¿Qué ocurre durante la Divina Liturgia? Guía completa para principiantes

Guía paso a paso de la Divina Liturgia ortodoxa para quienes la visitan por primera vez: de dónde viene (de San Justino Mártir a San Juan Crisóstomo), qué significa cada parte, por qué la Comunión es cerrada y qué etiqueta conviene seguir, con notas sobre dónde difieren las parroquias.

Si nunca has entrado en una iglesia ortodoxa un domingo por la mañana, tu primera visita puede ser mucho que asimilar. La gente está de pie, las velas titilan ante los íconos, el incienso flota en el aire y el canto casi no se interrumpe. Es fácil salir conmovido pero sin saber bien qué se vio.

Esta guía recorre en orden la Divina Liturgia, la Eucaristía dominical de la Iglesia ortodoxa, y responde las preguntas prácticas que los visitantes a menudo les da pena hacer. Las costumbres difieren entre parroquias y jurisdicciones (griega, antioquena, rusa, serbia, OCA y otras); donde la práctica varía, lo decimos. Citamos el servicio a partir del texto en inglés publicado por la Diócesis Ortodoxa Carpato-Rusa Americana, una diócesis del Patriarcado Ecuménico.1 Tu parroquia puede usar otra traducción.

En resumen

La Divina Liturgia es la celebración ortodoxa de la Eucaristía, la cena que Cristo dio a sus discípulos la noche antes de morir. Tiene dos partes. La primera se centra en la Escritura: letanías, salmos, himnos, lecturas de los apóstoles y del Evangelio, y un sermón. La segunda se centra en la ofrenda del pan y el vino, la gran oración de acción de gracias en la que la Iglesia pide al Espíritu Santo que los cambie en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, y la Santa Comunión. La estructura es muy antigua: hacia el año 150 d. C., San Justino Mártir describió a los cristianos reunidos el domingo para lecturas, un sermón, oraciones, un beso de paz y acción de gracias sobre el pan y el vino. El servicio al que asisten hoy la mayoría de los cristianos ortodoxos, la Liturgia de San Juan Crisóstomo, creció durante siglos en torno a ese núcleo; la Liturgia de San Basilio, más larga, se usa diez veces al año. Los visitantes son bienvenidos a orar con la Iglesia, pero la Santa Comunión se da solo a cristianos ortodoxos preparados, lo cual la Iglesia entiende como expresión de una unidad real y no como un juicio sobre nadie. En muchas parroquias los visitantes pueden recibir al final el pan bendito (antídoro).

Tesis: La Divina Liturgia es la Eucaristía dominical cristiana antigua, desarrollada en Constantinopla como un acto de culto cantado en el que la Iglesia da gracias al Padre por Cristo en el Espíritu Santo, y un visitante que conozca su esquema puede seguirla con comprensión.

De dónde viene: una breve historia

La Didajé, un manual eclesial antiguo cuya fecha exacta se discute, indica a los creyentes que se reúnan «cada día del Señor» (traducción nuestra) para «partir el pan y dar gracias».2 El relato antiguo más completo procede de San Justino Mártir, que dirigió una defensa de la fe al emperador Antonino Pío hacia el año 150 d. C. Menciona el beso de paz y la acción de gracias del presidente sobre el pan y «una copa de vino mezclado con agua», y luego describe la reunión semanal:

Y en el día llamado domingo, todos los que viven en las ciudades o en el campo se reúnen en un mismo lugar, y se leen las memorias de los apóstoles o los escritos de los profetas, mientras el tiempo lo permite; luego, cuando el lector ha terminado, el presidente instruye de palabra y exhorta a la imitación de estas cosas buenas. Después nos levantamos todos juntos y oramos.3

{{very-strong: El relato de San Justino, de mediados del siglo II, ya muestra la estructura en dos partes de la Liturgia: lecturas y sermón, luego la oración, el beso de paz, la acción de gracias sobre el pan y el vino, y la Comunión.}} Añade que «no como pan común ni bebida común recibimos estos».4 Véanse también Justino Mártir: lo que el apologista cristiano más antiguo nos dice sobre el culto y la fe y El culto dominical antes de Constantino (en inglés).

San Justino dice que el presidente daba gracias «según su capacidad», lo que sugiere que la oración aún no estaba fijada. Más tarde las grandes iglesias desarrollaron oraciones escritas, y dos llegaron a prevalecer en Constantinopla. La Liturgia de San Juan Crisóstomo, que lleva el nombre del predicador que llegó a ser arzobispo de Constantinopla en 398 y murió en el exilio en 407, es a la que casi siempre asistirás.5 La Liturgia de San Basilio el Grande, con una oración eucarística más larga, se celebra diez veces al año: en las vísperas de Navidad y de la Teofanía (o en la fiesta misma cuando cae en domingo o lunes), en la fiesta de San Basilio (1 de enero), en los cinco domingos de la Gran Cuaresma y en el Jueves Santo y el Sábado Santo.6

¿Escribieron estos santos los servicios tal como los oímos? No. El manual del P. Thomas Hopko para la Iglesia Ortodoxa en América dice que las dos liturgias «probablemente recibieron su forma actual después del siglo IX» y no fueron escritas «exactamente como están ahora por los santos cuyos nombres llevan», aunque sus oraciones eucarísticas se remontan a los siglos IV y V.7 {{debated: Cuánto de la oración eucarística que lleva el nombre de San Juan Crisóstomo compuso o revisó él mismo sigue siendo objeto de estudio de los especialistas.}} El historiador jesuita Robert Taft, autor de una historia en varios volúmenes de esta Liturgia, reabrió la cuestión en 1990 al comparar por computadora su vocabulario con los escritos de San Juan Crisóstomo.8

El trabajo de Taft muestra un núcleo antiguo con muchas adiciones posteriores. El manuscrito más antiguo que se conserva de la Liturgia es el códice Barberini 336, del siglo VIII. {{strong: El Himno de los Querubines, que se canta durante la procesión con los dones, se introdujo bajo el emperador Justino II en 573-574.}} En el siglo VIII el servicio aún no comenzaba con la bendición y la Gran Letanía de hoy.9 Hopko fecha la forma actual del rito de preparación hacia el siglo XIV.10 Los cristianos ortodoxos ven esto como una tradición viva que crece en torno a lo que San Justino ya conocía.

Lo que verás

El iconostasio. Un tabique o muro de íconos separa la nave, donde está de pie el pueblo, del altar. Cristo está representado a la derecha de las Puertas Santas centrales, y la Virgen con el Niño a la izquierda. Hopko escribe que «existe para mostrar nuestra unidad con Cristo, su madre y todos los ángeles y santos».11 Véase ¿Adoran los cristianos ortodoxos los íconos? (en inglés)

De pie. Los cristianos ortodoxos oran tradicionalmente de pie. El Concilio de Nicea, en 325, al observar que algunos se arrodillaban «en el día del Señor y en los días de Pentecostés», dispuso que en esos días «se haga la oración a Dios de pie».12 La guía de etiqueta del P. David Barr enumera los momentos de estar de pie (el Evangelio, las dos Entradas, la oración eucarística, la Comunión, las bendiciones y la despedida) y añade: «Ante la duda, de pie».13 Si necesitas sentarte, siéntate; algunas parroquias tienen bancos.

Velas, incienso, la cruz y los íconos. La gente enciende velas ante los íconos al llegar. El incienso recuerda el Salmo 141:2 (140 en la Septuaginta): «Sea dirigida mi oración delante de Ti como incienso» (traducción del griego de la Septuaginta). Los cristianos ortodoxos se persignan con frecuencia, juntando el pulgar y dos dedos y moviéndolos «de la cabeza al pecho y de hombro a hombro, de derecha a izquierda», lo contrario de la costumbre latina.14 Venerar un ícono suele significar persignarse e inclinarse, besar el ícono en la mano o los pies del santo o en el libro o rollo que sostiene (no en el rostro) y persignarse de nuevo.15 Nada de esto se exige a los visitantes. Véase también La señal de la cruz en la Iglesia primitiva (en inglés). (Las citas bíblicas son de la Reina-Valera 1909, salvo que se indique otra versión; los corchetes son de esa edición.)

La Liturgia, paso a paso

La Liturgia suele seguir directamente a los Maitines, dura cerca de noventa minutos y es casi toda cantada.16

1. La proscomidia (preparada de antemano)

Antes del servicio, en una mesa lateral del santuario, el sacerdote prepara el pan y el vino. Las hogazas redondas (prósfora) se estampan con un sello que lleva IC XC (por Jesucristo) y NI KA, que Hopko traduce «El Vencedor». El sacerdote corta el centro cuadrado, el Cordero, que será consagrado, mientras recita Isaías 53:7, «como cordero fué llevado al matadero». Vierte vino mezclado con agua en el cáliz y coloca junto al Cordero pequeños trozos de pan por la Virgen María, los santos, y los vivos y los difuntos.17 El resto de las hogazas se convierte en el antídoro.

2. «Bendito sea el Reino...»

Se abren las Puertas Santas y el sacerdote proclama: «Bendito sea el Reino del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos». El pueblo responde «Amén». Hopko llama a esta apertura la clave de todo el servicio.18

3. La Gran Letanía

El diácono o el sacerdote dirige breves peticiones, a cada una de las cuales se responde «Señor, ten piedad»: «En paz, roguemos al Señor»; «Por la paz del mundo entero»; por el clero, las autoridades civiles, la ciudad y «los que viajan por tierra, por mar y por aire, por los enfermos, los que sufren y por los que están en cautiverio».19

4. Las antífonas

Siguen tres series de versículos de salmos, que según Hopko eran cantados originalmente por el pueblo en procesión hacia la iglesia.20 La práctica varía: Hopko enumera los Salmos 103 y 146 y las Bienaventuranzas para los domingos, mientras que el texto citado aquí usa versículos más breves con estribillos. Toda Liturgia incluye el himno «Oh Hijo unigénito», que se dirige a Cristo, «que con tu muerte venciste a la muerte».

5. La Pequeña Entrada

El clero lleva el libro del Evangelio hacia la iglesia y de vuelta por las Puertas Santas mientras todos cantan: «Vengan, adoremos y postrémonos ante Cristo». En otro tiempo era la entrada real del obispo y del pueblo en la iglesia.21

6. El Trisagio

En la mayoría de los días sigue el himno «Tres veces santo», que se canta varias veces: «Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros». Hace eco de los serafines de Isaías 6:3, «Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos».

7. La Epístola y el Evangelio

Un lector canta la Epístola, tomada de los Hechos o de las cartas apostólicas. Se canta «Aleluya» con incienso, y el sacerdote o el diácono exclama: «¡Sabiduría! Estemos de pie y escuchemos el santo Evangelio». El pueblo canta «¡Gloria a Ti, Señor, gloria a Ti!» antes y después. El Apocalipsis es el único libro del Nuevo Testamento que no se lee en los servicios.22

8. La homilía

El sermón suele seguir al Evangelio, como en tiempos de San Justino, cuando «el presidente instruye de palabra»; en muchas parroquias viene, en cambio, cerca del final. Hopko lo llama «una parte esencial de la liturgia eucarística».23 Sigue una letanía de oración ferviente.

9. La Gran Entrada y el Himno de los Querubines

El coro comienza el Himno de los Querubines: «Nosotros que místicamente representamos a los Querubines, y que cantamos a la Trinidad vivificante el himno tres veces santo, dejemos ahora a un lado todas las preocupaciones terrenales». El sacerdote ora en voz baja a Cristo como el verdadero sacerdote: «eres Tú, oh Cristo, quien ofrece y es ofrecido». El clero lleva entonces en procesión el pan y el vino a la iglesia y de vuelta al altar, y el coro concluye: «Para que elevemos en lo alto al Rey de todos, que viene invisiblemente escoltado por huestes angélicas».24

10. El beso de paz y el Credo

El sacerdote dice: «Amémonos unos a otros para que con un mismo sentir confesemos...», y el pueblo concluye: «Al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, Trinidad consubstancial e indivisa». En la Constantinopla del siglo VIII, según halló Taft, el beso aún se «intercambiaba dentro de cada orden por todos los presentes en la iglesia».25 Hoy suele intercambiarse entre el clero, aunque en algunas parroquias la gente se saluda con «Cristo está entre nosotros».26

Luego viene el grito «Las puertas, las puertas, con sabiduría estemos atentos», que fue en otro tiempo una llamada a custodiar las puertas de la iglesia para que solo quedaran los bautizados.27 Todos dicen o cantan el Credo niceno. Presta atención a una frase: el Espíritu Santo «que del Padre procede» (texto del Credo según la Diócesis de México de la Iglesia Ortodoxa en América), sin «y del Hijo». Esa adición (el Filioque) llegó más tarde en el Occidente latino; véase El Filioque: por qué una frase ayudó a dividir Oriente y Occidente.

11. La anáfora y la epíclesis

La oración eucarística, la anáfora, se abre con un diálogo cuyo núcleo («Elevemos nuestros corazones») San Cipriano de Cartago ya conocía en el siglo III.28 Comienza ahora así: «Estemos de pie como es debido, estemos con temor, estemos atentos para ofrecer en paz el santo sacrificio». «Misericordia de paz, sacrificio de alabanza».

La oración da gracias a Dios porque «Tú nos sacaste de la nada al ser y, cuando habíamos caído, nos levantaste de nuevo». Se une a los ángeles: “¡Santo, santo, santo, Señor de los ejércitos! Llenos están el cielo y la tierra de Tu gloria”. Recuerda la Última Cena, «en la noche en que se entregó por la vida del mundo», y se dicen en voz alta las palabras de Cristo sobre el pan y la copa. Al elevar los dones, el sacerdote proclama: «Y ofreciéndote lo Tuyo de lo Tuyo, en favor de todos y por todo».

Viene entonces la epíclesis («invocación»), que los cristianos ortodoxos consideran esencial: «Envía Tu Espíritu Santo sobre nosotros y sobre estos dones aquí presentes» y, al bendecir los dones, «Y haz de este pan el precioso Cuerpo de Tu Cristo... Y de lo que está en este cáliz la preciosa Sangre de Tu Cristo... Cambiándolos por Tu Espíritu Santo».29 La enseñanza ortodoxa suele hablar de «cambio» sin la explicación occidental de la transubstanciación, «con la preocupación de preservar el misterio», como lo expresa el P. John Breck.30 Algunas congregaciones se arrodillan o se postran durante esta oración.31 Véase también ¿Qué creían los primeros cristianos sobre la Eucaristía?

12. El Padrenuestro

El sacerdote pide que podamos «atrevernos a invocarte, Dios, Padre nuestro celestial», y todos rezan el Padrenuestro. Hopko señala que la Iglesia primitiva enseñaba esta oración solo a los bautizados, por lo que viene aquí, justo antes de la Comunión.32

13. La Santa Comunión

El sacerdote eleva el Cordero: «¡Lo santo para los santos!». El pueblo responde: «Un solo Santo». Después de comulgar el clero, el sacerdote sale con el cáliz: «¡Con el temor de Dios, con fe y con amor, acérquense!». Los fieles oran juntos: «Creo, Señor, y confieso que Tú eres verdaderamente el Cristo, Hijo del Dios vivo», pidiendo que la Comunión sea «para la sanación de mi alma y de mi cuerpo». Reciben juntos el Cuerpo y la Sangre con una cucharilla, llamado cada uno por su nombre de bautismo. También los niños pequeños comulgan: Hopko escribe que todos los bautizados, «incluidos los niños pequeños y los lactantes, pueden participar».33 Después todos cantan: «Hemos visto la luz verdadera».

Quién puede recibirla, y por qué. La Comunión se da solo a cristianos ortodoxos bautizados que se han preparado con oración y ayuno y, en la mayoría de las tradiciones, con la confesión.34 A los visitantes no ortodoxos se les pide que no pasen al frente. No se pretende con ello una descortesía. Una respuesta en el sitio web de la OCA explica: «Para los cristianos ortodoxos, la Eucaristía es un signo visible de unidad», el «resultado de la unidad, no el medio por el que se logra la unidad».35 Del mismo modo, los cristianos ortodoxos no comulgan en otras iglesias. El P. John Breck califica la negativa de «dolorosa» y subraya que «no implica ningún juicio particular sobre los servicios eucarísticos de otras Iglesias».36 La práctica es antigua. La Didajé dice: «que nadie coma ni beba de su Acción de Gracias (Eucaristía), sino los que han sido bautizados en el nombre del Señor», y San Justino dice lo mismo.37

14. El antídoro

El antídoro es pan de las mismas hogazas, bendecido pero no consagrado; no es la Comunión. La palabra significa «en lugar de los dones», y Hopko señala que «hoy normalmente todo el pueblo toma trozos de este pan».38 En muchas parroquias se invita a los visitantes a tomarlo: una parroquia ortodoxa griega los invita «a recibir el pan antídoro al concluir el servicio», y Frederica Mathewes-Green dice a los recién llegados: «Si alguien te da un pedazo de pan bendito, no te asustes; no es el Cuerpo eucarístico».39 La práctica varía: una parroquia de la OCA lo limita a «cualquier cristiano bautizado» de su diócesis, y no hallamos ninguna norma única para toda la Iglesia.40 Si te lo ofrecen, acéptalo y cómelo con cuidado, sin esparcir migas.

15. La despedida

El sacerdote dice: «Salgamos en paz», y el pueblo responde: «En el Nombre del Señor». La bendición final pide la misericordia de Cristo por las oraciones de su Madre y de los santos, incluido San Juan Crisóstomo, «porque es misericordioso y ama a la humanidad».41 Luego la gente besa la cruz que sostiene el sacerdote y toma el antídoro.

Etiqueta práctica para los visitantes

La guía de Barr recuerda a los lectores que «hay diferentes tradiciones locales y/o culturales incluso entre los ortodoxos».42

  • Qué ponerse. Viste con modestia, como para una ocasión formal: nada de pantalones cortos ni de blusas escotadas o sin mangas. Algunas parroquias invitan a las mujeres visitantes a llevar falda y pañuelo en la cabeza; en otras pocas mujeres se cubren la cabeza.43 No te pongas lápiz labial, pues la gente besa los íconos y la cruz.
  • Llegar tarde. Entra en silencio. Si se está leyendo la Epístola o el Evangelio, hay una Entrada en curso o se predica el sermón, espera al fondo hasta que termine.44
  • Los niños. Los niños pertenecen al servicio; una parroquia ortodoxa griega dice: «La práctica ortodoxa es que toda la comunidad adore junta». Si un niño está muy inquieto, sal unos minutos.45
  • Saludar al sacerdote. Los cristianos ortodoxos suelen pedirle su bendición y besarle la mano derecha; un apretón de manos y unas gracias del visitante están bien.46
  • La hora del café. Muchas parroquias comparten café o una comida después. Quédate si puedes.

Para una comparación más amplia, véase Por qué el culto ortodoxo se siente tan distinto del culto protestante.

Preguntas honestas que hacen los visitantes

«¿No es esta la “vana repetición” contra la que advirtió Jesús?»

Jesús dijo: «cuando oren, no usen vanas repeticiones como los paganos. Porque ellos piensan que serán oídos por sus muchas palabras» (Mateo 6:7, NKJV; la RSV dice «no amontonen frases vacías») (traducción nuestra). La advertencia apunta a la idea de que se puede presionar a Dios con la cantidad de palabras, no a la repetición como tal, que la Escritura usa con libertad: el Salmo 136 dice «porque para siempre es su misericordia» en cada versículo; en Getsemaní Jesús «oró tercera vez, diciendo las mismas palabras» (Mateo 26:44); y los seres vivientes en el cielo «no tenían reposo día ni noche, diciendo: “Santo, santo, santo el Señor Dios Todopoderoso”» (Apocalipsis 4:8). El peligro es real también para los fieles ortodoxos, y por eso la Liturgia no deja de exclamar: «¡Sabiduría! ¡Estemos atentos!». Una oración fija dicha con atención no es vana.

«¿Por qué tanto ritual? ¿No quiere Dios una adoración “en espíritu y en verdad”?»

Jesús sí dijo que «los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad» (Juan 4:23). Los cristianos ortodoxos responden que espíritu y verdad no se oponen a la forma. Dios dijo a Moisés: «haz todas las cosas conforme al dechado que te ha sido mostrado en el monte» (Hebreos 8:5); San Pablo pidió: «hágase todo decentemente y con orden» (1 Corintios 14:40); y el Apocalipsis presenta el culto celestial con altar, incienso, himnos y postraciones. Toda iglesia sigue algún orden de culto. El orden ortodoxo conserva la estructura de San Justino, está entretejido con la Escritura e implica al cuerpo porque Dios tomó carne. La Crónica rusa primitiva, compilada en Kiev a principios del siglo XII y que mezcla historia y leyenda, cuenta que los enviados, de regreso del culto en Constantinopla, dijeron: «no sabíamos si estábamos en el cielo o en la tierra».47 Para eso sirve el ritual.

«¿Por qué no puedo comulgar? ¿No es una falta de amor?»

El dolor aquí es comprensible. Muchos protestantes practican la comunión abierta por la sincera convicción de que la Mesa pertenece a todos los que confían en Cristo, y Breck reconoce que muchos protestantes «sí creen que la Santa Comunión les ofrece una verdadera participación en el Cuerpo y la Sangre de Cristo». La respuesta ortodoxa es que la Comunión expresa la unidad ya presente en una sola fe y una sola Iglesia. San Pablo advirtió contra comer «indignamente» (1 Corintios 11:29), y la Iglesia aplica esa advertencia primero a sus propios miembros. La práctica no es un veredicto sobre la fe de nadie. Como dice con suavidad la respuesta de la OCA, quien cree todo lo que enseña la Iglesia podría preguntarse por qué no se ha hecho ortodoxo.48

Lo que podemos afirmar con seguridad

  • Hacia el año 150 d. C. los cristianos se reunían el domingo para lecturas, un sermón, oraciones, el beso de paz, la acción de gracias sobre el pan y el vino, y la Comunión (Justino, Primera apología 65-67).
  • La Liturgia de San Juan Crisóstomo es el servicio dominical ordinario; la de San Basilio se usa diez veces al año.
  • Muchas partes del servicio actual, como el Himno de los Querubines (573-574) y el rito actual de preparación, se añadieron a un núcleo más antiguo.
  • El Credo que se canta en la Liturgia dice que el Espíritu procede «del Padre», sin la adición occidental posterior.

Lo que sigue en disputa

  • Cuánto de la oración eucarística que lleva el nombre de San Juan Crisóstomo escribió o revisó él mismo.
  • La fecha y el origen de la Didajé.
  • Si los visitantes no ortodoxos deben tomar antídoro, así como el uso de velo y los bancos; las parroquias responden de manera distinta.
  • Las afirmaciones populares de que San Basilio y San Juan Crisóstomo «acortaron» un servicio original mucho más largo; no pudimos verificar su fuente y las hemos dejado fuera.

Conclusión

La primera vez, la Liturgia puede sentirse como meterse en un río a mitad de su cauce. Es normal. No te preocupes por hacerlo todo bien; escucha el Evangelio y fíjate en cuánto de lo que oyes es Escritura. El pueblo de Dios se reúne, oye a Cristo en el Evangelio, ofrece el pan y el vino y a sí mismo al Padre, invoca al Espíritu Santo y recibe a Cristo resucitado, a quien la Liturgia canta: «con tu muerte venciste a la muerte». La Liturgia se ofrece «en favor de todos y por todo», y eso incluye al visitante del fondo. Para conocer a las personas y los escritos que están detrás de esta tradición, consulta nuestra guía de los Padres de la Iglesia (en inglés).

Notas

  1. «The Divine Liturgy of St. John Chrysostom», texto en inglés, American Carpatho-Russian Orthodox Diocese of North America (Patriarcado Ecuménico), acrod.org, Prayer Corner, Liturgical Texts. Todas las citas del servicio son de este texto. La redacción varía ligeramente entre las traducciones publicadas. ↩
  2. Didajé 14, trad. M. B. Riddle, en Ante-Nicene Fathers, vol. 7, ed. Alexander Roberts, James Donaldson y A. Cleveland Coxe (Buffalo, NY: Christian Literature Publishing Co., 1886), revisada para New Advent por Kevin Knight. ↩
  3. Justino Mártir, Primera apología 65 y 67, trad. Marcus Dods y George Reith, en Ante-Nicene Fathers, vol. 1, ed. Alexander Roberts, James Donaldson y A. Cleveland Coxe (Buffalo, NY: Christian Literature Publishing Co., 1885), revisada para New Advent por Kevin Knight. La dedicatoria a Antonino Pío está en el capítulo 1; en el capítulo 46 Justino dice que Cristo nació «hace ciento cincuenta años». ↩
  4. Justino Mártir, Primera apología 66, misma traducción. Continúa diciendo que el alimento sobre el que se han dado gracias es «la carne y la sangre de aquel Jesús que se hizo carne». ↩
  5. Thomas Hopko y David C. Ford, The Orthodox Faith, vol. 3, Church History, «Saint John Chrysostom», edición en línea, Orthodox Church in America, oca.org (arzobispo en 398, desterrado en 404, murió en 407). ↩
  6. Patriarcado Ortodoxo Griego de Antioquía y todo el Oriente, «The Divine liturgy of St. Basil is celebrated ten times a year», antiochpatriarchate.org. La página señala una excepción cuando la Navidad o la Teofanía caen en domingo o lunes; en ese caso la Liturgia de San Basilio se celebra en la mañana de la fiesta misma, como se expone para la Navidad en «Eve of the Nativity of our Lord», Lives of the Saints, Orthodox Church in America, oca.org. ↩
  7. Thomas Hopko, The Orthodox Faith, vol. 2, Worship, «The Divine Liturgy», edición en línea, Orthodox Church in America, oca.org. ↩
  8. Robert F. Taft, «The Authenticity of the Chrysostom Anaphora Revisited: Determining the Authorship of Liturgical Texts by Computer», Orientalia Christiana Periodica 56 (1990): 5-51; reimpreso en Taft, Liturgy in Byzantium and Beyond (Variorum, 1995). ↩
  9. Robert F. Taft, «The Liturgy of the Great Church: An Initial Synthesis of Structure and Interpretation on the Eve of Iconoclasm», Dumbarton Oaks Papers 34/35 (1980-1981): 45-75: Barberini 336 como «el manuscrito más antiguo conservado de la liturgia» (50 n. 35); «ni la bendición inicial ni la gran sinapte (“letanía de paz”) formaban parte de la enarxis en aquel tiempo» (50); el Himno de los Querubines «introducido en la liturgia bajo Justino II en 573-574» (54). Para una visión general de la historia del rito, véase Taft, The Byzantine Rite: A Short History (Collegeville, MN: Liturgical Press, 1992). ↩
  10. Hopko, The Orthodox Faith, vol. 2, «Prothesis»: «En su forma actual, la prótesis data probablemente del siglo XIV». ↩
  11. Hopko, The Orthodox Faith, vol. 2, «The Church Building: Icons». Ubicación de los dos íconos principales y de las puertas: Frederica Mathewes-Green, «First Visit to an Orthodox Church: 12 Things I Wish I'd Known» (véase la nota 16). ↩
  12. Primer Concilio de Nicea (325), canon 20, trad. Henry R. Percival, en Nicene and Post-Nicene Fathers, 2.ª serie, vol. 14, ed. Philip Schaff y Henry Wace (Buffalo, NY: Christian Literature Publishing Co., 1900), edición de New Advent. ↩
  13. David Barr, «Church Etiquette», publicado originalmente en The Word (Antiochian Orthodox Christian Archdiocese), enero de 1997, 4-7, tal como lo reproduce la Christ the Saviour Orthodox Church (OCA), Harrisburg, Pensilvania. Barr señala también que las iglesias de los «viejos países» ortodoxos normalmente no tienen bancos; Mathewes-Green menciona iglesias estadounidenses con bancos. ↩
  14. Hopko, The Orthodox Faith, vol. 2, «The Church Building: Sign of the Cross»; Mathewes-Green («lo contrario de los católicos romanos»). ↩
  15. Barr, «Church Etiquette»; Mathewes-Green, «12 Things», quien añade que los visitantes «no tienen que hacer lo mismo». ↩
  16. Frederica Mathewes-Green, «First Visit to an Orthodox Church: 12 Things I Wish I'd Known», publicado como el folleto 12 Things I Wish I'd Known (Ancient Faith Publishing); texto consultado en azbyka.ru. Describe los Maitines precediendo a la Liturgia y la Liturgia terminando «noventa minutos después». ↩
  17. Hopko, The Orthodox Faith, vol. 2, «Prothesis» (el sello: «IC XC» y «The Victor (NI KA)»); Mathewes-Green sobre las hogazas horneadas por feligreses. Isaías 53:7 en la redacción de la NKJV. ↩
  18. Hopko, The Orthodox Faith, vol. 2, «Blessed is the Kingdom». ↩
  19. Texto de la ACROD, «The Great Litany of Peace». ↩
  20. Hopko, The Orthodox Faith, vol. 2, «Antiphons». ↩
  21. Hopko, The Orthodox Faith, vol. 2, «Small Entrance»; Taft, «The Liturgy of the Great Church», 50, sobre el patriarca y el pueblo que entran en la iglesia en el introito. ↩
  22. Hopko, The Orthodox Faith, vol. 2, «Epistle» y «Gospel». ↩
  23. Hopko, The Orthodox Faith, vol. 2, «Gospel»; Justino, Primera apología 67. Sobre la ubicación posterior en el servicio: «At what point in the Divine Liturgy is a homily given, and how is it offered?», ROCOR Europe, Diocese of Great Britain and Western Europe (Iglesia Ortodoxa Rusa Fuera de Rusia), orthodox-europe.org, que dice que la costumbre rusa suele situar la homilía antes de la Comunión del pueblo o al final, y que predicar justo después del Evangelio es «relativamente raro» en esa Iglesia. ↩
  24. Texto de la ACROD, «The Cherubic Hymn» y «The Great Entrance». Hopko, «Offertory: Great Entrance», llama al himno «una adición tardía». ↩
  25. Taft, «The Liturgy of the Great Church», 55. ↩
  26. Hopko, The Orthodox Faith, vol. 2, «Love and Faith» (el beso de paz «intercambiado por el clero celebrante, que en tiempos pasados ciertamente se intercambiaba también entre el pueblo fiel»); Mathewes-Green, «12 Things» (el saludo «Cristo está entre nosotros»). ↩
  27. Hopko, The Orthodox Faith, vol. 2, «Love and Faith». ↩
  28. Cipriano de Cartago, Sobre la oración del Señor 31, trad. Robert Ernest Wallis, en Ante-Nicene Fathers, vol. 5 (Buffalo, NY: Christian Literature Publishing Co., 1886), edición de New Advent. ↩
  29. Texto de la ACROD, «The Anaphora». Hopko, «Epiklesis», llama a esta oración «una parte esencial de la Divina Liturgia». ↩
  30. John Breck, «Why Not 'Open Communion'?», Orthodox Church in America, oca.org. ↩
  31. Mathewes-Green, «12 Things» («como hacen algunas congregaciones durante parte de la oración eucarística»). ↩
  32. Hopko, The Orthodox Faith, vol. 2, «Our Father». ↩
  33. Texto de la ACROD, «The Communion Rite» y «The Communion Prayer»; Hopko, The Orthodox Faith, vol. 2, «Communion» (comunión «con una cucharilla»); Mathewes-Green sobre el nombre de bautismo. ↩
  34. Breck, «Why Not 'Open Communion'?» (preparados «por la oración, por un ayuno apropiado y, en la mayoría de las tradiciones, por la confesión de los pecados»). Mathewes-Green describe el ayuno desde la medianoche. ↩
  35. «Receiving Communion», Questions and Answers, Orthodox Church in America, oca.org (el texto en línea dice «notthe», corregido aquí). ↩
  36. Breck, «Why Not 'Open Communion'?» ↩
  37. Didajé 9 (ANF vol. 7); Justino, Primera apología 66: nadie puede participar «sino el hombre que cree que las cosas que enseñamos son verdaderas, y que ha sido lavado con el lavamiento que es para la remisión de los pecados». ↩
  38. Hopko, The Orthodox Faith, vol. 2, «Benediction and Dismissal». ↩
  39. Ron Guthrie, «A Visitor's Guide to the Divine Liturgy», Assumption Greek Orthodox Church (Greek Orthodox Archdiocese of America), assumption.oh.goarch.org; Mathewes-Green, «12 Things». ↩
  40. Entrada del directorio de parroquias, Christ the Savior / Holy Spirit Church, Orthodox Church in America, oca.org/parishes. No hallamos ninguna norma única para toda la Iglesia sobre los visitantes y el antídoro. ↩
  41. Texto de la ACROD, «The Dismissal»; Hopko, «Benediction and Dismissal». ↩
  42. Barr, «Church Etiquette», edición de la Christ the Saviour Orthodox Church (OCA). ↩
  43. Barr, «Church Etiquette» (vestimenta modesta, lápiz labial); «Church Etiquette», St. Elizabeth the New Martyr Orthodox Church, Cullman, Alabama («se invita a las mujeres no ortodoxas que visitan la iglesia a llevar pañuelo en la cabeza y falda»). ↩
  44. Barr, «Church Etiquette», quien añade que los ortodoxos que llegan después del Evangelio normalmente no deben comulgar. ↩
  45. Guthrie, «A Visitor's Guide to the Divine Liturgy». ↩
  46. Barr, «Church Etiquette». ↩
  47. The Russian Primary Chronicle, entrada del año 6495 (987), trad. Samuel H. Cross, Harvard Studies and Notes in Philology and Literature 12 (Cambridge, MA: Harvard University Press, 1930), 199; Cross trata su compilación en las pp. 77-78. ↩
  48. Breck, «Why Not 'Open Communion'?»; «Receiving Communion», OCA Questions and Answers. ↩

Bibliografía

Fuentes primarias

  • The Holy Bible, New King James Version. Nashville: Thomas Nelson, 1982. (Mateo 6:7 se cita también de la Revised Standard Version.)
  • «The Divine Liturgy of St. John Chrysostom». Texto en inglés. American Carpatho-Russian Orthodox Diocese of North America (Patriarcado Ecuménico). acrod.org.
  • La Didajé. Traducida por M. B. Riddle. En Ante-Nicene Fathers, vol. 7. Buffalo, NY: Christian Literature Publishing Co., 1886. Edición revisada en newadvent.org.
  • Justino Mártir. Primera apología. Traducida por Marcus Dods y George Reith. En Ante-Nicene Fathers, vol. 1. Buffalo, NY: Christian Literature Publishing Co., 1885. Edición revisada en newadvent.org.
  • Cipriano de Cartago. Sobre la oración del Señor. Traducida por Robert Ernest Wallis. En Ante-Nicene Fathers, vol. 5. Buffalo, NY: Christian Literature Publishing Co., 1886. Edición revisada en newadvent.org.
  • Primer Concilio de Nicea. Cánones. Traducidos por Henry R. Percival. En Nicene and Post-Nicene Fathers, 2.ª serie, vol. 14. Buffalo, NY: Christian Literature Publishing Co., 1900. Edición revisada en newadvent.org.
  • The Russian Primary Chronicle. Traducida por Samuel H. Cross. Harvard Studies and Notes in Philology and Literature 12. Cambridge, MA: Harvard University Press, 1930.

Fuentes ortodoxas y patrísticas

  • Hopko, Thomas. The Orthodox Faith, vol. 2, Worship. Edición en línea, Orthodox Church in America, oca.org. Edición impresa: St. Vladimir's Seminary Press.
  • Hopko, Thomas, revisado y ampliado por David C. Ford. The Orthodox Faith, vol. 3, Church History. Edición en línea, Orthodox Church in America, oca.org.
  • Breck, John. «Why Not 'Open Communion'?» Orthodox Church in America, oca.org.
  • Orthodox Church in America. «Receiving Communion». Questions and Answers. oca.org.
  • Patriarcado Ortodoxo Griego de Antioquía y todo el Oriente. «The Divine liturgy of St. Basil is celebrated ten times a year». antiochpatriarchate.org.
  • Orthodox Church in America. «Eve of the Nativity of our Lord». Lives of the Saints. oca.org.
  • Iglesia Ortodoxa Rusa Fuera de Rusia, Diócesis de Gran Bretaña y Europa Occidental. «At what point in the Divine Liturgy is a homily given, and how is it offered?» orthodox-europe.org.
  • Barr, David. «Church Etiquette». The Word, enero de 1997, 4-7. Reproducido por la Christ the Saviour Orthodox Church (OCA), Harrisburg, PA.
  • Mathewes-Green, Frederica. 12 Things I Wish I'd Known: First Visit to an Orthodox Church. Folleto. Ancient Faith Publishing.
  • Guthrie, Ron. «A Visitor's Guide to the Divine Liturgy». Assumption Greek Orthodox Church, Greek Orthodox Archdiocese of America. assumption.oh.goarch.org.
  • St. Elizabeth the New Martyr Orthodox Church, Cullman, Alabama. «Church Etiquette». cullman.orthodoxws.com.
  • Orthodox Church in America. Directorio de parroquias: Christ the Savior / Holy Spirit Church. oca.org/parishes.

Otros estudios

  • Taft, Robert F. «The Liturgy of the Great Church: An Initial Synthesis of Structure and Interpretation on the Eve of Iconoclasm». Dumbarton Oaks Papers 34/35 (1980-1981): 45-75.
  • Taft, Robert F. «The Authenticity of the Chrysostom Anaphora Revisited: Determining the Authorship of Liturgical Texts by Computer». Orientalia Christiana Periodica 56 (1990): 5-51. Reimpreso en Liturgy in Byzantium and Beyond. Variorum Collected Studies. Variorum, 1995.
  • Taft, Robert F. The Byzantine Rite: A Short History. American Essays in Liturgy. Collegeville, MN: Liturgical Press, 1992.

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