2 Reyes · La Biblia en Español Sencillo 2026
2 Reyes 7 La Biblia en Español Sencillo 2026
Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones
1 Eliseo respondió: «Escuchen la palabra del Señor. El Señor dice: “Mañana, a esta hora, en la puerta de Samaria se venderá una medida de harina fina por un siclo de plata, y dos medidas de cebada por un siclo”».
1 DIJO entonces Eliseo: Oid palabra de Jehová: Así dijo Jehová: Mañana á estas horas [valdrá] el seah de flor de harina un siclo, y dos seah de cebada un siclo, á la puerta de Samaria.
2 El oficial en cuyo brazo se apoyaba el rey le dijo al hombre de Dios: «Aunque el Señor abriera ventanas en el cielo, ¿cómo podría suceder eso?». Eliseo respondió: «Lo verás con tus propios ojos, pero no comerás de ese alimento».
2 Y un príncipe sobre cuya mano el rey se apoyaba, respondió al varón de Dios, y dijo: Si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello.
3 Había cuatro hombres con una enfermedad de la piel a la entrada de la ciudad. Se dijeron: «¿Por qué quedarnos aquí esperando la muerte?
3 Y había cuatro hombres leprosos á la entrada de la puerta, los cuales dijeron el uno al otro: ¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos?
4 Si entramos en la ciudad, moriremos de hambre; y si nos quedamos aquí, también moriremos. Vayamos al campamento sirio y entreguémonos. Si nos dejan vivir, viviremos; y si nos matan, de todos modos íbamos a morir».
4 Si tratáremos de entrar en la ciudad, por el hambre que hay en la ciudad moriremos en ella; y si nos quedamos aquí, también moriremos. Vamos pues ahora, y pasémonos al ejército de los Siros: si ellos nos dieren la vida, viviremos; y si nos dieren la muerte, moriremos.
5 Al anochecer se levantaron y fueron hacia el campamento sirio. Cuando llegaron a las primeras tiendas, no encontraron a nadie.
5 Levantáronse pues en el principio de la noche, para irse al campo de los Siros; y llegando á las primeras estancias de los Siros, no había allí hombre.
6 El Señor había hecho que los sirios oyeran el estruendo de carros, caballos y un gran ejército. Ellos se habían dicho: «El rey de Israel ha contratado a los reyes hititas y a los reyes egipcios para atacarnos».
6 Porque el Señor había hecho que en el campo de los Siros se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de grande ejército; y dijéronse los unos á los otros: He aquí el rey de Israel ha pagado contra nosotros á los reyes de los Hetheos, y á los reyes de los Egipcios, para que vengan contra nosotros.
7 Así que al anochecer huyeron para salvar la vida. Dejaron sus tiendas, sus caballos, sus burros y todo el campamento tal como estaba.
7 Y así se habían levantado y huído al principio de la noche, dejando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campo como se estaba; y habían huído por [salvar] las vidas.
8 Los cuatro hombres entraron en una tienda, comieron y bebieron. Tomaron plata, oro y ropa, y fueron a esconderlos. Luego volvieron, entraron en otra tienda, tomaron más cosas y también las escondieron.
8 Y como los leprosos llegaron á las primeras estancias, entráronse en una tienda, y comieron y bebieron, y tomaron de allí plata, y oro, y vestidos, y fueron, y escondiéronlo: y vueltos, entraron en otra tienda, y de allí también tomaron, y fueron, y escondieron.
9 Pero después se dijeron: «No estamos haciendo bien. Este es un día de buenas noticias y estamos callados. Si esperamos hasta mañana, mereceremos un castigo. Vamos a informar al palacio».
9 Y dijéronse el uno al otro: No hacemos bien: hoy es día de buena nueva, y nosotros callamos: y si esperamos hasta la luz de la mañana, nos alcanzará la maldad. Vamos pues ahora, entremos, y demos la nueva en casa del rey.
10 Volvieron a la ciudad y llamaron a los guardias de la puerta. Les dijeron: «Fuimos al campamento sirio y no encontramos a nadie. No se oye a ningún hombre. Solo están los caballos y los burros atados, y las tiendas siguen en su lugar».
10 Y vinieron, y dieron voces á los guardas de la puerta de la ciudad, y declaráronles, diciendo: Nosotros fuimos al campo de los Siros, y he aquí que no había allí hombre, ni voz de hombre, sino caballos atados, asnos también atados, y el campo como se estaba.
11 Los guardias transmitieron la noticia al palacio.
11 Y los porteros dieron voces, y declaráronlo dentro, en el palacio del rey.
12 El rey se levantó de noche y dijo a sus servidores: «Les diré lo que han hecho los sirios. Saben que tenemos hambre, así que salieron del campamento y se escondieron en el campo. Piensan capturarnos vivos cuando salgamos y luego entrar en la ciudad».
12 Y levantóse el rey de noche, y dijo á sus siervos: Yo os declararé lo que nos han hecho los Siros. Ellos saben que tenemos hambre, y hanse salido de las tiendas y escondídose en el campo, diciendo: Cuando hubieren salido de la ciudad, los tomaremos vivos, y entraremos en la ciudad.
13 Uno de sus servidores respondió: «Mandemos a algunos hombres con cinco de los caballos que nos quedan. Si mueren, tendrán la misma suerte que los demás israelitas que están muriendo aquí. Enviémoslos a ver qué pasó».
13 Entonces respondió uno de sus siervos, y dijo: Tomen ahora cinco de los caballos que han quedado en la ciudad, (porque ellos también son como toda la multitud de Israel que ha quedado en ella; también ellos son como toda la multitud de Israel que ha perecido;) y enviemos, y veamos [qué hay].
14 Prepararon dos carros con caballos, y el rey los envió tras el ejército sirio con la orden de averiguar lo sucedido.
14 Tomaron pues dos caballos de un carro, y envió el rey tras el campo de los Siros, diciendo: Id, y ved.
15 Los enviados siguieron el rastro hasta el Jordán. Encontraron todo el camino cubierto de ropa y objetos que los sirios habían tirado mientras huían. Volvieron y se lo informaron al rey.
15 Y ellos fueron, y siguiéronlos hasta el Jordán: y he aquí, todo el camino estaba lleno de vestidos y enseres que los Siros habían arrojado con la premura. Y volvieron los mensajeros, é hiciéronlo saber al rey.
16 Entonces el pueblo salió y tomó los bienes del campamento sirio. Una medida de harina fina se vendió por un siclo de plata, y dos medidas de cebada por un siclo, tal como el Señor había dicho.
16 Entonces el pueblo salió, y saquearon el campo de los Siros. Y fué [vendido] un seah de flor de harina por un siclo, y dos seah de cebada por un siclo, conforme á la palabra de Jehová.
17 El rey había puesto al oficial en cuyo brazo se apoyaba a cargo de la puerta de la ciudad. Allí la multitud lo pisoteó hasta matarlo, como había anunciado el hombre de Dios cuando el rey fue a verlo.
17 Y el rey puso á la puerta á aquel príncipe sobre cuya mano él se apoyaba: y atropellóle el pueblo á la entrada, y murió, conforme á lo que había dicho el varón de Dios, lo que habló cuando el rey descendió á él.
18 El hombre de Dios le había dicho al rey: «Mañana, a esta hora, en la puerta de Samaria se venderán dos medidas de cebada por un siclo de plata, y una medida de harina fina por un siclo».
18 Aconteció pues de la manera que el varón de Dios había hablado al rey, diciendo: Dos seah de cebada por un siclo, y el seah de flor de harina será [vendido] por un siclo mañana á estas horas, á la puerta de Samaria.
19 El oficial había respondido: «Aunque el Señor abriera ventanas en el cielo, ¿cómo podría suceder eso?». Y Eliseo le había dicho: «Lo verás con tus propios ojos, pero no comerás de ese alimento».
19 A lo cual aquel príncipe había respondido al varón de Dios, diciendo: Aunque Jehová hiciese ventanas en el cielo, ¿pudiera ser eso? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello.
20 Así sucedió. La multitud lo pisoteó en la puerta de la ciudad y murió.
20 Y vínole así; porque el pueblo le atropelló á la entrada, y murió.
Referencias cruzadas (18)
Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.
- 1 Josué 3:5; Éxodo 16:12; Ezequiel 37:4; 1 Samuel 11:9; Éxodo 14:13
- 2 Génesis 7:11; Génesis 18:12–14; Malaquías 3:10; Salmo 78:41; Romanos 3:3
- 3 Levítico 13:45–46; Números 5:2–4; 2 Reyes 7:4; Jeremías 8:14; 2 Reyes 8:4
- 4 Jeremías 14:18; 2 Samuel 14:14; Lucas 15:17–19; Ester 4:16; Jonás 3:9
- 5 Deuteronomio 28:7; Ezequiel 12:6–7; Levítico 27:8; 1 Samuel 30:17; Ezequiel 12:12
- 6 2 Samuel 5:24; Isaías 31:1; 1 Reyes 10:29; Apocalipsis 9:9; 2 Crónicas 12:2–3
- 7 Proverbios 28:1; Salmo 48:4–6; Números 35:11–12; Salmo 20:7–8; Amós 2:14–16
- 8 Mateo 13:44; Josué 7:21; 2 Reyes 5:24; Mateo 25:18; Jeremías 41:8
- 9 Isaías 52:7; Filipenses 2:4; 2 Reyes 7:6; Isaías 41:27; Nahúm 1:15
- 10 Salmo 127:1; 2 Samuel 18:26; Marcos 13:34–35; 2 Reyes 7:11; 2 Reyes 7:6–7
- 12 Josué 8:4; 2 Reyes 6:25–29
- 13 2 Reyes 5:13; Lamentaciones 4:9; 2 Reyes 7:4; Jeremías 14:18; 2 Reyes 6:33
- 15 Filipenses 3:7–8; Isaías 2:20; Mateo 16:26; Hebreos 12:1; Isaías 10:3
- 16 2 Reyes 7:1; Isaías 33:4; Isaías 33:23; Job 27:16–17; Salmo 68:12
- 17 2 Reyes 6:32; 2 Reyes 7:2; Isaías 25:10; 2 Reyes 9:33; Hebreos 10:29
- 18 Génesis 18:14; 2 Reyes 6:32; 2 Reyes 7:1–2
- 19 2 Reyes 7:2
- 20 Números 20:12; Hebreos 3:18–19; Isaías 7:9; Jeremías 17:5–6; Job 20:23
Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias