Algunos lectores llegan a esta página con un argumento. Otros llegan con un recuerdo. Si estás aquí porque alguien en una iglesia te hizo daño a ti, o a una persona que amas, queremos hablarte primero a ti. Lo que te hicieron fue un mal. No fue tu culpa, sea lo que sea que te dijeron entonces y sea lo que sea que te hayas dicho desde entonces. No importa que esa persona vistiera sotana o alzacuello, dirigiera el grupo de jóvenes o fuera querida por la parroquia. Dios no fue quien lo hizo, y Dios no está del lado de quien lo hizo.
Si estás en peligro ahora, llama al número de emergencias de tu localidad. El abuso de un niño o de un adulto vulnerable es un delito. Denúncialo a la policía o a los servicios de protección infantil, y no solo a un sacerdote, a un pastor o a un obispo; avisar a un líder de la iglesia nunca sustituye avisar a las autoridades civiles. En Estados Unidos, estos servicios se verificaron en sus propios sitios web el 1 de noviembre de 2026:
- 988 Suicide & Crisis Lifeline: llama o envía un mensaje de texto al 988, a cualquier hora de cualquier día. Ofrece servicio en español: marca 988 y presiona 2, o envía la palabra AYUDA al 988.1
- RAINN National Sexual Assault Hotline: llama al 800-656-HOPE (4673), o envía el texto HOPE al 64673. RAINN tiene una página en español, que indica que los proveedores locales de servicio podrían tener intérpretes y ayudar a quienes hablan español.2
- Childhelp National Child Abuse Hotline: llama al 800-422-4453, o envía el texto «GO» al mismo número. Childhelp dice con claridad que es una línea de orientación, «no una línea de denuncias», así que la denuncia sigue yendo a la policía o a la agencia de protección infantil de tu estado. Su sitio indica «Se habla español» y que atiende en más de 170 idiomas.3
Fuera de Estados Unidos, empieza por la policía y pregunta qué servicios locales pueden ayudarte; llama también al número de emergencias de tu localidad y a la autoridad de protección infantil de tu país. Lee este artículo despacio, y detente si lo necesitas.
Otros lectores hacen una pregunta distinta. Si cristianos, incluso clérigos, han abusado de niños y de personas vulnerables, y los líderes de la iglesia lo encubrieron, ¿no demuestra eso que el cristianismo es falso, o que la Iglesia es malvada? Esa pregunta también merece una respuesta directa, y resulta que las dos preguntas tienen la misma respuesta.
En resumen
El abuso sexual por parte del clero, y su encubrimiento por parte de los líderes de la iglesia, es un hecho documentado, no un rumor difundido por enemigos de la fe. Un estudio encargado por los obispos católicos de Estados Unidos contó acusaciones contra 4,392 sacerdotes entre 1950 y 2002; un gran jurado de Pensilvania describió en 2018 el encubrimiento en seis diócesis; un informe de 2022 concluyó que algunos líderes del Comité Ejecutivo de la Convención Bautista del Sur (Southern Baptist Convention) recibieron a los sobrevivientes con «resistencia, bloqueo e incluso franca hostilidad» (traducción nuestra). La Iglesia ortodoxa no está exenta. Nada de esto refuta a Cristo. Cada uno de estos crímenes está condenado por las propias palabras de Cristo y por los cánones de la Iglesia, y nuestra indignación presupone una ley moral que el ateísmo no puede explicar. Encubrir el abuso es un pecado grave, no lealtad. Para los sobrevivientes: Dios no fue el abusador y no está del lado del abusador; el lamento es bíblico; y el perdón nunca significa silencio, confianza renovada ni dar a un abusador acceso a nadie.
Tesis: El abuso cometido en nombre de Cristo es juzgado por Cristo y no puede refutarlo; la Iglesia es santa porque Cristo es santo, no porque lo sea cada clérigo, y quienes fueron heridos en su casa son las primeras personas a quienes Él busca.
El registro, expuesto con claridad
La Iglesia católica romana
En 2002 los obispos católicos de Estados Unidos adoptaron una Carta que creó una Junta Nacional de Revisión (National Review Board), y la Junta encargó el estudio del problema al John Jay College of Criminal Justice. Su informe de 2004 contó «acusaciones de abuso sexual contra un total de 4,392 sacerdotes que no fueron retiradas ni se sabía que fueran falsas en el período 1950-2002», lo que equivale al «4.0% de todos los sacerdotes» que se informó que estaban en ejercicio en esos años. Los investigadores contaron 10,667 personas que presentaron acusaciones, y advirtieron que «es imposible determinar a partir de nuestras encuestas qué porcentaje de todos los casos reales de abuso» había sido denunciado alguna vez a la Iglesia.4 Se trata de acusaciones, no de condenas, y no es toda la historia.
En agosto de 2018, un gran jurado de Pensilvania informó sobre seis diócesis católicas, todas las diócesis del estado excepto las dos que habían sido examinadas por grandes jurados anteriores. A partir de los propios documentos de las diócesis, los miembros del jurado hallaron «acusaciones creíbles contra más de trescientos sacerdotes depredadores» y escribieron que «más de mil niños víctimas eran identificables, a partir de los propios registros de la Iglesia», mientras que la cifra real «es de miles». Su resumen de cómo se trataron las denuncias es la línea más dura del informe: «Lo principal no era ayudar a los niños, sino evitar el “escándalo”».5 Un informe de un gran jurado no es un veredicto penal, y se publicó con las respuestas de las diócesis y de los clérigos nombrados. Pero sus hallazgos se apoyan en los archivos de la propia Iglesia.
Días después el papa Francisco escribió: «Con vergüenza y arrepentimiento, como comunidad eclesial, asumimos que no supimos estar donde teníamos que estar, que no actuamos a tiempo».6 Lo citamos no para ganar puntos contra nuestros hermanos católicos, sino porque toda iglesia debe una confesión así.
Iglesias protestantes
En mayo de 2022 la firma Guidepost Solutions entregó un informe independiente a la Convención Bautista del Sur (SBC), el mayor cuerpo protestante de Estados Unidos. Según Associated Press, el informe halló que sobrevivientes y bautistas del Sur preocupados llevaron denuncias una y otra vez al Comité Ejecutivo, «solo para encontrarse, una y otra vez, con resistencia, bloqueo e incluso franca hostilidad por parte de algunos dentro del Comité Ejecutivo». Unos pocos líderes de alto rango y abogados externos, según el informe, «estaban singularmente enfocados en evitar la responsabilidad legal de la SBC».7 {{very-strong: Investigaciones oficiales e independientes han documentado el abuso por parte del clero y su encubrimiento en la Iglesia católica romana de Estados Unidos, y graves fallas de la Convención Bautista del Sur al tratar las denuncias de abuso.}}
La Iglesia ortodoxa
La Iglesia ortodoxa no está exenta, y sería una mentira sugerir que lo está. También ha habido abuso en comunidades ortodoxas. No encontramos ningún estudio público exhaustivo del abuso en las Iglesias ortodoxas comparable al informe John Jay, y esa ausencia no es un certificado de buena salud. La Iglesia Ortodoxa en América (OCA, por sus siglas en inglés) dice que «lamenta el pecado de la mala conducta sexual, y no tolerará la mala conducta sexual de su clero ni de ningún laico», y su política exige que todo clérigo «que admita haber cometido abuso sexual infantil, o a quien se halle culpable de haberlo cometido, será suspendido por el obispo gobernante correspondiente, será depuesto por el Santo Sínodo de Obispos y se le prohibirá de forma permanente ejercer cualquier función o responsabilidad del ministerio parroquial».8
También existe el abuso del poder espiritual, que puede herir sin ningún contacto físico. En 1998 el Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rusa advirtió que algunos sacerdotes tratan su derecho a guiar las almas como un «poder absoluto sobre las almas de las personas» (traducción nuestra), y exhortó a los fieles a acudir a su obispo siempre que un confesor se exceda en la autoridad que Dios le dio.9 En el siglo XIX, San Ignacio (Briánchaninov) escribió que los hombres que asumen «el papel de los antiguos santos ancianos» sin sus dones espirituales deben saber que «su mismo modo de pensar, su razón, su conocimiento son autoengaño y seducción demoníaca» (traducción nuestra).10 Sobre la guía sana, véase ¿Qué es un padre espiritual?
Lo que Cristo y su Iglesia dicen al respecto
Cristo y los profetas
Nadie ha hablado con más severidad del daño a los vulnerables que Jesucristo: «Y cualquiera que escandalizare á alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le anegase en el profundo de la mar» (Mateo 18:6; compárese Lucas 17:1-2).11 Advirtió de los lobos «con vestidos de ovejas» (Mateo 7:15), y dijo que «nada hay encubierto, que no haya de ser descubierto» (Lucas 12:2). (Las citas bíblicas son de la Reina-Valera 1909, salvo que se indique otra versión; los corchetes son de esa edición.)
Los profetas dijeron lo mismo de los malos pastores. «¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan á sí mismos! ... os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia», dice el Señor por medio de Ezequiel; «He aquí, yo á los pastores; y requeriré mis ovejas de su mano» (Ezequiel 34:2-4, 10). Por medio de Jeremías: «¡Ay de los pastores que desperdician y derraman las ovejas de mi majada!» (Jeremías 23:1). Santiago advierte a los maestros: «recibiremos mayor condenación» (Santiago 3:1). San Pablo dice a Timoteo que no reciba acusación contra un anciano sino de dos o tres testigos, y luego: «A los que pecaren, repréndelos delante de todos, para que los otros también teman», y que «nada hagas inclinándote á la una parte» (1 Timoteo 5:19-21). Enseña que la autoridad civil «no en vano lleva el cuchillo; porque es ministro de Dios, vengador para castigo al que hace lo malo» (Romanos 13:4), y dice que «toda alma» debe someterse a tal autoridad (Romanos 13:1), clérigos incluidos.
Cristo mismo fue traicionado por los suyos
El Señor fue traicionado desde dentro: «uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fué á los príncipes de los sacerdotes» (Mateo 26:14), y «entraron en consejo todos los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos del pueblo, contra Jesús, para entregarle á muerte» (Mateo 27:1). Cristo no está con los traidores. Está con los traicionados.
Los cánones y los Padres
Los antiguos cánones, que la Iglesia ortodoxa sigue guardando, no protegen a los clérigos que pecan gravemente. Los Cánones Apostólicos ordenan: «Si un obispo, presbítero o diácono es hallado culpable de fornicación, perjurio o robo, sea depuesto» (Canon 25). Incluso deponen a un clérigo que golpea a los fieles «con la intención de asustarlos», porque «nuestro Señor de ningún modo nos ha enseñado a hacerlo» (Canon 27).12 Si los cánones apartan a un sacerdote por robar o por golpear a alguien, no hay ningún camino canónico por el cual un hombre que abusa de un niño conserve su ministerio.
San Juan Crisóstomo, él mismo obispo, predicó que el clero enfrenta el juicio más pesado: «No creo que sean muchos entre los obispos los que se salven, sino muchos más los que se pierdan». A quienes buscaban el cargo les dijo: «si has pecado como obispo, estás perdido».13
El encubrimiento es un pecado, no lealtad
Proteger a un depredador nunca es «evitar el escándalo». El escándalo, en el sentido bíblico de piedra de tropiezo, es el abuso mismo y toda decisión que permitió que continuara. Trasladar a un abusador a otra parroquia, silenciar a una víctima, comprar el secreto o tratar una denuncia como un problema de relaciones públicas es un pecado grave, y quienes lo hicieron responderán ante Dios. No es lealtad a la Iglesia sino traición a ella, porque la Iglesia no es la reputación de sus administradores. Ella es el Cuerpo de Cristo, y el niño abusado es miembro de ese Cuerpo. Una parroquia fiel toma en serio cada denuncia, protege primero a los vulnerables, mantiene al acusado lejos del ministerio y de los niños mientras se examina el asunto, y denuncia ante las autoridades civiles como lo exige la ley. La política de la OCA, por ejemplo, compromete a la Iglesia a «denunciar las acusaciones de conformidad con las leyes civiles» del lugar donde se alega que ocurrió el abuso.8 Las leyes difieren de un lugar a otro, pero ninguna norma eclesiástica puede exigir que se oculte un delito.
La Iglesia es santa, como confiesa el Credo, porque Cristo es santo y se entregó por ella para «santificarla limpiándola» (Efesios 5:25-26). Su santidad es la de Él, no propiedad privada de ningún obispo ni sacerdote. En cada Divina Liturgia el sacerdote dice: «Lo santo para los santos», y el pueblo responde: «El único Santo, el único Señor, Jesucristo, para gloria de Dios Padre».14 La Iglesia nunca ha afirmado que su clero esté libre de pecado. Lo que confiesa es que Cristo no tiene pecado (véase también ¿Por qué hay tantos hipócritas en la Iglesia?).
¿Refuta el abuso el cristianismo?
No, y las razones importan también para los sobrevivientes.
Primero, el abuso en nombre de Cristo es condenado por la propia norma de Cristo. La sentencia de la piedra de molino y los ayes sobre los falsos pastores no son añadidos modernos impuestos a la Iglesia por gente de fuera. Son el Evangelio. Un sacerdote que abusa de un niño no revela lo que el cristianismo realmente es; hace exactamente aquello que, según el cristianismo, traerá el juicio más estricto. Una enseñanza no queda refutada por quienes la violan.
Segundo, la indignación es en sí misma un testimonio. Todo el que lee estos informes sabe que lo ocurrido fue objetivamente malo. Ese juicio es correcto, pero requiere una ley moral que sea real y obligue a todos, incluidos los hombres poderosos que preferirían no estar obligados. Sin Dios es difícil decir por qué los fuertes no deben usar a los débiles. El ateo que con razón está furioso con el clero abusador se apoya en un terreno que solo Dios provee (véase ¿Puede existir una moral objetiva sin Dios?).
Tercero, el abuso es un pecado de poder, y aparece dondequiera que los adultos tienen un poder sin control sobre los vulnerables. El Inspector General del Departamento de Justicia de Estados Unidos halló que, después de que USA Gymnastics informó al FBI en julio de 2015 de las acusaciones contra Larry Nassar, un médico que atendía a sus gimnastas, «aproximadamente 70 o más jóvenes atletas fueron presuntamente objeto de abuso sexual por parte de Nassar con el pretexto de un tratamiento médico» entre ese informe y septiembre de 2016, según documentos de tribunales civiles.15 {{strong: El hecho de que las instituciones no detengan abusos conocidos está documentado tanto fuera de las iglesias como dentro de ellas.}}
Pero «otros grupos también lo hacen» no es una defensa, y no es el punto. El punto es más acotado: el abuso muestra lo que los seres humanos caídos hacen con un poder sin control, que es lo que predice la enseñanza cristiana sobre el pecado. No muestra que Cristo no resucitó. Y el abuso cometido en nombre de Dios es singularmente malvado, porque usa lo más santo para herir y enseña a un niño a temer al Dios que lo ama. Por eso las palabras de Cristo sobre ello están entre las más aterradoras que pronunció.
«Si la Iglesia fuera verdadera, Dios lo habría detenido»
Este es el problema del mal en su forma más aguda, y una consigna no basta para responderlo. Dios no impidió que Judas traicionara a Cristo, y no impide todos los crímenes humanos. El cristianismo no promete una Iglesia en la tierra libre de hombres malvados. Promete que Dios ve, que juzgará, y que el mal no tiene la última palabra (véase ¿Por qué un Dios bueno permite el mal y el sufrimiento?). «Tú [lo] tienes visto: porque tú miras el trabajo, y la vejación, para vengar[le] por tu mano ... tú eres el amparo del huérfano» (Salmo 10:14). Donde los líderes ocultaron crímenes, deben ser nombrados, removidos y, donde la ley lo permita, procesados; es la propia norma del Evangelio la que los condena.
Si te hicieron daño: ¿dónde está Dios?
Para muchos sobrevivientes, la herida más profunda vino después: que no les creyeran, que les dijeran que callaran por el bien de la parroquia, que los trataran como el problema. Sobrevivientes bautistas del Sur contaron a los investigadores de Guidepost el «trauma del abuso inicial, pero también ... los efectos debilitantes que provienen de la respuesta de las iglesias e instituciones ... que no les creyeron, los ignoraron, los maltrataron y no los ayudaron».7 Si eso te pasó, fue un segundo agravio, y no era la voz de Dios.
Dios no fue el abusador
La persona que te hizo daño pudo haber usado el nombre de Dios, citado la Escritura o reclamado autoridad espiritual. Nada de eso hace que su voz sea la voz de Dios; Cristo llamó lobos a personas así. «Cercano está Jehová á los quebrantados de corazón» (Salmo 34:18). Si ahora no puedes sentirlo, eso no es un fallo de la fe. Es lo que se siente una herida.
La ira y el lamento tienen lugar en la oración
La Escritura da palabras para esto. «¿Hasta cuándo, Jehová? ¿me olvidarás para siempre? ¿hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?» (Salmo 13:1). Un salmo parece escrito para quienes fueron traicionados dentro de la casa de la fe: «Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado ... Mas tú, hombre, al parecer íntimo mío, mi guía, y mi familiar: Que juntos comunicábamos dulcemente los secretos, á la casa de Dios andábamos en compañía» (Salmo 55:12-14). Puedes orar así.
Qué es el perdón y qué no es
Los cristianos están llamados a perdonar, y algunos han usado ese llamado como un arma contra los sobrevivientes. Así que seamos exactos. Perdonar no es decir que no importó. No es silencio, y no cancela una denuncia policial ni un juicio. No es confianza, y no es reconciliación con alguien que no se ha arrepentido. Nunca significa devolver a nadie al ministerio ni darle acceso a niños. En el fondo significa entregar a Dios la venganza que le pertenece: «No os venguéis vosotros mismos, amados míos ... porque escrito está: Mía es la venganza: yo pagaré, dice el Señor» (Romanos 12:19). Unos versículos después, San Pablo dice que la autoridad civil «lleva el cuchillo» como «vengador para castigo al que hace lo malo» (Romanos 13:4). Perdonar y buscar justicia no son opuestos. El perdón puede tardar mucho, y nadie puede exigírtelo con un calendario (véase ¿Cómo perdono a alguien que me hirió gravemente?).
La distancia no es apostasía
Puede que necesites dejar la parroquia donde te hicieron daño, o mantenerte lejos de cierto sacerdote o comunidad, quizá para siempre. Eso no es abandonar a Cristo. San Ignacio (Briánchaninov) recuerda que San Pimen el Grande ordenó separarse de inmediato de un anciano cuya compañía resulta dañina para el alma.10 Cuando te sientas en condiciones de hacerlo, un sacerdote de confianza en otro lugar, que responda ante un obispo dispuesto a actuar, puede ayudarte a volver a los Santos Misterios (sacramentos) sin volver al peligro.
Busca ayuda real
Busca a un pastor en quien puedas confiar y a un consejero con licencia que tenga experiencia en trauma. La oración y la terapia no son rivales; la Iglesia siempre ha honrado a los médicos. Y no estás a solas. La vida de Santa Olga de Alaska, una matushka (esposa de sacerdote) yup’ik, publicada por la Iglesia Ortodoxa en América, registra que en las décadas posteriores a su muerte «sobrevivientes de abuso hablaron de haber sido consolados mientras dormían» (véase ¿Quién fue Santa Olga de Alaska?).16 Son experiencias relatadas, no pruebas, pero la Iglesia ora por personas como tú y las cuenta como suyas.
Lo que podemos afirmar con confianza
- El abuso sexual de menores por parte del clero y su encubrimiento están documentados por investigaciones oficiales en la Iglesia católica de Estados Unidos, y una investigación independiente halló graves fallas de la Convención Bautista del Sur al tratar las denuncias.
- La Iglesia ortodoxa no está exenta; los obispos ortodoxos han emitido normas contra la mala conducta sexual y el abuso de la autoridad espiritual.
- La Escritura, los Cánones Apostólicos y los Padres condenan a los pastores abusivos y exigen que los clérigos culpables de fornicación, perjurio, robo o de golpear a los fieles sean depuestos.
- El abuso cometido en nombre de Cristo es juzgado por la propia enseñanza de Cristo y no lo refuta.
Lo que sigue en debate
- El número real de víctimas en cualquier iglesia o institución. Los investigadores de John Jay dijeron que sus datos no podían mostrar cuántos casos nunca se denunciaron.
- Cómo se comparan las tasas de abuso entre las iglesias y otras instituciones. Los estudios cuentan cosas distintas de maneras distintas, y este artículo no se apoya en ninguna comparación.
- Cuánto abuso en las jurisdicciones ortodoxas ha sido documentado. No encontramos ningún estudio público exhaustivo; eso es una laguna, no una tranquilidad.
Conclusión
El abuso en la Iglesia es real, a menudo lo ocultaron personas que debieron haberlo detenido, y la Iglesia ortodoxa no tiene motivos para jactarse. Pero los fracasos de la Iglesia no refutan a Cristo, porque cada uno de ellos queda condenado por sus palabras. La indignación del escéptico es justa, y apunta hacia el Dios que le da sentido a esa indignación. Para quien fue herido, la última palabra no pertenece ni al abusador ni al encubrimiento. Pertenece al Señor que fue traicionado por un amigo y condenado por líderes religiosos, que resucitó de entre los muertos, y que dice de todo falso pastor: «requeriré mis ovejas de su mano». Él no es quien te hizo daño. Es el Pastor que viene en busca de las ovejas que fueron dispersadas.
Notas
- 988 Suicide & Crisis Lifeline, página de inicio («Call», «Text», «Chat»; «available 24/7/365»), https://988lifeline.org/, consultado el 1 de noviembre de 2026. Servicios en español, https://988lifeline.org/es/servicios-de-traduccion/servicios-en-espanol/ («marque 988 y presione 2»; «envía la palabra AYUDA a 988»), consultado el 1 de noviembre de 2026.
- RAINN, National Sexual Assault Hotline («Call 800.656.HOPE»; «Text HOPE to 64673»; «Free. Confidential. 24/7.»), https://hotline.rainn.org/online, consultado el 1 de noviembre de 2026. Los dígitos 4673 forman la palabra HOPE en el teclado de un teléfono. Página en español, https://hotline.rainn.org/es, consultada en una copia del Internet Archive del 18 de marzo de 2026 («Los proveedores locales de servicio podrían tener intérpretes y podrían ayudar a quienes hablan en español»); el sitio activo bloquea las consultas automáticas.
- Childhelp National Child Abuse Hotline, página de inicio («CALL (800) 422-4453»; «TEXT 'GO' TO 800.422.4453»; «It is not a reporting line and is not connected to 911 or emergency services»), https://www.childhelphotline.org/, consultado el 1 de noviembre de 2026. Atención en español y en otros idiomas: la misma página («Se Habla Español») y https://www.childhelp.org/hotline/ («helping in over 170 languages»), consultadas el 1 de noviembre de 2026.
- John Jay College of Criminal Justice, The Nature and Scope of Sexual Abuse of Minors by Catholic Priests and Deacons in the United States, 1950-2002 (Washington, DC: United States Conference of Catholic Bishops, 2004), resumen ejecutivo, pp. 3-6, https://www.usccb.org/sites/default/files/issues-and-action/child-and-youth-protection/upload/The-Nature-and-Scope-of-Sexual-Abuse-of-Minors-by-Catholic-Priests-and-Deacons-in-the-United-States-1950-2002.pdf.
- Pennsylvania, Fortieth Statewide Investigating Grand Jury, Report 1 (informe provisional, con partes censuradas; publicado en agosto de 2018), Introducción, pp. 1-2, tal como lo publicó la Corte Suprema de Pensilvania con las respuestas, http://media-downloads.pacourts.us/InterimRedactedReportandResponses.pdf.
- Papa Francisco, Carta al Pueblo de Dios (20 de agosto de 2018), texto en español, que es el original, https://www.vatican.va/content/francesco/es/letters/2018/documents/papa-francesco_20180820_lettera-popolo-didio.html, consultado el 1 de noviembre de 2026.
- Associated Press, «Top Southern Baptists stonewalled and denigrated sex abuse victims, report says», vía NPR (22 de mayo de 2022), que cita el informe de Guidepost Solutions, https://www.npr.org/2022/05/22/1100616952/southern-baptists-sex-abuse.
- Orthodox Church in America, «Prevention of Sexual Misconduct», https://www.oca.org/about/sexual-misconduct; y Policies, Standards, and Procedures of the Orthodox Church in America on Sexual Misconduct (aprobado por el Santo Sínodo de Obispos, marzo de 2014), secciones 3.02 y 10.05(B), https://www.oca.org/PDF/sexual-misconduct/2014-04-PSP-Sexual-Misconduct.pdf.
- Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rusa, decisión sobre los casos de abuso por parte de algunos pastores del poder de atar y desatar (Mateo 18:18), sesión del 28-29 de diciembre de 1998, texto ruso en https://azbyka.ru/otechnik/dokumenty/opredelenie-svjashhennogo-sinoda-ob-uchastivshihsja-v-poslednee-vremja-sluchajah-zloupotreblenija-nekotorymi-pastyrjami-vverennoj-im-ot-boga-vlastyu-vjazat-i-reshit-mf-18-18/ (preámbulo y punto 12). Las citas son traducción nuestra, hecha del ruso.
- San Ignacio (Briánchaninov), Prinoshenie sovremennomu monashestvu (Ofrenda al monacato contemporáneo), parte 2, capítulo 12, «Sobre la vida en obediencia a un anciano», texto ruso en https://azbyka.ru/otechnik/Ignatij_Brjanchaninov/prinoshenie-sovremennomu-monashestvu/2_12. Las citas son traducción nuestra, hecha del ruso. Existe una traducción al inglés, The Arena, trad. el archimandrita Lazarus (Moore); no se consultó.
- La Escritura se cita en esta edición en español de la versión Reina-Valera de 1909; el original en inglés cita la New King James Version (Nashville: Thomas Nelson, 1982), consultada en https://www.biblegateway.com/. Los Salmos están numerados como en la NKJV, que es la misma numeración de los versículos de la Reina-Valera de 1909 citados aquí.
- Los Cánones Apostólicos, cánones 25 y 27 (numerados 25-26 y 28 en algunas ediciones), trad. Henry Percival, NPNF2 vol. 14, https://www.newadvent.org/fathers/3820.htm.
- San Juan Crisóstomo, Homilías sobre los Hechos de los Apóstoles, Homilía 3, trad. J. Walker, J. Sheppard y H. Browne, rev. George B. Stevens, NPNF1 vol. 11, https://www.newadvent.org/fathers/210103.htm.
- The Divine Liturgy of Our Father Among the Saints John Chrysostom (Sydney: Greek Orthodox Archdiocese of Australia / St Andrew's Orthodox Press, 2005), la elevación de los Santos Dones, https://www.cjoc.ca/pdf/CJOC_16_3_1GOAA-Divine-Liturgy-Combined.pdf. Texto en español citado: M. Pomazansky, En el mundo de la oración (edición en español), https://azbyka.ru/otechnik/Mihail_Pomazanskij/en-el-mundo-de-la-oracion/ («Atendamos, lo santo para los santos»); y La Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo en inglés y español, https://fatheralexander.org/booklets/spanish/liturgy_s_e.htm (respuesta del coro), consultados el 1 de noviembre de 2026.
- U.S. Department of Justice, Office of the Inspector General, Investigation and Review of the Federal Bureau of Investigation's Handling of Allegations of Sexual Abuse by Former USA Gymnastics Physician Lawrence Gerard Nassar, informe 21-093 (julio de 2021), resumen ejecutivo, https://oig.justice.gov/sites/default/files/reports/21-093.pdf.
- Orthodox Church in America, «Righteous Mother Olga of Kwethluk, Wonderworker, Matushka of All Alaska», Lives of the Saints, 27 de octubre, https://www.oca.org/saints/lives/2026/10/27/100561-righteous-mother-olga-of-kwethluktanqilria-arrsamquqwonderworker.
Bibliografía
Fuentes primarias
- The Holy Bible, New King James Version. Nashville: Thomas Nelson, 1982 (versión citada en el original inglés; esta edición en español cita la Reina-Valera de 1909).
- John Jay College of Criminal Justice. The Nature and Scope of Sexual Abuse of Minors by Catholic Priests and Deacons in the United States, 1950-2002. Washington, DC: USCCB, 2004.
- Pennsylvania, Fortieth Statewide Investigating Grand Jury. Report 1 (informe provisional, con partes censuradas), con respuestas. 2018.
- U.S. Department of Justice, Office of the Inspector General. Informe 21-093 sobre el manejo por el FBI de las acusaciones contra Nassar. Julio de 2021.
- Associated Press. «Top Southern Baptists stonewalled and denigrated sex abuse victims, report says». 22 de mayo de 2022.
Fuentes ortodoxas y patrísticas
- Los Cánones Apostólicos. Trad. Henry Percival. NPNF2 vol. 14.
- Juan Crisóstomo. Homilías sobre los Hechos de los Apóstoles. NPNF1 vol. 11.
- Ignacio (Briánchaninov). Prinoshenie sovremennomu monashestvu. Texto ruso, azbyka.ru.
- Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Decisión del 28-29 de diciembre de 1998. Texto ruso, azbyka.ru.
- Orthodox Church in America. Policies, Standards, and Procedures on Sexual Misconduct. 2014.
- Orthodox Church in America. «Life of Righteous Mother Olga of Kwethluk», página en inglés.
- The Divine Liturgy of Our Father Among the Saints John Chrysostom. Sydney: Greek Orthodox Archdiocese of Australia, 2005.
Fuentes de las iglesias analizadas
- Papa Francisco. Carta al Pueblo de Dios. 20 de agosto de 2018.
Servicios de apoyo
- 988 Suicide & Crisis Lifeline. https://988lifeline.org/.
- RAINN National Sexual Assault Hotline. https://hotline.rainn.org/online.
- Childhelp National Child Abuse Hotline. https://www.childhelphotline.org/.