Skip to the text

Mark · God's Word for You (Latin American Textual Bible)

Mark 9 God's Word for You (Latin American Textual Bible)

Leer en español
About PDT
  • Protestant
  • OT: Masoretic Hebrew
  • NT: Critical text
  • Protestant (66 books)
  • Formal (word for word)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

PDT God's Word for You (Latin American Textual Bible)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 También les habló: En verdad les digo que hay algunos de los que están aquí que de ningún modo padezcan muerte hasta que vean que el reino de Dios vino con poder.
1 TAMBIÉN les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios que viene con potencia.
2 Seis días después, Jesús tomó con Él a Pedro, Jacobo y Juan y los llevó a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos.
2 Y seis días después tomó Jesús á Pedro, y á Jacobo, y á Juan, y los sacó aparte solos á un monte alto; y fué transfigurado delante de ellos.
3 Sus ropas se volvieron resplandecientes y tan blancas como ningún blanqueador en la tierra puede hacerlo.
3 Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve; tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos.
4 Les apareció Elías con Moisés, y conversaban con Jesús.
4 Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús.
5 Pedro intervino y dijo a Jesús: Maestro, es bueno que nosotros estemos aquí. Hagamos tres cobertizos: uno para Ti, uno para Moisés y uno para Elías.
5 Entonces respondiendo Pedro, dice á Jesús: Maestro, bien será que nos quedemos aquí, y hagamos tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y para Elías otro;
6 Porque no sabía qué decir, pues estaban aterrorizados.
6 Porque no sabía lo que hablaba; que estaban espantados.
7 Apareció una nube que los cubrió, y una voz desde la nube dijo: Éste es mi Hijo amado. ¡Escuchen a Él!
7 Y vino una nube que les hizo sombra, y una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado: á él oid.
8 Súbitamente, cuando miraron alrededor, a nadie vieron sino a Jesús solo con ellos.
8 Y luego, como miraron, no vieron más á nadie consigo, sino á Jesús solo.
9 Al bajar ellos de la montaña, les mandó que a nadie dijeran lo que vieron, sino cuando el Hijo del Hombre fuera resucitado de entre [los] muertos.
9 Y descendiendo ellos del monte, les mandó que á nadie dijesen lo que habían visto, sino cuando el Hijo del hombre hubiese resucitado de los muertos.
10 Guardaron la Palabra para ellos, y discutían qué sería resucitar de entre [los] muertos.
10 Y retuvieron la palabra en sí, altercando qué sería aquéllo: Resucitar de los muertos.
11 Le preguntaron: ¿Por qué dicen los escribas que Elías debe venir primero?
11 Y le preguntaron, diciendo: ¿Qué es lo que los escribas dicen, que es necesario que Elías venga antes?
12 Él les respondió: Elías en verdad, al venir primero, restauraría todas las cosas. ¿Por qué está escrito con respecto al Hijo del Hombre que padecería mucho y sería desechado?
12 Y respondiendo él, les dijo: Elías á la verdad, viniendo antes, restituirá todas las cosas: y como está escrito del Hijo del hombre, que padezca mucho y sea tenido en nada.
13 Pero les digo que Elías ya vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de él.
13 Empero os digo que Elías [ya] vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de él.
14 Cuando llegaron a donde estaban los discípulos, vieron una gran multitud alrededor de ellos y a unos escribas que discutían con ellos.
14 Y como vino á los discípulos, vió grande compañía alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos.
15 De inmediato, al verlo, toda la multitud se asombró y corrió hacia Él. Lo saludaron.
15 Y luego toda la gente, viéndole, se espantó, y corriendo á él, le saludaron.
16 Les preguntó: ¿Qué discuten con ellos?
16 Y preguntóles: ¿Qué disputáis con ellos?
17 Uno de la multitud le respondió: Maestro, te traje a mi hijo que tiene un espíritu mudo.
17 Y respondiendo uno de la compañía, dijo: Maestro, traje á ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo,
18 Lo derriba dondequiera que lo ataca, echa espumarajos, cruje los dientes y se pone rígido. Rogué a tus discípulos que lo echaran, pero no pudieron.
18 El cual, donde quiera que le toma, le despedaza; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando: y dije á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.
19 Él respondió: ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganmelo.
19 Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación infiel! ¿hasta cuándo estaré con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? Traédmele.
20 Lo llevaron ante Él. Cuando el espíritu lo vio, en seguida lo convulsionó. Al caer en la tierra, se revolcaba y echaba espumarajos.
20 Y se le trajeron: y como le vió, luego el espíritu le desgarraba; y cayendo en tierra, se revolcaba, echando espumarajos.
21 Preguntó a su padre: ¿Desde cuándo le sucede esto? Y él respondió: Desde niño.
21 Y [Jesús] preguntó á su padre: ¿Cuánto tiempo há que le aconteció esto? Y él dijo: Desde niño:
22 Muchas veces también lo echaba al fuego y al agua para destruirlo. Pero, si algo puedes [hacer], ayúdanos. Ten compasión de nosotros.
22 Y muchas veces le echa en el fuego y en aguas, para matarle; mas, si puedes algo, ayúdanos, teniendo misericordia de nosotros.
23 Jesús le preguntó: ¿Si puedes? ¡Todas las cosas son posibles para el que cree!
23 Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible.
24 De inmediato el padre del muchacho clamó: ¡Creo! ¡Ayuda mi falta de fe!
24 Y luego el padre del muchacho dijo clamando: Creo, ayuda mi incredulidad.
25 Entonces Jesús, cuando vio que una multitud se reunía de golpe, reprendió al espíritu impuro y dijo: Espíritu mudo y sordo. Yo te mando: ¡Sal de él y no entres más en él!
25 Y como Jesús vió que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él.
26 Después de gritar y convulsionar mucho, salió. Y éste quedó como muerto, de manera que decían: ¡Está muerto!
26 Entonces [el espíritu] clamando y desgarrándole mucho, salió; y [él] quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.
27 Pero Jesús, lo tomó de la mano, [lo] enderezó y [lo] levantó.
27 Mas Jesús tomándole de la mano, enderezóle; y se levantó.
28 Cuando Él entró en una casa, sus discípulos le preguntaron en privado: ¿Por qué nosotros no fuimos capaces de echarlo?
28 Y como él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera?
29 Y les contestó: Este género con nada puede salir sino en conversación con Dios.
29 Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.
30 Al salir de allí, iban por Galilea, y no quería que alguno lo supiera.
30 Y habiendo salido de allí, caminaron por Galilea; y no quería que nadie lo supiese.
31 Enseñaba a sus discípulos: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres y lo matarán. Pero tres días después de ser asesinado, se levantará.
31 Porque enseñaba á sus discípulos, y les decía: El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; mas muerto [él], resucitará al tercer día.
32 Pero ellos no entendían lo que les decía y temían preguntarle.
32 Pero ellos no entendían [esta] palabra, y tenían miedo de preguntarle.
33 Llegaron a Cafarnaúm, y cuando estaban en la casa les preguntaba: ¿Qué discutían en el camino?
33 Y llegó á Capernaum; y así que estuvo en casa, les preguntó: ¿Qué disputabais entre vosotros en el camino?
34 Pero ellos callaban, porque en el camino discutieron unos con otros cuál era [el] mayor.
34 Mas ellos callaron; porque los unos con los otros habían disputado en el camino quién [había de ser] el mayor.
35 Se sentó, llamó a los 12 y les dijo: Si alguno quiere ser el primero tiene que ser el último y servidor de todos.
35 Entonces sentándose, llamó á los doce, y les dice: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos.
36 Tomó a un niño, lo puso en medio de ellos, y al tomarlo en sus brazos, les dijo:
36 Y tomando un niño, púsolo en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dice:
37 Cualquiera que reciba a un niño como éste en mi Nombre, a Mí me recibe. Cualquiera que me reciba, no me recibe a Mí, sino a Quien me envió.
37 El que recibiere en mi nombre uno de los tales niños, á mí recibe; y el que á mí recibe, no recibe á mí, mas al que me envió.
38 Juan le dijo: Maestro, vimos a uno que echaba fuera demonios en tu Nombre y le prohibimos, porque no nos seguía.
38 Y respondióle Juan, diciendo: Maestro, hemos visto á uno que en tu nombre echaba fuera los demonios, el cual no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos sigue.
39 Pero Jesús respondió: No le prohíban, porque nadie hay que haga un milagro en mi Nombre y pronto hable mal de Mí.
39 Y Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre que luego pueda decir mal de mí.
40 Porque el que no está contra nosotros, está a favor de nosotros.
40 Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.
41 Cualquiera, pues, que les dé un vaso de agua, porque son de Cristo, en verdad les digo: Que de ningún modo pierda su recompensa.
41 Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.
42 Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeños que creen, bueno es más bien que le sea colgada una piedra de molino de asno al cuello y sea echado al mar.
42 Y cualquiera que escandalizare á uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y fuera echado en la mar.
43 Si tu mano te causa tropiezo, córtala. Mejor te es entrar manco en la vida, que con las dos manos ir al infierno, al fuego inextinguible. [[
43 Y si tu mano te escandalizare, córtala: mejor te es entrar á la vida manco, que teniendo dos manos ir á la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado;
44 ]]
44 Donde su gusano no muere, y el fuego nunca se apaga.
45 Y si tu pie te causa tropiezo, córtalo. Más te vale entrar cojo en la vida que con los dos pies ser echado al infierno. [[
45 Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo: mejor te es entrar á la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado;
46 ]]
46 Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
47 Si tu ojo te causa tropiezo, sácalo. Mejor te es entrar tuerto en el reino de Dios, que con los dos ojos ser echado al infierno,
47 Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo: mejor te es entrar al reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado á la Gehenna;
48 donde el gusano de ellos no muere y el fuego no se apaga.
48 Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
49 Porque todo será salado con fuego.
49 Porque todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal.
50 Buena es la sal, pero si la sal se vuelve insípida, ¿con qué la sazonarán? Tengan sal en ustedes mismos, y [vivan] en paz unos con otros.
50 Buena es la sal; mas si la sal fuere desabrida, ¿con qué la adobaréis? Tened en vosotros mismos sal; y tened paz los unos con los otros.
Cross references (48)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Luke 9:27; Hebrews 2:9; Mark 13:30; Matthew 16:28; Luke 22:18
  2. 2 Luke 9:28–36; Matthew 17:1–8; Isaiah 33:17; Mark 5:37; Mark 14:33
  3. 3 Matthew 28:3; Daniel 7:9; Isaiah 1:18; Revelation 7:9; Psalm 104:1–2
  4. 4 Luke 9:30–31; Luke 24:44; Acts 3:21–24; Matthew 17:3–4; John 5:39
  5. 5 John 14:21–23; John 14:8–9; Psalm 84:10; Psalm 62:2–3; Revelation 22:3–4
  6. 6 Mark 16:5–8; Daniel 10:15–19; Revelation 1:17
  7. 7 2 Peter 1:17; Matthew 3:17; Luke 9:34–36; Mark 1:11; Hebrews 2:1
  8. 8 Luke 24:31; Acts 8:39–40; Acts 10:16; Luke 9:36
  9. 9 Matthew 17:9–13; Mark 5:43; Matthew 12:40; Matthew 27:63; Luke 24:46
  10. 10 Acts 17:18; John 2:19–22; John 16:17–19; Luke 18:33–34; Luke 24:7–8
  11. 11 Malachi 4:5; Malachi 3:1; Matthew 11:14; Mark 9:4; Matthew 17:10–11
  12. 12 Isaiah 53:1–12; Isaiah 50:6; Isaiah 52:14; Luke 1:16–17; Isaiah 40:3–5
  13. 13 Matthew 14:3–11; Matthew 17:12–13; Matthew 11:14; Luke 1:17; Acts 7:52
  14. 14 Luke 9:37–42; Matthew 17:14–20; Luke 11:53–54; Mark 2:6; Mark 12:14
  15. 15 Mark 9:2–3; Exodus 34:30
  16. 16 Luke 5:30–32; Mark 8:11
  17. 17 Mark 9:25; Luke 11:14; Luke 9:38; Mark 10:13; Mark 5:23
  18. 18 Mark 11:23; Mark 9:28–29; Luke 9:39–40; Matthew 17:19–20; Mark 9:20
  19. 19 Numbers 14:11; Luke 9:41; Psalm 106:21–25; Numbers 14:27; Matthew 17:17
  20. 20 Mark 1:26; Luke 4:35; 1 Peter 5:8; Luke 9:42; Mark 9:26
  21. 21 John 9:20–21; Acts 9:33; John 5:5–6; Mark 5:25; Luke 8:43
  22. 22 Mark 1:40–42; Matthew 15:22–28; Mark 5:19; Matthew 14:31; Matthew 8:2
  23. 23 John 11:40; Hebrews 11:6; Matthew 17:20; Mark 11:23; Matthew 21:21–22
  24. 24 Luke 17:5; Hebrews 12:2; Ephesians 2:8; 2 Thessalonians 1:11; 2 Thessalonians 1:3
  25. 25 Acts 16:18; Isaiah 35:5–6; Matthew 17:18; Mark 9:15; Luke 9:42
  26. 26 Mark 9:20; Mark 1:26; Exodus 5:23; Revelation 12:12; Mark 9:18
  27. 27 Mark 1:31; Acts 3:7; Mark 1:41; Mark 8:23; Mark 5:41
  28. 28 Matthew 17:19–20; Mark 7:17; Matthew 13:36; Matthew 13:10; Matthew 15:15
  29. 29 James 5:15; Daniel 9:3; Matthew 17:20; Ephesians 6:18; 2 Corinthians 12:8
  30. 30 Luke 9:43–45; Mark 6:31–32; Matthew 17:22–23; Matthew 27:22–23
  31. 31 Matthew 16:21; Mark 9:12; Mark 8:31; Luke 24:44–46; Matthew 20:18–19
  32. 32 Luke 18:34; John 16:19; Luke 9:45; Luke 2:50; John 12:16
  33. 33 Matthew 18:1–5; Hebrews 4:13; Luke 9:46–48; John 2:25; John 21:17
  34. 34 Mark 9:50; 1 Peter 5:3; Luke 22:24–30; Philippians 2:3–7; Luke 9:46–48
  35. 35 Matthew 20:25–28; Luke 22:26; Mark 10:42–45; Matthew 23:11; Luke 14:10–11
  36. 36 Mark 10:16; Matthew 18:2; Matthew 19:14–15
  37. 37 Matthew 18:3–5; Luke 10:16; Matthew 10:40–42; John 12:44–45; John 14:21–23
  38. 38 Luke 9:49–50; Numbers 11:26–29; Luke 11:19
  39. 39 1 Corinthians 12:3; 1 Corinthians 13:1–2; Philippians 1:18; Matthew 13:28–29; Matthew 7:22–23
  40. 40 Matthew 12:30; Luke 11:23
  41. 41 Matthew 10:42; Matthew 25:40
  42. 42 Matthew 18:6; Luke 17:1–2; Matthew 18:10; Matthew 25:45–46; Acts 26:11–14
  43. 43 Matthew 5:29–30; Matthew 18:8–9; Matthew 25:41; Hebrews 12:1; Matthew 5:22
  44. 45 Matthew 18:8; Matthew 5:22; Mark 9:43
  45. 47 Matthew 18:9; Matthew 5:28–29; Matthew 5:22; Mark 9:43; Psalm 119:37
  46. 48 Isaiah 66:24; Matthew 25:41; Mark 9:43–45
  47. 49 Leviticus 2:13; Ezekiel 43:24
  48. 50 Colossians 4:6; Romans 12:18; Matthew 5:13; 2 Corinthians 13:11; Hebrews 12:14

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 9:44 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapters XXXI–XXXII)

    … "The righteous shall shine forth as the sun in the kingdom of their Father;" but He shall send the unrighteous, and those who do not the works of righteousness, "into everlasting fire, where their worm shall not die, and the fire shall not be quenched."

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Quotes verse 9:43–48 Augustine of Hippo, The City of God (Book XXI, Chapters 9–10)

    … fire is not quenched." So, too, of the eye: "It is better for thee to enter into the kingdom of God with one eye, than having two eyes to be cast into hell fire: where their worm dieth not, and the fire is not quenched." He did not shrink from using the same words three times over in one passage.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  3. Quotes verse 9:38 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XLI)

    For here He signified one actually against them, but there He points to one who in part is on their side: "For they cast out devils," it is said "in Thy name." But to me He seems here to be hinting also at the Jews, setting them on the devil's side.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Quotes verse 9:24 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture V)

    Nay, even if thou be faithless, or of little faith, the Lord is loving unto man; He condescends to thee on thy repentance: only on thy part say with honest mind, Lord, I believe, help thou mine unbelief.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  5. Quotes verse 9:25 Basil of Caesarea, On the Holy Spirit (Chapters VII–VIII)

    … note how, whenever He instructs us about His Father, He is in the habit of using terms of personal authority, saying, "I will; be thou clean;" and "Peace, be still;" and "But I say unto you;" and "Thou dumb and deaf spirit, I charge thee;" and all other expressions of the same kind, in order that by these we may …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 8 (1895)