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Deuteronomio · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Deuteronomio 9 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
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  • 2008
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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 »Escucha, Israel: hoy mismo vas a cruzar el río Jordán e iniciarás la conquista de las naciones que viven al otro lado del río.
1 OYE, Israel: tú estás hoy para pasar el Jordán, para entrar á poseer gentes más [numerosas] y más fuertes que tú, ciudades grandes y encastilladas hasta el cielo,
2 Estas naciones son más numerosas y poderosas que tú. Sus habitantes viven en ciudades grandes y amuralladas. Entre ellos están los famosos gigantes, descendientes de Anac, a quienes nadie ha podido vencer.
2 Un pueblo grande y alto, hijos de gigantes, de los cuales tienes tú conocimiento, y has oído decir: ¿Quién se sostendrá delante de los hijos del gigante?
3 Pero el Señor tu Dios irá delante de ti como un fuego consumidor para destruirlos de modo que puedas vencerlos con rapidez y expulsarlos de la tierra.
3 Sabe, pues, hoy que Jehová tu Dios es el que pasa delante de ti, fuego consumidor, que los destruirá y humillará delante de ti: y tú los echarás, y los destruirás luego, como Jehová te ha dicho.
4 »Cuando el Señor haya realizado todo esto, no te atrevas a decir que todo esto lo hizo por tu rectitud. La realidad es otra. El Señor lo hará por la impiedad de las otras naciones.
4 No discurras en tu corazón cuando Jehová tu Dios los habrá echado de delante de ti, diciendo: Por mi justicia me ha metido Jehová á poseer esta tierra; pues por la impiedad de estas gentes Jehová las echa de delante de ti.
5 El Señor los expulsará de la tierra no por tu bondad o rectitud, sino debido a la impiedad de las otras naciones, y para cumplir la promesa que hizo a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob.
5 No por tu justicia, ni por la rectitud de tu corazón entras á poseer la tierra de ellos; mas por la impiedad de estas gentes Jehová tu Dios las echa de delante de ti, y por confirmar la palabra que Jehová juró á tus padres Abraham, Isaac, y Jacob.
6 Te lo digo una vez más: El Señor tu Dios no te da esta buena tierra porque tú seas justo, porque no lo eres: Al contrario, eres un pueblo soberbio y rebelde.
6 Por tanto, sabe que no por tu justicia Jehová tu Dios te da esta buena tierra para poseerla; que pueblo duro de cerviz eres tú.
7 »No lo olvides, más bien recuerda las muchas veces que hiciste enojar al Señor tu Dios en el desierto. Esto lo hiciste, una y otra vez, desde el día que te sacó de Egipto hasta ahora. Todo este tiempo te has rebelado continuamente contra Dios.
7 Acuérdate, no te olvides que has provocado á ira á Jehová tu Dios en el desierto: desde el día que saliste de la tierra de Egipto, hasta que entrasteis en este lugar, habéis sido rebeldes á Jehová.
8 »Recuerda también que lo hiciste enojar cuando estabas esperando al pie del monte Horeb. El Señor estaba dispuesto a destruirte.
8 Y en Horeb provocasteis á ira á Jehová, y enojóse Jehová contra vosotros para destruiros.
9 Yo estaba en el monte en ese momento recibiendo las tablas de piedra, las tablas de la alianza que el Señor había hecho contigo. Estuve allí cuarenta días y cuarenta noches, y en todo ese tiempo nada comí. Ni siquiera tomé agua.
9 Cuando yo subí al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que Jehová hizo con vosotros, estuve entonces en el monte cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua:
10 Al finalizar esos cuarenta días y cuarenta noches, el Señor me dio las tablas de la alianza en las que Dios mismo había escrito las palabras que promulgó desde la cumbre de la montaña cubierta de fuego mientras el pueblo miraba desde abajo,
10 Y dióme Jehová las dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios; y en ellas [estaba escrito] conforme á todas las palabras que os habló Jehová en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea.
11 No está en esta traducción
11 Y fué al cabo de los cuarenta días y cuarenta noches, que Jehová me dió las dos tablas de piedra, las tablas del pacto.
12 y me dijo que bajara rápidamente porque el pueblo que había librado de Egipto se había corrompido apartándose de la voluntad del Señor y había hecho un ídolo de metal fundido.
12 Y díjome Jehová: Levántate, desciende presto de aquí; que tu pueblo que sacaste de Egipto se ha corrompido: pronto se han apartado del camino que yo les mandé: hanse hecho una efigie de fundición.
13 »El Señor me dijo entonces: “Déjame que destruya a este pueblo terco. Borraré su nombre de debajo del cielo y de ti haré una nación más numerosa y más poderosa de lo que ellos son ahora”.
13 Y hablóme Jehová, diciendo: He visto ese pueblo, y he aquí, que él es pueblo duro de cerviz:
14 No está en esta traducción
14 Déjame que los destruya, y raiga su nombre de debajo del cielo; que yo te pondré sobre gente fuerte y mucha más que ellos.
15 »De inmediato descendí de la montaña que ardía en fuego, llevando en mis manos las dos tablas de la alianza.
15 Y volví y descendí del monte, el cual ardía en fuego, con las tablas del pacto en mis dos manos.
16 Cuando bajé con horror descubrí que ustedes habían pecado contra el Señor su Dios. ¡Hicieron un ídolo en forma de becerro y lo adoraron! ¡No les tomó nada de tiempo apartarse de la voluntad de Dios!
16 Y miré, y he aquí habíais pecado contra Jehová vuestro Dios: os habíais hecho un becerro de fundición, apartándoos presto del camino que Jehová os había mandado.
17 Tomé las dos tablas de piedra y las estrellé contra el piso; ¡frente a ustedes se hicieron añicos!
17 Entonces tomé las dos tablas, y arrojélas de mis dos manos, y quebrélas delante de vuestros ojos.
18 Tras esto, y durante otros cuarenta días y cuarenta noches, estuve delante del Señor sin probar un solo bocado ni un trago de agua, porque ustedes habían pecado grandemente ante el Señor, e hicieron que se enojara grandemente.
18 Y postréme delante de Jehová, como antes, cuarenta días y cuarenta noches: no comí pan ni bebí agua, á causa de todo vuestro pecado que habíais cometido haciendo mal en ojos de Jehová para enojarlo.
19 Yo temía por ustedes, porque el Señor estaba dispuesto a destruirlos. Pero en aquella oportunidad, nuevamente respondió positivamente a mi oración.
19 Porque temí á causa del furor y de la ira con que Jehová estaba enojado contra vosotros para destruiros. Pero Jehová me oyó aún esta vez.
20 Aarón estaba en gran peligro de perder la vida también, porque el Señor estaba sumamente airado con él. Pero también intercedí por él.
20 Contra Aarón también se enojó Jehová en gran manera para destruirlo: y también oré por Aarón entonces.
21 Sin perder tiempo, tomé el objeto del pecado de todos ustedes, el ídolo, y lo quemé, lo reduje a polvo y lo lancé al arroyo que descendía de la montaña.
21 Y tomé vuestro pecado, el becerro que habíais hecho, y quemélo en el fuego, y lo desmenucé moliéndole muy bien, hasta que fué reducido á polvo: y eché el polvo de él en el arroyo que descendía del monte.
22 »Nuevamente en Taberá, y luego en Masá y en Quibrot Hatavá, ustedes hicieron que se encendiera la ira del Señor.
22 También en Tabera, y en Massa, y en Kibroth-hataavah, enojasteis á Jehová.
23 En Cades Barnea, cuando el Señor les dijo que entraran a poseer la tierra que les había dado, se rebelaron y no quisieron creer que Dios los ayudaría; no quisieron obedecerle.
23 Y cuando Jehová os envió desde Cades-barnea, diciendo, Subid y poseed la tierra que yo os he dado; también fuisteis rebeldes al dicho de Jehová vuestro Dios, y no lo creisteis, ni obedecisteis á su voz.
24 Ustedes han sido rebeldes contra el Señor su Dios desde el primer día que los conocí.
24 Rebeldes habéis sido á Jehová desde el día que yo os conozco.
25 Cuarenta días y cuarenta noches estuve postrado delante del Señor, porque iba a destruirlos.
25 Postréme, pues, delante de Jehová cuarenta días y cuarenta noches que estuve postrado; porque Jehová dijo que os había de destruir.
26 »Le supliqué al Señor, y le dije: “Señor y Dios mío, no destruyas a tu pueblo. Es tu propia herencia que rescataste de Egipto con tu maravilloso poder y gloriosa fuerza.
26 Y oré á Jehová, diciendo: Oh Señor Jehová, no destruyas tu pueblo y tu heredad que has redimido con tu grandeza, al cual sacaste de Egipto con mano fuerte.
27 No tomes en cuenta las rebeliones y la soberbia de este pueblo. Recuerda las promesas que les hiciste a tus siervos Abraham, Isaac y Jacob. No tomes en cuenta la maldad y el pecado de este pueblo,
27 Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac, y Jacob; no mires á la dureza de este pueblo, ni á su impiedad, ni á su pecado:
28 porque si lo destruyes, los egipcios dirán que no pudiste introducirlos en la tierra que les prometiste, o que los destruiste porque los odiabas, que los llevaste al desierto para darles muerte allí.
28 Porque no digan [los de] la tierra de donde nos sacaste: Por cuanto no pudo Jehová introducirlos en la tierra que les había dicho, ó porque los aborrecía, los sacó para matarlos en el desierto.
29 Ellos son tu pueblo, y la herencia que tú trajiste de Egipto con tu gran poder y con tu brazo poderoso”.
29 Y ellos son tu pueblo y tu heredad, que sacaste con tu gran fortaleza y con tu brazo extendido.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Anak

    Ancestor of the Anakim

    The ancestor of the Anakim, the tall people of Canaan whom the spies feared; Ahiman, Sheshai and Talmai at Hebron were his descendants.

    Citado en la guía: Numbers 13:22; Numbers 13:28; Deuteronomy 9:2

  • Moses

    Deliverer and lawgiver

    Drawn from the Nile, he led Israel out of Egypt and received God's Law.

    Citado en la guía: Exodus 2–Deuteronomy 34

Referencias cruzadas (26)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Deuteronomio 11:31; Deuteronomio 4:38; Deuteronomio 1:28; Deuteronomio 11:23; Josué 1:11
  2. 2 Números 13:22; Deuteronomio 2:21; Nahúm 1:6; Deuteronomio 2:11–12; Daniel 11:16
  3. 3 Deuteronomio 4:24; Romanos 8:31; Hebreos 12:29; Deuteronomio 20:4; Deuteronomio 7:23–24
  4. 4 Deuteronomio 8:17; 2 Timoteo 1:9; Deuteronomio 9:5; Deuteronomio 18:9–14; Levítico 18:24–30
  5. 5 Tito 3:5; Génesis 17:8; Génesis 26:4; Génesis 15:7; Génesis 13:15
  6. 6 Deuteronomio 10:16; Deuteronomio 9:13; Éxodo 32:9; Hechos 7:51; Deuteronomio 31:27
  7. 7 Éxodo 14:11; Éxodo 16:2; Números 21:5; Números 25:2; Números 11:4
  8. 8 Salmo 106:19–22; Éxodo 32:16; Éxodo 32:7–10
  9. 9 Éxodo 34:28; Éxodo 24:18; 1 Reyes 19:8; Éxodo 24:15; Éxodo 24:12
  10. 10 Éxodo 31:18; Hebreos 8:10; Deuteronomio 10:4; Deuteronomio 18:16; Deuteronomio 4:10–15
  11. 12 Éxodo 32:7–8; Jueces 2:17; Deuteronomio 31:29; Gálatas 1:6; Oseas 6:4
  12. 13 Deuteronomio 9:6; Deuteronomio 10:16; 2 Reyes 17:14; Deuteronomio 31:27; Éxodo 32:9–10
  13. 15 Éxodo 19:18; Deuteronomio 5:23; Deuteronomio 4:11; Éxodo 32:14–35; Éxodo 9:23
  14. 16 Éxodo 32:19; Hechos 7:40–41
  15. 18 Éxodo 34:28; Deuteronomio 9:9; Salmo 106:23; 2 Samuel 12:16; Éxodo 32:10–14
  16. 19 Éxodo 32:14; Santiago 5:16–17; Deuteronomio 10:10; Éxodo 32:10–11; Salmo 99:6
  17. 20 Éxodo 32:21; Éxodo 32:35; Hebreos 7:26–28; Éxodo 32:2–5
  18. 21 Éxodo 32:20; Isaías 31:7; Isaías 30:22; Isaías 2:18–21; Oseas 8:11
  19. 22 Números 11:34; Éxodo 17:7; Números 11:1–5
  20. 23 Salmo 106:24–25; Hebreos 4:2; Isaías 63:10; Salmo 78:22; Hebreos 3:18–19
  21. 24 Deuteronomio 31:27; Hechos 7:51; Deuteronomio 9:6–7
  22. 25 Deuteronomio 9:18; Deuteronomio 9:16
  23. 26 Éxodo 32:11–13; Tito 2:14; Jeremías 14:21; Salmo 107:2; Éxodo 15:13
  24. 27 Jeremías 14:21; Miqueas 7:18–19; Isaías 43:24–25; Éxodo 3:6; Proverbios 21:12
  25. 28 Números 14:16; Éxodo 32:12
  26. 29 Nehemías 1:10; 1 Reyes 8:51; Deuteronomio 4:34; Deuteronomio 9:26; Salmo 95:7

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 9:12 Clement of Rome, First Epistle to the Corinthians (Chapters LIII–LVIII)

    They have speedily departed from the way in which I commanded them to walk, and have made to themselves molten images." And the Lord said unto him, "I have spoken to thee once and again, saying, I have seen this people, and, behold, it is a stiff-necked people: let Me destroy them, and blot out their name from under heaven; …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Cita 9:9 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon I)

    For the number ten, by which the perfection of blessedness is signified, multiplied four times, because of the fourfold divisions of the seasons, and the fourfold divisions of the world, will make the number forty. Wherefore Moses and Elias, and the Mediator Himself, our Lord Jesus Christ, fasted forty days, because in the time of this life, continence from the …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  3. Cita 9:20 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture II)

    For it is Moses that says: And the anger of the Lord came upon Aaron: and I prayed for him, saith he, and God forgave him.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  4. Cita 9:10 Augustine of Hippo, Tractates on the Gospel of John (Chapter XX — 30-31, and XXI. 1-11)

    For we have absolute certainty that the Decalogue of the law, that is, those ten well-known precepts, were first written by the finger of God on two tables of stone. But the law, when it is not aided by grace, maketh transgressors, and is only in the letter, on account of which the apostle specially declared, "The letter killeth, but …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)