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Lucas · Versión Biblia Libre

Lucas 5 Versión Biblia Libre

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Sobre VBL
  • Traductor individual
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

1 Un día, mientras Jesús estaba junto al Mar de Galilea, muchas personas se amontonaron para escuchar la palabra de Dios. 2 Jesús vio que había dos botes en la orilla, que habían sido dejados allí por los pescadores que se habían ido a lavar sus redes. 3 Entonces Jesús se montó en uno de ellos, el que pertenecía a Simón, y le pidió que lo empujara hacia el agua, un poco más allá de la orilla. Entonces Jesús se sentó en el bote y desde allí les enseñaba a las personas. 4 Después que terminó de hablar, le dijo a Simón: “Vayamos mar adentro, y lancen sus redes para pescar”. 5 “Señor, trabajamos arduamente toda la noche y no atrapamos nada. Pero si tú lo dices, lanzaré las redes”, respondió Pedro. 6 Habiendo hecho esto, un enorme banco de peces llenó las redes al punto que se rompían. 7 Ellos hicieron señas a los compañeros que estaban en el otro bote, pidiéndoles que vinieran a ayudar. Entonces los otros pescadores vinieron y juntos llenaron ambos botes con peces. Y los botes estaban tan llenos que comenzaban a hundirse. 8 Cuando Simón Pedro vio lo que había ocurrido, se postró de rodillas ante Jesús. “¡Señor, por favor, aléjate mí, porque soy un hombre pecador!” exclamó. 9 Porque él y todos los que lo acompañaban estaban totalmente sorprendidos por la pesca que habían hecho. 10 Santiago y Juan, quienes eran hijos de Zebedeo y compañeros de Simón, sentían lo mismo. “No tengas miedo”, le dijo Jesús a Simón. “¡Desde ahora pescarás personas!” 11 Entonces arrastraron los botes hasta la orilla, dejaron todo y siguieron a Jesús. 12 En cierta ocasión, cuando Jesús estaba visitando una de las aldeas, conoció allí a un hombre que tenía una lepra muy severa. El hombre se postró sobre su rostro al suelo y le suplicó a Jesús: “Por favor, Señor, si quieres puedes limpiarme”. 13 Entonces Jesús se aproximó a él y lo tocó. “Quiero”, le dijo. “¡Queda limpio!” Y de inmediato la lepra desapareció. 14 “No se lo cuentes a nadie”, le indicó Jesús. “Ve y preséntate tú ante el sacerdote y lleva la ofrenda ceremonial conforme a la ley de Moisés como prueba de que has sido sanado”. 15 Sin embargo, la noticia acerca de Jesús se esparcía cada vez más. Grandes multitudes venían para escuchar a Jesús y para que los sanara de sus enfermedades. 16 Pero Jesús a menudo solía retirarse a lugares tranquilos para orar. 17 Un día, mientras Jesús enseñaba, los fariseos y los maestros religiosos que habían venido de Galilea, en Judea, y de Jerusalén, estaban allí sentados. Y el poder sanador del Señor estaba con él y por eso podía sanar. 18 Llegaron unos hombres que traían a un hombre paralítico en una camilla. Trataron de entrar y ponerlo frente a Jesús. 19 Pero no pudieron encontrar la forma de entrar en medio de tanta gente, de modo que subieron al techo e hicieron allí un hueco en el tejado. Luego bajaron al hombre en su camilla, justo en medio de la multitud que estaba frente a Jesús. 20 Cuando Jesús vio la confianza que ellos tenían en él, dijo al hombre paralítico: “Tus pecados están perdonados”. 21 Los maestros religiosos y los fariseos comenzaron a discutir este hecho. “¿Quién es este que dice blasfemias?” preguntaron. “¿Quién puede perdonar pecados? ¡Solo Dios puede hacerlo!” 22 Jesús sabía la razón por la que ellos estaban discutiendo, así que les preguntó: “¿Por qué están cuestionando este hecho? 23 ¿Qué es más fácil? ¿Decir tus pecados están perdonados, o decir levántate y camina? 24 Pero yo les demostraré que el Hijo del hombre tiene la autoridad para perdonar pecados aquí en la tierra”. Entonces le dijo al hombre paralítico: “Yo te digo: Levántate, recoge tu camilla y vete a casa”. 25 De inmediato el hombre se puso en pie frente a ellos. Recogió la camilla donde había estado acostado, y se fue a casa, alabando a Dios por el camino. 26 Y todos estaban completamente asombrados e impresionados por lo que había ocurrido, y alababan a Dios diciendo: “¡Lo que vimos hoy fue increíble!” 27 Más tarde, cuando Jesús ya se marchaba de la aldea, vio a un recaudador de impuestos llamado Leví, sentado en su cabina de cobros de impuestos. “Sígueme”, le dijo Jesús. 28 Entonces Leví se levantó, dejó todo, y siguió a Jesús. 29 Leví organizó un gran banquete en su casa, en honor a Jesús. Muchos recaudadores de impuestos y otras personas estaban entre la multitud que se sentó a comer con ellos. Pero los fariseos y los maestros religiosos fueron a reclamarle a los discípulos de Jesús, diciéndoles: 30 “¿Por qué ustedes comen y beben con los recaudadores de impuestos y pecadores?” 31 “Las personas que están sanas no necesitan de un médico, pero las personas enfermas sí lo necesitan”, respondió Jesús. 32 “No vine a llamar al arrepentimiento a los que viven en rectitud. Vine a llamar a los pecadores”. 33 “Bueno, los discípulos de Juan a menudo ayunan y oran, y los discípulos de los fariseos también lo hacen. Pero tus discípulos no, ellos andan comiendo y bebiendo”, le dijeron. 34 “¿Acaso los invitados a la boda ayunan cuando el novio está con ellos?” preguntó Jesús. 35 “No, pero viene el tiempo cuando el novio será quitado de en medio de ellos. Entonces ellos ayunarán”. 36 Entonces les contó un relato para enseñarles: “Nadie quita un parche de la ropa nueva para remendar la ropa vieja. De lo contrario se arruinaría la ropa nueva, y el parche no quedaría bien con la ropa vieja. 37 Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque si lo hicieran, el vino nuevo rompería los odres. Entonces se dañaría tanto el vino como los odres. 38 El vino nuevo se echa en odres nuevos. 39 Y nadie, después de beber vino viejo quiere vino nuevo, pues dicen: ‘el vino viejo sabe mejor’”.

Referencias cruzadas (39)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Marcos 1:16–20; Mateo 4:18–22; Marcos 3:9; Mateo 14:34; Marcos 6:53
  2. 2 Marcos 1:19; Mateo 4:21
  3. 3 Mateo 4:18; Mateo 13:1–2; Juan 1:41–42; Marcos 4:1–2; Juan 8:2
  4. 4 Juan 21:6; Mateo 17:27
  5. 5 Juan 2:5; Juan 15:14; Lucas 6:46–48; 2 Reyes 5:10–14; Ezequiel 37:4–7
  6. 6 Juan 21:6–11; 1 Corintios 15:58; Eclesiastés 11:6; 2 Reyes 4:3–7; Gálatas 6:9
  7. 7 Gálatas 6:2; Filipenses 4:3; Hechos 11:25; Romanos 16:2–4; Éxodo 23:5
  8. 8 Isaías 6:5; Apocalipsis 1:17; Job 42:5–6; Job 40:4; Jueces 13:22
  9. 9 Salmo 8:8; Marcos 9:6; Lucas 4:32; Salmo 8:6; Lucas 4:36
  10. 10 Mateo 4:19; Mateo 13:47; Ezequiel 47:9–10; Marcos 1:17; Lucas 5:7
  11. 11 Mateo 4:20; Lucas 18:28–30; Mateo 19:27; Marcos 10:21; Lucas 5:28
  12. 12 Salmo 50:15; Mateo 8:2–4; Lucas 17:16; Mateo 9:28; Marcos 1:40–45
  13. 13 Mateo 9:29–30; Juan 4:50–53; 2 Reyes 5:14; Ezequiel 36:29; Ezequiel 36:25–27
  14. 14 Levítico 14:2–32; Lucas 17:14; Mateo 8:4; Marcos 1:44; Levítico 13:2
  15. 15 Mateo 15:30–31; Lucas 12:1; Mateo 4:23–25; Mateo 9:26; Marcos 1:45–2:2
  16. 16 Marcos 1:35–36; Lucas 6:12; Mateo 14:23; Marcos 6:46; Juan 6:15
  17. 17 Lucas 6:19; Lucas 8:46; Hechos 19:11; Mateo 11:5; Marcos 5:30
  18. 18 Mateo 9:2–8; Marcos 2:3–12; Juan 5:5–6; Hechos 9:33
  19. 19 Marcos 2:4; Mateo 10:27; Mateo 24:17; Deuteronomio 22:8; 2 Samuel 11:2
  20. 20 Hechos 14:9; Mateo 9:2; Colosenses 3:13; Santiago 2:18; Lucas 7:48
  21. 21 Isaías 43:25; Marcos 2:6–7; Hechos 6:11–13; Lucas 7:49; Juan 10:33
  22. 22 Mateo 9:4; Hechos 5:3; Lucas 24:38; Mateo 12:25; Marcos 8:17
  23. 23 Marcos 2:9; Mateo 9:5
  24. 24 Isaías 53:11; Hechos 9:40; Hechos 14:10; Apocalipsis 1:13; Hechos 9:34
  25. 25 Salmo 107:20–22; Salmo 103:1–3; Juan 9:24; Salmo 33:9; Salmo 50:23
  26. 26 Mateo 9:8; Jeremías 33:9; Hechos 4:21; Mateo 12:23; Marcos 2:12
  27. 27 Marcos 2:13–22; Mateo 9:9–17; Marcos 3:18; Mateo 10:3; Juan 1:43
  28. 28 Lucas 5:11; 1 Reyes 19:19–21; Mateo 19:22–27; Lucas 9:59–62
  29. 29 Marcos 2:15; 1 Corintios 10:27; Lucas 15:1; Mateo 9:10; Juan 12:2
  30. 30 Hechos 23:9; Lucas 15:1–2; Mateo 21:28–32; Lucas 7:29–30; Lucas 19:7
  31. 31 Marcos 2:17; Mateo 9:12–13; Jeremías 8:22
  32. 32 Lucas 19:10; Lucas 15:10; 1 Timoteo 1:15–16; Lucas 15:7; Hechos 3:19
  33. 33 Mateo 9:14–17; Marcos 2:18–22; Juan 3:25; Romanos 10:2–3; Lucas 18:12
  34. 34 Juan 3:29; Mateo 25:1–10; Apocalipsis 19:7–9; Cantar de los Cantares 5:8; Cantar de los Cantares 2:6–7
  35. 35 Hechos 14:23; Lucas 17:22; Juan 16:4–7; Hechos 3:21; Isaías 22:12
  36. 36 Mateo 9:16–17; Marcos 2:21–22; 2 Corintios 6:16; Levítico 19:19; Deuteronomio 22:11
  37. 37 Salmo 119:83; Josué 9:13; Josué 9:4
  38. 38 Hebreos 8:8–13; 2 Corintios 5:17; Ezequiel 36:26; Apocalipsis 21:5; Gálatas 5:1–6
  39. 39 Hebreos 11:39; Jeremías 6:16; Romanos 4:11–12; Marcos 7:7–13; Hebreos 11:1–2

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 5:31 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book III, Preface)

    But that the Lord came as the physician of the sick, He does Himself declare saying, "They that are whole need not a physician, but they that are sick; I came not to call the righteous, but sinners to repentance." How then shall the sick be strengthened, or how shall sinners come to repentance?

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Cita 5:3–7 Augustine of Hippo, Tractates on the Gospel of John (Chapter XX — 30-31, and XXI. 1-11)

    There the multitude of fishes caught was so great, that the two vessels were filled and began to sink, that is, were weighed down to the point of sinking; for they did not actually sink, but were in extreme jeopardy.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)

  3. Cita 5:8 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily III)

    So Peter too said, "Depart from me, for I am a sinful man;" because of this he became a foundation of the Church.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Cita 5:36 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book IV, Chapter XXXIV)

    … Father at one time the Founder of the world, and at another Him who is above this one, as He does Himself declare: "No man putteth a piece of a new garment upon an old one, nor do they put new wine into old bottles." Let these men, therefore, either have nothing whatever to do with the prophets, as with …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  5. Cita 5:20 Augustine of Hippo, Expositions on the Psalms (Psalm XXXVII)

    Let me, as far as I am able, do that which was praised in those who opened the roof, and let down the sick of the palsy before Christ; that He might say unto him, "Son, be of good cheer, thy sins be forgiven thee." For it was so that He made the inner man whole of his palsy, by …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 8 (1888)