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Mark · Bible in Simple Spanish (2026)

Mark 9 Bible in Simple Spanish (2026)

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  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text (not verified)
  • Protestant (66 books)
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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

BES Bible in Simple Spanish (2026)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 También les dijo: De cierto les digo que algunos de los que están aquí no probarán la muerte hasta que vean el reino de Dios venir con poder.
1 TAMBIÉN les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios que viene con potencia.
2 Seis días después, Jesús tomó consigo a Pedro, Jacobo y Juan, y los llevó aparte, ellos solos, a un monte alto. Allí fue transfigurado delante de ellos.
2 Y seis días después tomó Jesús á Pedro, y á Jacobo, y á Juan, y los sacó aparte solos á un monte alto; y fué transfigurado delante de ellos.
3 Su ropa se volvió brillante, muy blanca, tanto que ningún lavador en la tierra podría dejarla tan blanca.
3 Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve; tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos.
4 Y se les aparecieron Elías y Moisés, que hablaban con Jesús.
4 Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús.
5 Entonces Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es que estemos aquí. Hagamos tres enramadas: una para ti, una para Moisés y otra para Elías.
5 Entonces respondiendo Pedro, dice á Jesús: Maestro, bien será que nos quedemos aquí, y hagamos tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y para Elías otro;
6 Pedro no sabía qué decir, porque estaban llenos de miedo.
6 Porque no sabía lo que hablaba; que estaban espantados.
7 Entonces vino una nube que los cubrió, y desde la nube salió una voz: Este es mi Hijo amado. Escúchenlo.
7 Y vino una nube que les hizo sombra, y una voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado: á él oid.
8 De repente, cuando miraron alrededor, ya no vieron a nadie con ellos, sino solo a Jesús.
8 Y luego, como miraron, no vieron más á nadie consigo, sino á Jesús solo.
9 Mientras bajaban del monte, Jesús les mandó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del Hombre resucitara de entre los muertos.
9 Y descendiendo ellos del monte, les mandó que á nadie dijesen lo que habían visto, sino cuando el Hijo del hombre hubiese resucitado de los muertos.
10 Ellos guardaron este asunto, pero discutían entre sí qué significaba eso de resucitar de entre los muertos.
10 Y retuvieron la palabra en sí, altercando qué sería aquéllo: Resucitar de los muertos.
11 Le preguntaron: ¿Por qué dicen los escribas que Elías debe venir primero?
11 Y le preguntaron, diciendo: ¿Qué es lo que los escribas dicen, que es necesario que Elías venga antes?
12 Él les respondió: Es verdad que Elías viene primero y restaura todas las cosas. Pero ¿cómo está escrito del Hijo del Hombre que debe sufrir mucho y ser despreciado?
12 Y respondiendo él, les dijo: Elías á la verdad, viniendo antes, restituirá todas las cosas: y como está escrito del Hijo del hombre, que padezca mucho y sea tenido en nada.
13 Pero yo les digo que Elías ya vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito acerca de él.
13 Empero os digo que Elías [ya] vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de él.
14 Cuando llegaron a donde estaban los otros discípulos, vieron una gran multitud alrededor de ellos, y a unos escribas discutiendo con ellos.
14 Y como vino á los discípulos, vió grande compañía alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos.
15 Enseguida, al ver a Jesús, toda la gente se asombró; y corriendo hacia él, lo saludaban.
15 Y luego toda la gente, viéndole, se espantó, y corriendo á él, le saludaron.
16 Él preguntó a los escribas: ¿Qué discuten con ellos?
16 Y preguntóles: ¿Qué disputáis con ellos?
17 Uno de la multitud le respondió: Maestro, traje a ti a mi hijo, que tiene un espíritu que no lo deja hablar.
17 Y respondiendo uno de la compañía, dijo: Maestro, traje á ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo,
18 Dondequiera que se apodera de él, lo tira al suelo; echa espuma, rechina los dientes y se pone rígido. Les pedí a tus discípulos que lo echaran fuera, pero no pudieron.
18 El cual, donde quiera que le toma, le despedaza; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando: y dije á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.
19 Jesús les respondió: ¡Generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con ustedes? ¿Hasta cuándo los soportaré? Tráiganmelo.
19 Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación infiel! ¿hasta cuándo estaré con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? Traédmele.
20 Se lo trajeron. Cuando el espíritu vio a Jesús, enseguida sacudió con violencia al muchacho, quien cayó al suelo y se revolcaba echando espuma.
20 Y se le trajeron: y como le vió, luego el espíritu le desgarraba; y cayendo en tierra, se revolcaba, echando espumarajos.
21 Jesús preguntó al padre: ¿Desde cuándo le pasa esto? Él respondió: Desde niño.
21 Y [Jesús] preguntó á su padre: ¿Cuánto tiempo há que le aconteció esto? Y él dijo: Desde niño:
22 Muchas veces lo ha echado al fuego y al agua para destruirlo. Pero si puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayúdanos.
22 Y muchas veces le echa en el fuego y en aguas, para matarle; mas, si puedes algo, ayúdanos, teniendo misericordia de nosotros.
23 Jesús le dijo: ¿Si puedes creer? Para el que cree, todo es posible.
23 Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible.
24 Enseguida el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.
24 Y luego el padre del muchacho dijo clamando: Creo, ayuda mi incredulidad.
25 Cuando Jesús vio que la gente corría para juntarse, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando: sal de él y no entres más en él.
25 Y como Jesús vió que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él.
26 Entonces el espíritu gritó, sacudió mucho al muchacho y salió. El muchacho quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.
26 Entonces [el espíritu] clamando y desgarrándole mucho, salió; y [él] quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.
27 Pero Jesús lo tomó de la mano, lo levantó, y él se puso de pie.
27 Mas Jesús tomándole de la mano, enderezóle; y se levantó.
28 Cuando Jesús entró en casa, sus discípulos le preguntaron en privado: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?
28 Y como él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera?
29 Él les dijo: Esta clase no puede salir sino con oración.
29 Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.
30 Saliendo de allí, pasaron por Galilea; y Jesús no quería que nadie lo supiera,
30 Y habiendo salido de allí, caminaron por Galilea; y no quería que nadie lo supiese.
31 porque enseñaba a sus discípulos y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y lo matarán; pero después de muerto, resucitará al tercer día.
31 Porque enseñaba á sus discípulos, y les decía: El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; mas muerto [él], resucitará al tercer día.
32 Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle.
32 Pero ellos no entendían [esta] palabra, y tenían miedo de preguntarle.
33 Llegaron a Capernaúm. Cuando Jesús estuvo en la casa, les preguntó: ¿Qué discutían entre ustedes en el camino?
33 Y llegó á Capernaum; y así que estuvo en casa, les preguntó: ¿Qué disputabais entre vosotros en el camino?
34 Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido entre sí sobre quién era el mayor.
34 Mas ellos callaron; porque los unos con los otros habían disputado en el camino quién [había de ser] el mayor.
35 Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, será el último de todos y el servidor de todos.
35 Entonces sentándose, llamó á los doce, y les dice: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos.
36 Luego tomó a un niño, lo puso en medio de ellos y, tomándolo en sus brazos, les dijo:
36 Y tomando un niño, púsolo en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dice:
37 El que recibe en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, no me recibe solo a mí, sino al que me envió.
37 El que recibiere en mi nombre uno de los tales niños, á mí recibe; y el que á mí recibe, no recibe á mí, mas al que me envió.
38 Juan le dijo: Maestro, vimos a uno que echaba fuera demonios en tu nombre, pero se lo prohibimos, porque no nos sigue.
38 Y respondióle Juan, diciendo: Maestro, hemos visto á uno que en tu nombre echaba fuera los demonios, el cual no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos sigue.
39 Pero Jesús dijo: No se lo prohíban, porque no hay nadie que haga un milagro en mi nombre y que luego pueda hablar mal de mí.
39 Y Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre que luego pueda decir mal de mí.
40 Porque el que no está contra nosotros, está a favor de nosotros.
40 Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es.
41 Cualquiera que les dé un vaso de agua en mi nombre, porque ustedes son de Cristo, de cierto les digo que no perderá su recompensa.
41 Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.
42 Y cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeños que creen en mí, mejor le sería que le colgaran al cuello una gran piedra de molino y lo echaran al mar.
42 Y cualquiera que escandalizare á uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y fuera echado en la mar.
43 Si tu mano te hace caer en pecado, córtala. Es mejor entrar en la vida manco, que tener dos manos e ir al infierno, al fuego que nunca se apaga.
43 Y si tu mano te escandalizare, córtala: mejor te es entrar á la vida manco, que teniendo dos manos ir á la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado;
44 Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
44 Donde su gusano no muere, y el fuego nunca se apaga.
45 Si tu pie te hace caer en pecado, córtalo. Es mejor entrar cojo en la vida, que tener dos pies y ser echado al infierno, al fuego que nunca se apaga.
45 Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo: mejor te es entrar á la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en la Gehenna, al fuego que no puede ser apagado;
46 Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
46 Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
47 Y si tu ojo te hace caer en pecado, sácalo. Es mejor entrar en el reino de Dios con un solo ojo, que tener dos ojos y ser echado al infierno,
47 Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo: mejor te es entrar al reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado á la Gehenna;
48 donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
48 Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.
49 Porque todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal.
49 Porque todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal.
50 La sal es buena; pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué la harán salada otra vez? Tengan sal en ustedes mismos, y vivan en paz unos con otros.
50 Buena es la sal; mas si la sal fuere desabrida, ¿con qué la adobaréis? Tened en vosotros mismos sal; y tened paz los unos con los otros.
Cross references (48)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Luke 9:27; Hebrews 2:9; Mark 13:30; Matthew 16:28; Luke 22:18
  2. 2 Luke 9:28–36; Matthew 17:1–8; Isaiah 33:17; Mark 5:37; Mark 14:33
  3. 3 Matthew 28:3; Daniel 7:9; Isaiah 1:18; Revelation 7:9; Psalm 104:1–2
  4. 4 Luke 9:30–31; Luke 24:44; Acts 3:21–24; Matthew 17:3–4; John 5:39
  5. 5 John 14:21–23; John 14:8–9; Psalm 84:10; Psalm 62:2–3; Revelation 22:3–4
  6. 6 Mark 16:5–8; Daniel 10:15–19; Revelation 1:17
  7. 7 2 Peter 1:17; Matthew 3:17; Luke 9:34–36; Mark 1:11; Hebrews 2:1
  8. 8 Luke 24:31; Acts 8:39–40; Acts 10:16; Luke 9:36
  9. 9 Matthew 17:9–13; Mark 5:43; Matthew 12:40; Matthew 27:63; Luke 24:46
  10. 10 Acts 17:18; John 2:19–22; John 16:17–19; Luke 18:33–34; Luke 24:7–8
  11. 11 Malachi 4:5; Malachi 3:1; Matthew 11:14; Mark 9:4; Matthew 17:10–11
  12. 12 Isaiah 53:1–12; Isaiah 50:6; Isaiah 52:14; Luke 1:16–17; Isaiah 40:3–5
  13. 13 Matthew 14:3–11; Matthew 17:12–13; Matthew 11:14; Luke 1:17; Acts 7:52
  14. 14 Luke 9:37–42; Matthew 17:14–20; Luke 11:53–54; Mark 2:6; Mark 12:14
  15. 15 Mark 9:2–3; Exodus 34:30
  16. 16 Luke 5:30–32; Mark 8:11
  17. 17 Mark 9:25; Luke 11:14; Luke 9:38; Mark 10:13; Mark 5:23
  18. 18 Mark 11:23; Mark 9:28–29; Luke 9:39–40; Matthew 17:19–20; Mark 9:20
  19. 19 Numbers 14:11; Luke 9:41; Psalm 106:21–25; Numbers 14:27; Matthew 17:17
  20. 20 Mark 1:26; Luke 4:35; 1 Peter 5:8; Luke 9:42; Mark 9:26
  21. 21 John 9:20–21; Acts 9:33; John 5:5–6; Mark 5:25; Luke 8:43
  22. 22 Mark 1:40–42; Matthew 15:22–28; Mark 5:19; Matthew 14:31; Matthew 8:2
  23. 23 John 11:40; Hebrews 11:6; Matthew 17:20; Mark 11:23; Matthew 21:21–22
  24. 24 Luke 17:5; Hebrews 12:2; Ephesians 2:8; 2 Thessalonians 1:11; 2 Thessalonians 1:3
  25. 25 Acts 16:18; Isaiah 35:5–6; Matthew 17:18; Mark 9:15; Luke 9:42
  26. 26 Mark 9:20; Mark 1:26; Exodus 5:23; Revelation 12:12; Mark 9:18
  27. 27 Mark 1:31; Acts 3:7; Mark 1:41; Mark 8:23; Mark 5:41
  28. 28 Matthew 17:19–20; Mark 7:17; Matthew 13:36; Matthew 13:10; Matthew 15:15
  29. 29 James 5:15; Daniel 9:3; Matthew 17:20; Ephesians 6:18; 2 Corinthians 12:8
  30. 30 Luke 9:43–45; Mark 6:31–32; Matthew 17:22–23; Matthew 27:22–23
  31. 31 Matthew 16:21; Mark 9:12; Mark 8:31; Luke 24:44–46; Matthew 20:18–19
  32. 32 Luke 18:34; John 16:19; Luke 9:45; Luke 2:50; John 12:16
  33. 33 Matthew 18:1–5; Hebrews 4:13; Luke 9:46–48; John 2:25; John 21:17
  34. 34 Mark 9:50; 1 Peter 5:3; Luke 22:24–30; Philippians 2:3–7; Luke 9:46–48
  35. 35 Matthew 20:25–28; Luke 22:26; Mark 10:42–45; Matthew 23:11; Luke 14:10–11
  36. 36 Mark 10:16; Matthew 18:2; Matthew 19:14–15
  37. 37 Matthew 18:3–5; Luke 10:16; Matthew 10:40–42; John 12:44–45; John 14:21–23
  38. 38 Luke 9:49–50; Numbers 11:26–29; Luke 11:19
  39. 39 1 Corinthians 12:3; 1 Corinthians 13:1–2; Philippians 1:18; Matthew 13:28–29; Matthew 7:22–23
  40. 40 Matthew 12:30; Luke 11:23
  41. 41 Matthew 10:42; Matthew 25:40
  42. 42 Matthew 18:6; Luke 17:1–2; Matthew 18:10; Matthew 25:45–46; Acts 26:11–14
  43. 43 Matthew 5:29–30; Matthew 18:8–9; Matthew 25:41; Hebrews 12:1; Matthew 5:22
  44. 45 Matthew 18:8; Matthew 5:22; Mark 9:43
  45. 47 Matthew 18:9; Matthew 5:28–29; Matthew 5:22; Mark 9:43; Psalm 119:37
  46. 48 Isaiah 66:24; Matthew 25:41; Mark 9:43–45
  47. 49 Leviticus 2:13; Ezekiel 43:24
  48. 50 Colossians 4:6; Romans 12:18; Matthew 5:13; 2 Corinthians 13:11; Hebrews 12:14

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 9:44 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapters XXXI–XXXII)

    … "The righteous shall shine forth as the sun in the kingdom of their Father;" but He shall send the unrighteous, and those who do not the works of righteousness, "into everlasting fire, where their worm shall not die, and the fire shall not be quenched."

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Quotes verse 9:43–48 Augustine of Hippo, The City of God (Book XXI, Chapters 9–10)

    … fire is not quenched." So, too, of the eye: "It is better for thee to enter into the kingdom of God with one eye, than having two eyes to be cast into hell fire: where their worm dieth not, and the fire is not quenched." He did not shrink from using the same words three times over in one passage.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  3. Quotes verse 9:38 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XLI)

    For here He signified one actually against them, but there He points to one who in part is on their side: "For they cast out devils," it is said "in Thy name." But to me He seems here to be hinting also at the Jews, setting them on the devil's side.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Quotes verse 9:24 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture V)

    Nay, even if thou be faithless, or of little faith, the Lord is loving unto man; He condescends to thee on thy repentance: only on thy part say with honest mind, Lord, I believe, help thou mine unbelief.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  5. Quotes verse 9:25 Basil of Caesarea, On the Holy Spirit (Chapters VII–VIII)

    … note how, whenever He instructs us about His Father, He is in the habit of using terms of personal authority, saying, "I will; be thou clean;" and "Peace, be still;" and "But I say unto you;" and "Thou dumb and deaf spirit, I charge thee;" and all other expressions of the same kind, in order that by these we may …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 8 (1895)