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Luke · Bible in Simple Spanish (2026)

Luke 7 Bible in Simple Spanish (2026)

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  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text (not verified)
  • Protestant (66 books)
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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

BES Bible in Simple Spanish (2026)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Cuando Jesús terminó de decir todas estas palabras al pueblo que lo escuchaba, entró en Capernaúm.
1 Y COMO acabó todas sus palabras oyéndole el pueblo, entró en Capernaum.
2 Un centurión tenía un siervo a quien quería mucho. Este siervo estaba enfermo y a punto de morir.
2 Y el siervo de un centurión, al cual tenía él en estima, estaba enfermo y á punto de morir.
3 Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniera y sanara a su siervo.
3 Y como oyó [hablar] de Jesús, envió á él los ancianos de los Judíos, rogándole que viniese y librase á su siervo.
4 Ellos llegaron a Jesús y le rogaron con insistencia, diciendo: Él merece que le concedas esto,
4 Y viniendo ellos á Jesús, rogáronle con diligencia, diciéndole: Porque es digno de concederle esto;
5 porque ama a nuestra nación, y él mismo nos construyó la sinagoga.
5 Que ama nuestra nación, y él nos edificó una sinagoga.
6 Jesús fue con ellos. Cuando ya no estaba lejos de la casa, el centurión le envió unos amigos, diciendo: Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo.
6 Y Jesús fué con ellos. Mas como ya no estuviesen lejos de su casa, envió el centurión amigos á él, diciéndole: Señor, no te incomodes, que no soy digno que entres debajo de mi tejado;
7 Por eso tampoco me consideré digno de ir a ti. Pero di la palabra, y mi siervo será sanado.
7 Por lo cual ni aun me tuve por digno de venir á ti; mas di la palabra, y mi siervo será sano.
8 Porque yo también soy un hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mi mando. Le digo a uno: Ve, y va; a otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.
8 Porque también yo soy hombre puesto en potestad, que tengo debajo de mí soldados; y digo á éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: Haz esto, y lo hace.
9 Al oír esto, Jesús se maravilló de él. Se volvió hacia la multitud que lo seguía y dijo: Les digo que ni aun en Israel he encontrado tanta fe.
9 Lo cual oyendo Jesús, se maravilló de él, y vuelto, dijo á las gentes que le seguían: Os digo [que] ni aun en Israel he hallado tanta fe.
10 Cuando los enviados volvieron a la casa, encontraron sano al siervo que había estado enfermo.
10 Y vueltos á casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo.
11 Poco después, Jesús fue a una ciudad llamada Naín. Sus discípulos iban con él, y también mucha gente.
11 Y aconteció después, que él iba á la ciudad que se llama Naín, é iban con él muchos de sus discípulos, y gran compañía.
12 Cuando se acercó a la puerta de la ciudad, llevaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda. Mucha gente de la ciudad iba con ella.
12 Y como llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que sacaban fuera á un difunto, unigénito de su madre, la cual también era viuda: y había con ella grande compañía de la ciudad.
13 Al verla, el Señor tuvo compasión de ella y le dijo: No llores.
13 Y como el Señor la vió, compadecióse de ella, y le dice: No llores.
14 Luego se acercó y tocó la camilla. Los que la llevaban se detuvieron. Entonces Jesús dijo: Joven, a ti te digo: levántate.
14 Y acercándose, tocó el féretro: y los que [lo] llevaban, pararon. Y dice: Mancebo, á ti digo, levántate.
15 El muerto se sentó y comenzó a hablar. Y Jesús se lo entregó a su madre.
15 Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó á hablar. Y dióle á su madre.
16 Todos tuvieron temor y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo.
16 Y todos tuvieron miedo, y glorificaban á Dios, diciendo: Que un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y que Dios ha visitado á su pueblo.
17 Esta noticia acerca de Jesús se extendió por toda Judea y por toda la región cercana.
17 Y salió esta fama de él por toda Judea, y por toda la tierra de alrededor.
18 Los discípulos de Juan le contaron todas estas cosas.
18 Y sus discípulos dieron á Juan las nuevas de todas estas cosas: y llamó Juan á dos de sus discípulos,
19 Entonces Juan llamó a dos de sus discípulos y los envió a Jesús para preguntarle: ¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?
19 Y envió á Jesús, diciendo: ¿Eres tú aquél que había de venir, ó esperaremos á otro?
20 Cuando aquellos hombres llegaron a Jesús, le dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte: ¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?
20 Y como los hombres vinieron á él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado á ti, diciendo: ¿Eres tú aquél que había de venir, ó esperaremos á otro?
21 En esa misma hora, Jesús sanó a muchos de enfermedades, dolencias y espíritus malos; y a muchos ciegos les dio la vista.
21 Y en la misma hora sanó á muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos; y á muchos ciegos dió la vista.
22 Entonces Jesús les respondió: Vayan y cuenten a Juan lo que han visto y oído: los ciegos ven, los cojos caminan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncian las buenas noticias.
22 Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, dad las nuevas á Juan de lo que habéis visto y oído: que los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos resucitan, á los pobres es anunciado el evangelio:
23 Dichoso el que no tropieza por causa de mí.
23 Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí.
24 Cuando los mensajeros de Juan se fueron, Jesús comenzó a hablar a la gente acerca de Juan: ¿Qué salieron a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento?
24 Y como se fueron los mensajeros de Juan, comenzó á hablar de Juan á las gentes: ¿Qué salisteis á ver al desierto? ¿una caña que es agitada por el viento?
25 Entonces, ¿qué salieron a ver? ¿A un hombre vestido con ropa fina? Los que usan ropa lujosa y viven con placeres están en los palacios de los reyes.
25 Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un hombre cubierto de vestidos delicados? He aquí, los que están en vestido precioso, y viven en delicias, en los palacios de los reyes están.
26 Pero ¿qué salieron a ver? ¿A un profeta? Sí, les digo, y más que profeta.
26 Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un profeta? También os digo, y aun más que profeta.
27 Este es aquel de quien está escrito: Mira, envío mi mensajero delante de ti, quien preparará tu camino delante de ti.
27 Este es de quien está escrito: He aquí, envío mi mensajero delante de tu faz, el cual aparejará tu camino delante de ti.
28 Les digo que, entre los nacidos de mujer, no hay ningún profeta mayor que Juan el Bautista. Sin embargo, el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él.
28 Porque os digo que entre los nacidos de mujeres, no hay mayor profeta que Juan el Bautista: mas el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él.
29 Todo el pueblo que lo oyó, incluso los cobradores de impuestos, reconocieron que Dios es justo, y fueron bautizados con el bautismo de Juan.
29 Y todo el pueblo oyéndole, y los publicanos, justificaron á Dios, bautizándose con el bautismo de Juan.
30 Pero los fariseos y los intérpretes de la Ley rechazaron el propósito de Dios para ellos, y no fueron bautizados por Juan.
30 Mas los Fariseos y los sabios de la ley, desecharon el consejo de Dios contra sí mismos, no siendo bautizados de él.
31 Entonces el Señor dijo: ¿A qué compararé a la gente de esta generación? ¿A qué se parecen?
31 Y dice el Señor: ¿A quién, pues, compararé los hombres de esta generación, y á qué son semejantes?
32 Se parecen a niños sentados en la plaza, que se gritan unos a otros: Les tocamos flauta, y no bailaron; les cantamos canciones de duelo, y no lloraron.
32 Semejantes son á los muchachos sentados en la plaza, y que dan voces los unos á los otros, y dicen: Os tañimos con flautas, y no bailasteis: os endechamos, y no llorasteis.
33 Porque vino Juan el Bautista, que no comía pan ni bebía vino, y ustedes dicen: Tiene demonio.
33 Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan, ni bebía vino, y decís: Demonio tiene.
34 Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y ustedes dicen: Miren, un glotón y bebedor de vino, amigo de cobradores de impuestos y pecadores.
34 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores.
35 Pero la sabiduría queda demostrada por todos sus hijos.
35 Mas la sabiduría es justificada de todos sus hijos.
36 Uno de los fariseos le rogó a Jesús que comiera con él. Jesús entró en la casa del fariseo y se sentó a la mesa.
36 Y le rogó uno de los Fariseos, que comiese con él. Y entrado en casa del Fariseo, sentóse á la mesa.
37 Había en la ciudad una mujer pecadora. Cuando supo que Jesús estaba comiendo en casa del fariseo, llevó un frasco de alabastro con perfume.
37 Y he aquí una mujer que había sido pecadora en la ciudad, como entendió que estaba á la mesa en casa de aquel Fariseo, trajo un alabastro de ungüento,
38 Se puso detrás de él, junto a sus pies, llorando. Comenzó a mojarle los pies con sus lágrimas, los secaba con sus cabellos, besaba sus pies y los ungía con el perfume.
38 Y estando detrás á sus pies, comenzó llorando á regar con lágrimas sus pies, y los limpiaba con los cabellos de su cabeza; y besaba sus pies, y los ungía con el ungüento.
39 Al ver esto, el fariseo que lo había invitado dijo dentro de sí: Si este hombre fuera profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que lo toca, porque es pecadora.
39 Y como vió esto el Fariseo que le había convidado, habló entre sí, diciendo: Este, si fuera profeta, conocería quién y cuál es la mujer que le toca, que es pecadora.
40 Jesús le respondió: Simón, tengo algo que decirte. Él dijo: Maestro, di.
40 Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él dice: Di, Maestro.
41 Jesús dijo: Un prestamista tenía dos deudores. Uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta.
41 Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta;
42 Como ninguno de los dos podía pagar, les perdonó la deuda a ambos. Entonces, ¿cuál de ellos lo amará más?
42 Y no teniendo ellos de qué pagar, perdonó á ambos. Di, pues, ¿cuál de éstos le amará más?
43 Simón respondió: Pienso que aquel a quien le perdonó más. Jesús le dijo: Has juzgado bien.
43 Y respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquél al cual perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado.
44 Volviéndose hacia la mujer, dijo a Simón: ¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; pero ella ha mojado mis pies con sus lágrimas y los ha secado con sus cabellos.
44 Y vuelto á la mujer, dijo á Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, no diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha limpiado con los cabellos.
45 Tú no me diste beso; pero ella, desde que entré, no ha dejado de besar mis pies.
45 No me diste beso, mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.
46 Tú no ungiste mi cabeza con aceite; pero ella ha ungido mis pies con perfume.
46 No ungiste mi cabeza con óleo; mas ésta ha ungido con ungüento mis pies.
47 Por eso te digo: sus muchos pecados han sido perdonados, pues ha amado mucho. Pero aquel a quien poco se le perdona, poco ama.
47 Por lo cual te digo [que] sus muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; mas al que se perdona poco, poco ama.
48 Entonces dijo a la mujer: Tus pecados te son perdonados.
48 Y á ella dijo: Los pecados te son perdonados.
49 Los que estaban sentados a la mesa con él comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es este, que también perdona pecados?
49 Y los que estaban juntamente sentados á la mesa, comenzaron á decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados?
50 Pero Jesús dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado. Ve en paz.
50 Y dijo á la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

People

  • Simon

    Pharisee who hosted Jesus

    A Pharisee who invited Jesus to eat and whom Jesus addressed as Simon when a sinful woman anointed His feet.

    Cited in the guide: Luke 7:40

Cross references (49)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Matthew 8:5–13; Luke 7:1–10; Matthew 7:28–29
  2. 2 Genesis 24:27; John 4:46–47; 2 Kings 5:2–3; Job 31:5; Genesis 39:4–6
  3. 3 Matthew 8:5; John 4:47; Luke 9:38; Philemon 10; Luke 8:41
  4. 4 Luke 7:6–7; Matthew 10:37–38; Matthew 10:11; Revelation 3:4; Matthew 10:13
  5. 5 2 Chronicles 2:11–12; 1 Chronicles 29:3–9; 1 Kings 5:1; 1 John 5:1–3; 1 John 3:18–19
  6. 6 Mark 5:24; Luke 8:49; James 4:6; Matthew 3:11; Genesis 32:10
  7. 7 Psalm 107:20; Psalm 33:9; Luke 4:36; Mark 1:27; Luke 5:13
  8. 8 Acts 22:25–26; Acts 23:17; Colossians 3:22; Acts 10:7–8; 1 Timothy 6:1–2
  9. 9 Matthew 15:28; Romans 3:1–3; Matthew 8:10; Matthew 9:33; Romans 9:4–5
  10. 10 Matthew 8:13; John 4:50–53; Matthew 15:28; Mark 9:23
  11. 12 Luke 8:42; Luke 8:52; 2 Samuel 14:7; Genesis 22:12; Acts 9:39
  12. 13 Psalm 103:13; Isaiah 63:9; Lamentations 3:32–33; Hebrews 4:15; Psalm 86:15
  13. 14 John 5:25; John 11:43–44; Acts 9:40–41; John 11:25; Luke 8:54–55
  14. 15 2 Kings 13:21; 2 Kings 4:32–37; 1 Kings 17:23–24
  15. 16 Matthew 9:8; Jeremiah 33:9; Luke 1:68; Luke 7:39; Luke 2:20
  16. 17 Luke 7:14; Matthew 9:31; Matthew 9:26; Mark 1:28; Matthew 4:24
  17. 18 John 3:26; Matthew 11:2–19
  18. 19 Isaiah 9:6–7; John 4:25; Isaiah 11:1; Malachi 4:2; Genesis 3:15
  19. 20 Luke 7:19
  20. 21 Mark 3:10; 1 Kings 8:37; Mark 5:29; Psalm 90:7–9; Matthew 4:23
  21. 22 Isaiah 35:5–6; Isaiah 61:1–3; Luke 4:18; Isaiah 29:18–19; James 2:5
  22. 23 1 Peter 2:7–8; Matthew 11:6; Isaiah 8:14–15; Romans 9:32–33; Matthew 13:57–58
  23. 24 Ephesians 4:14; Luke 1:80; John 1:23; Luke 3:2; 2 Peter 3:17
  24. 25 2 Kings 1:8; Esther 1:11; Isaiah 59:17; Matthew 6:29; Esther 1:3
  25. 26 Luke 1:76; Luke 20:6; John 5:35; Matthew 11:9–14; Luke 16:16
  26. 27 Malachi 3:1; Luke 1:76; Mark 1:2; Matthew 11:10; Malachi 4:5–6
  27. 28 Hebrews 11:39–40; Matthew 11:11; Matthew 13:16–17; Colossians 1:25–27; Ephesians 3:8–9
  28. 29 Luke 3:12; Luke 7:35; Psalm 51:4; Matthew 21:31–32; Revelation 16:5
  29. 30 Luke 13:34; Matthew 22:35; 2 Corinthians 6:1; Jeremiah 8:8; Acts 20:27
  30. 31 Matthew 11:16–19; Lamentations 2:13; Mark 4:30
  31. 32 Matthew 11:16–19; Proverbs 17:16; Jeremiah 5:3–5; Isaiah 28:9–13; Zechariah 8:5
  32. 33 Luke 1:15; Mark 1:6; Matthew 3:4; John 8:52; Acts 2:13
  33. 34 Luke 15:2; Luke 7:36; Luke 19:7; Matthew 9:11; Luke 14:1
  34. 35 Proverbs 8:32–36; Matthew 11:19; 1 Corinthians 2:14–15; Hosea 14:9; Proverbs 17:16
  35. 36 Mark 14:3–9; Matthew 26:5–6; Luke 14:1; John 11:2–16; Luke 11:37
  36. 37 Mark 14:3–9; Matthew 26:6–13; Matthew 21:31; Luke 7:37–39; Luke 5:30
  37. 38 Psalm 126:5–6; Psalm 51:17; Genesis 18:4; Luke 7:44–46; Ecclesiastes 9:8
  38. 39 Luke 7:16; Luke 15:2; Isaiah 65:5; Proverbs 23:7; Mark 7:21
  39. 40 John 13:13; John 3:2; Luke 5:22; Matthew 7:22; Luke 18:18
  40. 41 Luke 7:47; Matthew 18:28; Matthew 6:12; Romans 5:20; Romans 3:23
  41. 42 Ephesians 1:7; Micah 7:18–20; Matthew 18:25–26; Ephesians 4:32; Romans 5:6
  42. 43 Psalm 116:16–18; Luke 10:38; 1 Corinthians 15:9–10; Mark 12:34; 1 Timothy 1:13–16
  43. 44 1 Timothy 5:10; Genesis 18:4; Judges 19:21; Genesis 19:2; Genesis 43:24
  44. 45 Romans 16:16; 2 Samuel 15:5; 1 Thessalonians 5:26; 2 Samuel 19:39; Genesis 33:4
  45. 46 Psalm 23:5; Ecclesiastes 9:8; Matthew 6:17; Ruth 3:3; 2 Samuel 14:2
  46. 47 1 John 4:19; 1 John 3:18; Romans 5:20; Galatians 5:6; Isaiah 1:18
  47. 48 Matthew 9:2; Mark 2:5; Luke 5:20
  48. 49 Luke 5:20–21; Mark 2:7; Matthew 9:3
  49. 50 Mark 5:34; Luke 8:48; Luke 18:42; Matthew 9:22; Mark 10:52

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Commentary 7:2 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XLVIII)

    The miracles of our Lord and Saviour Jesus Christ make indeed an impression on all who hear of, and believe them; but on different men in different ways.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Quotes verse 7:8 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapter VI)

    They maintain that he is the centurion mentioned in the Gospel, who addressed the Saviour in these words: "For I also am one having soldiers and servants under my authority; and whatsoever I command they do." They further hold that he will continue administering the affairs of the world as long as that is fitting and needful, and specially that …

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Quotes verse 7:36 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XII)

    For this Master of humility both by word and example, sat down even in the house of a certain proud Pharisee, by name Simon; and though He sat down in his house, there was no place in this heart, "where the Son of Man could lay His Head."

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  4. Quotes verse 7:2 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XXVI)

    But see by another thing also how Luke hath proclaimed his faith, saying that his servant "was ready to die." Nevertheless, not even this cast him into despondency, neither did it cause him to give up: but even so he trusted that he should prevail.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Quotes verse 7:35 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapter VIII)

    Her name, too, was indicated by the Saviour, when He said, "Yet wisdom is justified by her children." This, too, was done by Paul in these words, "But we speak wisdom among them that are perfect." They declare also that Paul has referred to the conjunctions within the Pleroma, showing them forth by means of one; for, when writing of …

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)