1 Si creen ustedes que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios y el Salvador, ustedes son hijos de Dios. Y el que ama al padre ama también a los hijos. 2 Así que podemos medir el amor que sentimos hacia los hijos de Dios, hermanos nuestros en la fe, por el amor que sentimos hacia Dios y la obediencia que le rendimos. 3 Amar a Dios es obedecer sus mandamientos; y esto no es difícil, 4 porque el que es hijo de Dios puede vencer el pecado y las inclinaciones al mal, confiando en la ayuda que Cristo puede ofrecerle. 5 ¡Nadie podrá jamás vencer en esta lucha sin creer que Jesús es el Hijo de Dios! 6 Nosotros sabemos que Jesús es el Hijo de Dios porque Dios lo proclamó con gran voz desde el cielo en el momento en que lo bautizaban y también cuando moría. ¡No sólo en su bautismo sino también a la hora de su muerte! Y el Espíritu Santo, siempre veraz, lo afirma también. 8◆ Así que tenemos tres testimonios: la voz del Espíritu Santo en nuestros corazones, la voz que habló desde el cielo cuando bautizaban a Jesús, y la voz que habló poco antes de su muerte. Y todos afirman lo mismo: que Jesucristo es el Hijo de Dios. 9 Y si aceptamos el testimonio de los hombres que comparecen ante los tribunales, cuánto más no hemos de creer la gran afirmación de Dios: ¡que Jesús es su Hijo! 10 Creer esto es aceptar este testimonio en lo más íntimo del corazón; no creerlo equivale a llamar mentiroso a Dios, pues es no creer lo que él ha dicho acerca de su Hijo. 11 ¿Y qué es lo que ha dicho? Que nos ha dado vida eterna, y que esta vida está en su Hijo. 12 Así que el que tiene al Hijo de Dios tiene la vida; el que no tiene al Hijo, no tiene la vida. 13 A ustedes, que creen en el Hijo de Dios, les he escrito sobre estas cosas para que sepan que tienen la vida eterna. 14 Y estamos seguros de que él nos escuchará cuando le pidamos algo que esté de acuerdo con su voluntad. 15 Y si sabemos que él nos oye cuando le hablamos y cuando le presentamos nuestras peticiones, podemos estar seguros de que nos contestará. 16 Si ven que un hermano comete un pecado que no es mortal, pidan a Dios que lo perdone, y Dios le dará vida, si es cierto que su pecado no es mortal. Pero hay un pecado que sí es mortal, por el cual no digo que se pida. 17 Cualquier maldad es pecado, pero no me refiero a los pecados ordinarios. Me refiero al pecado mortal. 18 Nadie que forme parte de la familia de Dios peca de manera habitual, porque Cristo, el Hijo de Dios, lo tiene bien agarrado y el diablo no puede echarle mano. 19 Sabemos que somos hijos de Dios. El mundo que nos rodea está bajo el dominio de Satanás, 20 pero sabemos que Cristo, el Hijo de Dios, vino a ayudarnos a hallar y entender al Dios verdadero. Ahora estamos en Dios, porque estamos en su Hijo Jesucristo, que es también Dios verdadero y la vida eterna. 21 Hijitos, apártense de cualquier cosa que pueda desplazar a Dios de sus corazones. Amén. Sinceramente, Juan.
1 Juan · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
1 Juan 5 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones
Esta traducción no tiene el versículo 7; los siguientes conservan su numeración habitual.
Referencias cruzadas (20)
Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.
- 1 Juan 1:12–13; 1 Juan 2:29; Juan 8:42; 1 Juan 4:7; 1 Pedro 1:22–23
- 2 Juan 13:34–35; 1 Juan 2:5; 1 Juan 3:22–24; Juan 15:17; 1 Juan 4:21
- 3 Juan 14:15; Juan 15:10; Deuteronomio 7:9; Juan 14:21–24; 2 Juan 6
- 4 1 Corintios 15:57; 1 Juan 4:4; Juan 16:33; 1 Juan 3:9; 1 Juan 5:5
- 5 1 Juan 4:15; 1 Juan 5:1
- 6 Juan 15:26; Hebreos 9:14; Juan 16:13; Marcos 14:24; Juan 14:17
- 8 1 Juan 5:6–7; Juan 15:26; 1 Pedro 3:21; Hechos 2:2–4; Romanos 8:16
- 9 Mateo 3:16–17; Mateo 17:5; Hechos 17:31; Juan 8:17–19; Hechos 5:32
- 10 Romanos 8:16; Gálatas 4:6; Juan 3:33; Juan 5:38; Hebreos 3:12
- 11 Romanos 6:23; 1 Juan 2:25; Juan 3:36; 1 Juan 5:20; 1 Juan 4:9
- 12 Juan 3:36; Juan 5:24; Juan 1:12; 1 Corintios 1:30; Juan 3:15
- 13 Juan 20:31; Juan 1:12; 1 Juan 3:23; 2 Pedro 1:10–11; Juan 3:18
- 14 Juan 14:13; Jeremías 29:12–13; Jeremías 33:3; 1 Juan 3:21–22; Juan 15:7
- 15 Lucas 11:9–10; Marcos 11:24; Proverbios 15:29; 1 Juan 5:18–20
- 16 Hebreos 6:4–6; 1 Samuel 2:25; Jeremías 11:14; Hebreos 10:26–31; Marcos 3:28–30
- 17 1 Juan 3:4; Santiago 1:15; Ezequiel 18:26–32; 1 Juan 5:16; Santiago 4:7–10
- 18 1 Juan 3:9; 1 Juan 5:4; Judas 21; Judas 24; 1 Juan 5:1
- 19 2 Corintios 4:4; Efesios 2:2; 1 Juan 4:4–6; Gálatas 1:4; Apocalipsis 12:9
- 20 Juan 17:3; Lucas 24:45; Juan 14:9; 1 Timoteo 3:16; Isaías 44:6
- 21 1 Corintios 10:14; 1 Corintios 10:7; Éxodo 20:3–4; 2 Corintios 6:16–17; 1 Tesalonicenses 1:9
Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias
¿Por qué mi Biblia dice algo distinto?
- 1 Juan 5:7–8: los «tres testigos celestiales»
Las Biblias antiguas en inglés y en español dicen: «tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo: y estos tres son uno». Estas palabras, llamadas la Coma joánica, faltan en prácticamente todos los manuscritos griegos anteriores a la Baja Edad Media y en los Padres griegos. El Texto Patriarcal las imprime en letra pequeña, conservadas por deseo del Santo Sínodo. La Trinidad no depende de ellas.
Lo que dijeron los Padres
Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.
Cómo se eligieron
«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).
I Suppose ye remember, those of you who were present yesterday, to what place in the course of this epistle our exposition has reached: namely, "He that loveth not his brother whom he seeth, how can he love God whom he seeth not?
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)
… but is of antichrist." These words agree with what was said in the Gospel, that "the Word was made flesh, and dwelt among us." Wherefore he again exclaims in his Epistle, "Every one that believeth that Jesus is the Christ, has been born of God;" knowing Jesus Christ to be one and the same, to whom the gates of heaven …
There is a sin unto death: I do not say that he shall pray for it." For he manifestly shows that there are certain brethren for whom we are not commanded to pray, although the Lord bids us pray even for our persecutors.
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)
And he that loveth Him that begat, loveth Him also that is begotten of Him; but he that despiseth Him that is begotten casts back the insult upon Him who begat.
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)
What about John then, when in his Catholic Epistle he says that there are Three that bear witness, the Spirit and the Water and the Blood?
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)