1 Escúchame, siervo mío Israel, mi elegido: 2 Oh siervo mío, el Señor, quien te hizo, quien te ayudará, dice: ¡No temas, oh Jerusalén, mis elegidos, no teman! 3 Yo proveeré agua abundante para su sed y para sus campos resecos. Y yo derramaré mi Espíritu y mis bendiciones sobre sus hijos. 4 Ellos prosperarán como hierba de regadío, como sauces en la ribera del río. 5 «Al Señor pertenecemos», dirán orgullosos, «somos israelitas», y tatuarán en sus manos el nombre de Dios o el honorable nombre de Israel. 6 El Señor, el Rey de Israel dice, sí, el Redentor de Israel, el Señor Todopoderoso es quien lo dice: Yo soy el primero y el último, no hay otro Dios. 7 ¿Quién otro puede decirles lo que va a ocurrir en los días venideros? Que se lo digan los ídolos si pueden y demuestren su poder, que vengan y hagan obras semejantes a las que yo he realizado desde antaño. 8 No tengan ningún temor. ¿Acaso no he proclamado yo desde épocas antiguas que los salvaría? Ustedes son mis testigos. ¿Hay acaso algún otro Dios? ¡No! ¡Ninguno que yo sepa! ¡No hay ninguna otra Roca! 9 ¡Qué necios son quienes se fabrican ídolos para tenerlos como sus dioses! Sus esperanzas quedan sin cumplir. Ellos mismos son testigos de eso, porque sus ídolos ni oyen ni conocen. Con razón se avergüenzan quienes los adoran. 10 ¿Quién sino un necio se haría su propio dios, un ídolo que no puede ayudarle en lo más mínimo? 11 Todos los que adoran esas imágenes, avergonzados se presentarán ante el Señor junto con todos esos carpinteros —hombres no más— que dicen haber hecho un dios. Unidos estarán en el terror. 12 El herrero ante la fragua hace el hacha golpeándola con todas sus fuerzas. Hambriento y sediento, se siente débil y desfalleciente. 13 Luego el tallador toma el hacha y la emplea para hacer un ídolo. Mide y marca un trozo de madera y talla la figura de un hombre. Ahora cuenta con un admirable ídolo que ni siquiera puede moverse del sitio donde lo ponen. 14 Corta cedros, selecciona el ciprés y el roble, planta el fresno en el bosque para que la lluvia lo nutra. 15 Y después de cuidarlo, emplea parte de la madera para hacer un fuego que lo caliente y para cocinar su pan, y después —realmente es así— toma el resto de la madera y se hace un dios, un dios para que los hombres lo adoren. Un ídolo, ¡un ídolo ante el cual postrarse y al cual alabar! 16 Quema parte del árbol para asar su carne, mantenerse caliente, comer y sentirse contento, 17 y con lo que sobra se hace su dios: un ídolo tallado. Se postra ante él, lo adora y le ora. «Líbrame», le dice. «Tú eres mi dios». 18 ¡Qué insensatez e ignorancia! Dios les ha cerrado los ojos para que no puedan ver y les ha cerrado el entendimiento. 19 El hombre aquel no se detiene a pensar o a preguntarse: «¿No es acaso sólo un trozo de madera? Lo usé como leña para calentarme, cocinar mi pan y asar mi carne, ¿cómo ha de ser un dios el pedazo sobrante? ¿He de postrarme ante un trozo de madera?». 20 El pobre necio engañado come cenizas. Confía en lo que jamás podrá darle ayuda alguna y, sin embargo, no logra preguntarse: «¿Será acaso falso esto, este ídolo que tengo en la mano?». 21 Presta atención, Israel, pues siervo mío eres. Yo te hice y no me olvidaré de ayudarte. 22 Yo he borrado tus pecados, se han esfumado como niebla matutina al llegar el mediodía. ¡Oh, regresa a mí, pues yo pagué el precio de tu libertad! 23 ¡Canta, oh cielo, porque el Señor ha hecho esta obra admirable! ¡Clama, oh tierra, prorrumpan en canción montañas y selvas y todo árbol porque el Señor redimió a Jacob y su gloria es Israel! 24 El Señor, tu Redentor, quien te hizo, dice: Todas las cosas por mi fueron hechas, sólo yo extendí los cielos. Yo solo hice la tierra y cuanto en ella hay. 25 Yo soy quien pongo al descubierto a los mentirosos falsos profetas haciendo que suceda algo distinto de lo que ellos anuncian. Yo hago que los sabios den consejo contrario del que deben, y los entontezco. 26 Pero lo que mis profetas dicen, eso hago. Si dicen que Jerusalén será librada y las ciudades de Judá volverán a ser habitadas, así será. 27 Cuando les hablo a los ríos diciéndoles: «¡Séquense!» se secan. 28 Cuando respecto a Ciro digo: «Él es a quien he escogido como pastor», indefectiblemente hará él lo que yo diga. Y Jerusalén será reconstruida y restaurado su templo, porque yo lo he dicho.
Isaías · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
Isaías 44 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
Referencias cruzadas (27)
Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.
- 1 Isaías 41:8; Romanos 11:5–6; Jeremías 30:10; Salmo 105:6; Hebreos 3:7–8
- 2 Jeremías 1:5; Isaías 43:1; Isaías 46:3–4; Isaías 44:24; Isaías 43:7
- 3 Joel 2:28; Hechos 2:17; Isaías 59:21; Juan 7:37–39; Proverbios 1:23
- 4 Isaías 58:11; Salmo 1:3; Salmo 92:13–15; Ezequiel 17:5; Salmo 137:1–2
- 5 Zacarías 13:9; Deuteronomio 26:17–19; Nehemías 9:38–10:29; 1 Pedro 2:9; Gálatas 6:16
- 6 Isaías 41:4; Isaías 43:10–11; Apocalipsis 1:8; Apocalipsis 22:13; Isaías 44:8
- 7 Isaías 41:26; Isaías 41:22; Isaías 46:9–10; Isaías 45:21; Isaías 43:9
- 8 Isaías 43:10; 1 Samuel 2:2; Deuteronomio 4:35; Deuteronomio 4:39; Juan 10:30
- 9 Isaías 41:24; Jeremías 10:14–15; Habacuc 2:18–20; Salmo 97:7; Isaías 41:29
- 10 Jeremías 10:5; Habacuc 2:18; Hechos 19:26; Daniel 3:1; 1 Corintios 8:4
- 11 Isaías 42:17; Isaías 45:16; Salmo 97:7; Isaías 1:29; Hechos 19:24–34
- 12 Isaías 41:6–7; Isaías 40:19; Isaías 46:6–7; Jeremías 10:3–11; Habacuc 2:13
- 13 Jueces 17:4–5; Deuteronomio 4:16–18; Salmo 115:5–7; Romanos 1:23; Hechos 17:29
- 14 Isaías 40:20; Jeremías 10:3–8; Habacuc 2:19; Oseas 4:12
- 15 2 Crónicas 25:14; Jueces 2:19; Apocalipsis 9:20; Isaías 45:20; Isaías 44:10
- 17 Isaías 45:20; Daniel 3:29; 1 Reyes 18:26; Isaías 37:38; Isaías 36:19–20
- 18 Isaías 6:9–10; 2 Corintios 4:3–4; Juan 12:39–40; 2 Tesalonicenses 2:9–12; Jeremías 5:21
- 19 Deuteronomio 27:15; 1 Reyes 11:7; 1 Reyes 11:5; Isaías 5:13; Isaías 45:20
- 20 Oseas 12:1; Salmo 102:9; Romanos 1:28; Job 15:31; Romanos 1:25
- 21 Isaías 44:1–2; Isaías 49:15–16; Isaías 46:8–9; Isaías 43:15; Isaías 43:1
- 22 Isaías 43:25; 1 Corintios 6:20; Hechos 3:18–19; Isaías 43:1; 1 Pedro 1:18–19
- 23 Efesios 1:6–7; Apocalipsis 5:8–14; Salmo 98:7–8; Apocalipsis 19:1–6; Salmo 69:34
- 24 Isaías 45:12; Isaías 42:5; Isaías 54:5; Isaías 45:18; Apocalipsis 5:9
- 25 Salmo 33:10; Job 5:12–14; 2 Samuel 15:31; Jeremías 50:36; Isaías 47:12–14
- 26 1 Reyes 18:36–38; Isaías 42:9; Hechos 2:25–28; 2 Pedro 1:19–21; Nehemías 1:3
- 27 Jeremías 51:36; Jeremías 50:38; Isaías 42:15; Apocalipsis 16:12; Jeremías 51:32
- 28 2 Crónicas 36:22; Isaías 45:1; Daniel 10:1; Esdras 6:3–18; Isaías 45:13
Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias
Lo que dijeron los Padres
Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.
Cómo se eligieron
«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).
And this shall come to pass through the loving-kindness of God, who says to you, Behold, I will blot out as a cloud thy transgressions, and as a thick cloud thy sins.
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)
However, a time will come, when all shall be consumed by fire; as Isaiah says of the God of the universe in these words, "That saith to the deep, Be dry, and I will dry up thy rivers." Reject then the foolish wisdom of this world, and receive with me the more simple but infallible doctrine of truth.
Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 8 (1895)