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Mark · Scío de San Miguel New Testament (1797)

Mark 9 Scío de San Miguel New Testament (1797)

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Notes on this text (3)
Scío Scío de San Miguel New Testament (1797)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Y les decía: En verdad os digo, que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que vean el reyno de Dios, que viene con poder.
1 TAMBIÉN les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios que viene con potencia.
2 Y seis días después tomó Jesús consigo á Pedro, y á Santiago, y á Juan; y los llevó solos á un monte alto en lugar apartado, y se transfiguró en presencia de ellos.
2 Y seis días después tomó Jesús á Pedro, y á Jacobo, y á Juan, y los sacó aparte solos á un monte alto; y fué transfigurado delante de ellos.
3 Y sus vestidos se tornáron resplandecientes, y en extremo blancos como la nieve, tanto, que ningún batanero sobre la tierra los puede hacer tan blancos.
3 Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve; tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos.
4 Y les apareció Elías con Moysés: y estaban conversando con Jesús.
4 Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús.
5 Y tomando Pedro la palabra, dixo á Jesús: Maestro, bien será que nos estemos aquí: y hagamos tres tiendas: para tí una, para Moysés otra, y para Elías otra:
5 Entonces respondiendo Pedro, dice á Jesús: Maestro, bien será que nos quedemos aquí, y hagamos tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y para Elías otro;
6 Porque no sabía lo que se decía: pues estaban atónitos de miedo.
6 Porque no sabía lo que hablaba; que estaban espantados.
7 Y vino una nube, que les hizo sombra: y salió una voz de la nube, que decía: Éste es mi Hijo el muy amado, oidle.
7 Y vino una nube que les hizo sombra, y una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado: á él oid.
8 Y mirando luego al rededor, no viéron mas á nadie consigo, sino solamente á Jesús.
8 Y luego, como miraron, no vieron más á nadie consigo, sino á Jesús solo.
9 Y quando baxaban del monte, les mandó, que á nadie dixésen lo que habian visto, hasta que el Hijo del hombre hubiese resucitado de entre los muertos.
9 Y descendiendo ellos del monte, les mandó que á nadie dijesen lo que habían visto, sino cuando el Hijo del hombre hubiese resucitado de los muertos.
10 Y tuviéron el caso en secreto, preguntándose entre sí, qué sería aquello: Quando hubiere resucitado de entre los muertos.
10 Y retuvieron la palabra en sí, altercando qué sería aquéllo: Resucitar de los muertos.
11 Y le preguntáron diciendo: ¿Pues cómo dicen los Phariséos, y los Escribas, que Elías debe venir primero?
11 Y le preguntaron, diciendo: ¿Qué es lo que los escribas dicen, que es necesario que Elías venga antes?
12 El les respondió, y dixo: Elías, quando vendrá primero, reformará todas las cosas; y como está escrito acerca del Hijo del hombre, debe padecer mucho, y será despreciado.
12 Y respondiendo él, les dijo: Elías á la verdad, viniendo antes, restituirá todas las cosas: y como está escrito del Hijo del hombre, que padezca mucho y sea tenido en nada.
13 Mas dígoos, que Elías ya vino, é hicieron con él quanto quisiéron, como está escrito de él.
13 Empero os digo que Elías [ya] vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de él.
14 Y viniendo á sus discípulos, vió cerca de ellos una grande multitud de gente, y que los Escribas estaban disputando con ellos.
14 Y como vino á los discípulos, vió grande compañía alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos.
15 Y todo el pueblo viendo á Jesús, quedó suspenso, y llenos de temor acudiéron corriendo á saludarle.
15 Y luego toda la gente, viéndole, se espantó, y corriendo á él, le saludaron.
16 Y les preguntó: ¿Qué es de lo que estáis disputando entre vosotros?
16 Y preguntóles: ¿Qué disputáis con ellos?
17 Y respondiendo uno de entre la gente, dixo: Maestro, te he trahido mi hijo, que está poseido de un espíritu mudo:
17 Y respondiendo uno de la compañía, dijo: Maestro, traje á ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo,
18 Y donde quiera que le toma, le tira contra la tierra, y le hace echar espumarajos, y cruxir los dientes, y se va secando: y dixe á tus discípulos, que le lanzasen, y no pudiéron.
18 El cual, donde quiera que le toma, le despedaza; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando: y dije á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.
19 Jesús les respondió, y dixo: ¡O generación incrédula! ¿Hasta quándo estaré con vosotros? ¿Hasta quándo os sufriré? Trahédmele á mí.
19 Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación infiel! ¿hasta cuándo estaré con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? Traédmele.
20 Y se le traxéron. Y luego que le vió, comenzó el espíritu á atormentarle: y estrellado contra la tierra, se revolcaba echando espumarajos.
20 Y se le trajeron: y como le vió, luego el espíritu le desgarraba; y cayendo en tierra, se revolcaba, echando espumarajos.
21 Y preguntó al padre de él: ¿Quánto tiempo ha que le sucede esto? Y él dixo: Desde la infancia:
21 Y [Jesús] preguntó á su padre: ¿Cuánto tiempo há que le aconteció esto? Y él dijo: Desde niño:
22 Y muchas veces le ha arrojado en el fuego, y en las aguas, para acabar con él. Mas si algo puedes, ayúdanos, apiadado de nosotros.
22 Y muchas veces le echa en el fuego y en aguas, para matarle; mas, si puedes algo, ayúdanos, teniendo misericordia de nosotros.
23 Y Jesús le dixo: Si puedes creer, todas las cosas son posibles para el que cree.
23 Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible.
24 Y exclamando luego el padre del muchacho, decía con lágrimas: Creo, Señor: ayuda mi incredulidad.
24 Y luego el padre del muchacho dijo clamando: Creo, ayuda mi incredulidad.
25 Y quando vió Jesús, que la gente iba concurriendo en tropel, amenazó al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu sordo y mudo, yo te mando, sal de él: y no entres mas en él.
25 Y como Jesús vió que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él.
26 Entónces dando grandes alaridos, y maltratándolo mucho, salió de él, y quedó como muerto, de manera que muchos decian: Muerto está.
26 Entonces [el espíritu] clamando y desgarrándole mucho, salió; y [él] quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.
27 Mas tomándole Jesús por la mano, le ayudó á alzarse, y se levantó.
27 Mas Jesús tomándole de la mano, enderezóle; y se levantó.
28 Y después, que entró en la casa, sus discípulos le preguntaban aparte: ¿Por qué no le pudimos nosotros lanzar?
28 Y como él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera?
29 Y les dixo: Esta casta con nada puede salir, sino con oración, y ayuno.
29 Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.
30 Y habiendo partido de allí, camináron mas allá de Galiléa, y no queria, que nadie lo supiese.
30 Y habiendo salido de allí, caminaron por Galilea; y no quería que nadie lo supiese.
31 Y enseñaba á sus discípulos, y les decia: El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres, y le harán morir, y después de muerto resucitará al tercero día.
31 Porque enseñaba á sus discípulos, y les decía: El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; mas muerto [él], resucitará al tercer día.
32 Pero ellos no entendian esta palabra: y temian el preguntarle
32 Pero ellos no entendían [esta] palabra, y tenían miedo de preguntarle.
33 Y llegáron á Capharnaum. Y quando estaban en la casa, les preguntaba: ¿Qué ibais tratando por el camino?
33 Y llegó á Capernaum; y así que estuvo en casa, les preguntó: ¿Qué disputabais entre vosotros en el camino?
34 Mas ellos callaban, porque en el camino habian altercado entre sí, sóbre quál de ellos sería el mayor.
34 Mas ellos callaron; porque los unos con los otros habían disputado en el camino quién [había de ser] el mayor.
35 Y sentándose, llamó á los doce, y les dixo: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el siervo de todos.
35 Entonces sentándose, llamó á los doce, y les dice: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos.
36 Y tomando un niño, le puso en medio de ellos: y después de haberlo abrazado, les dixo:
36 Y tomando un niño, púsolo en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dice:
37 Qualquiera que recibiere á uno de estos niños en mi nombre, á mí recibe: y todo el que á mí recibiere, no recibe á mí, sino á aquel que me envió.
37 El que recibiere en mi nombre uno de los tales niños, á mí recibe; y el que á mí recibe, no recibe á mí, mas al que me envió.
38 Y le respondió Juan, diciendo: Maestro, hemos visto á uno, que lanzaba demonios en tu nombre, que no nos sigue, y se lo vedamos.
38 Y respondióle Juan, diciendo: Maestro, hemos visto á uno que en tu nombre echaba fuera los demonios, el cual no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos sigue.
39 Y dixo Jesús: No se lo vedeis: porque no hay ninguno, que haga milagro en mi nombre, y que pueda luego decir mal de mí.
39 Y Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre que luego pueda decir mal de mí.
40 Porque el que no es contra vosotros, por vosotros es.
40 Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.
41 Y qualquiera que os diere á beber un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Christo: en verdad os digo, que no perderá su galardon.
41 Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.
42 Y todo aquel que escandalizáre, á uno de estos pequeñitos que creen en mi: mas le valdría que se le atase al cuello una piedra de las que mueve un asno, y que se le echára al mar.
42 Y cualquiera que escandalizare á uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y fuera echado en la mar.
43 Y si tu mano te escandalizáre, córtala: mas te vale entrar manco en la vida, que tener dos manos, é ir al infierno, al fuego que nunca se puede apagar:
43 Y si tu mano te escandalizare, córtala: mejor te es entrar á la vida manco, que teniendo dos manos ir á la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado;
44 En donde el gusano de aquellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
44 Donde su gusano no muere, y el fuego nunca se apaga.
45 Y si tu pie te escandaliza, córtale: mas te vale entrar coxo en la vida eterna, que tener dos pies, y ser echado en el infierno de fuego inextinguible:
45 Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo: mejor te es entrar á la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado;
46 En donde el gusano de aquellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
46 Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
47 Y si tu ojo te escandaliza échale fuera: mas te vale entrar tuerto en el reyno de Dios, que tener dos ojos, y ser arrojado en el fuego del infierno:
47 Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo: mejor te es entrar al reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado á la Gehenna;
48 En donde no muere el gusano de aquellos, y el fuego nunca se apaga.
48 Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
49 Porque todos serán salados con fuego, y toda víctima será salada con sal.
49 Porque todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal.
50 Buena es la sal: mas si la sal perdiere su sabor, ¿con qué la sazonareis? Tened sal en vosotros, y tened paz entre vosotros.
50 Buena es la sal; mas si la sal fuere desabrida, ¿con qué la adobaréis? Tened en vosotros mismos sal; y tened paz los unos con los otros.
Cross references (48)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Luke 9:27; Hebrews 2:9; Mark 13:30; Matthew 16:28; Luke 22:18
  2. 2 Luke 9:28–36; Matthew 17:1–8; Isaiah 33:17; Mark 5:37; Mark 14:33
  3. 3 Matthew 28:3; Daniel 7:9; Isaiah 1:18; Revelation 7:9; Psalm 104:1–2
  4. 4 Luke 9:30–31; Luke 24:44; Acts 3:21–24; Matthew 17:3–4; John 5:39
  5. 5 John 14:21–23; John 14:8–9; Psalm 84:10; Psalm 62:2–3; Revelation 22:3–4
  6. 6 Mark 16:5–8; Daniel 10:15–19; Revelation 1:17
  7. 7 2 Peter 1:17; Matthew 3:17; Luke 9:34–36; Mark 1:11; Hebrews 2:1
  8. 8 Luke 24:31; Acts 8:39–40; Acts 10:16; Luke 9:36
  9. 9 Matthew 17:9–13; Mark 5:43; Matthew 12:40; Matthew 27:63; Luke 24:46
  10. 10 Acts 17:18; John 2:19–22; John 16:17–19; Luke 18:33–34; Luke 24:7–8
  11. 11 Malachi 4:5; Malachi 3:1; Matthew 11:14; Mark 9:4; Matthew 17:10–11
  12. 12 Isaiah 53:1–12; Isaiah 50:6; Isaiah 52:14; Luke 1:16–17; Isaiah 40:3–5
  13. 13 Matthew 14:3–11; Matthew 17:12–13; Matthew 11:14; Luke 1:17; Acts 7:52
  14. 14 Luke 9:37–42; Matthew 17:14–20; Luke 11:53–54; Mark 2:6; Mark 12:14
  15. 15 Mark 9:2–3; Exodus 34:30
  16. 16 Luke 5:30–32; Mark 8:11
  17. 17 Mark 9:25; Luke 11:14; Luke 9:38; Mark 10:13; Mark 5:23
  18. 18 Mark 11:23; Mark 9:28–29; Luke 9:39–40; Matthew 17:19–20; Mark 9:20
  19. 19 Numbers 14:11; Luke 9:41; Psalm 106:21–25; Numbers 14:27; Matthew 17:17
  20. 20 Mark 1:26; Luke 4:35; 1 Peter 5:8; Luke 9:42; Mark 9:26
  21. 21 John 9:20–21; Acts 9:33; John 5:5–6; Mark 5:25; Luke 8:43
  22. 22 Mark 1:40–42; Matthew 15:22–28; Mark 5:19; Matthew 14:31; Matthew 8:2
  23. 23 John 11:40; Hebrews 11:6; Matthew 17:20; Mark 11:23; Matthew 21:21–22
  24. 24 Luke 17:5; Hebrews 12:2; Ephesians 2:8; 2 Thessalonians 1:11; 2 Thessalonians 1:3
  25. 25 Acts 16:18; Isaiah 35:5–6; Matthew 17:18; Mark 9:15; Luke 9:42
  26. 26 Mark 9:20; Mark 1:26; Exodus 5:23; Revelation 12:12; Mark 9:18
  27. 27 Mark 1:31; Acts 3:7; Mark 1:41; Mark 8:23; Mark 5:41
  28. 28 Matthew 17:19–20; Mark 7:17; Matthew 13:36; Matthew 13:10; Matthew 15:15
  29. 29 James 5:15; Daniel 9:3; Matthew 17:20; Ephesians 6:18; 2 Corinthians 12:8
  30. 30 Luke 9:43–45; Mark 6:31–32; Matthew 17:22–23; Matthew 27:22–23
  31. 31 Matthew 16:21; Mark 9:12; Mark 8:31; Luke 24:44–46; Matthew 20:18–19
  32. 32 Luke 18:34; John 16:19; Luke 9:45; Luke 2:50; John 12:16
  33. 33 Matthew 18:1–5; Hebrews 4:13; Luke 9:46–48; John 2:25; John 21:17
  34. 34 Mark 9:50; 1 Peter 5:3; Luke 22:24–30; Philippians 2:3–7; Luke 9:46–48
  35. 35 Matthew 20:25–28; Luke 22:26; Mark 10:42–45; Matthew 23:11; Luke 14:10–11
  36. 36 Mark 10:16; Matthew 18:2; Matthew 19:14–15
  37. 37 Matthew 18:3–5; Luke 10:16; Matthew 10:40–42; John 12:44–45; John 14:21–23
  38. 38 Luke 9:49–50; Numbers 11:26–29; Luke 11:19
  39. 39 1 Corinthians 12:3; 1 Corinthians 13:1–2; Philippians 1:18; Matthew 13:28–29; Matthew 7:22–23
  40. 40 Matthew 12:30; Luke 11:23
  41. 41 Matthew 10:42; Matthew 25:40
  42. 42 Matthew 18:6; Luke 17:1–2; Matthew 18:10; Matthew 25:45–46; Acts 26:11–14
  43. 43 Matthew 5:29–30; Matthew 18:8–9; Matthew 25:41; Hebrews 12:1; Matthew 5:22
  44. 45 Matthew 18:8; Matthew 5:22; Mark 9:43
  45. 47 Matthew 18:9; Matthew 5:28–29; Matthew 5:22; Mark 9:43; Psalm 119:37
  46. 48 Isaiah 66:24; Matthew 25:41; Mark 9:43–45
  47. 49 Leviticus 2:13; Ezekiel 43:24
  48. 50 Colossians 4:6; Romans 12:18; Matthew 5:13; 2 Corinthians 13:11; Hebrews 12:14

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 9:44 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapters XXXI–XXXII)

    … "The righteous shall shine forth as the sun in the kingdom of their Father;" but He shall send the unrighteous, and those who do not the works of righteousness, "into everlasting fire, where their worm shall not die, and the fire shall not be quenched."

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Quotes verse 9:43–48 Augustine of Hippo, The City of God (Book XXI, Chapters 9–10)

    … fire is not quenched." So, too, of the eye: "It is better for thee to enter into the kingdom of God with one eye, than having two eyes to be cast into hell fire: where their worm dieth not, and the fire is not quenched." He did not shrink from using the same words three times over in one passage.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  3. Quotes verse 9:38 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XLI)

    For here He signified one actually against them, but there He points to one who in part is on their side: "For they cast out devils," it is said "in Thy name." But to me He seems here to be hinting also at the Jews, setting them on the devil's side.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Quotes verse 9:24 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture V)

    Nay, even if thou be faithless, or of little faith, the Lord is loving unto man; He condescends to thee on thy repentance: only on thy part say with honest mind, Lord, I believe, help thou mine unbelief.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  5. Quotes verse 9:25 Basil of Caesarea, On the Holy Spirit (Chapters VII–VIII)

    … note how, whenever He instructs us about His Father, He is in the habit of using terms of personal authority, saying, "I will; be thou clean;" and "Peace, be still;" and "But I say unto you;" and "Thou dumb and deaf spirit, I charge thee;" and all other expressions of the same kind, in order that by these we may …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 8 (1895)