BES La Biblia en Español Sencillo 2026 1 Adonisedec, rey de Jerusalén, oyó que Josué había tomado Hai y la había destruido por completo, haciendo con Hai y su rey lo mismo que había hecho con Jericó y su rey. También oyó que los habitantes de Gabaón habían hecho la paz con Israel y vivían entre ellos. 1 Y COMO Adonisedec rey de Jerusalem oyó que Josué había tomado á Hai, y que la había asolado, (como había hecho á Jericó y á su rey, así hizo á Hai y á su rey;) y que los moradores de Gabaón habían hecho paz con los Israelitas, y que estaban entre ellos;
2 Entonces tuvo mucho miedo, porque Gabaón era una ciudad importante, como una de las ciudades reales. Era más grande que Hai, y todos sus hombres eran guerreros. 2 Tuvieron muy gran temor; porque Gabaón era una gran ciudad, como una de las ciudades reales, y mayor que Hai, y todos sus hombres fuertes.
3 Por eso Adonisedec, rey de Jerusalén, envió este mensaje a Hoham, rey de Hebrón; a Piram, rey de Jarmut; a Jafía, rey de Laquis; y a Debir, rey de Eglón: 3 Envió pues á decir Adonisedec rey de Jerusalem, á Oham rey de Hebrón, y á Phiream rey de Jerimoth, y á Japhia rey de Lachîs, y á Debir rey de Eglón:
4 «Suban y ayúdenme a atacar Gabaón, porque ha hecho la paz con Josué y con los hijos de Israel». 4 Subid á mí, y ayudadme, y combatamos á Gabaón: porque ha hecho paz con Josué y con los hijos de Israel.
5 Entonces los cinco reyes amorreos —los reyes de Jerusalén, Hebrón, Jarmut, Laquis y Eglón— unieron sus ejércitos, acamparon frente a Gabaón y la atacaron. 5 Y cinco reyes de los Amorrheos, el rey de Jerusalem, el rey de Hebrón, el rey de Jerimoth, el rey de Lachîs, el rey de Eglón, se juntaron y subieron, ellos con todos sus ejércitos, y asentaron campo sobre Gabaón, y pelearon contra ella.
6 Los hombres de Gabaón enviaron este mensaje a Josué al campamento de Gilgal: «No abandones a tus siervos. Ven rápido, ayúdanos y sálvanos, porque todos los reyes amorreos de la región montañosa se han unido contra nosotros». 6 Y los moradores de Gabaón enviaron á decir á Josué al campo en Gilgal: No encojas tus manos de tus siervos; sube prestamente á nosotros para guardarnos y ayudarnos: porque todos los reyes de los Amorrheos que habitan en las montañas, se han juntado contra nosotros.
7 Josué subió desde Gilgal con todo su ejército y todos sus mejores hombres de guerra. 7 Y subió Josué de Gilgal, él y todo el pueblo de guerra con él, y todos los hombres valientes.
8 El Señor dijo a Josué: «No les tengas miedo, porque los he entregado en tus manos. Ninguno de ellos podrá resistirte». 8 Y Jehová dijo á Josué: No tengas temor de ellos: porque yo los he entregado en tu mano, y ninguno de ellos parará delante de ti.
9 Después de marchar toda la noche desde Gilgal, Josué los atacó por sorpresa. 9 Y Josué vino á ellos de repente, toda la noche subió desde Gilgal.
10 El Señor los llenó de confusión delante de Israel. Los israelitas mataron a muchos de ellos en Gabaón y los persiguieron por el camino que sube a Bet-horón, derrotándolos hasta Azeca y Maceda. 10 Y Jehová los turbó delante de Israel, é hiriólos con gran mortandad en Gabaón: y siguiólos por el camino que sube á Beth-oron, é hiriólos hasta Azeca y Maceda.
11 Mientras huían de Israel por la bajada de Bet-horón hacia Azeca, el Señor hizo caer sobre ellos grandes piedras desde el cielo. Murieron más por las piedras que por la espada de los hijos de Israel. 11 Y como iban huyendo de los Israelitas, á la bajada de Beth-oron, Jehová echó sobre ellos del cielo grandes piedras hasta Azeca, y murieron: muchos más murieron de las piedras del granizo, que los que los hijos de Israel habían muerto á cuchillo.
12 Aquel día, cuando el Señor entregó a los amorreos en manos de los hijos de Israel, Josué habló al Señor delante de Israel y dijo: «Sol, detente sobre Gabaón; y tú, luna, sobre el valle de Ajalón». 12 Entonces Josué habló á Jehová el día que Jehová entregó al Amorrheo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los Israelitas: Sol, detente en Gabaón; y tú, Luna, en el valle de Ajalón.
13 El sol se detuvo y la luna quedó inmóvil hasta que la nación castigó a sus enemigos. ¿No está esto escrito en el libro de Jaser? El sol se detuvo en medio del cielo y demoró casi un día entero en ponerse. 13 Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta tanto que la gente se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está aquesto escrito en el libro de Jasher? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró á ponerse casi un día entero.
14 Nunca hubo un día como aquel, ni antes ni después, cuando el Señor escuchó así la voz de un hombre. El Señor mismo luchaba por Israel. 14 Y nunca fué tal día antes ni después de aquél, habiendo atendido Jehová á la voz de un hombre: porque Jehová peleaba por Israel.
15 Después Josué y todo Israel regresaron al campamento de Gilgal. 15 Y Josué, y todo Israel con él, volvíase al campo en Gilgal.
16 Los cinco reyes habían huido y se habían escondido en una cueva en Maceda. 16 Pero los cinco reyes huyeron, y se escondieron en una cueva en Maceda.
17 Cuando informaron a Josué que habían encontrado a los cinco reyes escondidos en la cueva de Maceda, 17 Y fué dicho á Josué que los cinco reyes habían sido hallados en una cueva en Maceda.
18 él dijo: «Hagan rodar grandes piedras hasta la entrada de la cueva y pongan hombres allí para vigilarlos. 18 Entonces Josué dijo: Rodad grandes piedras á la boca de la cueva, y poned hombres junto á ella que los guarden;
19 Pero ustedes no se detengan. Persigan al ejército enemigo y atáquenlo por detrás. No permitan que entren en sus ciudades, porque el Señor su Dios los ha entregado en sus manos». 19 Y vosotros no os paréis, sino seguid á vuestros enemigos, y heridles la retaguardia, sin dejarles entrar en sus ciudades; porque Jehová vuestro Dios los ha entregado en vuestra mano.
20 Josué y los hijos de Israel causaron una gran derrota y destruyeron casi por completo a sus enemigos. Solo unos pocos lograron entrar en las ciudades fortificadas. 20 Y aconteció que como Josué y los hijos de Israel hubieron acabado de herirlos con mortandad muy grande, hasta destruirlos, los que quedaron de ellos se metieron en las ciudades fuertes.
21 Entonces todo el pueblo regresó sano y salvo con Josué al campamento de Maceda. Nadie se atrevió a hablar contra los hijos de Israel. 21 Y todo el pueblo se volvió salvo al campo á Josué en Maceda; que no hubo quien moviese su lengua contra los hijos de Israel.
22 Josué dijo: «Quiten las piedras de la entrada de la cueva y tráiganme a esos cinco reyes». 22 Entonces dijo Josué: Abrid la boca de la cueva, y sacadme de ella á estos cinco reyes.
23 Así lo hicieron. Sacaron de la cueva a los cinco reyes: el rey de Jerusalén, el rey de Hebrón, el rey de Jarmut, el rey de Laquis y el rey de Eglón. 23 E hiciéronlo así, y sacáronle de la cueva aquellos cinco reyes: al rey de Jerusalem, al rey de Hebrón, al rey de Jerimoth, al rey de Lachîs, al rey de Eglón.
24 Cuando llevaron los reyes ante Josué, él llamó a todos los hombres de Israel y dijo a los jefes de los guerreros que habían ido con él: «Acérquense y pongan sus pies sobre el cuello de estos reyes». Ellos se acercaron y pusieron los pies sobre sus cuellos. 24 Y cuando hubieron sacado estos reyes á Josué, llamó Josué á todos los varones de Israel, y dijo á los principales de la gente de guerra que habían venido con él: Llegad y poned vuestros pies sobre los pescuezos de aquestos reyes. Y ellos se llegaron, y pusieron sus pies sobre los pescuezos de ellos.
25 Josué les dijo: «No tengan miedo ni se desanimen. Sean fuertes y valientes, porque así hará el Señor con todos los enemigos contra quienes ustedes luchen». 25 Y Josué les dijo: No temáis, ni os atemoricéis; sed fuertes y valientes: porque así hará Jehová á todos vuestros enemigos contra los cuales peleáis.
26 Después Josué hizo matar a los cinco reyes y los colgó en cinco árboles. Allí quedaron colgados hasta la tarde. 26 Y después de esto Josué los hirió y los mató, é hízolos colgar en cinco maderos: y quedaron colgados en los maderos hasta la tarde.
27 Al ponerse el sol, por orden de Josué bajaron los cuerpos de los árboles y los arrojaron a la cueva donde se habían escondido. Luego pusieron grandes piedras a la entrada de la cueva, y allí permanecen hasta hoy. 27 Y cuando el sol se iba á poner, mandó Josué que los quitasen de los maderos, y los echasen en la cueva donde se habían escondido: y pusieron grandes piedras á la boca de la cueva, hasta hoy.
28 Aquel mismo día Josué tomó Maceda. Mató a espada a su rey y a todos sus habitantes, sin dejar a nadie con vida. Destruyó por completo la ciudad e hizo con su rey lo mismo que había hecho con el rey de Jericó. 28 En aquel mismo día tomó Josué á Maceda, y la puso á cuchillo, y mató á su rey; á ellos y á todo lo que en ella tenía vida, sin quedar nada: mas al rey de Maceda hizo como había hecho al rey de Jericó.
29 Después Josué y todo Israel pasaron de Maceda a Libna y la atacaron. 29 Y de Maceda pasó Josué, y todo Israel con él, á Libna; y peleó contra Libna:
30 El Señor también entregó a Libna y a su rey en manos de Israel. Josué mató a espada a todos sus habitantes, sin dejar a nadie con vida, e hizo con su rey lo mismo que había hecho con el rey de Jericó. 30 Y Jehová la entregó también á ella, y á su rey, en manos de Israel; y metióla á filo de espada, con todo lo que en ella había vivo, sin quedar nada: mas á su rey hizo de la manera que había hecho al rey de Jericó.
31 Luego Josué y todo Israel pasaron de Libna a Laquis. Acamparon frente a ella y la atacaron. 31 Y Josué, y todo Israel con él, pasó de Libna á Lachîs, y puso campo contra ella, y combatióla:
32 El Señor entregó Laquis en manos de Israel. Josué la tomó al segundo día y mató a espada a todos sus habitantes, como había hecho con Libna. 32 Y Jehová entregó á Lachîs en mano de Israel, y tomóla al día siguiente, y metióla á cuchillo, con todo lo que en ella había vivo, como había hecho en Libna.
33 Entonces Horam, rey de Gezer, subió para ayudar a Laquis, pero Josué lo derrotó junto con su ejército y no dejó a ninguno con vida. 33 Entonces Horam, rey de Gezer, subió en ayuda de Lachîs; mas á él y á su pueblo hirió Josué, hasta no quedar ninguno de ellos.
34 Después Josué y todo Israel pasaron de Laquis a Eglón. Acamparon frente a ella y la atacaron. 34 De Lachîs pasó Josué, y todo Israel con él, á Eglón: y pusieron campo contra ella, y combatiéronla:
35 La tomaron aquel mismo día y mataron a espada a todos sus habitantes, destruyéndolos por completo, como habían hecho con Laquis. 35 Y la tomaron el mismo día, y metiéronla á cuchillo; y aquel día mató á todo lo que en ella había vivo, como había hecho en Lachîs.
36 Luego Josué y todo Israel subieron de Eglón a Hebrón y la atacaron. 36 Subió luego Josué, y todo Israel con él, de Eglón á Hebrón, y combatiéronla;
37 La tomaron y mataron a espada a su rey, a todos los habitantes de sus ciudades y a todos los que vivían allí. No dejaron a nadie con vida. Destruyeron por completo Hebrón, como habían hecho con Eglón. 37 Y tomándola, la metieron á cuchillo, á su rey y á todas sus ciudades, con todo lo que en ella había vivo, sin quedar nada: como habían hecho á Eglón, así la destruyeron con todo lo que en ella había vivo.
38 Después Josué y todo Israel se dirigieron a Debir y la atacaron. 38 Y volviéndose Josué, y todo Israel con él, sobre Debir, combatióla;
39 La tomaron junto con su rey y todas sus ciudades. Mataron a espada a todos sus habitantes y los destruyeron por completo, sin dejar a nadie con vida. Josué hizo con Debir y su rey lo mismo que había hecho con Hebrón y su rey. 39 Y tomóla, y á su rey, y á todas sus villas; y metiéronlos á cuchillo, y destruyeron todo lo que allí dentro había vivo, sin quedar nada: como había hecho á Hebrón, así hizo á Debir y á su rey; y como había hecho á Libna y á su rey.
40 Así Josué conquistó toda la región: la zona montañosa, el sur, las llanuras y las laderas, junto con todos sus reyes. No dejó a nadie con vida, sino que destruyó por completo a todo ser viviente, tal como el Señor, Dios de Israel, había ordenado. 40 Hirió pues Josué toda la región de las montañas, y del mediodía, y de los llanos, y de las cuestas, y á todos sus reyes, sin quedar nada; todo lo que tenía vida mató, al modo que Jehová Dios de Israel lo había mandado.
41 Josué los derrotó desde Cades-barnea hasta Gaza, y desde toda la tierra de Gosén hasta Gabaón. 41 E hiriólos Josué desde Cades-barnea hasta Gaza, y toda la tierra de Gosén hasta Gabaón.
42 Josué tomó a todos estos reyes y sus tierras en una sola campaña, porque el Señor, Dios de Israel, luchaba por Israel. 42 Todos estos reyes y sus tierras tomó Josué de una vez; porque Jehová el Dios de Israel peleaba por Israel.
43 Después Josué y todo Israel regresaron al campamento de Gilgal. 43 Y tornóse Josué, y todo Israel con él, al campo en Gilgal.