues su tierra está llena de pecado contra el Santo de Israel. 5 Porque Israel y Judá no han enviudado de su Dios, Jehová de los ejércitos, aunque su tierra fué llena de pecado contra el Santo de Israel.
6 Huyan de Babilonia y salve cada uno su vida. No mueran por su maldad. Ha llegado el tiempo del castigo del Señor; él le hará pagar. 6 Huid de en medio de Babilonia, y librad cada uno su alma, porque no perezcáis á causa de su maldad: porque el tiempo es de venganza de Jehová; darále su pago.
7 Babilonia ha sido una copa de oro en la mano del Señor, que ha embriagado a toda la tierra. Las naciones han bebido su vino y por eso han perdido el juicio. 7 Vaso de oro fué Babilonia en la mano de Jehová, que embriaga toda la tierra: de su vino bebieron las gentes; aturdiéronse por tanto las naciones.
8 Babilonia ha caído y ha sido destruida de repente. Laméntense por ella. Traigan aceite curativo para su dolor, por si puede ser sanada. 8 En un momento cayó Babilonia, y despedazóse: aullad sobre ella; tomad bálsamo para su dolor, quizá sanará.
9 Quisimos sanar a Babilonia, pero no ha sido sanada. Abandónenla y vámonos cada uno a su país. Su castigo llega hasta el cielo y se eleva hasta las nubes. 9 Curamos á Babilonia, y no ha sanado: dejadla, y vámonos cada uno á su tierra; porque llegado ha hasta el cielo su juicio, y alzádose hasta las nubes.
10 El Señor ha mostrado nuestra justicia. Vengan, anunciemos en Sión la obra del Señor nuestro Dios. 10 Jehová sacó á luz nuestras justicias: venid, y contemos en Sión la obra de Jehová nuestro Dios.
11 Hagan brillar las flechas y tomen los escudos. El Señor ha movido el espíritu del rey de los medos, porque su plan es destruir a Babilonia. Es el castigo del Señor, el pago por su templo. 11 Limpiad las saetas, embrazad los escudos: despertado ha Jehová el espíritu de los reyes de Media; porque contra Babilonia es su pensamiento para destruirla; porque venganza es de Jehová, venganza de su templo.
12 Levanten la bandera contra los muros de Babilonia. Refuercen la guardia, pongan a los vigilantes en sus puestos y preparen un ataque sorpresa. Es el propósito del Señor, y él ha cumplido lo que dijo acerca de los habitantes de Babilonia. 12 Levantad bandera sobre los muros de Babilonia, reforzad la guardia, poned centinelas, disponed celadas; porque deliberó Jehová, y aun pondrá en efecto lo que ha dicho sobre los moradores de Babilonia.
13 Tú que vives junto a grandes aguas y tienes muchas riquezas, ha llegado tu fin y se ha acabado tu ganancia malvada. 13 La que moras entre muchas aguas, rica en tesoros, venido ha tu fin, la medida de tu codicia.
14 El Señor de los ejércitos ha jurado por sí mismo: «Te llenaré de hombres como de langostas, y gritarán contra ti». 14 Jehová de los ejércitos juró por su vida, [diciendo]: Yo te llenaré de hombres como de langostas, y levantarán contra ti gritería.
15 Él hizo la tierra con su poder, afirmó el mundo en su lugar con su sabiduría y extendió los cielos con su sabio plan. 15 El [es el] que hizo la tierra con su fortaleza, el que afirmó el mundo con su sabiduría, y extendió los cielos con inteligencia;
16 Al sonido de su voz se juntan las aguas en los cielos. Hace subir la niebla desde los extremos de la tierra, hace relámpagos para la lluvia y saca el viento de sus almacenes. 16 El que da con su voz muchedumbre de aguas del cielo, y hace subir las nubes de lo postrero de la tierra; él hace relámpagos con la lluvia, y saca el viento de sus tesoros.
17 Entonces cada ser humano se vuelve como un animal sin conocimiento. Todo trabajador del oro queda avergonzado por la imagen que hizo, porque su imagen de metal es un engaño y esas imágenes no tienen aliento. 17 Todo hombre se ha infatuado y [es] sin ciencia: avergüénzase todo artífice de la escultura, porque mentira es su vaciadizo, que no tiene espíritu.
18 No son nada; son una obra de engaño. Cuando llegue su castigo, serán destruidas. 18 Vanidad son, obra de irrisiones; en el tiempo de su visitación perecerán.
19 La herencia de Jacob es diferente de ellas, porque su herencia es el creador de todas las cosas. Su nombre es el Señor de los ejércitos. 19 No es como ellos la parte de Jacob: porque él es el Formador de todo; é [Israel] es la vara de su heredad: Jehová de los ejércitos es su nombre.
20 Tú eres mi hacha de combate y mi instrumento de guerra. Contigo serán quebrantadas las naciones; contigo serán quebrantados los reinos. 20 Martillo me sois, y armas de guerra; y por medio de ti quebrantaré gentes, y por medio de ti desharé reinos;
21 Contigo serán quebrantados el caballo y el jinete; contigo serán quebrantados el carro de guerra y el que lo monta. 21 Y por tu medio quebrantaré caballos y sus cabalgadores, y por medio de ti quebrantaré carros y los que en ellos suben;
22 Contigo serán quebrantados el hombre y la mujer; contigo serán quebrantados el anciano y el niño; contigo serán quebrantados el joven y la virgen. 22 Asimismo por tu medio quebrantaré hombres y mujeres, y por medio de ti quebrantaré viejos y mozos, y por tu medio quebrantaré mancebos y vírgenes:
23 Contigo serán quebrantados el pastor y su rebaño; contigo serán quebrantados el agricultor y sus bueyes; contigo serán quebrantados los capitanes y los gobernantes. 23 También quebrantaré por medio de ti al pastor y á su manada: quebrantaré por tu medio á labradores y sus yuntas; y duques y príncipes quebrantaré por medio de ti.
24 Haré pagar a Babilonia y a todos los habitantes de Caldea por todo el mal que hicieron en Sión ante sus ojos, dice el Señor. 24 Y pagaré á Babilonia y á todos los moradores de Caldea, todo el mal de ellos que hicieron en Sión delante de vuestros ojos, dice Jehová.
25 Estoy contra ti, dice el Señor, montaña destructora que destruyes toda la tierra. Extenderé mi mano contra ti, te haré rodar desde las rocas y te convertiré en una montaña quemada. 25 He aquí yo contra ti, oh monte destruidor, dice Jehová, que destruiste toda la tierra; y extenderé mi mano sobre ti, y te haré rodar de las peñas, y te tornaré monte quemado.
26 No tomarán de ti una piedra para la esquina de un muro ni para los cimientos de un edificio. Quedarás desolada para siempre, dice el Señor. 26 Y nadie tomará de ti piedra para esquina, ni piedra para cimiento; porque perpetuos asolamientos serás, ha dicho Jehová.
27 Levanten una bandera en la tierra y hagan sonar el cuerno entre las naciones. Preparen a las naciones contra ella. Reúnan contra ella los reinos de Ararat, Mini y Asquenaz; preparen un escriba contra ella. Que los caballos suban contra ella como langostas amontonadas. 27 Alzad bandera en la tierra, tocad trompeta en las naciones, apercibid gentes contra ella; juntad contra ella los reinos de Ararat, de Minni, y de Aschênaz; señalad contra ella capitán, haced subir caballos como langostas erizadas.
28 Preparen a las naciones para luchar contra ella: al rey de los medos, a sus gobernantes, a todos sus capitanes y a toda la tierra bajo su dominio. 28 Apercibid contra ella gentes; á reyes de Media, á sus capitanes, y á todos sus príncipes, y á toda la tierra de su señorío.
29 La tierra tiembla y sufre, porque los propósitos del Señor están firmes: dejar la tierra de Babilonia desolada y sin habitantes. 29 Y temblará la tierra, y afligiráse; porque confirmado es contra Babilonia todo el pensamiento de Jehová, para poner la tierra de Babilonia en soledad, y que no haya morador.
30 Los guerreros de Babilonia han dejado de luchar y esperan en sus fortalezas. Han perdido su fuerza y se han vuelto como mujeres. Sus casas han sido incendiadas y sus cerraduras han sido rotas. 30 Los valientes de Babilonia dejaron de pelear, estuviéronse en sus fuertes: faltóles su fortaleza, tornáronse como mujeres: encendiéronse sus casas, quebráronse sus cerrojos.
31 Un corredor llevará la noticia a otro, y un mensajero a otro, para anunciar al rey de Babilonia que su ciudad ha sido tomada por todos lados. 31 Correo se encontrará con correo, mensajero se encontrará con mensajero, para noticiar al rey de Babilonia que su ciudad es tomada por todas partes:
32 Los pasos del río han sido tomados, los carrizos han sido quemados y los guerreros están llenos de miedo. 32 Y los vados fueron tomados, y los carrizos fueron quemados á fuego, y consternáronse los hombres de guerra.
33 Estas son las palabras del Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: La hija de Babilonia es como una era cuando se pisa su suelo. Muy pronto llegará el tiempo de su cosecha. 33 Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: La hija de Babilonia es como parva; tiempo es ya de trillarla: de aquí á poco le vendrá el tiempo de la siega.
34 Nabucodonosor, rey de Babilonia, me ha devorado y aplastado con violencia. Me ha dejado como una vasija vacía, me ha tomado en su boca como un dragón, ha llenado su estómago con mi carne delicada y me ha triturado con sus dientes. 34 Comióme, desmenuzóme Nabucodonosor rey de Babilonia; paróme [como] vaso vacío, tragóme como dragón, hinchió su vientre de mis delicadezas, y echóme.
35 La hija de Sión dirá: «Que la violencia que sufrí y mi caída recaigan sobre Babilonia». Jerusalén dirá: «Que mi sangre recaiga sobre los habitantes de Caldea». 35 Sobre Babilonia la violencia contra mí y mi carne, dirá la moradora de Sión; y mi sangre sobre los moradores de Caldea, dirá Jerusalem.
36 Por eso ha dicho el Señor: Defenderé tu causa y haré pagar por lo que has sufrido. Secaré su mar y dejaré su fuente sin agua. 36 Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo juzgo tu causa y haré tu venganza; y secaré su mar, y haré que quede seca su corriente.
37 Babilonia será un montón de muros derribados, una guarida de chacales, un motivo de asombro y sorpresa, sin nadie vivo en ella. 37 Y será Babilonia para montones, morada de chacales, espanto y silbo, sin morador.
38 Rugirán juntos como leones; sus voces serán como las de los leones jóvenes. 38 A una rugirán como leones; como cachorros de leones bramarán.
39 Cuando estén acalorados, les prepararé un banquete y los embriagaré con vino. Así perderán el conocimiento y dormirán un sueño eterno sin despertar, dice el Señor. 39 En su calor les pondré sus banquetes; y haréles que se embriaguen, para que se alegren, y duerman eterno sueño, y no despierten, dice Jehová.
40 Los haré descender a la muerte como corderos, como machos cabríos juntos. 40 Hacerlos he traer como corderos al matadero, como carneros con cabritos.
41 ¡Cómo ha sido tomada Babilonia y sorprendida la alabada de toda la tierra! ¡Cómo se ha convertido Babilonia en motivo de asombro entre las naciones! 41 ¡Cómo fué presa Sesach, y fué tomada la que era alabada por toda la tierra! ¡Cómo fué Babilonia por espanto entre las gentes!
42 El mar ha subido sobre Babilonia y ella está cubierta por la multitud de sus olas. 42 Subió la mar sobre Babilonia; de la multitud de sus ondas fué cubierta.
43 Sus ciudades han quedado desoladas, una tierra seca y sin agua, donde nadie vive ni pasa. 43 Sus ciudades fueron asoladas, la tierra seca y desierta, tierra que no morará en ella nadie, ni pasará por ella hijo de hombre.
44 Castigaré a Bel en Babilonia y sacaré de su boca lo que había entrado en ella. Las naciones ya no acudirán juntas a él. El muro de Babilonia caerá. 44 Y visitaré á Bel en Babilonia, y sacaré de su boca lo que ha tragado: y no vendrán más á él gentes; y el muro de Babilonia caerá.
45 Pueblo mío, salgan de ella. Escape cada uno a salvo de la ira ardiente del Señor. 45 Salid de en medio de ella, pueblo mío, y salvad cada uno su vida de la ira del furor de Jehová.
46 Así sus corazones no se debilitarán ni se llenarán de miedo por las noticias que corran por la tierra. Un año correrá una noticia y al año siguiente otra; habrá violencia en la tierra, gobernante contra gobernante. 46 Y porque no desmaye vuestro corazón, y temáis á causa de la fama que se oirá por la tierra, en un año vendrá la fama, y después en otro año el rumor, y la violencia en la tierra, y el enseñoreador sobre el que enseñorea.
47 Por eso vienen días en que castigaré las imágenes de Babilonia. Toda su tierra será avergonzada y sus muertos caerán en ella. 47 Por tanto, he aquí vienen días que yo visitaré las esculturas de Babilonia, y toda su tierra será avergonzada, y todos sus muertos caerán en medio de ella.
48 El cielo, la tierra y todo lo que hay en ellos cantarán de alegría por Babilonia, porque sus destructores vendrán del norte, dice el Señor. 48 Y los cielos y la tierra, y todo lo que está en ellos, darán alabanzas sobre Babilonia: porque del aquilón vendrán sobre ella destruidores, dice Jehová.
49 Así como Babilonia hizo que los muertos de Israel cayeran a espada, en Babilonia quedarán tendidos los muertos de toda la tierra. 49 Pues que Babilonia fué causa que cayesen muertos de Israel, también de Babilonia caerán muertos de toda la tierra.
50 Ustedes que escaparon de la espada, vayan sin detenerse. Recuerden al Señor cuando estén lejos y tengan presente a Jerusalén. 50 Los que escapasteis del cuchillo, andad, no os detengáis; acordaos por muchos días de Jehová, y acordaos de Jerusalem.
51 Estamos avergonzados porque hemos oído palabras amargas. Nuestros rostros están cubiertos de vergüenza, porque extranjeros han entrado en los lugares santos del templo del Señor. 51 Estamos avergonzados, porque oímos la afrenta: confusión cubrió nuestros rostros, porque vinieron extranjeros contra los santuarios de la casa de Jehová.
52 Por eso vienen días, dice el Señor, en que castigaré sus imágenes. Por toda su tierra los heridos gritarán de dolor. 52 Por tanto, he aquí vienen días, dice Jehová, que yo visitaré sus esculturas, y en toda su tierra gemirán los heridos.
53 Aunque Babilonia se elevara al cielo y rodeara de muros sus altas fortalezas, enviaría contra ella a los que la destruirán, dice el Señor. 53 Si subiese Babilonia al cielo, y si fortaleciere en lo alto su fuerza, de mí vendrán á ella destruidores, dice Jehová.
54 Se oye un clamor desde Babilonia y una gran destrucción desde la tierra de los caldeos. 54 ¡Sonido de grito de Babilonia, y quebrantamiento grande de la tierra de los Caldeos!
55 El Señor deja desolada a Babilonia y acaba con la gran voz que sale de ella. Sus olas retumban como grandes aguas y su voz suena fuerte. 55 Porque Jehová destruye á Babilonia, y quitará de ella el mucho estruendo; y bramarán sus ondas, como muchas aguas será el sonido de la voz de ellos:
56 El destructor ha llegado contra Babilonia. Sus guerreros han sido capturados y sus arcos han sido quebrados, porque el Señor es un Dios que hace pagar, y sin duda dará el pago. 56 Porque vino destruidor contra ella, contra Babilonia, y sus valientes fueron presos, el arco de ellos fué quebrado: porque Jehová, Dios de retribuciones, dará la paga.
57 Embriagaré con vino a sus jefes, sus sabios, sus gobernantes, sus capitanes y sus guerreros. Dormirán un sueño eterno sin despertar, dice el Rey, cuyo nombre es el Señor de los ejércitos. 57 Y embriagaré sus príncipes y sus sabios, sus capitanes y sus nobles y sus fuertes; y dormirán sueño eterno y no despertarán, dice el Rey, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos.
58 Esto ha dicho el Señor de los ejércitos: Los anchos muros de Babilonia quedarán completamente al descubierto y sus altas puertas serán quemadas. Los pueblos siguen trabajando para nada, y el cansancio de las naciones acaba en el humo. 58 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: El muro ancho de Babilonia será derribado enteramente, y sus altas puertas serán quemadas á fuego; y en vano trabajarán pueblos y gentes en el fuego, y se cansarán.
59 Esta es la orden que el profeta Jeremías dio a Seraías, hijo de Nerías, hijo de Maaseías, cuando fue con Sedequías, rey de Judá, a Babilonia en el cuarto año de su reinado. Seraías era el administrador principal de la casa. 59 Palabra que envió Jeremías profeta á Seraías hijo de Nerías, hijo de Maasías, cuando iba con Sedechîas rey de Judá á Babilonia, el cuarto año de su reinado. Y era Seraías el principal camarero.
60 Jeremías escribió en un rollo todas las desgracias que vendrían sobre Babilonia. 60 Escribió pues Jeremías en un libro todo el mal que había de venir sobre Babilonia, todas las palabras que están escritas contra Babilonia.
61 Jeremías dijo a Seraías: «Cuando llegues a Babilonia, asegúrate de darles todas estas palabras. 61 Y dijo Jeremías á Seraías: Cuando llegares á Babilonia, y vieres y leyeres todas estas cosas,
62 Después de leerlas, di: “Señor, has dicho que este lugar será destruido, para que nadie viva en él, ni seres humanos ni animales, y quede despoblado para siempre”. 62 Dirás: Oh Jehová, tú has dicho contra este lugar que lo habías de talar, hasta no quedar en él morador, ni hombre ni animal, sino que para siempre ha de ser asolado.
63 Cuando termines de leer este rollo, átale una piedra y échalo al Éufrates. 63 Y será que cuando acabares de leer este libro, le atarás una piedra, y lo echarás en medio del Eufrates:
64 Di: “Así se hundirá Babilonia y nunca volverá a levantarse por las desgracias que le enviaré; el cansancio los vencerá”». Hasta aquí las palabras de Jeremías. 64 Y dirás: Así será anegada Babilonia, y no se levantará del mal que yo traigo sobre ella; y serán rendidos. Hasta aquí son las palabras de Jeremías.