Cómo orar en casa: introducción a la regla de oración ortodoxa

Una guía práctica de la regla de oración ortodoxa: de dónde viene la oración diaria fija, el rincón de los íconos, el Trisagio, las oraciones de la mañana y de la noche, la Oración de Jesús y la cuerda de oración, y cómo empezar una regla realista con la guía de tu sacerdote.

Muchas personas que visitan una iglesia ortodoxa vuelven a casa con la misma pregunta. Los oficios fueron hermosos, pero ¿qué hace en realidad un cristiano ortodoxo un martes por la mañana antes de ir al trabajo? La respuesta suele ser pequeña: unos minutos ante un ícono, con una lámpara o una vela, diciendo oraciones que otros dicen en muchas lenguas a la misma hora. Los ortodoxos llaman a esto una regla de oración.

«Regla» traduce el griego kanon, una línea de medir o un patrón: algo que mantiene derecha una vida, no algo que la castiga. Esta guía explica de dónde viene la práctica, qué entra en una regla típica, cómo encajan la Oración de Jesús y la cuerda de oración, y por qué los maestros ortodoxos dicen a los principiantes que empiecen poco a poco y consulten a su sacerdote.

En resumen

Una regla de oración ortodoxa es un patrón fijo y modesto de oración diaria, por lo general de la mañana y de la noche, que se hace en casa ante los íconos y se acuerda con el sacerdote o el padre espiritual. La oración diaria fija es muy antigua: la Didajé, probablemente de finales del siglo I o comienzos del II, indicaba a los cristianos que rezaran el Padre Nuestro tres veces al día, y Tertuliano, hacia el año 200, daba por supuestas la oración de la mañana y la de la noche. Los monjes del desierto del siglo IV contaban sus oraciones y se les advertía que no midieran la santidad por los números. Una regla típica de hoy comienza con las oraciones del Trisagio (desde «Rey celestial» hasta el Padre Nuestro), añade oraciones de la mañana o de la noche tomadas de un libro de oraciones, y puede incluir salmos, la Escritura, oraciones por otros y cierto número de Oraciones de Jesús con una cuerda de oración. Los detalles varían según la parroquia, la jurisdicción y la persona. El objetivo no es una cuota, sino un volverse constante de toda la persona hacia Dios, parte de la sanación y la unión con Dios que la Iglesia llama theosis.

Tesis: Una regla de oración realista, guiada por un sacerdote, tomada de las propias oraciones de la Iglesia y guardada con fidelidad, es la manera antigua y todavía normal en que los cristianos ortodoxos aprenden a «orar sin cesar», y su valor está en la fidelidad y la atención más que en la extensión.

De dónde viene la regla de oración

Los tiempos fijos de oración pertenecieron primero a la piedad de Israel. Daniel «hincábase de rodillas tres veces al día, y oraba, y confesaba delante de su Dios, como lo solía hacer antes» (Daniel 6:10). Cristo enseñó la oración privada: «cuando oras, éntrate en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora á tu Padre que está en secreto» (Mateo 6:6).1

La Didajé, después de dar el Padre Nuestro, dice sencillamente: «Tres veces al día orad así» (traducción nuestra).2 {{strong: Dentro de aproximadamente un siglo de los apóstoles, los cristianos ya guardaban tiempos diarios fijos de oración.}} Tertuliano recomendó las horas «tercia, sexta y nona», «además de nuestras oraciones regulares, que se deben, sin necesidad de aviso, a la entrada de la luz y de la noche».3

Los monjes del desierto conocieron tanto el valor como el peligro de tales reglas. Paladio, que escribía hacia el año 420, cuenta de un monje llamado Pablo que «tenía 300 oraciones fijas» y dejaba caer de su regazo un guijarro por cada una. Pablo se desesperó porque una virgen de cierta aldea decía 700. San Macario respondió que él decía solo 100, trabajaba para su sustento y recibía a los hermanos, y su razón no lo condenaba: «Pero si tú dices 300 y tu conciencia te condena, es claro que no las rezas con pureza, o bien podrías orar más y no lo haces».4 Los números son una ayuda, no la medida. En el siglo VII, San Juan Clímaco del Sinaí unió la oración fija y la constante en una sola línea: «Prepárate para tu tiempo fijo de oración con la oración incesante en tu alma».5

Qué es una regla de oración (y qué no es)

El catecismo del padre Thomas Hopko para la Iglesia Ortodoxa en América lo dice con claridad: «Toda persona que desee vivir la vida espiritual debe tener su propia regla de oración. Debe ser breve y regular, de modo que pueda guardarse en todas las condiciones y circunstancias». Debe usar las oraciones de la Iglesia, porque orar solo con las propias palabras «corre el gran riesgo de empobrecer su oración».6 Las palabras han de orarse, «no meramente “decirse oraciones”, lo cual no es oración en absoluto», y una regla distraída no se repite como autocastigo; uno la confía a la misericordia de Dios, «debe decir “Amén” y seguir con su tarea de vivir en Cristo».7 Una regla no es un contrato ni una manera de ganar la gracia. En la enseñanza ortodoxa la gracia es lo primero; la regla es una respuesta pequeña y constante a ella.

El rincón de los íconos

La mayoría de los hogares ortodoxos reservan un lugar para la oración. Una página de enseñanza de la Arquidiócesis de Canadá de la Iglesia Ortodoxa en América explica que los íconos suelen reunirse en un rincón «para facilitar nuestro enfoque y evitar distracciones durante la oración», y que «la sencillez y el orden son los principios principales» al disponerlo.8 Los elementos comunes son íconos de Cristo y de la Madre de Dios, de los santos patronos, una cruz, una Biblia y un libro de oraciones, y a menudo una pequeña lámpara de aceite. Un solo ícono, aunque sea de papel, o una simple cruz bastan para empezar.

Cuando es posible, quienes oran miran hacia el oriente. San Juan Damasceno explicó que Cristo es el «Sol de Justicia» y que «en espera de su venida adoramos hacia el Oriente», aunque admitió que «esta tradición de los apóstoles no está escrita».9 La práctica varía: la misma página canadiense señala que los rincones son comunes entre los eslavos, mientras que los ortodoxos griegos y de Oriente Medio colocan con más frecuencia los íconos a lo largo de una pared.10 En un apartamento pequeño sirve bien un estante tranquilo. Sobre por qué se honra a los íconos, véase ¿Adoran los cristianos ortodoxos los íconos? (en inglés)

Un recorrido por una regla típica

El comienzo: las oraciones del Trisagio

Casi todos los oficios y las reglas domésticas se abren de la misma manera. Después de la señal de la cruz, el texto de la Iglesia Ortodoxa en América dice: «Gloria a Ti, Dios nuestro, gloria a Ti»; «Rey celestial, Consolador, Espíritu de verdad, que estás en todo lugar, llenándolo todo»; «Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros», tres veces; «Gloria al Padre...»; «Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros»; «Señor, ten piedad», tres veces; y el Padre Nuestro.11 En dos o tres minutos esto ya es una oración completa: alabanza, invocación del Espíritu, confesión de la Trinidad, arrepentimiento y la oración que Cristo dio (véase nuestra entrada sobre el Padre Nuestro (en inglés)).

Oraciones de la mañana y de la noche

Los libros de oraciones dan entonces las oraciones de la mañana. La selección de la Iglesia Ortodoxa en América comienza: «Al levantarnos del sueño, nos postramos ante Ti, oh Bienaventurado, y te cantamos, oh Poderoso, el himno angélico: ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! eres Tú, oh Dios; por la Theotokos, ten piedad de nosotros», y continúa con oraciones al Padre, a la Theotokos (Madre de Dios), al ángel de la guarda y al santo patrono.12 Las oraciones de la noche piden: «perdóname los pecados que he cometido este día de pensamiento, palabra y obra», y «Concédeme, Señor, pasar en paz el sueño de esta noche».13 Los libros de oraciones griegos, antioquenos, rusos y otros difieren en la selección y en la traducción, así que cabe esperar cierta variación. Muchos añaden el Salmo 51, el Credo, la lectura de la Escritura del día y oraciones por nombre por los vivos y los difuntos. Un cierre común es: «Por las oraciones de nuestros santos Padres, Señor Jesucristo, ten piedad de nosotros».14

La oración del cuerpo

La oración ortodoxa involucra el cuerpo: estar de pie, la señal de la cruz, las inclinaciones y a veces las postraciones. El primer Concilio de Nicea (325) dispuso que en el Día del Señor y en los días de Pentecostés «se haga oración a Dios de pie», y la práctica ortodoxa sigue evitando las postraciones en domingo y en el tiempo pascual, aunque los detalles varían según la costumbre local.15

La Oración de Jesús y la cuerda de oración

Muchas reglas incluyen un número fijo de Oraciones de Jesús: «Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí, pecador». Hace eco de la oración del publicano: «Dios, sé propicio á mí pecador» (Lucas 18:13), y San Juan Clímaco ya escribió que «una palabra del publicano bastó para aplacar a Dios».16 Su significado, y por qué la repetición no es «vana repetición», se tratan en nuestra guía Por qué ayunan los cristianos: una guía ortodoxa de la oración, el ayuno y la Oración de Jesús (en inglés), así que aquí añadimos solo lo que atañe a una regla doméstica.

Dos libros difundieron la oración en tiempos modernos. La Filocalia, una antología de escritos monásticos de los siglos IV al XV compilada por San Nicodemo del Monte Santo y San Macario de Corinto, se publicó en Venecia en 1782; la versión eslava de San Paisio Velichkovsky siguió en 1793, y una traducción inglesa de G. E. H. Palmer, Philip Sherrard y Kallistos Ware comenzó a aparecer en 1979.17 Es para una lectura lenta, idealmente con guía. Relatos de un peregrino ruso cuenta de un vagabundo ruso que oye «orad sin cesar» (1 Tesalonicenses 5:17) y se pone en camino para aprender cómo. Es un texto del siglo XIX, no un diario de testigo ocular: se imprimió por primera vez en Kazán a comienzos de la década de 1880 (las fuentes difieren en el año), su autoría se debate, y el estudioso Aleksei Pentkovsky ha sostenido que su forma más temprana sobrevive en un manuscrito de Optina de finales de la década de 1860 y rastreó su núcleo hasta el archimandrita Mijaíl Kozlov; su obra posterior atribuye la compilación al hieromonje Arsenii Troepolskii.18 {{debated: Los orígenes literarios del libro son inciertos, pero no su influencia en la difusión de la Oración de Jesús.}} Hopko dice que la oración incesante «se hizo muy popular en tiempos recientes, sobre todo por medio de» él.19

La cuerda de oración (en griego komboskini, en ruso chotki) es un lazo anudado, tradicionalmente de 100 nudos, aunque son comunes los de 33 y 50.20 Cuenta las oraciones para que la mente pueda descansar en las palabras. La tradición popular atribuye su invención a San Pacomio o a San Antonio; no encontramos ningún documento antiguo que confirme ninguna de las dos cosas, así que trátalo como tradición piadosa. Lo que sí está documentado es que los monjes del siglo IV contaban las oraciones, como hacía el monje Pablo con los guijarros.

Una advertencia: los métodos de respiración y las posturas de la tradición hesicasta no son para aprender por cuenta propia. Hopko escribe que este método «requiere siempre y sin excepción la guía de un guía espiritual».21 Decir la Oración de Jesús despacio y con atención está al alcance de todos. Para la historia que hay detrás del hesicasmo, véase Gregorio Palamás y la controversia hesicasta.

Tu sacerdote y tu regla

Los cristianos ortodoxos no suelen diseñar una regla por su cuenta. La hablan con su sacerdote o padre espiritual, a menudo en la confesión, y la ajustan con su bendición cuando cambia la vida: un bebé recién nacido, turnos de noche, una enfermedad, la Gran Cuaresma. Esto protege contra la deriva y contra el error opuesto, tan antiguo como el monje Pablo y San Macario, de asumir una regla heroica, fracasar y abandonar. «No somos todos iguales, ni en el cuerpo ni en el alma», observó San Juan Clímaco.22

Reglas iniciales realistas

Son ilustraciones del tipo de regla que los sacerdotes suelen sugerir, no prescripciones; la tuya puede ser distinta.

SituaciónMañanaNoche
Recién comenzando, o muy ocupadoOraciones del Trisagio; una oración de la mañanaOraciones del Trisagio; una oración de la noche; «Por las oraciones de nuestros santos Padres»
AfianzándoseOraciones del Trisagio; oraciones completas de la mañana; el CredoOraciones del Trisagio; oraciones de la noche; Salmo 51; oraciones por otros
Añadiendo profundidadComo arriba, más la lectura de la Escritura del díaComo arriba, más Oraciones de Jesús con una cuerda

La tradición conserva también una regla muy breve atribuida a San Serafín de Sarov (m. 1833) para quienes no podían con las oraciones completas: al levantarse, el Padre Nuestro tres veces, «Alégrate, oh Virgen Theotokos» tres veces y el Credo una vez, con oraciones breves a lo largo del día y lo mismo por la noche. Nos llega por colecciones posteriores y no pudimos rastrear el texto ruso original, así que la presentamos como atribuida.23 Guarda la regla a la misma hora y en el mismo lugar, léela despacio, devuelve sin alboroto a la mente que divaga, y si fallas una mañana, simplemente empieza de nuevo.

Preguntas y objeciones, respondidas con suavidad

«¿No son menos sinceras las oraciones escritas?»

Muchos cristianos protestantes, sobre todo en las tradiciones de iglesia libre, valoran la oración espontánea como la más honesta y temen que las oraciones fijas se vuelvan mecánicas. Esa preocupación es razonable: cualquier oración puede decirse sin atención. La respuesta ortodoxa es que los Salmos son oraciones escritas, que Cristo dio una oración fija y que los primeros cristianos la repetían a diario. Las oraciones escritas nos enseñan a orar como un niño aprende a hablar de sus padres, y se abren a la oración personal; Hopko dice que las palabras dadas pueden llevar «más allá de las palabras dadas, hacia nuestras propias palabras, o hacia ninguna palabra».24

«¿No es una regla legalismo?»

Puede volverse tal si se trata como un pago a Dios o una medida de justicia, que es exactamente lo que San Macario advirtió. Guardada con el consejo de un sacerdote, una regla se parece más a un enrejado que a un libro de cuentas: sostiene el crecimiento y se ajusta a medida que uno crece.

«¿Por qué orar a la Theotokos y a los santos?»

Las oraciones piden a la Madre de Dios, a los ángeles y a los santos que oren por nosotros, como pedimos a otros cristianos en la tierra; la adoración se dirige solo a la Santísima Trinidad. Véase ¿Por qué oran los cristianos ortodoxos a los santos? Los católicos, cuya Liturgia de las Horas comparte gran parte de este patrón, reconocerán la lógica.

«¿Reemplaza la oración en casa a la iglesia?»

No. La regla doméstica prepara para el culto de la Iglesia. En palabras de Hopko, quien «ora sin cesar» es quien «más ofrece y más recibe en la oración litúrgica».25 Nuestra guía para principiantes sobre la Divina Liturgia es un buen paso siguiente.

Lo que podemos afirmar con confianza

  • La oración diaria fija está atestiguada desde la Didajé y Tertuliano (hacia el año 200).
  • Los monjes del siglo IV seguían reglas contadas y se les advertía que no midieran la santidad por los números (Paladio, Historia lausíaca 20).
  • Las oraciones del Trisagio, las oraciones de la mañana y de la noche, los salmos y la Oración de Jesús son habituales hoy en los libros de oraciones ortodoxos.
  • Nicea (325) dispuso la oración de pie los domingos y en los días de Pentecostés.
  • Los maestros ortodoxos aconsejan una regla breve y regular fijada con un sacerdote, y advierten contra las técnicas hesicastas sin un guía.

Lo que sigue en debate o varía

  • La autoría y la fecha de la primera impresión de Relatos de un peregrino ruso.
  • Quién inventó la cuerda de oración.
  • La redacción original exacta de la «regla pequeña» de San Serafín.
  • El contenido de una regla, el libro de oraciones, las postraciones, el rincón o la pared y la costumbre de mirar al oriente varían según la jurisdicción, la parroquia y la persona.

Conclusión

La regla de oración ortodoxa no es atletismo espiritual. Son unos minutos, de mañana y de noche, de estar ante Cristo con las palabras que la Iglesia ha dado, pidiendo misericordia, dando gracias y recordando a otros. Guardada con fidelidad durante años, se vuelve el marco tranquilo en el que todo el día se ofrece a Dios y por el cual, por la gracia, una persona es sanada poco a poco y atraída a la vida de la Santísima Trinidad. Empieza con lo que puedas guardar. Pregunta a tu sacerdote. Enciende la lámpara, haz la señal de la cruz y comienza: «Gloria a Ti, Dios nuestro, gloria a Ti». Para conocer a algunos que oraron así antes que nosotros, visita nuestras Vidas de los santos (en inglés).

Notas

  1. Daniel 6:10; Mateo 6:6. Santa Biblia, Reina-Valera 1909. ↩
  2. Didajé 8, traducción de M. B. Riddle, Ante-Nicene Fathers, vol. 7 (Buffalo, 1886), edición revisada en newadvent.org. ↩
  3. Tertuliano, Sobre la oración 25, traducción de S. Thelwall, Ante-Nicene Fathers, vol. 3 (Buffalo, 1885), edición revisada en newadvent.org. ↩
  4. Paladio, Historia lausíaca 20, traducción de W. K. Lowther Clarke, The Lausiac History of Palladius (Londres: SPCK, 1918), 90-91. ↩
  5. Juan Clímaco, The Ladder of Divine Ascent, Paso 28, traducción de Colm Luibheid y Norman Russell, Classics of Western Spirituality (Nueva York: Paulist Press, 1982), 274-81. ↩
  6. Thomas Hopko, The Orthodox Faith, vol. 4, Spirituality (Nueva York: Department of Religious Education, Orthodox Church in America, 1976), «Unceasing Prayer», en línea en oca.org. ↩
  7. Hopko, «Unceasing Prayer». ↩
  8. Archdiocese of Canada (Orthodox Church in America), «The Nature and Purpose of the Home Icon-Corner or Place», archbishop-of-ottawa.org (sin fecha ni firma). ↩
  9. Juan Damasceno, An Exposition of the Orthodox Faith 4.12, traducción de E. W. Watson y L. Pullan, Nicene and Post-Nicene Fathers, 2.ª serie, vol. 9 (Buffalo, 1899), edición revisada en newadvent.org. ↩
  10. Archdiocese of Canada, «The Nature and Purpose of the Home Icon-Corner or Place». ↩
  11. Orthodox Church in America, «O Heavenly King and Trisagion Prayers», Common Prayers, oca.org. ↩
  12. Orthodox Church in America, «Morning Prayers», Common Prayers, oca.org. ↩
  13. Orthodox Church in America, «Evening Prayers», Common Prayers, oca.org. ↩
  14. Archdiocese of Canada, «The Nature and Purpose of the Home Icon-Corner or Place». ↩
  15. Primer Concilio de Nicea (325), canon 20, traducción de Henry R. Percival, Nicene and Post-Nicene Fathers, 2.ª serie, vol. 14 (Buffalo, 1900), edición revisada en newadvent.org. ↩
  16. Lucas 18:13 (RV1909); Clímaco, Ladder, Paso 28, trad. Luibheid y Russell. ↩
  17. The Philokalia: The Complete Text, compilada por San Nikodimos del Monte Santo y San Makarios de Corinto, traducción de G. E. H. Palmer, Philip Sherrard y Kallistos Ware (Londres: Faber and Faber, 1979-). Historia de la publicación de las ediciones griega (1782) y eslava (1793) tal como se resume en obras de referencia habituales. ↩
  18. The Pilgrim's Tale, edición e introducción de Aleksei Pentkovsky, traducción de T. Allan Smith, Classics of Western Spirituality (Nueva York: Paulist Press, 1999). Las fuentes difieren sobre la primera impresión de Kazán: 1881 (J. Sanidopoulos, «Who is the Author of The Way of a Pilgrim?», orthochristian.com, que resume también la obra posterior de Pentkovsky sobre Arsenii Troepolskii) o 1884 (Wikipedia, «The Way of a Pilgrim», consultado el 15 de octubre de 2026). ↩
  19. Hopko, «Unceasing Prayer». ↩
  20. «Prayer rope», Wikipedia (consultado el 15 de octubre de 2026), para el número de nudos y los nombres. ↩
  21. Hopko, The Orthodox Faith, vol. 4, «The Jesus Prayer», en línea en oca.org. ↩
  22. Clímaco, Ladder, Paso 28, trad. Luibheid y Russell. ↩
  23. La «regla pequeña» de San Serafín, tal como la reproduce (sin nombrar al traductor) el padre Stephen Freeman, «With Heart and Mind», Glory to God for All Things (blog, 20 de abril de 2007, ahora en glory2godforallthings.com), tomada del sitio web orthodoxphotos.com. ↩
  24. Hopko, «Unceasing Prayer». ↩
  25. Hopko, The Orthodox Faith, vol. 4, «Liturgical Prayer», en línea en oca.org. ↩

Bibliografía

Fuentes primarias

  • Santa Biblia, Reina-Valera 1909.
  • The Didache. Traducción de M. B. Riddle. Ante-Nicene Fathers, vol. 7. Buffalo, NY: Christian Literature Publishing Co., 1886. Edición revisada en newadvent.org.
  • Tertuliano. On Prayer. Traducción de S. Thelwall. Ante-Nicene Fathers, vol. 3. Buffalo, NY: Christian Literature Publishing Co., 1885. Edición revisada en newadvent.org.
  • Paladio. The Lausiac History of Palladius. Traducción de W. K. Lowther Clarke. Londres: SPCK, 1918. Texto en tertullian.org.
  • Juan Clímaco. The Ladder of Divine Ascent. Traducción de Colm Luibheid y Norman Russell. Classics of Western Spirituality. Nueva York: Paulist Press, 1982.
  • Juan Damasceno. An Exposition of the Orthodox Faith. Traducción de E. W. Watson y L. Pullan. Nicene and Post-Nicene Fathers, 2.ª serie, vol. 9. Buffalo, NY: Christian Literature Publishing Co., 1899. Edición revisada en newadvent.org.
  • Primer Concilio de Nicea. Cánones. Traducción de Henry R. Percival. Nicene and Post-Nicene Fathers, 2.ª serie, vol. 14. Buffalo, NY: Christian Literature Publishing Co., 1900. Edición revisada en newadvent.org.

Fuentes ortodoxas y patrísticas

  • Orthodox Church in America. Common Prayers: «O Heavenly King and Trisagion Prayers», «Morning Prayers», «Evening Prayers». oca.org.
  • Hopko, Thomas. The Orthodox Faith, vol. 4, Spirituality. Nueva York: Department of Religious Education, Orthodox Church in America, 1976. Edición en línea en oca.org.
  • Archdiocese of Canada, Orthodox Church in America. «The Nature and Purpose of the Home Icon-Corner or Place». archbishop-of-ottawa.org.
  • The Philokalia: The Complete Text. Compilada por San Nikodimos del Monte Santo y San Makarios de Corinto. Traducción de G. E. H. Palmer, Philip Sherrard y Kallistos Ware. Londres: Faber and Faber, 1979-.
  • Freeman, Stephen. «With Heart and Mind». Glory to God for All Things (blog), 20 de abril de 2007. glory2godforallthings.com. (Reproduce la «regla pequeña» de San Serafín.)

Otros estudios

  • Pentkovsky, Aleksei, ed. The Pilgrim's Tale. Traducción de T. Allan Smith. Prefacio de Jaroslav Pelikan. Classics of Western Spirituality. Nueva York: Paulist Press, 1999.
  • Sanidopoulos, John. «Who is the Author of The Way of a Pilgrim?» orthochristian.com, 2016.
  • «Prayer rope». Wikipedia. Consultado el 15 de octubre de 2026.

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