BES La Biblia en Español Sencillo 2026 1 Cuando el Señor estaba por llevarse a Elías al cielo en un torbellino, Elías y Eliseo salieron de Gilgal. 1 Y ACONTECIÓ que, cuando quiso Jehová alzar á Elías en un torbellino al cielo, Elías venía con Eliseo de Gilgal.
2 Elías le dijo a Eliseo: «Quédate aquí, porque el Señor me ha enviado a Betel». Pero Eliseo respondió: «Tan cierto como que vive el Señor y vives tú, no te dejaré». Así que bajaron juntos a Betel. 2 Y dijo Elías á Eliseo: Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado á Beth-el. Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron pues á Beth-el.
3 Allí, los miembros de un grupo de profetas salieron a recibir a Eliseo y le preguntaron: «¿Sabes que hoy el Señor se llevará a tu maestro?». Él respondió: «Sí, lo sé. No hablen de eso». 3 Y saliendo á Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Beth-el, dijéronle: ¿Sabes como Jehová quitará hoy á tu señor de tu cabeza? Y él dijo: Sí, yo lo sé; callad.
4 Elías le dijo: «Quédate aquí, porque el Señor me ha enviado a Jericó». Pero Eliseo respondió: «Tan cierto como que vive el Señor y vives tú, no te dejaré». Así que fueron juntos a Jericó. 4 Y Elías le volvió á decir: Eliseo, quédate aquí ahora, porque Jehová me ha enviado á Jericó. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Vinieron pues á Jericó.
5 Allí, los miembros de un grupo de profetas se acercaron a Eliseo y le preguntaron: «¿Sabes que hoy el Señor se llevará a tu maestro?». Él respondió: «Sí, lo sé. No hablen de eso». 5 Y llegáronse á Eliseo los hijos de los profetas que estaban en Jericó, y dijéronle: ¿Sabes cómo Jehová quitará hoy á tu señor de tu cabeza? Y él respondió: Sí, yo lo sé; callad.
6 Elías le dijo: «Quédate aquí, porque el Señor me ha enviado al Jordán». Pero Eliseo respondió: «Tan cierto como que vive el Señor y vives tú, no te dejaré». Así que siguieron juntos. 6 Y Elías le dijo: Ruégote que te quedes aquí, porque Jehová me ha enviado al Jordán. Y él dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Fueron pues ambos á dos.
7 Cincuenta miembros del grupo de profetas fueron a observarlos desde lejos. Elías y Eliseo se detuvieron a la orilla del Jordán. 7 Y vinieron cincuenta varones de los hijos de los profetas, y paráronse enfrente á lo lejos: y ellos dos se pararon junto al Jordán.
8 Elías tomó su manto, lo enrolló y golpeó el agua. El río se abrió hacia ambos lados, y los dos cruzaron por tierra seca. 8 Tomando entonces Elías su manto, doblólo, é hirió las aguas, las cuales se apartaron á uno y á otro lado, y pasaron ambos en seco.
9 Después de cruzar, Elías le dijo a Eliseo: «Dime qué quieres que haga por ti antes de que me alejen de tu lado». Eliseo respondió: «Te pido que me corresponda una doble porción de tu espíritu». 9 Y como hubieron pasado, Elías dijo á Eliseo: Pide lo que quieres que haga por ti, antes que sea quitado de contigo. Y dijo Eliseo: Ruégote que las dos partes de tu espíritu sean sobre mí.
10 Elías le dijo: «Pides algo difícil. Si me ves cuando me alejen de tu lado, recibirás lo que pides. Si no me ves, no lo recibirás». 10 Y él le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será así hecho; mas si no, no.
11 Mientras caminaban y conversaban, aparecieron de pronto un carro y caballos de fuego que los separaron. Y Elías subió al cielo en un torbellino. 11 Y aconteció que, yendo ellos hablando, he aquí, un carro de fuego con caballos de fuego apartó á los dos: y Elías subió al cielo en un torbellino.
12 Eliseo lo vio y gritó: «¡Padre mío, padre mío! ¡Carros y jinetes de Israel!». Cuando ya no pudo verlo, rasgó su ropa en dos. 12 Y viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de á caballo! Y nunca más le vió, y trabando de sus vestidos, rompiólos en dos partes.
13 Luego recogió el manto que se le había caído a Elías y regresó a la orilla del Jordán. 13 Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, y volvió, y paróse á la orilla del Jordán.
14 Con el manto de Elías golpeó el agua y preguntó: «¿Dónde está el Señor, el Dios de Elías?». Al golpearla, el agua se abrió hacia ambos lados, y Eliseo cruzó. 14 Y tomando el manto de Elías que se le había caído, hirió las aguas, y dijo: ¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías? Y así que hubo del mismo modo herido las aguas, apartáronse á uno y á otro lado, y pasó Eliseo.
15 Los miembros del grupo de profetas de Jericó lo vieron desde lejos y dijeron: «El espíritu de Elías reposa sobre Eliseo». Fueron a su encuentro y se inclinaron hasta el suelo ante él. 15 Y viéndole los hijos de los profetas que estaban en Jericó de la otra parte, dijeron: El espíritu de Elías reposó sobre Eliseo. Y viniéronle á recibir, é inclináronse á él hasta la tierra.
16 Le dijeron: «Tenemos aquí cincuenta hombres fuertes. Permite que vayan a buscar a tu maestro. Tal vez el Espíritu del Señor lo levantó y lo dejó en alguna montaña o en algún valle». Eliseo respondió: «No los envíen». 16 Y dijéronle: He aquí hay con tus siervos cincuenta varones fuertes: vayan ahora y busquen á tu señor; quizá lo ha levantado el espíritu de Jehová, y lo ha echado en algún monte ó en algún valle. Y él les dijo: No enviéis.
17 Pero insistieron tanto que Eliseo terminó por decir: «Envíenlos». Mandaron a los cincuenta hombres, quienes lo buscaron durante tres días sin encontrarlo. 17 Mas ellos le importunaron, hasta que avergonzándose dijo: Enviad. Entonces ellos enviaron cincuenta hombres, los cuales lo buscaron tres días, mas no lo hallaron.
18 Cuando volvieron a Eliseo, que seguía en Jericó, él les dijo: «¿No les dije que no fueran?». 18 Y cuando volvieron á él, que se había quedado en Jericó, él les dijo: ¿No os dije yo que no fueseis?
19 Los habitantes de la ciudad le dijeron a Eliseo: «Como puedes ver, la ciudad está bien situada, pero el agua es mala y la tierra no produce». 19 Y los hombres de la ciudad dijeron á Eliseo: He aquí el asiento de esta ciudad es bueno, como mi señor ve; mas las aguas son malas, y la tierra enferma.
20 Eliseo dijo: «Tráiganme un recipiente nuevo con sal». Se lo llevaron. 20 Entonces él dijo: Traedme una botija nueva, y poned en ella sal. Y trajéronsela.
21 Él fue al manantial, echó allí la sal y dijo: «El Señor dice: “He sanado esta agua. Ya no causará muerte ni hará que la tierra deje de producir”». 21 Y saliendo él á los manaderos de las aguas, echó dentro la sal, y dijo: Así ha dicho Jehová: Yo sané estas aguas, y no habrá más en ellas muerte ni enfermedad.
22 Desde entonces el agua quedó sana, conforme a la palabra que dijo Eliseo, y así sigue hasta hoy. 22 Y fueron sanas las aguas hasta hoy, conforme á la palabra que habló Eliseo.
23 Eliseo salió de allí rumbo a Betel. Mientras iba por el camino, unos muchachos salieron de la ciudad y se burlaron de él. Le gritaban: «¡Sube, calvo! ¡Sube, calvo!». 23 Después subió de allí á Beth-el; y subiendo por el camino, salieron los muchachos de la ciudad, y se burlaban de él, diciendo: ¡Calvo, sube! ¡calvo, sube!
24 Él se volvió, los miró y los maldijo en el nombre del Señor. Entonces salieron del bosque dos osas y atacaron a cuarenta y dos de ellos. 24 Y mirando él atrás, viólos, y maldíjolos en el nombre de Jehová. Y salieron dos osos del monte, y despedazaron de ellos cuarenta y dos muchachos.
25 Desde allí Eliseo fue al monte Carmelo y luego regresó a Samaria. 25 De allí fué al monte de Carmelo, y de allí volvió á Samaria.