BES Bible in Simple Spanish (2026) 1 Aquel día Débora y Barac hijo de Abinoam cantaron esta canción: 1 Y AQUEL día cantó Débora, con Barac, hijo de Abinoam, diciendo:
2 «Cuando los guerreros de Israel se levantaron para luchar y el pueblo se ofreció voluntariamente, ¡alaben al Señor! 2 Porque ha vengado las injurias de Israel, porque el pueblo se ha ofrecido de su voluntad, load á Jehová.
3 Escuchen, reyes; presten atención, gobernantes. Yo cantaré al Señor; cantaré alabanzas al Señor, el Dios de Israel. 3 Oid, reyes; estad, oh príncipes, atentos: yo cantaré á Jehová, cantaré salmos á Jehová Dios de Israel.
4 Señor, cuando saliste de Seír, cuando avanzaste desde los campos de Edom, la tierra tembló, los cielos se estremecieron y las nubes derramaron agua. 4 Cuando saliste de Seir, oh Jehová, cuando te apartaste del campo de Edom, la tierra tembló, y los cielos destilaron, y las nubes gotearon aguas.
5 Los montes temblaron ante el Señor, ante el Señor, el Dios de Israel. 5 Los montes se derritieron delante de Jehová, aqueste Sinaí, delante de Jehová Dios de Israel.
6 En los días de Samgar hijo de Anat, en los días de Jael, los caminos principales quedaron vacíos, y los viajeros usaban caminos apartados. 6 En los días de Samgar hijo de Anath, en los días de Jael, cesaron los caminos, y los que andaban por las sendas apartábanse por torcidos senderos.
7 La vida en las aldeas de Israel desapareció; desapareció hasta que yo, Débora, me levanté como madre en Israel. 7 Las aldeas habían cesado en Israel, habían decaído; hasta que yo Débora me levanté, me levanté madre en Israel.
8 No había quien fabricara armas; ya no había hombres armados en las ciudades. ¿Se veía un escudo o una lanza entre cuarenta mil hombres de Israel? 8 En escogiendo nuevos dioses, la guerra estaba á las puertas: ¿se veía escudo ó lanza entre cuarenta mil en Israel?
9 Mi corazón está con los jefes de Israel, con los que se ofrecieron voluntariamente entre el pueblo. ¡Alaben al Señor! 9 Mi corazón está por los príncipes de Israel, los que con buena voluntad se ofrecieron entre el pueblo: load á Jehová.
10 Ustedes que montan asnas blancas y ustedes que caminan por los caminos, piensen en esto. 10 Vosotros los que cabalgáis en asnas blancas, los que presidís en juicio, y vosotros los que viajáis, hablad.
11 Escuchen las voces junto a los lugares donde sacan agua. Allí cuentan las obras justas del Señor, las obras justas que hizo por las aldeas de Israel. Entonces el pueblo del Señor bajó a las puertas. 11 Lejos del ruido de los archeros, en los abrevaderos, allí repetirán las justicias de Jehová, las justicias de sus villas en Israel; entonces bajará el pueblo de Jehová á las puertas.
12 ¡Despierta, despierta, Débora! ¡Despierta, despierta y canta! ¡Levántate, Barac! Lleva cautivos a los que te hicieron cautivo, hijo de Abinoam. 12 Despierta, despierta, Débora; despierta, despierta, profiere un cántico. Levántate, Barac, y lleva tus cautivos, hijo de Abinoam.
13 Entonces los jefes bajaron a las puertas; el pueblo del Señor bajó entre los fuertes. 13 Entonces ha hecho que el que quedó del pueblo, señoree á los magníficos: Jehová me hizo enseñorear sobre los fuertes.
14 De Efraín bajaron al valle; después de ti vino Benjamín entre tu gente. De Maquir bajaron los jefes, y de Zabulón los que llevaban la vara de mando. 14 De Ephraim [salió] su raíz contra Amalec tras ti, Benjamín, contra tus pueblos; de Machîr descendieron príncipes, y de Zabulón los que solían manejar punzón de escribiente.
15 Los jefes de Isacar estaban con Débora, e Isacar fue fiel a Barac. Bajaron corriendo al valle detrás de él. Pero entre los grupos de Rubén hubo grandes dudas de corazón. 15 Príncipes también de Issachâr fueron con Débora; y como Issachâr, también Barac se puso á pie en el valle. De las divisiones de Rubén hubo grandes impresiones del corazón.
16 ¿Por qué te quedaste entre los corrales escuchando los silbidos de los pastores? Entre los grupos de Rubén hubo grandes dudas de corazón. 16 ¿Por qué te quedaste entre las majadas, para oir los balidos de los rebaños? De las divisiones de Rubén grandes fueron las disquisiciones del corazón.
17 Galaad se quedó al otro lado del Jordán. ¿Y por qué Dan se quedó junto a sus barcos? Aser permaneció junto a la costa del mar y se quedó cerca de sus puertos. 17 Galaad se quedó de la otra parte del Jordán: y Dan ¿por qué se estuvo junto á los navíos? Mantúvose Aser á la ribera de la mar, y quedóse en sus puertos.
18 Zabulón arriesgó su vida hasta la muerte, y también Neftalí, en las alturas del campo de batalla. 18 El pueblo de Zabulón expuso su vida á la muerte, y Nephtalí en las alturas del campo.
19 Vinieron los reyes y lucharon; los reyes de Canaán hicieron guerra en Taanac, junto a las aguas de Meguido. Pero no se llevaron plata como botín. 19 Vinieron reyes y pelearon: entonces pelearon los reyes de Canaán en Taanac, junto á las aguas de Megiddo, mas no llevaron ganancia alguna de dinero.
20 Desde el cielo lucharon las estrellas; desde sus caminos lucharon contra Sísara. 20 De los cielos pelearon: las estrellas desde sus órbitas pelearon contra Sísara.
21 El río Cisón se los llevó con violencia y les impidió huir, aquel antiguo río, el río Cisón. ¡Alaba, alma mía, la fuerza del Señor! 21 Barriólos el torrente de Cisón, el antiguo torrente, el torrente de Cisón. Hollaste, oh alma mía, con fortaleza.
22 Entonces resonaron los cascos de los caballos con el fuerte galope de sus animales de guerra. 22 Despalmáronse entonces las uñas de los caballos por las arremetidas, por los brincos de sus valientes.
23 “¡Maldigan a Meroz!”, dijo el ángel del Señor. “Maldigan con fuerza a sus habitantes, porque no vinieron a ayudar al Señor, a ayudar al Señor contra los poderosos”. 23 Maldecid á Meroz, dijo el ángel de Jehová: maldecid severamente á sus moradores, porque no vinieron en socorro á Jehová, en socorro á Jehová contra los fuertes.
24 Bendita sea Jael entre las mujeres, más bendita que cualquier mujer que vive en tiendas. 24 Bendita sea entre las mujeres Jael, mujer de Heber Cineo; sobre las mujeres bendita sea en la tienda.
25 Sísara pidió agua, y ella le dio leche; le sirvió mantequilla en un buen recipiente. 25 El pidió agua, y dióle ella leche; en tazón de nobles le presentó manteca.
26 Con una mano tomó la estaca de la tienda y con la derecha el martillo de un obrero. Golpeó a Sísara, le aplastó la cabeza, lo hirió y le atravesó la frente. 26 Su mano tendió á la estaca, y su diestra al mazo de trabajadores; y majó á Sísara, hirió su cabeza, llagó y atravesó sus sienes.
27 A sus pies se dobló y cayó; a sus pies se dobló y quedó tendido. Allí donde cayó, quedó muerto. 27 Cayó encorvado entre sus pies, quedó tendido: entre sus pies cayó encorvado; donde se encorvó, allí cayó muerto.
28 La madre de Sísara miró por la ventana y gritó desde detrás de la reja: “¿Por qué tarda tanto en llegar su carro? ¿Por qué no se oye todavía el ruido de sus ruedas?” 28 La madre de Sísara se asoma á la ventana, y por entre las celosías á voces dice: ¿Por qué se detiene su carro, que no viene? ¿por qué las ruedas de sus carros se tardan?
29 Sus mujeres sabias le respondieron, y ella misma se repetía la respuesta: 29 Las más avisadas de sus damas le respondían; y aun ella se respondía á sí misma.
30 “Seguro están encontrando botín y repartiéndolo: una muchacha o dos para cada hombre; para Sísara, vestidos de colores, telas bordadas con hermosos colores por ambos lados, para el cuello de la reina”. 30 ¿No han hallado despojos, [y los] están repartiendo? á cada uno una moza, ó dos: los despojos de colores para Sísara, los despojos bordados de colores: [la ropa] de color bordada de ambos lados, para los cuellos de [los que han tomado] los despojos.
31 Así sean destruidos todos tus enemigos, Señor. Pero los que te aman sean como el sol cuando sale con toda su fuerza». Y la tierra tuvo paz durante cuarenta años. 31 Así perezcan todos tus enemigos, oh Jehová: mas los que le aman, sean como el sol cuando nace en su fuerza. Y la tierra reposó cuarenta años.