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Deuteronomio · Versión Biblia Libre

Deuteronomio 9 Versión Biblia Libre

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Sobre VBL
  • Traductor individual
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

VBL Versión Biblia Libre
RV1909 Reina-Valera 1909
1 ¡Escuchen, pueblo de Israel! Dentro de poco van a cruzar el Jordán para entrar y apoderarse del país y de naciones más grandes y fuertes que ustedes; países que tienen grandes ciudades con muros que llegan hasta el cielo.
1 OYE, Israel: tú estás hoy para pasar el Jordán, para entrar á poseer gentes más [numerosas] y más fuertes que tú, ciudades grandes y encastilladas hasta el cielo,
2 Los habitantes del país son fuertes y altos; son los descendientes de Anac. Todos ustedes los conocen y han oído el dicho: “¿Quién podría derrotar a los hijos de Anac?”
2 Un pueblo grande y alto, hijos de gigantes, de los cuales tienes tú conocimiento, y has oído decir: ¿Quién se sostendrá delante de los hijos del gigante?
3 Pero recuerden que hoy el Señor su Dios irá delante de ustedes. Él es como un fuego consumidor.Los destruirá y los derrotará ante sus ojos. Los expulsará y los aniquilará rápidamente, tal como el Señor se los prometió.
3 Sabe, pues, hoy que Jehová tu Dios es el que pasa delante de ti, fuego consumidor, que los destruirá y humillará delante de ti: y tú los echarás, y los destruirás luego, como Jehová te ha dicho.
4 Cuando el Señor su Dios los haya expulsado delante de ustedes, no piensen: “Como somos un buen pueblo, el Señor nos ha traído aquí para apoderarnos de este país”. No, el Señor está expulsando a estas naciones delante de ustedes porque son naciones muy malvadas.
4 No discurras en tu corazón cuando Jehová tu Dios los habrá echado de delante de ti, diciendo: Por mi justicia me ha metido Jehová á poseer esta tierra; pues por la impiedad de estas gentes Jehová las echa de delante de ti.
5 No es porque tú seas un pueblo bueno con muy moral que irás a apoderarte de su tierra. Sino que es por la maldad de ellos que el Señor tu Dios está echando a estas naciones delante de ti, para cumplir la promesa que les hizo a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.
5 No por tu justicia, ni por la rectitud de tu corazón entras á poseer la tierra de ellos; mas por la impiedad de estas gentes Jehová tu Dios las echa de delante de ti, y por confirmar la palabra que Jehová juró á tus padres Abraham, Isaac, y Jacob.
6 Mejor es que creas que no es por tu bondad que el Señor tu Dios te está dando esta buena tierra para que la poseas, porque en realidad eres un pueblo terco y de corazón duro.
6 Por tanto, sabe que no por tu justicia Jehová tu Dios te da esta buena tierra para poseerla; que pueblo duro de cerviz eres tú.
7 ¡Recuerda cómo provocaste al Señor tu Dios en el desierto! No lo olvides nunca! Desde que dejaste la tierra de Egipto hasta que llegaste aquí, te has rebelado constantemente contra el Señor.
7 Acuérdate, no te olvides que has provocado á ira á Jehová tu Dios en el desierto: desde el día que saliste de la tierra de Egipto, hasta que entrasteis en este lugar, habéis sido rebeldes á Jehová.
8 En Horeb provocaron al Señor, haciéndolo enojar tanto que estuvo a punto de destruirlos.
8 Y en Horeb provocasteis á ira á Jehová, y enojóse Jehová contra vosotros para destruiros.
9 Fue entonces cuando subí a la montaña para recibir las tablas de piedra, las tablas que registraban el pacto que el Señor hizo contigo. Permanecí en la montaña cuarenta días y cuarenta noches, y no comí ni bebí nada.
9 Cuando yo subí al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que Jehová hizo con vosotros, estuve entonces en el monte cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua:
10 El Señor me dio las dos tablas de piedra en las que había escrito con su dedo todo lo que te había dicho cuando habló desde el fuego en la montaña cuando estábamos todos reunidos allí.
10 Y dióme Jehová las dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios; y en ellas [estaba escrito] conforme á todas las palabras que os habló Jehová en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea.
11 Después de cuarenta días y cuarenta noches, el Señor me dio las dos tablas de piedra, las tablas del pacto.
11 Y fué al cabo de los cuarenta días y cuarenta noches, que Jehová me dió las dos tablas de piedra, las tablas del pacto.
12 El Señor me dijo: “¡Deprisa! Baja inmediatamente, porque tu pueblo, al que sacaste de Egipto, está cometiendo un terrible pecado. ¡Se han apresurado a desobedecer mis palabras! Han elaborado un ídolo usando metal fundido”.
12 Y díjome Jehová: Levántate, desciende presto de aquí; que tu pueblo que sacaste de Egipto se ha corrompido: pronto se han apartado del camino que yo les mandé: hanse hecho una efigie de fundición.
13 El Señor también me dijo: “He estado observando a este pueblo, y son realmente obstinados y duros de corazón.
13 Y hablóme Jehová, diciendo: He visto ese pueblo, y he aquí, que él es pueblo duro de cerviz:
14 Déjeme, para que pueda destruirlos y borrar su nombre por completo. Entonces te convertiré en una nación aún más poderosa e importante que ellos”.
14 Déjame que los destruya, y raiga su nombre de debajo del cielo; que yo te pondré sobre gente fuerte y mucha más que ellos.
15 Volví a bajar la montaña mientras aún estaba en llamas, llevando las dos tablas del pacto.
15 Y volví y descendí del monte, el cual ardía en fuego, con las tablas del pacto en mis dos manos.
16 Entonces vi cuánto habían pecado contra el Señor su Dios al hacer un becerro fundido. Habían desobedecido rápidamente lo que el Señor les había dicho.
16 Y miré, y he aquí habíais pecado contra Jehová vuestro Dios: os habíais hecho un becerro de fundición, apartándoos presto del camino que Jehová os había mandado.
17 Tiré las dos tablas al suelo, rompiéndolas en pedazos mientras ustedes miraban.
17 Entonces tomé las dos tablas, y arrojélas de mis dos manos, y quebrélas delante de vuestros ojos.
18 Luego me acosté en el suelo ante el Señor durante cuarenta días y cuarenta noches, como lo había hecho antes. No comí ni bebí nada por todos los pecados que habías cometido al hacer lo que era malo ante los ojos del Señor, haciéndole enfadar.
18 Y postréme delante de Jehová, como antes, cuarenta días y cuarenta noches: no comí pan ni bebí agua, á causa de todo vuestro pecado que habíais cometido haciendo mal en ojos de Jehová para enojarlo.
19 Estaba aterrorizado por lo enojado y furioso que estaba el Señor con ustedes. Estaba listo para destruirlos. Pero una vez más el Señor me escuchó.
19 Porque temí á causa del furor y de la ira con que Jehová estaba enojado contra vosotros para destruiros. Pero Jehová me oyó aún esta vez.
20 El Señor estaba tan enojado con Aarón que estaba listo para destruirlo, pero en ese momento yo también oré por Aarón.
20 Contra Aarón también se enojó Jehová en gran manera para destruirlo: y también oré por Aarón entonces.
21 Tomé esa cosa abominable, el becerro que habían hecho, y lo quemé. Luego lo aplasté y lo trituré hasta convertirlo en polvo, y lo arrojé al arroyo que bajaba de la montaña.
21 Y tomé vuestro pecado, el becerro que habíais hecho, y quemélo en el fuego, y lo desmenucé moliéndole muy bien, hasta que fué reducido á polvo: y eché el polvo de él en el arroyo que descendía del monte.
22 Pero siguieron provocando al Señor en Tabera, en Masá y en Quibrot-hatavá.
22 También en Tabera, y en Massa, y en Kibroth-hataavah, enojasteis á Jehová.
23 Cuando el Señor los hizo salir de Cades-barnea, les dijo: “Vayan y tomen el país que les he dado”. Pero ustedes desafiaron la orden del Señor su Dios. No le creyeron y no le obedecieron.
23 Y cuando Jehová os envió desde Cades-barnea, diciendo, Subid y poseed la tierra que yo os he dado; también fuisteis rebeldes al dicho de Jehová vuestro Dios, y no lo creisteis, ni obedecisteis á su voz.
24 Se han rebelado contra el Señor desde el día en que los conocí.
24 Rebeldes habéis sido á Jehová desde el día que yo os conozco.
25 Así que me acosté en tierra ante el Señor durante cuarenta días y cuarenta noches, porque el Señor había amenazado con destruirlos.
25 Postréme, pues, delante de Jehová cuarenta días y cuarenta noches que estuve postrado; porque Jehová dijo que os había de destruir.
26 Le rogué al Señor diciendo: “Por favor, Señor, Dios, no destruyas a tu pueblo que te pertenece, a los que rescataste y sacaste de Egipto con tu gran poder.
26 Y oré á Jehová, diciendo: Oh Señor Jehová, no destruyas tu pueblo y tu heredad que has redimido con tu grandeza, al cual sacaste de Egipto con mano fuerte.
27 Por favor, recuerda a tus siervos Abraham, Isaac y Jacob. Por favor, ignora la terquedad de este pueblo y su malvado pecado.
27 Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac, y Jacob; no mires á la dureza de este pueblo, ni á su impiedad, ni á su pecado:
28 Si no lo haces, el pueblo de Egipto dirá: ‘El Señor los sacó para matarlos en el desierto porque no pudo llevarlos a la tierra que les había prometido, y porque los odiaba’.
28 Porque no digan [los de] la tierra de donde nos sacaste: Por cuanto no pudo Jehová introducirlos en la tierra que les había dicho, ó porque los aborrecía, los sacó para matarlos en el desierto.
29 ¡Pero ellos son tu pueblo, Señor! ¡Te pertenecen! ¡Los sacaste de Egipto con tu asombroso poder y fuerza!”
29 Y ellos son tu pueblo y tu heredad, que sacaste con tu gran fortaleza y con tu brazo extendido.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Anak

    Ancestor of the Anakim

    The ancestor of the Anakim, the tall people of Canaan whom the spies feared; Ahiman, Sheshai and Talmai at Hebron were his descendants.

    Citado en la guía: Numbers 13:22; Numbers 13:28; Deuteronomy 9:2

  • Moses

    Deliverer and lawgiver

    Drawn from the Nile, he led Israel out of Egypt and received God's Law.

    Citado en la guía: Exodus 2–Deuteronomy 34

Referencias cruzadas (28)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Deuteronomio 11:31; Deuteronomio 4:38; Deuteronomio 1:28; Deuteronomio 11:23; Josué 1:11
  2. 2 Números 13:22; Deuteronomio 2:21; Nahúm 1:6; Deuteronomio 2:11–12; Daniel 11:16
  3. 3 Deuteronomio 4:24; Romanos 8:31; Hebreos 12:29; Deuteronomio 20:4; Deuteronomio 7:23–24
  4. 4 Deuteronomio 8:17; 2 Timoteo 1:9; Deuteronomio 9:5; Deuteronomio 18:9–14; Levítico 18:24–30
  5. 5 Tito 3:5; Génesis 17:8; Génesis 26:4; Génesis 15:7; Génesis 13:15
  6. 6 Deuteronomio 10:16; Deuteronomio 9:13; Éxodo 32:9; Hechos 7:51; Deuteronomio 31:27
  7. 7 Éxodo 14:11; Éxodo 16:2; Números 21:5; Números 25:2; Números 11:4
  8. 8 Salmo 106:19–22; Éxodo 32:16; Éxodo 32:7–10
  9. 9 Éxodo 34:28; Éxodo 24:18; 1 Reyes 19:8; Éxodo 24:15; Éxodo 24:12
  10. 10 Éxodo 31:18; Hebreos 8:10; Deuteronomio 10:4; Deuteronomio 18:16; Deuteronomio 4:10–15
  11. 11 Deuteronomio 9:9; Hebreos 8:6–10; Números 10:33; Hebreos 9:4
  12. 12 Éxodo 32:7–8; Jueces 2:17; Deuteronomio 31:29; Gálatas 1:6; Oseas 6:4
  13. 13 Deuteronomio 9:6; Deuteronomio 10:16; 2 Reyes 17:14; Deuteronomio 31:27; Éxodo 32:9–10
  14. 14 Deuteronomio 29:20; Éxodo 32:10–13; Salmo 9:5; Apocalipsis 3:5; Números 14:11–12
  15. 15 Éxodo 19:18; Deuteronomio 5:23; Deuteronomio 4:11; Éxodo 32:14–35; Éxodo 9:23
  16. 16 Éxodo 32:19; Hechos 7:40–41
  17. 18 Éxodo 34:28; Deuteronomio 9:9; Salmo 106:23; 2 Samuel 12:16; Éxodo 32:10–14
  18. 19 Éxodo 32:14; Santiago 5:16–17; Deuteronomio 10:10; Éxodo 32:10–11; Salmo 99:6
  19. 20 Éxodo 32:21; Éxodo 32:35; Hebreos 7:26–28; Éxodo 32:2–5
  20. 21 Éxodo 32:20; Isaías 31:7; Isaías 30:22; Isaías 2:18–21; Oseas 8:11
  21. 22 Números 11:34; Éxodo 17:7; Números 11:1–5
  22. 23 Salmo 106:24–25; Hebreos 4:2; Isaías 63:10; Salmo 78:22; Hebreos 3:18–19
  23. 24 Deuteronomio 31:27; Hechos 7:51; Deuteronomio 9:6–7
  24. 25 Deuteronomio 9:18; Deuteronomio 9:16
  25. 26 Éxodo 32:11–13; Tito 2:14; Jeremías 14:21; Salmo 107:2; Éxodo 15:13
  26. 27 Jeremías 14:21; Miqueas 7:18–19; Isaías 43:24–25; Éxodo 3:6; Proverbios 21:12
  27. 28 Números 14:16; Éxodo 32:12
  28. 29 Nehemías 1:10; 1 Reyes 8:51; Deuteronomio 4:34; Deuteronomio 9:26; Salmo 95:7

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 9:12 Clement of Rome, First Epistle to the Corinthians (Chapters LIII–LVIII)

    They have speedily departed from the way in which I commanded them to walk, and have made to themselves molten images." And the Lord said unto him, "I have spoken to thee once and again, saying, I have seen this people, and, behold, it is a stiff-necked people: let Me destroy them, and blot out their name from under heaven; …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Cita 9:9 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon I)

    For the number ten, by which the perfection of blessedness is signified, multiplied four times, because of the fourfold divisions of the seasons, and the fourfold divisions of the world, will make the number forty. Wherefore Moses and Elias, and the Mediator Himself, our Lord Jesus Christ, fasted forty days, because in the time of this life, continence from the …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  3. Cita 9:20 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture II)

    For it is Moses that says: And the anger of the Lord came upon Aaron: and I prayed for him, saith he, and God forgave him.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  4. Cita 9:10 Augustine of Hippo, Tractates on the Gospel of John (Chapter XX — 30-31, and XXI. 1-11)

    For we have absolute certainty that the Decalogue of the law, that is, those ten well-known precepts, were first written by the finger of God on two tables of stone. But the law, when it is not aided by grace, maketh transgressors, and is only in the letter, on account of which the apostle specially declared, "The letter killeth, but …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)