BES La Biblia en Español Sencillo 2026 1 Coré, hijo de Izar, hijo de Coat, hijo de Leví, se unió con Datán y Abiram, hijos de Eliab, y con On, hijo de Pelet, de la tribu de Rubén. 1 Y CORÉ, hijo de Ishar, hijo de Coath, hijo de Leví; y Dathán y Abiram, hijos de Eliab; y Hon, hijo de Peleth, de los hijos de Rubén, tomaron [gente],
2 Ellos se rebelaron contra Moisés junto con doscientos cincuenta israelitas, jefes de la comunidad, miembros reconocidos y respetados. 2 Y levantáronse contra Moisés con doscientos y cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del consejo, varones de nombre;
3 Se reunieron contra Moisés y Aarón y les dijeron: «¡Ya basta! Toda la comunidad es santa, cada uno de ellos, y el Señor está en medio de ellos. ¿Por qué se ponen ustedes por encima de la comunidad del Señor?» 3 Y se juntaron contra Moisés y Aarón, y les dijeron: Básteos, porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová: ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?
4 Cuando Moisés oyó esto, se postró rostro en tierra. 4 Y como lo oyó Moisés, echóse sobre su rostro;
5 Luego dijo a Coré y a todos sus seguidores: «Mañana por la mañana el Señor mostrará quién le pertenece y quién es santo, y hará que esa persona se acerque a él. A quien él escoja, lo hará acercarse. 5 Y habló á Coré y á todo su séquito, diciendo: Mañana mostrará Jehová quién es suyo, y al santo harálo llegar á sí; y al que él escogiere, él lo allegará á sí.
6 Coré y todos sus seguidores, hagan esto: tomen incensarios 6 Haced esto: tomaos incensarios, Coré y todo su séquito:
7 y mañana pongan en ellos fuego e incienso delante del Señor. El hombre que el Señor escoja será el santo. ¡Ya basta, hijos de Leví!» 7 Y poned fuego en ellos, y poned en ellos sahumerio delante de Jehová mañana; y será que el varón á quien Jehová escogiere, aquél [será] el santo: básteos [esto], hijos de Leví.
8 Moisés dijo también a Coré: «Escuchen ahora, hijos de Leví. 8 Dijo más Moisés á Coré: Oid ahora, hijos de Leví:
9 ¿Les parece poco que el Dios de Israel los haya separado del resto de la comunidad de Israel y los haya acercado a él para hacer el trabajo del tabernáculo del Señor y servir delante de la comunidad? 9 ¿Os es poco que el Dios de Israel os haya apartado de la congregación de Israel, haciéndoos allegar á sí para que ministraseis en el servicio del tabernáculo de Jehová, y estuvieseis delante de la congregación para ministrarles?
10 Él te ha acercado a ti y a todos tus hermanos levitas. ¿Ahora quieren también el sacerdocio? 10 ¿Y que te hizo acercar á ti, y á todos tus hermanos los hijos de Leví contigo; para que procuréis también el sacerdocio?
11 En realidad, tú y todos tus seguidores se han unido contra el Señor. ¿Quién es Aarón para que se quejen contra él?» 11 Por tanto, tú y todo tu séquito sois los que os juntáis contra Jehová: pues Aarón, ¿qué es para que contra él murmuréis?
12 Entonces Moisés mandó llamar a Datán y Abiram, hijos de Eliab, pero ellos respondieron: «¡No iremos! 12 Y envió Moisés á llamar á Dathán y Abiram, hijos de Eliab; mas ellos respondieron: No iremos allá:
13 ¿No basta con que nos hayas sacado de una tierra donde abundan la leche y la miel para hacernos morir en el desierto? ¿También quieres gobernarnos como un jefe? 13 ¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente?
14 Además, no nos has llevado a una tierra donde abundan la leche y la miel, ni nos has dado campos y viñas como herencia. ¿Piensas engañar a estos hombres? ¡No iremos!» 14 Ni tampoco nos has metido tú en tierra que fluya leche y miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas: ¿has de arrancar los ojos de estos hombres? No subiremos.
15 Moisés se enojó mucho y dijo al Señor: «No aceptes su ofrenda. No he tomado ni un solo asno de ellos ni he hecho daño a ninguno». 15 Entonces Moisés se enojó en gran manera, y dijo á Jehová: No mires á su presente: ni aun un asno he tomado de ellos, ni á ninguno de ellos he hecho mal.
16 Entonces Moisés dijo a Coré: «Mañana tú y todos tus seguidores preséntense delante del Señor, junto con Aarón. 16 Después dijo Moisés á Coré: Tú y todo tu séquito, poneos mañana delante de Jehová; tú, y ellos, y Aarón:
17 Cada uno tome su incensario, ponga incienso en él y preséntelo delante del Señor. Serán doscientos cincuenta incensarios. Tú y Aarón también llevarán cada uno su incensario». 17 Y tomad cada uno su incensario, y poned sahumerio en ellos, y allegad delante de Jehová cada uno su incensario: doscientos y cincuenta incensarios: tú también, y Aarón, cada uno con su incensario.
18 Cada hombre tomó su incensario, puso fuego e incienso en él y se puso a la entrada de la Tienda de reunión junto con Moisés y Aarón. 18 Y tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, y echaron en ellos sahumerio, y pusiéronse á la puerta del tabernáculo del testimonio con Moisés y Aarón.
19 Coré reunió contra ellos a toda la comunidad a la entrada de la Tienda de reunión. Entonces la gloria del Señor apareció ante toda la comunidad. 19 Ya Coré había hecho juntar contra ellos toda la congregación á la puerta del tabernáculo del testimonio: entonces la gloria de Jehová apareció á toda la congregación.
20 El Señor dijo a Moisés y a Aarón: 20 Y Jehová habló á Moisés y á Aarón, diciendo:
21 «Apártense de esta comunidad para que yo los destruya en un instante». 21 Apartaos de entre esta congregación, y consumirlos he en un momento.
22 Pero ellos se postraron rostro en tierra y dijeron: «Oh Dios, Dios de los espíritus de toda la humanidad, ¿te enojarás contra toda la comunidad por el pecado de un solo hombre?» 22 Y ellos se echaron sobre sus rostros, y dijeron: Dios, Dios de los espíritus de toda carne, ¿no es un hombre el que pecó? ¿y airarte has tú contra toda la congregación?
23 Entonces el Señor dijo a Moisés: 23 Entonces Jehová habló á Moisés, diciendo:
24 «Dile a la comunidad que se aleje de las tiendas de Coré, Datán y Abiram». 24 Habla á la congregación, diciendo: Apartaos de en derredor de la tienda de Coré, Dathán, y Abiram.
25 Moisés se levantó y fue a donde estaban Datán y Abiram, y los ancianos de Israel lo siguieron. 25 Y Moisés se levantó, y fué á Dathán y á Abiram; y los ancianos de Israel fueron en pos de él.
26 Dijo a la comunidad: «Aléjense de las tiendas de estos hombres malvados. No toquen nada que les pertenezca, para que no sean destruidos a causa de todos sus pecados». 26 Y él habló á la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos impíos hombres, y no toquéis ninguna cosa suya, por que no perezcáis en todos sus pecados.
27 Entonces todos se alejaron de las tiendas de Coré, Datán y Abiram. Datán y Abiram salieron y se quedaron a la entrada de sus tiendas con sus esposas, sus hijos y sus niños pequeños. 27 Y apartáronse de las tiendas de Coré, de Dathán, y de Abiram en derredor: y Dathán y Abiram salieron y pusiéronse á las puertas de sus tiendas, con sus mujeres, y sus hijos, y sus chiquitos.
28 Moisés dijo: «Así sabrán que el Señor me ha enviado a hacer todas estas cosas y que no las he hecho por mi propia voluntad. 28 Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas; que no de mi corazón [las hice].
29 Si estos hombres mueren de muerte natural, como cualquier otra persona, entonces el Señor no me ha enviado. 29 Si como mueren todos los hombres murieren éstos, ó si fueren ellos visitados á la manera de todos los hombres, Jehová no me envió.
30 Pero si el Señor hace algo nunca visto, y la tierra abre su boca y se los traga con todo lo que les pertenece, y descienden vivos al lugar de los muertos, entonces sabrán que estos hombres han despreciado al Señor». 30 Mas si Jehová hiciere una nueva cosa, y la tierra abriere su boca, y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al abismo, entonces conoceréis que estos hombres irritaron á Jehová.
31 Apenas terminó de decir estas palabras, la tierra debajo de ellos se abrió. 31 Y aconteció, que en acabando él de hablar todas estas palabras, rompióse la tierra que estaba debajo de ellos:
32 La tierra abrió su boca y se los tragó junto con sus familias, todos los hombres que pertenecían a Coré y todos sus bienes. 32 Y abrió la tierra su boca, y tragólos á ellos, y á sus casas, y á todos los hombres de Coré, y á toda su hacienda.
33 Ellos y todo lo que les pertenecía descendieron vivos al lugar de los muertos. La tierra se cerró sobre ellos y desaparecieron de en medio de la comunidad. 33 Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al abismo, y cubriólos la tierra, y perecieron de en medio de la congregación.
34 Al oír sus gritos, todos los israelitas que estaban alrededor huyeron diciendo: «¡La tierra también puede tragarnos a nosotros!» 34 Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron al grito de ellos; porque decían: No nos trague también la tierra.
35 Entonces salió fuego del Señor y consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían el incienso. 35 Y salió fuego de Jehová, y consumió los doscientos y cincuenta hombres que ofrecían el sahumerio.
36 El Señor dijo a Moisés: 36 Entonces Jehová habló á Moisés, diciendo:
37 «Dile a Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, que saque los incensarios de entre las llamas y esparza lejos las brasas, porque los incensarios son santos. 37 Di á Eleazar, hijo de Aarón sacerdote, que tome los incensarios de en medio del incendio, y derrame más allá el fuego; porque son santificados:
38 Los incensarios de estos hombres que perdieron la vida por su pecado deben convertirse en láminas de metal para cubrir el altar. Como fueron presentados delante del Señor, son santos. Servirán como señal para los israelitas». 38 Los incensarios de estos pecadores contra sus almas: y harán de ellos planchas extendidas para cubrir el altar: por cuanto ofrecieron con ellos delante de Jehová, son santificados; y serán por señal á los hijos de Israel.
39 El sacerdote Eleazar tomó los incensarios de bronce que habían presentado los hombres que murieron quemados, y los martillaron para hacer una cubierta para el altar. 39 Y el sacerdote Eleazar tomó los incensarios de metal con que los quemados habían ofrecido; y extendiéronlos para cubrir el altar,
40 Esto serviría para recordar a los israelitas que nadie que no fuera descendiente de Aarón debía acercarse a quemar incienso delante del Señor, para que no le sucediera lo mismo que a Coré y sus seguidores. Así se cumplió lo que el Señor había dicho a Eleazar por medio de Moisés. 40 En recuerdo á los hijos de Israel que ningún extraño que no sea de la simiente de Aarón, llegue á ofrecer sahumerio delante de Jehová, porque no sea como Coré, y como su séquito; según se lo dijo Jehová por mano de Moisés.
41 Al día siguiente, toda la comunidad de Israel se quejó contra Moisés y Aarón diciendo: «Ustedes han matado al pueblo del Señor». 41 El día siguiente toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: Vosotros habéis muerto al pueblo de Jehová.
42 Mientras la comunidad se reunía contra Moisés y Aarón, miraron hacia la Tienda de reunión y vieron que la nube la cubría y que aparecía la gloria del Señor. 42 Y aconteció que, como se juntó la congregación contra Moisés y Aarón, miraron hacia el tabernáculo del testimonio, y he aquí la nube lo había cubierto, y apareció la gloria de Jehová.
43 Entonces Moisés y Aarón fueron al frente de la Tienda de reunión. 43 Y vinieron Moisés y Aarón delante del tabernáculo del testimonio.
44 El Señor dijo a Moisés: 44 Y Jehová habló á Moisés, diciendo:
45 «Apártense de esta comunidad para que yo los destruya en un instante». Pero ellos se postraron rostro en tierra. 45 Apartaos de en medio de esta congregación, y consumirélos en un momento. Y ellos se echaron sobre sus rostros.
46 Moisés dijo a Aarón: «Toma tu incensario, pon en él fuego del altar e incienso, y llévalo rápidamente a la comunidad para hacer expiación por ellos. La ira del Señor ha salido y la plaga ya ha comenzado». 46 Y dijo Moisés á Aarón: Toma el incensario, y pon en él fuego del altar, y sobre él pon perfume, y ve presto á la congregación, y haz expiación por ellos; porque el furor ha salido de delante de la faz de Jehová: la mortandad ha comenzado.
47 Aarón hizo lo que Moisés le dijo y corrió hasta el centro de la comunidad. La plaga ya había comenzado entre el pueblo, pero Aarón puso incienso en el incensario e hizo expiación por ellos. 47 Entonces tomó Aarón [el incensario], como Moisés dijo, y corrió en medio de la congregación: y he aquí que la mortandad había comenzado en el pueblo: y él puso perfume, é hizo expiación por el pueblo.
48 Se puso entre los muertos y los vivos, y la plaga se detuvo. 48 Y púsose entre los muertos y los vivos; y cesó la mortandad.
49 Murieron catorce mil setecientas personas por la plaga, además de los que habían muerto por la rebelión de Coré. 49 Y los que murieron en aquella mortandad fueron catorce mil y setecientos, sin los muertos por el negocio de Coré.
50 Cuando la plaga se detuvo, Aarón volvió con Moisés a la entrada de la Tienda de reunión. 50 Después se volvió Aarón á Moisés á la puerta del tabernáculo del testimonio, cuando la mortandad había cesado.